= SENSE =

 

 

 

Hola de nuevo y bienvenidos al tercer capítulo de Sense!!! Estoy muy contenta de que os gusten  tanto los fics que hago y me alegro de que os gusten largos, ya que a mi también me gustan así (de unas 20 págs. Por capítulo) y los sigo haciendo lo más largos que puedo, siempre y cuando respecten la pauta, claro ^_^U

En fin, ya no os digo nada, sólo recordaros que sólo con que el fic os haga caer una gotilla de sudor fío, os haga mostrar una pequeña risa o que el corazón se os ponga a mil, yo me daré por satisfecha. ^_^

Ya no os retengo más, venga, a leer!!

 

 

 

 

 


 


 

Datos de interés:

 

********************* Cambio de escena

 

“.........” PENSAMIENTOS!! (no me confundiré!)

 

{.........} Un sitio

 

<<........>> Lo que dice un personaje en medio de un párrafo.

 

----....---- Flash back

 

(....) Comentarios de la autora

 

 

 


 

Todos los personajes son obra exclusiva de Rumiko Takahashi, al igual que todos sus derechos len pertenecen a ella. Dado que sólo escribo por puro gusto y placer y no tengo pensado sacar ningún bien económico, no me denunciéis. Gracias ^^U

 


 

 

 

 


 

PARTE 1: EL VIAJE

 

Navegando a Contracorriente

 

 

 

 

 

{ Kushui, costa oeste de Japón. }

 

 

 

Sucesos recientes habían hecho perder esperanzas a Ranma y compañía. La noche pasó muy lentamente, nadie habló, sólo de vez en cuando se oía algún gemido de la somnolienta Akane. Habían sido unos días negros. Primero la pérdida de Ukyo, seguidamente la del señor Saotome, y ahora Mousse. Nadie dormía, más que nada por el temor que alguien los cogiera mientras descansaban, así que Ranma, Shampoo y Ryoga se mantuvieron despiertos toda la noche. El Guía estaba inconsciente del susto que recibió, probablemente. Shampoo era la que estaba peor de ánimo, y los dos chicos se sorprendieron de que mostrara tanta preocupación respecto a Mousse; era una lástima que recién empezaban a llevarse bien, cogieran al pato. Shampoo se sentía culpable porque además lo habían cogido protegiéndola a ella, ya que estaba despistada tratando de ayudar a Akane. Ya ves tú, por alguna vez en la vida que la ayuda y mira lo que pasa. Pero ahora no podía echarle las culpas a la “chica violenta”, ya que Akane también lo había pasado mal. Todos recordaron lo que Akane había logrado con el aparato ancestral, logró crear una especie de barrera transparente que hizo que con su contacto, el shiaku y la propia espada se carbonizaran, aunque ella quedó totalmente exhausta y cayó al suelo inconsciente, para luego quedarse tranquilamente dormida sin saber que habían cogido a uno más de los suyos.

 

Nunca antes el amanecer alegró tanto el corazón de los tres jóvenes. Con la salida del  Sol todo el pueblo se fue despertando perezosamente en actividad, siendo como si el Sol fuera su único despertador. Ranma dejó a Akane tumbada con la manta y junto con Ryoga se fue a empezar a prepararlo todo. Shampoo se encargó de recogerlo todo y fue preparando las cosas. El Guía no tardó en despertar y se fue a comprar remos a la tienda de al lado, ya que ni eso tenía la embarcación. También cogieron mucho agua caliente, ya que si había alguna ola pícara, no le convenía a Ryoga transformarse en P-Chan delante de su amada, ¿cierto?

 

Al mediodía ya estaba todo listo, la embarcación estaba limpia y con tres remos, que corresponderían a  los tres hombres, mientras que para Shampoo y Akane sería un viaje de placer, para suerte de ellas. Akane no tardó en despertarse y cuando lo hizo notó una fuerte presión a su pecho, como si faltara algo. Como cuando se despertó todos los otros estaban en algún sitio arreglando los preparativos, se asustó, pensando que estaba sola o que la habían capturado, pero al fijarse vio que se encontraba en Kushui, así que los demás deberían encontrarse bien... No muy convencida, paró atención: faltaba una energía. Asustada, se concentró aún más: faltaba la del chico pato. <<Mousse también...>>  Alguien se acercó por detrás suyo.  Akane se giró rápidamente, creyendo que era un shiaku, y en vez de eso se encontró a la amazona con algunos sacos de comida en las manos.

 

-Akane despertar? Qué tal estar? –dijo con un tono de voz que se pareció al de preocupación por su bienestar y no al de preocupación por estar bien de acuerdo con sus supuestos planes (qué complicado ^_^U).

-Yo estoy bien, pero Mousse... por qué no lle siento?

Shampoo se la quedó mirando – Es que chica violenta poder sentir energía proceder de cuerpo? –preguntó no muy convencida Shampoo.

-No se cómo la llamáis, pero si te refieress al escalofrío que he tenido al levantarme y al notar que faltaba una energía, la de Mousse, sí, lo noto.

-Qué extraño... eso sólo poder hacer gente que poseer gran aura de combate...

-Oye tú! –ahora la había ofendido. Pero no se enfadó mucho. Realmente notaba a la amazona extraña. No tenía esa vitalidad en los ojos que la caracterizaba. –Realmente, lo de Mousse habrá sido duro para ella...

-Eh?

-No, nada, nada...

 

Al cabo de un rato llegaron Ranma, Ryoga y el Guía. Empezaron  a prepararse para embarcar. Finalmente, a eso de las tres  embarcaron al “barco” y se alejaron de la costa de Kushui.

 

Hacía una agradable brisa marina, típica de verano, y el viento soplaba en dirección sur-suroeste, que les iba perfectamente bien. A medida que avanzaban se iban encontrando algunos otros botes pesqueros en su jornal, y otros de mayores, seguramente de viajes. Al cabo de unas dos horas de viaje, ya no divisaron la costa. Las gaviotas ya no les seguían y empezaban a volver marcha atrás para seguir a otros barcos. Aquí es donde empezó el viaje “aburrido”. No tenían nada qué hacer. Ni siquiera remaban, ya que la dirección del viento era la correcta, ni eso les quedaba. Ahora no podían correr, o levantarse, ni nada. Realmente era agotador. Pero no tenían otro remedio. Al final, muertos de cansancio por no haber dormido en los últimos días, Ranma, Ryoga y Shampoo se echaron una bien merecida siesta mientras que Akane y el Guía vigilaban que todo marchase bien.

 

-Oiga señor... –dijo Akane.

-Diga señorita.

-Cuando lleguemos a China...qué haremos? –ddijo con un hilo de voz.

-Claro estar. Ir a Jusenkyo, a montaña de SSiete Vientos, a abrir puerta y incendiar Pergamino. O es que ya no acordar por qué estar haciendo todo esto?

-Jusenkyo...el Pergamino...

 

A Akane todo eso le sonaba muy lejano, como si perteneciera a la vida de otras personas. Ya hacía más de una semana que no pensaba en el verdadero objetivo del viaje; en el verdadero objetivo de la lucha; en el verdadero objetivo de el por qué de los shiakus les atacaban. Akane pensó en eso. Realmente, nunca se había parado a pensarlo, pero...por qué les atacaban los shiakus? Si conseguían abrir la puerta, mejor para ellos, ya que mientras tuviésemos el Pergamino podrían quitárnoslo. Entonces...por qué? Todo eso era muy sospechoso. Akane miró al Guía, que estaba delante del bote, mirando fijamente hacia dónde debería estar la costa de China, que evidentemente aún no se podía divisar. Tendrían que estar con el viajecito este durante unas dos semanas, más o menos, para luego volver a estar otra semana en China. Eso contando que llegasen sin retraso, ya que algo le decía que sólo porque el mar estuviera a su lado los shiakus no desistirían...aunque en teoría ya no había shiakus, no? La otra noche se los cargaron  a todos, pero quién no les podía asegurar que habría más esperándoles en China? Quién no les podría asegurar que los shiakus encarnasen monstruos marinos? La imagen de una serpiente marina enorme atacándolos pasó por su cabeza y tuvo un escalofrío que le recorrió la espalda. Akane miró al mar para asegurarse de que no estaba en lo cierto. Si les atacaba algún shiaku, no lo contarían. Estaban en clara desventaja, ya que sólo con lanzarlos al agua ya tendrían la partida ganada: ella, que no sabía nadar; Shampoo que en forma de gato se ahogaría; Ryoga...bueno, con Ryoga no había problema (...); con Ranma tampoco, y el Guía...bueno, este sólo intentaría salvarse a sí mismo. Tampoco pintaba tan mal la cosa. Sólo con que Ranma-chan la cogiera y que Ryoga cogiera al gatito –Ranma NUNCA cogería a un gatito felino mishino- la cosa estaría equilibrada, pero... de todas maneras, en el agua están indefensos.

 

Empezaba a oscurecer; la puesta de Sol se veía reflejada en el horizonte, un espectáculo que merecía la pena ver. Ranma empezó  a levantarse por  la luz de la puesta de Sol. No dijo nada, simplemente se quedó como estaba pero con los ojos abiertos, observando a su prometida, un poco más adelante, mirando fijamente la puesta de Sol. “Akane...Akane significa nube roja del atardecer...” Miró a su prometida y la puesta de Sol. Ambas cosas eran preciosas, y se parecían bastante. Era casualidad que Akane se llamara “Akane”? Ranma se sorprendió de las tonterías en que estaba pensando. Sin darse cuenta, Akane se giró y se sobresaltó un poco de que esos ojos azules la estuvieran mirando.

 

-Ya te has levantado? –dijo con su sonrisa que haría deshacer el mismísimo Polo Norte.

 

Ranma no dijo nada, simplemente volvió a mirar hacia la puesta de Sol. <<Bonita, eh?>> Dijo en un susurro que Akane apenas percibió. Sin previo aviso, Ranma se giró y observó con una chispa en los ojos las profundidades del mar. Había notado algo extraño.

 

-Ocurre algo? –dijo con tono de preocupacióón  Akane.

-No...nada... –Ranma se volvió a relajar.

 

 

Desde el fondo del mar una enorme silueta observaba tranquilamente la pequeña embarcación. Al notar que el chico lo había descubierto, se apresuró en bajar metros hacia la silenciosa oscuridad de los fondos marinos.

 

 

 

 

 

*********************

 

 

 

 

{Jusenkyo, China. }

 

 

 

 

En la cabaña del Guía habían aumentado bastante el nombre de prisioneros. La colección era digna de ver. Una chica guapísima junto con una enorme espátula; un Guía con carilla de mono; unan niña de unos cinco años; un panda gigante y un pato con unas lentes enormes. El guardián se los queda viendo un rato mientras una gotilla de sudor cae por su nuca.

 

-Todo marcha bien... –se oye la voz de el jjoven chico chino de pelo oscuro.

-Me alegro, señorito. –dijo el guardián, haciéndole una reverencia.

-NO ME LLAMES SEÑORITO, KUZKO!! –dijo el jooven, alzando la voz.

-Perdón, perdón...

-Bien.

 

El joven consultó el mapa que había en la mesa. En él constaba un trozo del oeste de Honshu, el mar del Japón y un trocito de China. “Si no me equivoco, según Skratell, deben estar más o menos...aquí.” Dijo finalmente señalando un punto a un cuarto de distancia de Japón. “Tardarán como una semana y media...bien, hay que avisar a Skratell”.  El joven chico chino se puso sus dedos índices en su frente y empezó a hablar en un susurro.

 

-Skratell...Skratell...Me oyes...? Soy tu aamo...los intrusos están en tu cuadrante...pero aún no les ataques, puesto que ganarías sin problemas...sólo hazlo cuando yo te lo ordene...entendido?

 

En el fondo de su mente oyó un eco áspero <<...Entendido...>>

 

El joven miró con unos ojos de asesino a los cinco prisioneros. Ukyo fue la única que se atrevió a mirarle directamente a los ojos, puesto que los otros desviaron la mirada. Ukyo lo miró con odio “Ran-chan está de camino y ni tú ni tus shiakus idiotas podréis impedir que llegue...” Pensó, ya que estaba enmordazada. Para su sorpresa, el chico la contestó.

 

-Estúpida niñita...eso es precisamente lo qque quiero...

 

 

Ukyo se lo quedó mirando. Sabía leer el pensamiento? Y qué había querido decir con eso? Cuál era su objetivo? Algo no pintaba bien. Los estaban utilizando? Ukyo se quedó en silencio, y bajó la cabeza con miedo en los ojos “Ran-chan...que estés bien, por favor...”

 

 

 

 

 

 

*******************

 

 

 

 

 

{Mar de Japón. }

 

 

 

 

Ya habían pasado tres días desde que abandonaron Kushui. De momento, no escaseaban alimentos ni les faltaba agua potable. Y lo más importante, sobretodo para el chico perdido, no había habido ninguna tormenta ni olas pícaras. Eso lo agradecía enormemente en silencio.

Como el barco no era muy grande que digamos, ni siquiera para dormir podían tumbarse; como máximo podían apoyar su cabeza en el hombro del que había al del lado, eso si el compañero quería, que no solía suceder. Pero nuestros jóvenes de Nerima iban bajos de ánimos. Las horas pasaban lentamente, muy lentamente.  La única que no se cansaba de admirar los mares era Akane, que seguía fascinada con el agua, y le tenía mucho respeto. Aunque no le hacía mucha gracia lanzarse. Ya hacía unas horas que Ranma no paraba de mirar a su alrededor, como si algo no estuviera bien. Los otros también notaban en lo más profundo de su alma una sensación de malestar, de inestabilidad... no podían decir qué era, pero sí que era malo.

 

-Airen, Akane, Ryoga, Guía, comida. Sí? –diijo Shampoo, empezando a repartir la ración para cada uno.

Ya era de noche y todos estaban agotados, aunque no habían hecho nada de particular.

-Mm...esto estar de muerte, señorita! –dijoo el Guía complacido.

-Ser muy amable. Comida hecha con mucho carriño para airen.

-Pero qué dices? Si la compraste hecha en eel pueblo... –dijo Ryoga.

-Y a ti quién te preguntar, eh, chico perdiido?! –dijo Shampoo molesta.

-Qué pasa, quieres pelea? No suelo pelear ccon chicas. –Ryoga puso una carita burlona.

-Oh, creer que poder hablarme en ese tono? Y si Shampoo mojar a chico perdido? –dijo con un tono victorioso. La sonrisa de Ryoga desapareció.

-Vamos, vamos chicos...no os Transf....quieero decir, no te transformes Shampoo, que a mi los gatos...uf... –dijo Ranma intentando parecer lógico.

-Si chico perdido pedir perdón por haber humillado amazona, Shampoo perdonar.

-Pero Shampoo, cuando te ha...? –dijo Akanee.

-Bah, qué cabezotas son... –dijo Ranma. Ryooga y Shampoo no reaccionaron bien y le tiraron por la borda.

-Airen no decir eso a Shampoo! Shampoo furiiosa!!

-Eso, eso. Te lo tienes merecido, nenaza!&nnbsp; -dijo Ryoga victorioso. Ahora había una especie de pacto entre él y Shampoo para darle a Ranma su merecido.

-Ju, ju, ju... –dijo Ranma-chan en el agua.. - ...SE PUEDE SABER DE QUÉ VAISSS??????!!!!!!!  -dijo saltando al bote. Sin poderlo evitar mojó a Shampoo la cual se convirtió en gatita. A Ryoga le faltó poco pero se tapó con su paraguas. Akane y el Guía  simplemente iban comiendo, ya que esas pequeñas discusiones empezaban a ser diarias.

-Mao, mao!! –se quejaba Shampoo.

-UAAAAAAAAAAAGH!! ES UN GATO!! APÁRTALO DE MI VISTA!!  -Dijo Ranma-chan alejándola de ella.  Akane cogió el termo y la convirtió en mujer.  Shampoo aún estaba molesta.

-Gra...gra...gra... –intentó decir Ranma-chhan a Akane, aunque aún no acababa de salir del trauma y no podía articular palabra.

 

Y así nuestros chicos de Nerima pasaron un día más en el mar.

 

 

 

************************

 

 

 

{ Jusenkyo, China. En esos momentos. }

 

 

-Skratell... –dijo el joven chino de ropas oscuras.

-Sí mi señor? –le contestó una voz en su innterior.

-Ataca.

 

Los prisioneros se miraron con temor. Ahora sólo podían rezar por ellos, pero eso no serviría de mucho... “Ran-chan...”

 

 

 

 

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{Mar de Japón. Zona remota. }

 

 

 

-Hey...estás segura que vamos bien? –dijo Ranma no muy convencido.

-Eh... creo que sí... –le respondió dudosa Akane.

-Qué quieres decir con “creo”?! –dijo Ranmaa con brusquedad.

-Mira chico, es lo que hay! Si quieres pueddes manejar esto tú!! –dijo Akane mostrándole un curioso aparato. Se trataba de una brújula, y costaba bastante de manejar con respecto a la orientación y los datos del mapa. Ranma lo miró con terror.

-No, no...hazlo tú...

Akane le sonrió.

 

 

Ya habían pasado seis días desde que zarparon. Todos estaban bastante encorajados, ya que más o menos habían hecho la mitad del recorrido. Akane encontró un juego de cartas en su mochila y ahora se pasaban todo el día jugando, mientras que uno hacía de vigía para vigilar que no se separaran del rumbo acordado. Las primeras estrellas empezaron a asomar. Venía un aire cálido del sur. En China hacía más calor que en Japón, y ahora todos se habían quitado algunas prendas. Ahora estaba de vigía Akane, mientras que los otros cuatro jugaban a cartas y a Ranma siempre le tocaba el comodín.  Akane se fijaba en el mapa y en la compleja brújula. Tuvo un escalofrío que le recorrió toda la columna vertebral <<Qué frío...>> dijo Akane cogiendo una manta.  <<Tienes frío Akane? Pero si hace mucho calor...>> dijo Ryoga en tono de preocupación. Ranma se la quedó mirando <<No es nada, sólo ha sido un momento...>> . Él también lo había notado; él también tenía frío. Observó a su prometida. Miraba al infinito, agarrando fuertemente el espejo. Él también tenía bastón en mano. “No me digas que esa estúpida también puede sentirlo?” Pensó Ranma.

 

-Jajajaja!! Ranma, has vuelto a pillar el ccomodín!! –se burlaba Ryoga. Al ver que Ranma no se rebotaba, le pasó la mano por delante suyo.  – Eh, hola? RANMA!!

Ranma reaccionó – Cuidado... nos observan. – dijo en tono sombrío.

 

Ryoga se lo quedó mirando y asintió. Se agarró fuertemente a su paraguas. Si se mojaba con agua estaba perdido. Por su parte Shampoo tenía los bomboris en mano. Akane simplemente se quedó quieta; ella ya lo sabía momentos antes que Ranma lo dijera, y Ranma también lo sabía que ella lo había notado. Una conexión muy extraña.

 

Detrás del bote el agua empezó a ondular con fuerza. Todos se giraron hacia esa parte. Akane se puso detrás de Ranma, por instinto, y él se mostró complacido. Mientras ella le diera fuerzas, podría derrotar a cualquier cosa, fuera humana o...

Ranma empezó a sudar. Realmente no las tenía todas, pero intentó no reflejarlo en su cara, ya que si Akane lo veía preocupado ella aún lo estaría más. Él estaba al mando y tenía que dar seguridad a todos. Y aún más a Akane.

La superficie del agua empezó a ondularse más y más; empezaron a formarse olas de poco calibre, para ir aumentando rigurosamente. Ryoga estaba aterrado. Si se les echaba una ola encima, qué ocurriría? Lo había estado pensando muchas veces. Tal vez la solución era marchar, pero en forma de cerdo no sabía nadar, y tampoco podía dejar a Akane sola. Solamente rezó para que no tuviera que verse en semejante situación y cogió fuertemente el paraguas. Al menos podría servirle de paraguas, en vez de utensilio para la lucha.

 

-Ranma...qué es ese ruido? –preguntó con unn hilillo de voz Akane.

-Ehm...no es nada, seguro que debe ser algúún pez... –dijo con una sonrisa fingida.

-Y por qué, Ranma Saotome ,estamos montandoo tal escenita por un pez? No me mientas.

 

Ranma no contestó; miró fijamente hacia el punto de donde procedía la energía. Pero no notó nada. Las olas amainaron y ya no había ese ondulante movimiento. “No puede ser...no puede haberse marchado...esto no puede ser nada bueno...por qué no nos ataca de una vez?!” 

 

Sin darles tiempo a pensar, detrás del bote surgió algo ENORME a la superficie; todos se giraron con la cara pálida. Nunca habían visto algo tan grande y tan aterrador dispuesto a matarlos. Akane le dio fuertemente la mano a Ranma, y él también se la agarró, para intentar difundirse el máximo valor posible. Lo necesitaban.

Delante suyo se encontraba una especie de serpiente gigante de unos veinte metros; esto es sólo lo que ellos podían ver, puesto que por el interior del agua aún era más larga. Estaba fuertemente custodiada por unas gruesas y enormes escamas de color negro. Todo el ser en sí era de color negro, exceptuando los rojos ojos que no mostraban sentimiento alguno. Tenía una cabeza parecida a la de un dragón, y unos enormes colmillos que llamaron la atención a todos. Nadie pudo hablar dela impresión, a excepción de el Guía.

 

-A-Aiya...esto ser terrible... –dijo el Guíía. Shampoo estaba igual que él.

-A-A-Airen...!! –dijo con temor la amazona..

-Qué es eso? –dijo Ranma.

-Es un monstruo!! –dijo Akane.

-Madre mía... –dijo Ryoga, paraguas en manoo.

-Oh...no... –dijo Shampoo. Estaba observanddo fijamente al monstruo, que empezaba a cerrar su boca. –Es que no ver?!

-R-Ranma...-Akane se agarró fuertemente a RRanma.

-Va a dispararnos. –dijo Shampoo en tono lúúgubre.

-QUÉ? –dijeron todos.

 

Pero ya era demasiado tarde para reaccionar, puesto que el dragón marino (así lo habían bateado”) empezaba a abrir su enorme mandíbula para dejar ver a nuestros chicos de Nerima un montón de dientes afilados como cuchillos. Pero eso no era lo más importante. No. En su boca empezaba a juntarse gran cantidad de energía en forma de esfera. <<Va a dispararnos>> dijo Shampoo momentos antes, y ahora lo entendían. Pero ya era demasiado tarde. El bicho ese disparó la bola de energía hacia el bote donde estaban todos, y esto sucedió en el intérvalo de dos segundos, por lo que nadie reaccionó. Akane simplemente se lo quedó mirando y se arrimó fuertemente a Ranma; él tampoco acababa de reaccionar, pero al estrujón de Akane la cogió por la cintura y se dispuso a saltar del bote, olvidándose de los demás, pero no logró hacerlo a tiempo, y la bola colisionó con el bote a una velocidad inhumana, haciendo que todo saltara por los aires con una gran explosión.  Ranma-chan no ha sufrido mucho daño, pero ve que a pocos metros de ella se encuentra Akane dando palmadas al agua. Rapidísima, nada hacia ella y la intenta mantener a flote <<Toma, sólo tienes que arrimarte>> le dijo entregándole una tabla del barco que había sido extraída de este por causa de la explosión. A decir verdad, ya no había barco. Ranma-chan echó una rápida ojeada. Una gatita y un cerdito estaban flotando en un trozo pequeño de madera, mientras que el Guía se hacía el muerto para flotar. El dragón volvió a abrir la bocaza. No tenían muchas formas de escapar. Esto era el fin. Ranma-chan se dirigió hacia Akane, para que al menos pudiera defenderla con su cuerpo, pero de nada serviría. <<Ranma...vamos a morir?>> preguntó Akane, como si de una niña inocente se tratara. Ranma-chan la miró dolida, más aún sabiendo que no podría hacer nada esta vez para ayudarla...  y el dragón se disponía a atacar de nuevo. Ranma-chan se puso delante de Akane y la abrazó fuertemente para transmitirle seguridad. El dragón empezó a  absorber energía en su boca. De nada serviría submerjirse ya.  Ranma-chan cerró los ojos; Akane ya hacía rato que los tenía cerrados. Y el dragón empezó a gritar de dolor. Ranma-chan abrió los ojos. Alguien le había disparado. El dragón marino retrocedió lentamente...estaban salvados. Pero cómo?

 

-Ranma...estamos muertos? –dijo Akane.

-No... –Ranma-chan aún estaba fuertemente aabrazada a Akane- ...pero cómo?

 

Entonces, más allá de la niebla, apareció una silueta de un barco, un barco enorme. Todos se pusieron muy contentos y el barco se paró enfrente de ellos y tiró una escalera. Ranma-chan ayudó a subir a Akane y se guardó al cerdito a su mochila, mientras que Ranma-chan se negaba a ayudar al gatito, por lo que tuvo que subirlo el Guía por las escaleras. Cuando todos estuvieron en cubierta, se sorprendieron bastante. Había por lo menos dos cañones muy extraños que no habían visto en su vida apuntando al Dragón Marino. Por lo menos había unos cincuenta hombres armados con espadas y arcos y con armaduras de hierro y metal. El barco en si era de unos cincuenta metros de largo por diez de ancho, y tenía dos mástiles, uno desde el cual había el mirador, donde un hombre con un catalejo observaba el rumbo correcto o avisaba si venía algún intruso. Había en proa una cabina con alguien dentro. La puerta de la cabina se abrió, y se pudo ver a una joven de su edad de pelo largo  y castaño, y mirada decidida; sus ojos eran color miel, y vestía cual pirata. <<Estáis a bordo del Naullion. Sed bienvenidos. >> Todos se quedaron sin habla. Luego miraron hacia unas escaleras que había en popa y que descendían, seguramente dirigiéndose a las habitaciones de todos que se encontraban al casco del barco, y de allí empezaron a salir dos guardias fuertemente armados y a posteriori... salió el capitán. Ranma-chan contuvo la respiración, y cuando lo vio...

