NOSTALGIA Nostalgia es la palabra. De cuando ibamos al de Chala a comprar una Chibeca, y despues nos ibamos al castillo a pintar comics con los Boikoters sobre paredes que sabiamos que al dia siguiente iba a llover, y se borrarian, y nadie los iba a leer, pero no nos importaba. y ibamos a romper cristales, y a saltar coches, y a saltar la valla del campo de futbol , y nos bebiamos botellas de JB, y nos creíamos Supermanes, y nos cogíamos de las manos, y nos queríamos tirar del tejado, porque nada nos importaba, porque somos colegas, somos amigos, y estamos unidos, y haciamos un fanzine, y la gente nos escribia cartas y nos adoraban, porque eramos diferentes, porque teníamos ideales, y en Radio 3 nos dedicaba canciones Juan de Pablos, y todo el mundo sabía que necesitaba un líder, un guía espiritual. Y cuando fuimos a Tarragona tú cantastes "The Fly " de los Cramps, y pusiste mas sentimiento que Lux Interior, que a tu lado era una niña Pija que salia de clase de guitarra en las monjas, y el Capullo aquel cantaba Blues y nos hablaba de Sèptimas de dominante, y me fastidia que la gente que odio salga en mi biografia. Y suerte que no llegamos a saltar, porque tenemos una historia que contar, y esos petardos que liabamos a escondidas en la orilla del canal, testigos de nuestras confidencias de adolescentes, nos ayudaron a abrir los ojos, y ver que todo el mundo es un puñado de mierda que se escurre entre nuestros dedos, y deseamos llorar pero no podemos, y gritamos pero en verdad estamos soñando, y cuando despertamos tenemos un sudor frio en la frente , y son las 8 y tenemos que ir a trabajar, y el dia uno tenemos que pagar el alquiler, y nuestros ideales, sin querer se han enfriado y se han convertido en un viento helado, de aquel de cuando vas con la FDS, y tienes que agacharte porque las manos se te cortan del frío, y no te queda gasolina para llegar. Nostalgia es cada vez que me asomo a la ventana, y no conozco a nadie, y no me conozco a mí mismo, ni me reconozco, como aquel chico rebelde que nunca apartaba la cara aunque la bofetada sea aun mayor. Seguiamos caminando, sin saber donde ir, como guiados por una luz lejana. Nada era tan presente ni tan lejano. Nada tan oscuro ni tan deseado como mi adolescencia. Mi fria, oscura, lejana y deseada Adolescencia.