Este fic está basado en los personajes de la serie Ranma ½, cuyos derechos pertenecen única y exclusivamente a la autora Rumiko Takahashi, la editorial Shogakukan y a Kitty Films. Dado que sólo escribo por placer para todos los Ranmaníacos del mundo y sin fines de lucro, no estoy quebrantando ninguna ley, por lo que no me hago responsable de ningún cargo.

 

 

 

 

 

Con mucho orgullo y con los mejores deseos de que os agrade, CCF presenta otra nueva historia, muy diferente a las leídas hasta ahora, donde nuestra queridísima pareja Ranma y Akane tendrán que demostrarnos otra vez el amor que una persona puede dar a otra, hasta dónde podrían llegar el uno por el otro, hasta qué punto tendría que sufrir una pareja de enamorados viéndose acosada siempre por otros egoístas con propios pensamientos para ellos mismos y su pareja… y así, sin más preámbulo, otro alocado y disparatado proyecto más de CiNtUrO-cHaN Fics que espero os guste…

 

 

+++++++

 

 

“Ranma se encontraba en el tejado del dojo Tendo. ¿Cómo era posible que ese lugar le fuera tan familiar y a la vez tan lejano? Se quedó al tejado, mientras el sol rojo se iba despidiendo. Ya se podían ver algunas estrellas. El cielo rojo. Nubes rojas. Era un atardecer precioso.

 

De repente se sentó, como recordando algo. Miró las nubes. Rojas. Del atardecer. Cielo. Su cabeza empezó a funcionar.

 

“Nube roja del atardecer.” –pensó Ranma – “¿Akane?”

 

 

CCF para el mundo entero presenta…

 

 

 

 

Duda… Olvido…

 

 “JUGANDO CON EL DESTINO”

 

Un fic de Ranma ½ escrito por CiNtUrO-cHaN’s FICS (CCF)

 

 

 

 

 

 

 

^^ PARTE SEGUNDA – CONTRAHECHIZO ^^

 

··· **Capítulo Tercero – Esfera Eriadoc** ···

 

 

 

 

 

Ranma había estado estos últimos días más inactivo de lo normal. Nabiki estaba preocupada por él, pero por mucho que le preguntase qué le pasaba el chico nunca contestaba con una respuesta coherente, simplemente decía ‘nada’.

 

Ahora se encontraba tumbado al tejado, mirando al cielo, a ese precioso atardecer rojo que poco a poco se iba transformando en la oscura capa de la noche. Miraba al cielo fijamente, como si de allí pudiera sacar todas las soluciones a sus problemas.

 

“Akane…¿qué significa eso? ¿Nube roja del atardecer? No, hay algo más… hay algo más que…”

 

Ranma, decidido, se puso de pie de un salto y se esmuñó hacia la ventana de la habitación de los huéspedes. Fría, sola, olvidada… Le traía un sentimiento de melancolía y, sin embargo, parecía que había entrado hoy por primera vez.

 

-Ranma, la cena ya está lista…

 

-Ah, gracias Nabiki.

 

La chica del pelo castaño se acercó hasta su prometido con preocupación.

 

-¿Qué te pasa?

 

-¿A mi? Nada.

 

La chica hizo un gruñido – Claro que te pasa algo, estás todo el día suspirando y no paras de entrar y salir de esta habitación. Por si fuera poco, hace más de una semana que no me has besado y…

 

Nabiki paró al ver la sulfuración del chico - ¡¡Oye, oye, oye!! ¡¡Que tú y yo nunca nos hemos besado!! – dijo el chico la mar de rojo, mientras que Nabiki lo miraba con los ojos agrandados.

 

-Claro que sí. Pero últimamente me tienes algo descuidada, Ranma, ¿por qué no me lo quieres decir?

-¡Que no nos hemos besado, te digo!

-¡Y yo te digo que sí! Si hasta nos hicieron fotos… mira, ven.

 

Nabiki lo condujo a su cuarto y le enseñó algunas fotos sacadas de su álbum. En ellas había, entre otras, Ranma y Nabiki cogidos de la mano, Ranma y Nabiki abrazándose y Ranma y Nabiki… ¿besándose?