 

...parecía un niño de unos catorce años...

Ranma-chan abrió la boca

...pelo corto castaño...

Akane abrió  sus ojos

...ojos grandes y plateados...

Shampoo lo miró con duda

...vestía unas extrañas prendas chinas...

Ryoga no se lo podía creer

...la bandera del barco era un melocotón...

El Guía se lo quedó mirando. “Es que honorables huéspedes conocerlo?” pensó.

 

El capitán del barco habló. <<Me complace volver a verla, señorita Akane, qué tal?>> dijo sin más.  Akane fue la primera que reaccionó. <<Eres  tú...? Eres Toma...?!>> el joven capitán hizo una sonrisa de complicidad. Era Toma, el  príncipe de la isla de Tojenko. Toma miró con un poco de fastidio a Ranma-chan. Él ya sabía de su maldición y sabía que por culpa suya no pudo casarse con Akane, pero eso era agua pasada...o no?

 

-Qué haces aquí, Toma? –le preguntó algo coonfundida Akane. Por algún extraño motivo, ninguno de los otros presentes hablaba.

-Más  bien al revés. Por favor, seguiddme.

 

Toma dio la vuelta y volvió a descender por las escaleras. Después de él fue la chica que les había dado la bienvenida. Akane los siguió primero, seguida de Ranma-chan, Shampoo y Ryoga, que se les había tirado agua caliente, y el Guía. Las escaleras les llevaron hacia un pasadizo muy largo y de un metro de ancho, donde había nombrosas puertas, correspondientes a las habitaciones de la tripulación. Al final del pasillo se encontraba una puerta decorada más que las otras, los aposentos de Toma. Los invitó a pasar. No era excesivamente grande, pero seguramente sería más bonita que la del resto, tratándose de un barco, no se podía esperar una gran alcoba. Los mandó sentar en una mesa redonda que había al medio y puso centinelas a las puertas ordenando que nadie pasara. La joven misteriosa también entró en la sala.

 

-Y bien? Me podéis decir qué motivos os traaen a los mares de Japón luchando contra un Menchey?

-Menchey? –dijeron todos a la vez.

-Sí, Menchey. Son criaturas muy extrañas, mmuy viejas, nacieron con el planeta. Últimamente se ven muchas, y por eso de vez en cuando voy con mi barco, el Naullion. Habéis estado de suerte que mi vigía Koncho se hubiera dado cuenta que había un Menchey por aquí.

-Gracias...supongo. –dijo Akane. Ranma-chann sólo miraba a Toma con una mirada algo fría, como si sintiese que quería volver a arrebatarle lo que era suyo.

-Y bien? Me vais a decir por qué estabais aaquí? –dijo Toma algo serio.

 

Akane y Ranma-chan se miraron dudosos. Se lo debían decir? Al fin y al cabo, Toma era amigo. Y les había salvado de una buena.

 

-Vamos hacia China. Tenemos que arreglar allgún asuntillo por ahí. –dijo Ranma-chan, hablando por primera vez. Toma la miró también con una mirada fría, que Ranma-chan le correspondió.

-No se por qué no me decís toda la historiaa, pero en fin, estáis en vuestro derecho. Que sepáis que nosotros también vamos en una ruta a China, ya que debo hablar con un primo mío que se dejó un juguete a mi casa y... –Toma se puso colorado, se había excedido. – que en fin, que si queréis os podemos llevar.  –dijo finalmente, algo rojo. – Y no creo que tengáis muchas salidas, ya que sólo podéis seguir con  nosotros, a no ser que queráis que os demos un bote... –Toma miró  triunfoso a Ranma-chan. 

-Prefiero un bote que ir con ese cretino!! –saltó Ranma-chan. Toma lo miró algo molesto, y Akane hizo sentar a Ranma-chan, que aún estaba enfadada.

-Está bien. Pero deberíais dejarnos en las costas de Sungei, va bien? –dijo Akane.

-Sí, claro, cómo no... las costas de Sungeii...están a unos dos días o tres de aquí. Con buen rumbo llegaremos, verdad Neila?

La chica del pelo largo asintió. Entonces Toma se dio cuenta de que no se habían presentado.

-Disculpad. Esta de aquí es Neila, la segunnda de a bordo. Neila, ellos son los luchadores de que tanto he hablado, y esta de aquí es la que casi se convierte en mi esposa, verdad Akane? –le dijo con una simpática sonrisa. Akane no supo que decir. Ranma-chan y Ryoga empezaban a perder los estribos.

-Bien, cenaremos dentro de una hora. Hasta entonces tenéis autoridad para ir por cubierta, mientras que ordeno a alguien que os prepare algunas habitaciones. Como no disponemos de demasiadas, las dos chicas dormirán juntas y los chicos juntos.

 

 

 

*********************

 

 

 

Ranma-chan estaba paseando por cubierta, mirando al horizonte. “Maldición! De todas las personas que hay en el mundo y teníamos que encontrarnos con el mocoso este...No lo soporto!!” Ranma-chan continuó avanzando, hasta que vio que alguien llevaba un poco de agua caliente hacia donde estaba la cocina. Ranma-chan corrió hacia allí y se la vertió, ante la crispación del cocinero. <<Lo siento, cosas de la vida.>> dijo con su tono de arrogancia de siempre. Entonces alguien le tocó el hombro con un dedo por detrás, y Ranma se giró. Era Neila, la chica de antes, la segunda de a bordo.

 

-Disculpa, pero qué ha sido eso? –preguntó chica, señalando el agua vertida al suelo.

-Ah, eso? –dijo Ranma. –Nada, nada... una mmaldición...

-Eres la chica de antes? –preguntó algo confusa.

-Más bien la chica de antes era yo. >

-Es decir, que en realidad eres un chico? ––preguntó algo confusa.

-Sí. Un chico que al contacto del agua fríaa es chica y al contacto del agua caliente vuelve a ser él. Qué te parece?

-Curioso...muy curioso... cómo te llamas? ––preguntó con algo de color en sus mejillas. Ranma no lo notó.

-Ranma, Ranma Saotome. Tú eres Neila, no? <

-Sí... – a Neila le complació que se acordaara de su nombre.

-Neila, ven, te necesitamos en el puente!! –gritó una voz. Neila miró con desgana y se despidió de Ranma, alejándose a toda velocidad.

-Qué chica tan rara...

 

Ranma se puso las manos en la nuca y continuó avanzando.

 

-Eh, Neila, quién era ese tipejo? No me diggas que estás liada con él... –dijo el tipo que había llamado a Neila. Se veía algo molesto.

-Mira, Morg, lo nuestro acabó hace años, y no se por qué te empeñas en molestarte cada vez que hablo con un sujeto del sexo opuesto. Y por lo que si estoy liada con él, no lo estoy, estúpido. Son los náufragos de esta madrugada, y parece que el señor Toma los conoce. Son esos tipos que arruinaron hace algún tiempo la ceremonia de concubinas del príncipe, no te acuerdas?

Morg asintió.

-Desde que se fueron, el príncipe Toma dejóó de querer casarse, y no raptó más mujeres. Pero como las mujeres estaban bien en la isla de Tojenko, no quisieron ir, de manera que la isla fue creciendo y creciendo en descendientes, y por eso Tojenko es ahora lo que es. Una de las islas secretas más poderosas. 

-Eso ya lo se Neila, pero es que lo mirabass de una manera...

-A quién? A Toma? –preguntó Neila sorprendiida.

-No, no. A Toma no. Al tío ese de la trenzaa... –señaló a Ranma.

-Se llama Ranma, para tú información.

-Ranma? Ranma qué más.

-Ranma Saltomonte...o algo así...

-No será Saotome, el joven que destruyó Safffron, el joven que luchó contra el legendario y invencible Saffron y que lo derrotó?

-Pues no se. Pero el apellido es Saltomontee.

Una gotilla de sudor cayó por la nuca de Morg.

 

 

Akane estaba en su improvisada habitación junto a Shampoo arreglando un par de cosillas. Les faltaba alimento. Lo mejor sería que le pidieran a Toma.

