(poesía
dedicada a mi amiga helena)
Declaración
El infierno es caliente,
Mi eternidad por siempre.
Por siempre a tu disposición,
Pero sé que tú
no me quieres,
Y no me quejo
Aunque volvería
a hacerlo.
Deseo meterme en lo que
sea
Aunque tú no
lo creas,
Mientras sea contigo
A mi me da igual,
Supongo que lo que te
digo
Aún no te parece
bonito.
Seguro que crees que
no eres la única,
Pero eres la chica con
la que me besaría a la luz de la luna.
Ya me gustaría
estar con alguna
Que se pareciese a ti,
Pero ahora mismo mi
alma está desnuda.
He de recapacitarlo
con una botella de rubia.
No es un efecto raro,
Simplemente no suelo
manifestarlo.
Por favor no me digas
guapo,
Sé que nunca
estaré a tu lado,
Aunque te digo la verdad,
me siento enterrado.
No hace falta que me
digas que me crees,
Yo sólo pienso
en que me creerás
Y lo malo es que no
me corresponderás.
Mi cara alegre es una
mentira,
Sonrisa como imagen
exterior
Que oculta mi interior.
Se que te quedas sin
palabras,
No importa, tú
si eres para tanto.
No lo he dicho antes
por miedo,
Fiesta tras fiesta ocultándolo
Y un amigo a quien debo
respetarlo,
Quizá no vaya
a decir lo exacto
Pero tenia miedo a ser
rechazado.
Siempre dicen que no
soy el único al que le pasa,
Pienso en que esto es
verdad,
Pero esta realidad sobre
mi no deja de volar.
No quiero que te sientas
mal,
Solamente es culpa mía.
Esta noche es para nosotros
dos,
Ojalá que la
luna sepa lo que es nuestro amor.
Yo ya he hecho mi declaración.
Y veo que no te sirve
nada
Te veo ahí de
pie parada,
Con la cara pálida
Y sin mencionar palabra.
Ya sabrás que
la palabra es mi arma
Que la utilizo para
defenderme cuando me hacen daño
Y para demostrarte que
te amo.
Lo nuestro quedará
en amistad,
Una simple relación,
Pero que sepas que te
querré hasta la eternidad,
Ésta es mi confesión.
Te enseñaré
a volar sin alas,
Sacaré una poesía
de la nada,
Pondré la más
bella sonrisa en tu cara.
Siento que no duele el
dolor,
Simplemente tu olor,
El aroma de una flor,
El amanecer de un triste
sol,
En un corazón
sin ocupación,
Sólo preocupación,
Por lo que te llevo
diciendo en esta declaración.
Me gustaría hacer
una autopista hacia el cielo,
Me gustaría rozar
tu cuerpo,
Se que no sería
el primero,
Pero estaría
en mi mejor momento,
Después estaría
contento
Y me daría igual
seguir viviendo.
Los primeros amantes,
Según dicen fueron
Adán y Eva.
Yo aún espero
tu respuesta
Helena,
Mi querida amiga,
Mi socorrista.
Nunca daré ésta
poesía por vencida,
Ni mi palabra,
Ni mi vida.
Ahora el sueño
de una noche de verano quedó en una esquina.