A
la llegada al sector Terran, los exploradores de Tassadar encontraron
evidencias de que la misteriosa amenaza alienígena había
empezado a causar bajas en las colonias Terran. En una inspección
más cercana, Tassadar encontró que la colonia limítrofe
de Chau Sara estaba infestada por organismos alienígenas.
La superficie entera de la colonia estaba cubierta por una sustancia
tóxica espesa que erosionaba sin pasar la corteza del planeta.
Para empeorar las cosas, los "alienígenas" mismos
habían infestado o matado a la mayoría de los colonos
humanos. Tassadar, horrorizado por la devastación, solo
podía preguntar por qué los Terran no se habían
apresurado a ayudar a su mundo asediado.
El
Cónclave, al oír de la suerte de la colonia ordenó
inmediatamente a Tassadar que quemara el planeta entero para acabar
con la infestación. Sabiendo que el fuego erradicaría
toda la vida del planeta, Tassadar, lleno de tristeza, obedeció
a sus maestros. Las pesadas naves de guerra Protoss cargaron sus
armas y abrieron fuego sobre la confiada colonia. Esta costosa
táctica tuvo éxito, destruyendo la infestación
alienígena, pero todavía había algunos mundos
cercanos que, sin duda, también estaban infestados. Tassadar
fue ordenando quemar esos mundos y cualquier otro emplazamiento
Terran que tuviera la mínima posibilidad de infestación.
Trasladando su flota a la segunda colonia infestada de Mar Sara,
Tassadar empezó a dudar de la moralidad de sus ordenes.
Los guerreros Terran, cogidos totalmente por sorpresa, por el
ataque inicial de los Protoss sobre Chau Sara, lanzaron una flota
de naves estelares para interceptar a la flota de Tassadar. La
flota Terran se preparo para defender la colonia de los Protoss
justo cuando Tassadar ordenaba a sus naves que se apartaran y
retiraran. Tassadar, luchando contra sus dudas interiores, no
podía destruir Mar Sara o la flota que había venido
a protegerla. Busco una forma de derrotar a los alienígenas
sin eliminar arbitrariamente a la humanidad en el proceso. De
esta forma, Tassadar se negó a cumplir las ordenes genocidas
de sus Maestros. Permaneció con su flota fuera del alcance
de los sensores Terran, esperando y observando mientras la presencia
alienígena seguía.