 

-Oye Shampoo, ahora que lo pienso, cómo sabbías que esa cosa iba a disparar? –preguntó Akane, a la vez que ordenaba sus ropas.

-Bisabuela contar muchas cosas a Shampoo. EEse Dragón ser muy conocido por tribus chinas, y nuestra también. Shampoo conocer otros muchos seres horribles, mucho peores que Dragón. Shampoo rezar para no verlos nunca. –dijo en un tono apagado. Akane la miró y un escalofrío le recorrió la espalda.

-Ah... –fue lo único que alcanzó a decir.

 

La puerta se abrió, y un guardia entró en la habitación <<Señoritas, el amo Toma les informa que vamos a cenar dentro de diez minutos. Váyanse preparando.>> después de decir la frase, el guardia se retiró.

 

-Cómo que nos vayamos preparando? Qué se piiensa, que tenemos ropa de etiqueta en un viaje como este?

-Shampoo traerse ropa cómoda para viajar; SShampoo no traerse ropa bonita.

-Qué le vamos a hacer... me pondré esta cammiseta que está medio decente, porque todas las otras están sucias...

-Ah! Shampoo recordar que traerse modelo chino por si acaso!! –dijo eufórica la amazona, quitando un mini vestido chino rojo con bordeados dorados.

-Pero bueno, cómo te llevas eso en un viajee?! –preguntó Akane.

-Pues mira, servir. Y ahora Akane no tener ropa decente. –dijo con una sonrisita . Akane hizo una mueca. Se puso unos pantalones pirata amplios de color negro, que hacían juego con la arrapada camiseta blanca con una ralla al medio negra.

-Tampoco estoy tan mal... pero no importa, ni que fuéramos a ver al Emperador en persona...! –dijo Akane.

 

Desde fuera llamaron a la puerta. <<Eh, las de dentro, que no tenemos todo el día!!>> era la voz de Ranma. <<Venga, que tengo hambre!!>>  La puerta se abrió, y apareció una guapísima Shampoo con el pelo brillante y liso y algunas joyas de adorno, con un toque sutil de pintalabios rosa, y con un vestido chino que ella siempre solía usar, con un corte en la cadera derecha y muy arrapado al cuerpo. Ranma la miró boquiabierto, y luego esperó que saliera Akane, para ver qué guapa se habría puesto. Y cuando salió vio a Akane con ropa deportiva cualquiera, con pantalones pirata amplios y una camiseta cualquiera. Volvió a mirar a Shampoo, y luego a Akane. Ranma echó un suspiro. Akane lo observó enojada. <<Yo no tengo la culpa de no haberme traído ropa!!!” dijo muy enfadada.

 

 

Se dirigieron al comedor, que no era más grande que el de los Tendo. Pero estaba muy bien adornado, con una enorme mesa rectangular y a cada lado seis sillas. Había también algunos cuadros, entre ellos la figura de la difunta madre de Toma, y otros del Naullion. Toma vestía unas ropas bastante más elegantes que las de antes, compuestas por una capa china verde con unos pantalones blancos. Llevaba un cinturón amplio con un dragón plateado incrustado. A su derecha estaba Naila, muy guapa. Se había peinado el pelo y pintado los labios. Pero no llevaba ropa de gala, que digamos, seguramente era el mismo caso de Akane. Al lado de toma había otro hombre, que Ranma identificó como el que había llamado antes a Neila. Todos ellos estaban en la fila de seis que daba a la parte del casco del barco, junto con otros tres marineros. La parte de delante de la mesa estaba bacía, seguramente para que la ocuparan ellos, y no tardaron en sentarse. Sobraba una silla en su hilera, y no pudieron evitar sentirse tristes. De Tokio marcharon ocho. Y ahora eran cinco. Ukyo, Genma, Mousse... últimamente se habían olvidado de ellos, estarían bien? El príncipe Toma les sacó de sus pensamientos.

 

-Y bien, qué os parece el Naullion? Os encoontráis a gusto? –dijo el capitán.

-Sí, sí. –dijeron todos.

-Me alegro. Tened constancia de que no hagoo una cena de placer a todos los invitados que recibo al Naullion, debéis sentiros afortunados. Aunque no era para menos, ya que uno de vosotros estuvo a punto de casarse conmigo... –dijo Toma en tono soñador. Akane empezaba ya a cansarse de que no parase de repetirlo, y Ranma tres cuartos de lo mismo.

-Jajaja, pero no os pongáis así, que era brroma!! –dijo Toma al ver las caras de Ranma y Akane, delante suyo. Al ver que no mejoraban, gritó a un centinela para que sirvieran la comida. Al cabo de un momento aparecieron algunos marineros con unas bandejas llenas de delicioso manjar.

 

-Si papá estuviera aquí... jajajaja!! –dijo Ranma mirando la comida.

-Ranma, compórtate!! –su prometida le dio uun codazo.

-Qué ocurre? –le preguntó flojito.

-Tenemos que esperar que Toma coma primero,, es de buena educación.

 

Ranma la miró algo extrañado. Obviamente, no tenía constancia de esos “rituales”.

Toma empezó a comer y los demás le siguieron. La comida estaba buenísima. Había muchas variedades de pescado y marisco que jamás se atrevieron a soñar, y algunos desconocidos para ellos, igualmente sabrosos. Akane, Shampoo, Ryoga y el Guía comían con cierta educación, y se avergonzaban un poco de que Ranma tragase de esa manera tan bruta. A todos se les cayó una gotilla.

 

-Escuchadme. –dijo Toma, llamando la atenciión a todos. –no se si debería inmiscuirme en esto, pero...cómo volveréis de China a Japón?

 

Todos se quedaron en estado de shock. Era algo tan simple, y no lo habían pensado. Cómo iban a volver? Tendrían que hacer de nuevo el viaje? Eso los desanimó mucho. Ya llevaban cuatro semanas de camino, y aún no habían llegado... nadie habló.

 

-Si me permitís, yo podría llevaros de vuellta...

 

A todos se les iluminó a la cara, excepto a Ranma.

 

-Eso sería muy amable de tu parte!! –dijo AAkane.

-E-En serio? Bueno, eh...yo... –Toma empezóó a titubear y a Akane se le esfumó la sonrisa.

-Y cuándo pasamos a recogerlos, amo Toma? ––preguntó  Neila.

-Mm...no se cómo podríamos apañárnoslas...oo quizás sí.

 

Toma se alzó de la mesa y cogió un objeto de un armario viejo y se lo entregó a Akane. <<Es un monk, sirve para llamar a largas distancias.>> Era una especie de baña de elefante en miniatura, atada con una cadena. <<Cuando queráis que os venga a buscar, sóplalo. Nosotros estaremos cerca. >>  Akane asintió. Y la cena prosiguió.

 

 

 

********************

 

 

 

{Jusenkyo, China. }

 

 

Ukyo era la única que se mantenía despierta, ya que el pato estaba inconsciente y el panda no paraba de dormir y dormir. Las palabras ataca resonaban en su interior. “Qué les habrá pasado...? Ran-chan...que estés bien...por favor...y de paso el idiota de Ryoga y los demás tamb...” Ukyo paró a pensar en lo que estaba pensando y se sonrojó. <<PERO QUÉ DEMONIOS....?!!>>

 

-Eh, la de la espátula, silencio.  –diijo el joven. Ukyo hizo una mueca. El chico ese no hablaba nunca de lo que les pasaba a Ranma y compañía. – Skratell...Skratell... me oyes? –dijo el joven cerrando los ojos. Una voz en su interior le contestó

-Sí, amo...

-Cómo ha ido?

-Muy bien señor, tal y como planeasteis...nnadie ha sufrido daño alguno...

-Y dónde están?

-Los rescató un barco, tal y como ordenasteeis, me dejé ver en sus narices para que me persiguieran. Luego ataque a los chicos y el barco llegó a tiempo. Todo ha ido según lo esperado...

-Cuántos son?

-De jóvenes aún quedan cuatro...

>

-Y han descubierto algo de...?

-No sospechan nada, mi señor...

-Bien...según tengo entendido, creo que aúnn sobran dos...

-Entendido...

 

El joven dejó de notar la voz y rió complacido. Ukyo, que no sabía por qué el chico misterioso se ponía tan concentrado a veces, como si hablara con alguien, supo que la risa de su secuestrador no era indicio de buena noticia...

