El
22 de noviembre del 2229, fue fundada la Liga de Poderes Unidos
o el UPL (United Powers League). El UPL iba a convertirse en la
última reencarnación de la humanidad unida, que
en su día habían representado las Naciones Unidas.
Este Nuevo Orden consiguió regular y controlar casi el
93 por ciento de la población mundial, a excepción
de unos cuantos estados aislados de Sudamérica. El UPL
fue fundado en base el "socialismo iluminado", pero
solía recurrir a duras y fascistas acciones para mantener
el orden público. Tras ocho años de control, el
UPL decidió poner en marcha una dura agenda que unificaría
las diferentes culturas de la humanidad para siempre.
Llevó
mucho tiempo erradicar los últimos restos de separatismo
racial, y las Comisiones Unidas prohibieron muchas de las religiones
más antiguas del mundo. El inglés fue declarado
el idioma común del planeta, reemplazando éste a
muchas viejas lenguas que posteriormente fueron prohibidas en
sus países de origen. Aunque las religiones fueron vetadas
oficialmente por el UPL, la organización tenía una
creencia casi religiosa en la supuesta "divinidad del ser
humano". Este dogma trajo consigo la inmediata eliminación
de cualquier mutación o prótesis vital para conseguir
una reserva de genes humanos de la máxima pureza. Los defensores
y eruditos de la línea dura del UPL pensaban que la alteración
genética, la cibertecnología y el uso de drogas
psicoactivas llevaba a la degeneración de la especie humana.
Los líderes del UPL desarrollaron un atrevido plan que
aseguraría la supervivencia de una humanidad, limpia de
la tentadora corrupción de las tecnologías radicales.