<BGSOUND SRC="air_supply_-_making_love_at_of_nothing_at_all.mid" LOOP=INFINITE>
EL LOTO



Mi amigo me ten�a asombrado. Estaba decidido a demostrar a toda la vecindad lo santo que era. Incluso se hab�a puesto un ropaje adecuado a dicho prop�sito. Yo siempre hab�a cre�do que cuando un hombre es aut�nticamente santo, resulta evidente para los dem�s, sin necesidad de ayudarles a que lo vean. Pero mi amigo estaba determinado a proporcionar esta ayuda a sus vecinos. Lleg� incluso a organizar un peque�o grupo de disc�pulos que demostraran ante todo el mundo esa pretendida santidad. Lo llamaban "dar testimonio".

Al pasar por el estanque, vi un loto
en flor e instintivamente le dije:
��Qu� hermoso eres, querido loto! �Y qu�
hermoso debe de ser Dios, que te ha creado!�.

El loto se ruboriz�, porque jam�s hab�a
tenido la menor conciencia de su gran
hermosura. Pero le encant� que Dios
fuera glorificado.

Era mucho m�s hermoso por el hecho de
ser tan inconsciente de su belleza. Y me
atra�a irresistiblemente porque en modo
alguno pretend�a impresionarme.

En otro estanque situado un poco m�s all�
pude ver c�mo otro loto desplegaba sus
p�talos ante m� con absoluto descaro y me
dec�a: �F�jate en mi belleza y glorifica a mi Hacedor�.

Y me march� con mal sabor de boca.

Cuando trato de edificar, estoy tratando de impresionar a los dem�s. �Cuidado con el fariseo bienintencionado!
Hosted by www.Geocities.ws

1