 

 

 

************************

 

 

 

 

{ Mar de Japón. Un día para llegar a China. }

 

 

 

 

Después del banquete todos se fueron a sus respectivas habitaciones, alegando que estaban cansados, y por alguna vez pudieron dormir tranquilos sabiendo que en el Naullion no les pasaría nada. Amaneció un día espléndido, según los expertos marineros, hacía mucho Sol, una brisa muy agradable, la misma brisa que sintieron al llegar al puerto de...de...cómo se llamaba? Donde perdieron a Mousse... parecía que eso hubiera pasado hace siglos y que no correspondiera a su época. No tenían ni idea de que eso era sólo el principio de algo que sería realmente largo y peligroso... no tenían ni idea de que pasarían muchos días antes de poder volver a la “tranquila” Nerima...

 

-Chica violenta estar despierta?

 

Akane empezó a entreabrir sus ojos. Shampoo estaba a su lado un poco preocupada.

 

-Sí, qué ocurre?

-Chica violenta no tener buena noche. No parar de moverse. Chica violenta haber tenido pesadillas?

-Eh...no se... no suelo acordarme de lo quee sueño...de todas maneras, gracias por preocuparte.

-Hum... –dijo Shampoo con un poco de orgulllo.

 

Las dos se alzaron y empezaron a preparar las maletas. La noche anterior Toma les dijo que el viento iba a su favor y que llegarían a China antes de lo que habían pensado. Hoy mismo, al atardecer, si todo era correcto. Akane y Shampoo fueron a la cocina a comer alguna cosa de desayuno, y se dirigieron a cubierta, donde los chicos ya estaban allí, ayudando a preparar  cuerdas  y lanzas. Había mucha agitación al ambiente,  y las chicas lo notaron.

 

-Ocurre algo? –preguntó Akane.

-Dicen que el bicho ese está de camino. –dijo Ranma.

-El bicho ese...?  la serpiente? –dijoo Akane. Ranma asintió.

-Los del radar de monstruos “a quién se le ocurre tener un radar de monstruos?!” dicen que llegará esta tarde, si no cambia de velocidad. –dijo Ryoga.

-Haber esperanza. No? Si por tarde llegar aa China antes que bicho venir... –dijo Shampoo.

-Aiya, señorita,  no creo que ese bichho mantenga la velocidad. Algo me dice que nos va a atrapar antes de llegar a la costa...

-Disculpad. Ranma, podrías venir un momentoo? –era Neila, que había aparecido por detrás de ellos. Akane la miró algo molesta, al igual que Shampoo.

-Claro, qué ocurre?

-Es que yo sola no puedo acabar de hacer ell nudo de la cuerda...

 

Neila condujo a Ranma hasta donde estaba la cuerda, a la popa, alejándolo de todos. Akane y Shampoo la miraron con mucha ira en los ojos. Como si lo hubieran echo adrede, como un perfecto movimiento de sincronización, las dos se alzaron al mismo tiempo y caminaron decididas hacia la proa. A Ryoga se le cayó una gotilla.

 

 

-Es este... –dijo Neila señalando una cuerdda. –Podrías ayudarme a hacer el nudo?

-Es que yo no se  hacer nudos, Neila.... –dijo el chico avergonzado.

-Ah, no? Bueno...entonces da igual, graciass igualmente...

 

Se encontraban en la popa del barco, y ahora no había nadie allí, todos estaban a proa, vigilando las armas  y ayudando a preparar al barco para un posible ataque. Akane y Shampoo estaban espiándolos desde un rincón del mástil, que las cubría perfectamente por su anchura.  “Qué se ha creído esa, que Ranma es su ayudante?” “Chica del nudo estar jugando con airen...” Pero aún no intervenían, ya que sólo hablaban. Se habían sentado los dos al lado de la cuerda. Y si ahora las descubrían, las calificarían de celosas. A Shampoo no le importaba, pero Akane tenía una reputación que mantener. No es que la amazona no tuviera reputación, pero no le importaba admitir que amaba a Ranma, cosa distinta en Akane.

 

-Esto, Ranma... –dijo Neila con un hilillo de voz. Empezaba a ponerse colorada.

-Uh? –dijo Ranma al notar que la chica, senntada a pocos centímetros de él, empezaba a reducir distancias. Akane y Shampoo estaban a punto de estallar. “Q-Qué hace?!”

-Hoy nos despediremos...y probablemente tarrdemos mucho en vernos...y yo...yo...quería que supieras que yo...

 

Akane y Shampoo estaban a unos cinco metros de Ranma y Neila, y como esta hablaba tan flojito no sabían que decía, pero bastaba con ver la cara rojísima de Neila y la cara de Ranma, que era todo un poema. Estaba claro que se estaba...

 

-...yo te quiero Ranma!! –dijo finalmente NNeila abrazándolo. Ranma se quedó de piedra.

 

...declarando.

 

Akane y Shampoo no acababan de reaccionar. Ryoga y el Guía también estaban ahora allí escondidos, sin poder evitar de fijarse en la escenita. “Qué bien!! Ahora Akane estará dolida y vendrá a mis brazos!!” pensó eufórico Ryoga. Y la cosa se complicaba. Cuando Akane y Shampoo empezaban a salir de su escondite, Neila, al ver que Ranma no reaccionaba, por lo que le dijo <<Ranma, es que no te gusto?>> y entonces le dio un beso al shockeado Ranma. Y su shock aumentó. Y no fue precisamente uno de esos besos cortos y tímidos, la verdad es que Neila era muy decidida.

Ryoga miraba asombrado la escena. El Guía estaba simplemente mirando el horizonte. Y todos salieron de  detrás del mástil y les pillaron in fraganti. Ranma, a duras penas se separó  del beso. Pero ya era demasiado tarde. Tenía una chica abrazada a él enfrente de todos los presentes. Shampoo estaba que echaba humo por las orejas. Alguien iba a morir. Shampoo se acercó rápidamente hacia ellos.

 

-QUÉ CREER QUE LE HACER TÚ A MI AIREN?! AIRREN SER PROMETIDO DE SHAMPOO!! –Dijo muy enfadada. Neila la miró algo ofendida.

-Yo no lo sabía, chica. Es tu problema por no haberlo dicho antes. –dijo Neila cruzándose de brazos y poniéndose de pie, enfrentándose a Shampoo.

-Oye Shampoo, que tú no eres mi prometida!!!

-A no? –dijo Neila, con un brillo en sus ojjos.

-AIREN!! –Shampoo estaba colérica.

-Bueno, sí que tengo prometida, pero...

 

Ranma se quedó en trauma. Había allí mucha gente. Como había aparecido Shampoo, se había olvidado del beso, pero ahora volvía a caer. Y qué hacía Shampoo al mástil? Los había seguido? Si Shampoo los había seguido, Akane... Ranma miró hacia la multitud. Ryoga, estaba muy contento, el Guía no entendía nada, la tripulación empezaba a dispersarse al ver que la emoción ya había acabado, y al lado de Ryoga...no había nadie. Akane...no estaba?  Un gran alivio recorrió todo su cuerpo. Ryoga observó al aliviado Ranma y no comprendió. Entonces vio que Akane ya no estaba a su lado, y se dirigió hacia Ranma.

 

-Como amigo  tuyo tengo que infformarte que la preciosa Akane estuvo presente mucho antes incluso de llegar yo, así que si por alguna extraña razón crees que ella no te ha visto.. –dijo Ryoga muy contento. Ranma se quedó otra vez de piedra, mientras que por su parte Shampoo y Neila empezaban a luchar.

-Ella...estaba...? –dijo Ranma en un susurrro.

-Que si estaba? Que si estaba? Oye, amigo, ella te vio en primera fila. Y vaya si lo hizo!!  Ahora Akane será sólo para mi...la iré a consolar ahora mismo...y por fin pasará de ti y verá que yo la amaré mucho más que t...!!

 

Ranma no pudo contenerse y le dio un puñetazo que lo mandó derecho al mástil y allí cayó inconsciente. Ranma se dirigió a duras penas a las escaleras de proa para dirigirse al cuarto de las chicas. Se oía un ruido distante. Un sollozo? Ranma se sintió muy culpable y llamó a la puerta. El ruido cesó. La voz de Akane, quebrada, contestó desde dentro sin abrir. <<Q-Quién es?>> Ranma cogió aire. <<Akane, soy yo...>>  Se oyó como se alzaba de la cama y se dirigía a la puerta. Al fin y al cabo, tampoco estaba tan enfadada, ya que ahora le abriría la puerta...pero se equivocó. Se oyó un ruido metálico a la puerta, un...candado? <<Ábreme Akane!!>> Akane volvió con paso decidido a la cama sin darle ninguna contestación. <<AKANE!! Si no abres tú, tiraré la puerta abajo!!>>  Akane se volvió a levantar, sabiendo que su prometido no iba en broma.  Se apoyó a la puerta. <<Si tiras la puerta, me tirarás a mi también.>> dijo decidida. Realmente, Akane sabía cómo parar a su prometido. Ranma sabía que ella tenía razón, si ella estaba al lado de la puerta le podría hacer daño. << Akane, si es cierto lo que ha dicho Ryoga de que tú estabas allí,  habrás visto que fue ELLA la que lo hizo, yo no hice nada!! Ni siquiera la toqué!! Ella me besó, no yo a ella!!  no se por qué te pones tan celosa, la verdad...!!>>  Ranma esperó que su técnica funcionara. Consistía en poner la palabra celosa en medio de la frase, sabiendo que Akane reaccionaría dándole la paliza de su vida y así enterrando la destral de guerra. Pero sólo hizo que Akane empezara a llorar más y más. <<No dices que tienes tan buenos reflejos?! Entonces por qué no te giraste?! Eh?! Me lo puedes decir?!>> 

 

-Si tú  hubieras estado en mi lugar, ttambién te hubieras quedado de piedra, como  yo!!

