Una vez fueron un elefante, una jirafa y una gallina a hablar con Dios. El elefante le dice: "Dios mío, achícame la trompa porque todos los animales se burlan de mi por mi nariz." Dios le contesta: "Hijo, con esa nariz tu puedes tomar toda el agua que quieras sin agachar la cabeza y, además, te puedes bañar tu mismo." Entonces el elefante le dijo: "Tienes razón, Dios, disculpame." La jirafa también le dice: "Dios, achícame el cuello, que soy la burla de la selva." Dios le respondió: "Hija, con ese cuello tu recoges los frutos más altos y frescos de los árboles." La jirafa también le pide disculpas a Dios. Llega el turno de la gallina y dice: "A mi no me vengas con huevadas!!! O me agrandas el culo o me achicas los huevos!!!"