 

El chico se quedó mirando las fotos - ¿¡Qu-Qué es esto!? ¡¿Cómo puedes hasta falsificar estas cosas?! – dijo el chico indignado.

 

-Pe-Pero Ranma… no me digas que te has olvidado completamente de la relación que hay entre nosotros dos… - dijo Nabiki con la mano en la boca, mirando a Ranma a punto de llorar.

 

-¡Pero si nunca ha habido nada!

 

-¿Pero cómo puedes llegar a ser tan…? ¡¡BUAAAAAAAAAAAAAH!!

 

Nabiki irrumpió en lágrimas y desapareció de la habitación, mientras que Ranma seguía petrificado mirando las fotos. Las rompió todas. Estaban trucadas. A decir verdad, ahora que miraba hacia su pasado… había algo extraño. Sabía que había venido al Dojo Tendo hará un año y medio, sabía que había venido Ryoga a retarle, sabía que había conocido a Kuno, sabía que habían venido Shampoo, Cologne, Mousse y luego Ukyo, y sabía miles de cosas más pero… no encajaba. Algo no encajaba. Faltaba un eje de unión, una pieza clave para que las demás tuvieran sentido.

 

Empezó a buscar en la habitación de Nabiki alguna cosa que pudiera ayudarle, pero no encontró el más mínimo rastro de… de… ¿de qué? Si ni él mismo sabía qué buscaba.  

 

 

Intentó buscar en su cabeza cualquier indicio. Todo esto empezó cuando se despertó. Pues seguro que algo pasó la noche anterior… pero… ¿¡qué!? Plan A: preguntar a la vieja si tenían algo que ver ella y su biznieta, pero ellas no sabían nada. O al menos eso dijeron. Pero no podía estar pegándoles la culpa cada vez que pasaba algo raro.

 

Un ruido de una puerta abrirse hizo sacar a Ranma de sus pensamientos, a la vez que veía entrar  a Soun Tendo a su habitación con una cara algo extraña, y detrás venía Nabiki con los ojos hinchados. El instinto de Ranma supo lo que vendría ahora.

 

-¿Ranma…? – dijo Soun con tono ‘amigable’ - ¿Por qué mi querida hijita estaba llorando cuando me la encontré…?

 

-Eh…esto…

 

Desde atrás, vio a Nabiki con un cartelito estilo panda donde se podía decir “Si me pagas 1000 yenes, pararé de hacer comedia”, mientras le sonreía. Ranma aceptó a regañadientes y antes que Soun se transformara en una cabeza de serpiente gigante, Nabiki le contó una historia como que Kasumi le había hecho cortar ajos o algo así.

 

 

Después de pagar la módica suma de 1000 yenes a Nabiki, Ranma salió a la calle a dar un paseo. Ya eran altas horas de la noche y se sorprendió a si mismo al ver que tenía hambre. Así pues, se dirigió al restaurante más próximo donde él sabría que estaría abierto y que le darían comida gratis: el Nekohanten (el Ucchan’s estaba más lejos y cerrado).

 

Pero estaba cerrado. Y su estómago volvió a gemir. Vio que las luces de la casa estaban abiertas. Bien pensado, no le dirían nada si les pedía que le cocinasen alguna cosa, y como había venido de improvisto no tendrían tiempo de maquinar alguna receta extraña para que él se enamorase de Shampoo.

 

En lugar de entrar por la puerta, se saltó el paso y se dirigió hasta la ventana. Vio allí a Cologne y a Shampoo, y al fondo un pato atado y con varios chichones, seguramente inconsciente.

 

Las dos amazonas estaban sentadas una delante de la otra con varios objetos extraños que Ranma no quiso identificar. Cologne tenía una hoja de papel en su mano y las dos lo miraban detenidamente. Ranma supo que si se quedaba a escuchar no se arrepentiría.

 

 

-Hmmm… esto es muy extraño… esta letra es mía, no hay duda… - dijo la vieja observando el papel con detenimiento.

 

-Pero bisabuela, eso que poner en papel…

 

Ambas lo leyeron otra vez más.

 

“Posiblemente no me entienda cuando lo lea, pero es mejor que lo apunte para mi misma: hemos apartado, mi biznieta y yo, a Akane Tendo de este mundo. Cologne.”