-Eso es mentira, yo nunca...!!  Mira, me da igual!! Vete y déjame en paz de una vez, Ranma!!

 

Akane se dirigió a su cama a dormir hasta que llegasen a China. Ranma al oír los pasos de su prometida, entendió de que ya no estaba al lado de la puerta y con un empujón sin fuerza la tiró al suelo. Akane dio un respingón.

 

-RANMA!! Te he dicho que te vayas!! CÓMO TEE ATREVES A..!! Eres un pervertido!! Fuera de mi habitación ahora mismo!! –Akane se dirigió hacia él para darle un buen puñetazo, pero esta vez Ranma no se dejó pegar como la mayoría de las veces y le cogió el puño antes de que le diera en el estómago.

-Akane, ya te he dicho que no ha sido culpaa mía!! No pude reaccionar!! Tú tampoco hubieras podido!!

-Lo dudo!! Además, se te veía tan feliz quee era obvio que no querías reaccionar!! Se te ve escrito en la cara “AMO A NEILA” por qué no vas con ella?! seguro que te estará esperando!!

-AKANE!! –Ahora Ranma se estaba cansando yaa del jueguecito y  se puso serio. Sólo había una manera de acabar con todo eso,  Ranma se puso un poco rojo. –Quieres hacer la prueba?!

-No  quiero hacer nada!! Déjame en pazz Ranma!! Te digo que me...!!

 

Ranma cogió a Akane por los hombros y la besó. Akane se quedó de piedra. Fue un beso corto , pero cuando Ranma se retiro pudo ver a Akane con la vista perdida, toda roja. Ranma también estaba un poco rojo, pero no se había equivocado. Akane ahora no estaría tan enfadada, no? Al ver que su prometida no acababa de reaccionar, él tomó la palabra.

 

-Te lo dije. Tú tampoco has podido reaccionnar. Sigues enfadada? –dijo con un tono de voz medio divertido, medio avergonzado, medio serio, medio feliz.

-Tú...tú.. –Akane estaba como un tomate. Y a Ranma le gustó ver que su prometida no se enojaba porque le había dado un beso.  –Tú...pero...pero tú...por qué...? –era sólo lo que alcanzaba a decir Akane, aún con la vista perdida.

-Ya te he dicho que yo no hice nada. No queería besarla, Akane. Tienes que creerme. Yo sólo amo a  una persona, y esa persona es...

Ahora Akane alzó la vista para ver a Ranma, que empezaba a subirle el color a las mejillas. El corazón de Akane se le puso a mil.

-Ranma...?

 

El Sol empezaba ya a esconderse. El ocaso daba a la habitación un toque rojizo muy bonito, mágico para un momento mágico. Ranma y Akane se miraron a los ojos y empezaron a juntarse cada vez más y más, hasta que...

Se oyeron muchas voces y el barco se movió bruscamente, obligando a Ranma y Akane a separarse y a perder el equilibrio. Se oían muchas voces a cubierta, y el barco se movía de una forma poco natural. Ryoga abrió la puerta <<Eh,  estás bien Akane?>> preguntó Ryoga acercándose hacia Akane que empezaba a ponerse de pie con la ayuda de Ranma. <<Sí, sí...pero qué ha pasado?>> Ranma y Akane aún estaban un poco rojos y sobretodo decepcionados. <<Es el Dragón, está siguiendo al barco y es el que causa estos temblores!! Vamos Akane, tenemos que ir a cubierta, que el casco está a punto de romperse!!>> Akane se quedó pálida y Ranma la cogió de la mano y los tres se dirigieron a cubierta. Allí estaban todos preparando las armas con mucho alboroto. Toma estaba a la cabina de mandos con el timonel, Morg, y la segunda de a bordo, Neila. Ranma prefirió ir lo más lejos de Neila posible, pero Toma los hizo ir y no tuvo otro remedio. Akane esta vez se quedó callada.

 

-Estad preparados por si el barco se hundieera! Tomad, salvavidas. –dijo Toma.

-Es que se va a hundir el barco??!! –pregunntó atemorizada Akane. –Yo no se nadar!!

-Eso es en el peor de los casos, Akane... ––dijo Neila. Akane la miró con un poco de disgusto y Neila se calló.

 

Y entonces el que estaba arriba, al mástil, con el catalejo gritó <<YA VIENE!!! A POPA!! UNA MILLA Y ACERCÁNDOSE!!!>> Todos reaccionaron y se dirigieron al extremo de la popa. Se podía ver a lo lejos que el mar hacía unas inusuales ondulaciones. Ya sabían por experiencia que se trataba del Dragón.

Se formó una hilera de hombres a popa. Todos muy bien armados con arcos y una segunda hilera de gente con más flechas de repuesto. Al lado había unos cuantos cañones. Akane y Shampoo , que estaba aún al lado de Neila después que Morg las separase, se dirigieron a proa por orden del capitán. Ranma y Ryoga subieron al mástil. Ellos también ayudarían en la pelea. Ranma con el Huracán del Tigre y Ryoga con el Golpe del León. Pero no se veía al Dragón por ningún sitio.

 

-Dónde está? El del mástil ha dicho que esttaba en popa...ha desaparecido? –dijo Ryoga.

-Esto no me gusta. No me gusta nada. –dijo Ranma en tono sombrío.

 

Mientras, Akane y Shampoo estaban atentas en proa por si sucedía algo. El ambiente estaba muy tenso. Nadie hablaba. Esperaban la señal de Toma para atacar, aunque nadie sabía dónde estaba el Dragón. Akane y Shampoo se apoyaron al borde de proa. Como más cerca del monstruo mejor. El viento sopló muy fuerte, tanto que un adorno del pelo de Shampoo cayó al agua. Las dos se giraron hacia donde había hecho el objeto el chapoteo.

 

-Oh..no...regalo de bisabuela ser... –dijo un poco triste.

-Da igual, mujer...no hay para tanto... –inntentó animarla Akane. Entonces se fijó donde se había hundido el adorno. –uh? Está saliendo a flote? Shampoo, pero ese adorno no era...?

-Era oro. Oro no flota....o sí?

-No. No flota. Entonces...

 

Akane y Shampoo se miraron con temor. El agua de la parte de proa empezó a ondularse mucho. Akane y Shampoo se alejaron del borde con cuidado. Y entonces el Dragón surgió de las profundidades con el adorno de Shampoo en la cabeza. Ambas se quedaron sin habla, tenían al Dragón a cinco metros, a la distancia de su torso, claro, ya que la cabeza empezaba a elevarse y a elevarse.

 

-Ran...Ranma... –dijo Akane con un hilillo de voz. –RANMAAAAAAAA!!!!!

 

 

Ranma oyó que alguien lo llamaba a sus espaldas. Y cuando se giró se quedó helado por enésima vez en ese día. El Dragón, a ss espaldas, delante de Shampoo y Akane, la cual lo estaba gritando.

 

-EL DRAGÓN!! EL DRAGÓN A PROAAAA!! –Gritó RRanma. El grito asustó un poco a Ryoga pero se giró y vio con terror que era cierto. Todo el escuadrón se giró horrorizado. El hombre del catalejo había dicho a popa...entonces el monstruo les había engañado? Había pasado por debajo suyo y se había burlado de las defensas. Todos los hombres de los arcos se dirigieron rápidamente, los cañones empezaron a girar. Toma se había quedado sin aire.

 

 

El Dragón sacó su enorme lengua serpentil y la dirigió muy velozmente hacia la amazona. Esta no pudo reaccionar a tiempo y la lengua, para su desagrado y asco, la envolvió, estirándola hacia el agua.  Akane la cogió por los brazos antes de que cayera del borde del barco.

