Querida
María Eugenia:
Todo
el que te conoce sabe que eres un ser muy especial. Pero nadie sabe en realidad
toda la Luz que has creado en mi corazón.
Cada
vez que te recuerdo, cada vez que te pienso, que te añoro, mi alma se ilumina,
brilla de alegría y felicidad.
Como
te dije una vez, eres ese Ángel maravilloso que vino a llenarnos de dicha. Tu
vitalidad, tu energía, la ternura que brindas, el Amor que derrochas a tu alrededor,
son el tesoro más precioso que todo el mundo desea tener.
Mi
hermosa sobrina, Gracias por formar parte de mi vida.
Te
Amo.
Si haces Click en la imagen, verás la página de Maru y su Papá
Fuente utilizada: