9 - II - 01 DOLOR VISCERAL Balanceabas tus brazos en un imaginario equilibrio, despejando sombras que enturbien tu vista, más allá de lo que otros podrían vivir. Flotando en el sueño irreal de los elegidos, confiando a ciegas en frases que no entendías. Besando pieles abstractas, recubiertas de un aceite dulce. Odié todo lo que pude odiar, y mitigar así una sed de vida que me decía una y otra vez: lo estás haciendo mal, basura humana. Desapareciendo tu vida de mi presencia no perderíamos una opinión. Ganaríamos un espacio. Pensar en tí es como caminar sobre cristales rotos: Peligroso y doloroso. Embriagarme con tu perfume es envenenarme dia a dia, perder lo que queda de mi razón, en una cajha de zapatos escondiad en el armario. Volver mis pisadas atrás es intentar volar sobre una ciudad que ya no existe. Es entonces cuando ya no se ni donde estoy ni donde voy. Quizás debería saltar en la próxima estación, aún con el tren en marcha. Quizás haya alguien esperándome a la llegada, que me ayude a llevar las maletas de mi alma