-Mira, Pedro- le dice Dios a su primer apóstol- Debemos ser más exigentes con el nivel de gente que está ingresando al cielo. Muy bien, Señor- contesta el anciano santo- Seré más exigente con la entrada al cielo, así es que elaboraré un cuestionario. Mientras esta conversación se está llevando a cabo, pasa cerca de ellos un negro que va en camino a la fila de ingreso al cielo, y lo escucha todo. El negrito cree que si se ponen estrictos, le va a costar mucho vencer las discriminaciones, que está seguro también hay en el cielo, y piensa que lo mejor es hacerse pasar por italiano, ya que los italianos tienen mejor llegada. Eventualmente le llega el turno al hombre de color al principio de a fila. ¿Nombre? - le pregunta San Pedro -. Leonardo Di Caprio - contesta el negrito -. San pedro lo mira incrédulo y le vuelve a preguntar - Su nombre?? Leonardo Di Caprio - insiste el negrito que ya no podía echarse atrás -. San Pedro toma el teléfono, confundido y llama a Dios. Oiga Jefe - le dice con todo respeto -, sáqueme de una duda. ¿El Titanic se hundió o se quemó?