 

-Akane, no soltar!! –decía la amazona, empezando a llorar. –Se me comer!!

-Tranquila Shampoo, no...te... –intentaba ddecir Akane, la fuerza del Dragón era insuperable y empezaba a flaquear. -...soltaré...

-AKANE!! DÉJALA O TE COGERÁ A TI TAMBIÉN!!!! –Le decía Ranma que había saltado del mástil y se dirigía a toda velocidad  a la otra lejana punta del barco. “Vamos a ganar, vamos a ganar...cosas positivas, cosas positivas. Ya se!! He besado a Akane, he besado a Akane...”  Ranma preparó el disparo  - HURACÁN DEL TIGRE!!!!

 

Una enorme bola de energía positiva se dirigió zumbando hacia el Dragón, que no logró esquivarla a tiempo. Fue tal la sacudida que el barco entero trontolló. El Dragón sin poder evitar perder el equilibrio se abalanzó hacia atrás...aún sujeto a Shampoo. Fue tal la potencia del Huracán del Tigre de Ranma que la serpiente fue arrastrada hacia atrás con la lengua atada a Shampoo y esta cogida aún por Akane, que se negaba a soltarla.

Ranma vio con pesar que Shampoo empezaba a elevarse por causa de la serpiente que movía la cabeza hacia atrás ya que se caía, y aún vio con más pesar como junto a ella Akane era también arrastrada.

 

-DISPARAD!! Y VIGILAD NO TOQUÉIS A LAS CHICCAS!! –Ordenó Toma.

 

Una gran cantidad de flechas salieron todas en dirección al cuerpo del animal, aunque era en vano, ya que tenía una enorme protección de escamas.

 

-AKANE!! DÉJALA!! AKANE SUÉLTALA!! –Gritabaa Ranma mientras corría hacia Akane. Esta ya estaba elevada varios metros. Ranma cogió carrerilla para intentar agarrarla por los pies, pero ya estaba demasiado arriba y el animal se echaba más y más hacia atrás, hasta que empezó a hundirse y con él la gatita Shampoo y Akane, a las profundidades del mar de Japón. Y ya no se podían ver las dos chicas y el monstruo. Ranma miró hacia donde se habían hundido. “IDIOTA, POR QUÉ NO LA SOLTASTE?!”

 

Cuando Ranma se disponía a saltar al agua, salieron unas burbujillas del agua y posteriormente Akane agarrando a un gato. Como el cuerpo de Shampoo se hizo menos voluminoso, la lengua dejó mucho espacio para agarrarla, y el gatito se quedó libre en las manos de Akane. Ahora, Akane daba chapoteos en el agua, manteniendo al gato arriba de todo.

Ranma no se atrevía a ir. Akane tenía a un gato. Ryoga menos, ya que se transformaría en cerdo y a parte de que descubriría el secreto, no podría ayudarla en ese estado. 

 

-RANMA!! Tienes que ir!! –dijo Ryoga.

-Pero...pero...-tartamudeaba Ranma.<

-Qué no ves que por culpa de tus miedos inffantiles Akane está a punto de ahogarse?! La dejarás ahogarse tan fácilmente?! Eh, contesta!! –dijo Ryoga sacudiéndole. Ranma se armó de valor y con un poco de miedo se lanzó al agua mientras le decía a Ryoga que preparase una cuerda. Él asintió. Y Ranma-chan nadó hasta Akane y la   gatita.

-Ranma...cohg...cohg!! No puedo nadar!! No se nadar!!

-Ya lo se, boba!! Cógete a mi, rápido! Y poor nada del mundo pongas ese gato delante de mí, déjalo bien apartado de mi, eh?

La gatita hizo un mao de indignación pero Ranma-chan lo ignoró y continuó nadando hacia la cuerda que había al lado del barco. Ya sólo faltaban unos metros, cuando el Dragón volvió a alzarse. Seguramente había tardado un poco en darse cuenta de que faltaban las presas. Ranma-chan se dirigió lo más rápido que pudo a la cuerda mientras que desde el barco llovían flechas y un Shishi Hokodan (Rugido del León) de Ryoga era disparado. El golpe y las nombrosas flechas empezaron a dejar aturdido al Dragón, que se tambaleaba.  Ranma-chan se agarró de la cuerda con Akane agarrándose a su cintura, mientras que los de a bordo las subían. El Dragón recordó lo que le dijo su amo “Si tienes que perder, hazlo ganando lo máximo posible.” El Dragón estaba en las últimas. Los dos Huracanes del Tigre más un poderosísimo Shishi Hokodan y las centenares de flechas empezaban a causarle efecto. Así que decidió dejarse caer, haciendo  honor a lo que le dijo su amo “...ganando lo máximo posible...” y se dejó caer hacia el barco.

Ranma-chan y Akane ya estaban a bordo mientras que los ayudaban y le tiraban agua caliente a Shampoo,  cuando vieron una enorme sombra al barco. Con temor vieron como el Dragón se precipitaba a una velocidad enorme cayendo hacia el Naullion. No pudieron reaccionar y el Dragón, muerto, se les cayó encima. El barco se partió en dos y todos los presentes cayeron hacia el mar, la mayoría inconscientes, mientras que se oía una voz <<Tierra...a...la...vista...>>

La inconsciencia se apoderó de Ranma-chan también, que había hecho muchos esfuerzos por intentar salvar Akane, el cerdo y el gato (para su pesar) y ya sin poder aguantar, intentó ponerse a Akane sobre su espalda, para que al menos flotara, ya que el cerdo y el gato lo hacían por si solos. Y cayó inconsciente.

 

 

 

Ranma-chan abrió sus ojos azules lentamente. Era de noche y se podían ver muchas estrellas en un firmamento despejado. Notaba el sonar de las olas y como tenía la arena pegada a su cuerpo. Delante suyo entrevió una persona mirándolo fijamente con sus preciosos ojos marrones.

 

-Akane...? –dijo la chica aturdida.

-Sí, Ranma. lo hemos logrado! –dijo la chicca la mar de feliz.

-Qué...? Por...qué? –dijo Ranma-chan intenttando sentarse.

-Estamos en China!! –dijo Akane la mar de ffeliz.

 

 

 

 

 

Fin del cap. 3                  

 

 

 

                                                                                                                                 CONTINUARÁ

 

 

N. 1: No se si alguien habrá notado que hablo mucho de Toma y de Tojenko. Para entenderlo bien, es necesario que conozcáis la segunda película de Ranma ½,  “Nihao mi Concubina”, como se tituló aquí en España. Soy consciente de que al empezar el fic dije que este continuaría después del MANGA, y sin embargo esto es ANIME. Qué pasa aquí? Fácil. Que tuve ganas de ponerlo para hacerlo más emocionante. Y no quedó tan mal... ¬¬ (ahora es cuando decís que quedó fatal V_V U)

 

N.2 : Otra cosilla, y es que el Dragón a que me refiero durante el cap. 3 se inspiró en el Gyarados de Pokemon. Así es. V_VIII La verdad es que ese bicho del Gyarados es un perfecto  Dragón Marino, como el que yo más o menos tenía en mente, y os digo esto para ayudaros a haceros una idea más esquemática del bicho ese, ya que al menos a mi cuando leo fics o lo que sea me gusta imaginármelo, y aquí es donde entran las descripciones. Pues eso :P

 

 

 

 

 

 


 

Apfff... realmente esta Navidad me la estoy currando con los fics & páginas web... apf...!

Y por fin se ha acabado la primera Parte del fic: el viaje!! Yeah!! XD Nada, deciros que os estoy muy agradecida de que sigáis leyendo el fic hasta aquí y que sepáis, gente que os gusta el fic, que lo he ampliado. Me explico. Antes de hacer el fic hice la “Guía de capítulos” donde constan todos los nombres de Partes y Capítulos del fic. Y en él sale lo que pongo en cada capítulo resumido. Pues bien. He cambiado el final, que terminaba al capítulo 5, y lo he ampliado hasta el capítulo... (no os asustéis) XV ¡! (Para los que no lo sepáis, eso es un 15. ¬¬) y eso de momento, ya que aún no he acabado con el final, y el cap. XV se queda aún con mucho fic por delante, así que no os asustéis, que esto no es el final del fic ni mucho menos. NI MUCHO MENOS! Quedan aún muchas partes con unos tres capítulos de 20 páginas en cada uno, así que... ya os podéis preparar, porque esto va para largo, babys!

 

 

Preguntas, amenazas de muerte, elogios, y lo que queráis a:

 

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Hasta el próximo capítulo,

 

 

Un besote muy fuerte,

 

 

CiNtUrO-cHaN

 

 

 

 

 

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