Los
diversos poderes de la colonia y las milicias de piratas siguieron
luchando contra las fuerzas Confederadas. Aunque muchos de estos
grupos solían discutir entre ellos, en general, la presencia
Terran dentro del Sector Koprulu seguía reforzándose
y expandiéndose. Pero estas insignificantes peleas acabaron
pronto al verse inmersa las colonias Terran en una lucha de épicas
proporciones.
Sin
previo aviso, una flota de cincuenta naves de guerra alienígenas
descendió de los cielos sobre la colonia remota Confederada
Chau Sara. Las enormes naves abrieron fuego contra las ignorantes
colonias y no cesaron hasta aniquilar todos los emplazamientos
habitados del planeta. Este ataque sin precedentes tomó
a las fuerzas Confederadas por sorpresa, llevando a las asustadas
flotas Terran a huir a la desbandada.
Aunque
los Terran del Sector jamás se habían encontrado
con especies alienígenas de ningún tipo, corrieron
para defenderse de sus nuevos y misteriosos enemigos.
La
Confederación lanzó un torpe contraataque contra
la flota alienígena en su viaje hacia el segundo planeta
Terran de Mar Sara. La flota alienígena, identificándose
como los Protoss, retiró misteriosamente sus fuerzas y
dejo la colonia. Al poco tiempo una segunda y aterradora presencia
alienígena fue descubierta a las afueras de Mar Sara. Estos
nuevos invasores, que parecían insectos, eran muy diferentes
a los Protoss que habían atacado la colonia hacía
poco tiempo. Ninguna agencia Terran podría soportar la
molesta presencia no de una, sino de dos razas alienígenas
extrañas dentro de sus colonias. Asolados por un terror
paranoide colectivo y sobrecargados por sus propias luchas internas,
las indefensas facciones Terran tan solo podían ver como
una marea siempre en aumento de invasores alienígenas se
habría camino hasta el corazón mismo del Sector
Terran, asolado por la guerra.