 

 

El corazón de Ranma dio un vuelco al oír “Akane Tendo”. Ahora lo sabía. Algo estaba pasando allí y esas dos eran las causantes.

 

- Hmm… esto es muy extraño… - volvió a repetir la vieja amazona.

-Si realmente haber escrito tú, entonces tal vez haber posibilidad que sea cierto…

-Puede. Y aún hay algo más extraño aún. En mi diario, mi última anotación fue cuando vinimos aquí para conquistar el futuro yerno. ¿Te acuerdas que primero conociste al futuro yerno en forma de chica y que te volviste a china, y luego volviste aquí con la maldición de convertirte en gata y descubriste que era un chico?

 

La amazona asintió. Cologne se concentró en su pregunta.

 

-Bien, Shampoo, respóndeme: ¿por qué nos quedamos en Japón?

 

-Para conquistar a airen, estar claro.

 

-Sí, sí, pero para qué más…

 

-Pues para apartar a chica Tendo de mí camino.

 

-¿Qué chica Tendo? ¿Kasumi, Nabiki o…Akane?

 

Hubo unos momentos de silencio. Ranma tenía la oreja pegada a la pared.

 

-No entender, bisabuela. Yo no conocer a Akane.

 

-Existe la posibilidad que esta Akane haya existido y que fuese otra hermana más de los Tendo, seguramente la prometida de Ranma. Y por eso nos deshicimos de ella, para conquistar al futuro yerno. ¿Entiendes?

 

-Todo esto ser muy raro…

 

-Sí, pero todo encajaría… Nuestro plan fue tan maravillosamente perfecto que nos hemos deshecho de una prometida y ni siquiera nosotras nos acordamos de lo que hemos hecho.

 

-¿Nosotras hacer eso? – dijo la chica de pelo púrpura bastante confundida.

 

-Lo más probable. ¿Te acuerdas que la otra noche nos encontramos vagando de noche cerca del dojo Tendo? Seguramente acabábamos de irnos de allí porque habíamos hecho desaparecer a esta chica.

 

-¿Y entonces qué pasar ahora con Akane?

 

-Pues fue transportada a ese mundo paralelo donde Ranma no existe. De esta manera, ella vivirá felizmente durante el resto de sus días.

 

-¿Pero y si chica Tendo descubre la verdad?

 

-Lo dudo, pero en caso que ocurriera sería transportada al módulo definitivo, a la esfera de Eriadoc.

 

-¿Ehg?

 

-Ella se acordaría de todo, pero no habría forma de volver hacia aquí.

 

-¿No haber forma? –dijo ella.

 

-Bueno… -Cologne puso cara pensativa – Supongo que sí habría forma…

 

El corazón de Ranma se aceleró.

 

-¿Cuál?

 

-Alguien…tendría que ir a buscarla. Con todos sus perjuicios. Pero no hace falta pensar en eso, todo está bajo control. Seguro que Akane no se ha ni dado cuenta de que vive en un mundo irreal. Sólo la podríamos ir a buscar en caso que estuviese ya a la esfera Eriadoc, cosa improbable. Ella seguirá viviendo felizmente en ese mundo paralelo.

 

Shampoo la miró con preocupación.

 

-Pero si lo que decir es verdad, entonces no salir bien, porque aunque habernos deshecho de esa prometida, Ranma ahora tener a Nabiki.

 

-Algo me dice que saldremos ganando teniendo a Nabiki por prometida al futuro yerno y no a esa chica llamada Akane.

 

-¿Y ahora qué hacer?

 

-¿Qué hacer de qué? No vamos a hacer nada, por supuesto. En lo que hay que concentrarse es en conquistar al futuro yerno. Y ahora a dormir, que ya es tarde.

 

 

Las luces se apagaron y Ranma se quedó unos instantes allí, escondido, demasiado confundido y con un cacao tremendo. Entonces no eran imaginaciones suyas. Esa extraña sensación… Todo encajaba. Todo empezó esa noche al encontrarse al patio por ese terremoto. Todo encajaba, sus vistas con las de la vieja. Y ellas tenían la culpa. Ellas le habían arrebatado Akane Tendo. ¿Pero qué hacer? Cologne y Shampoo tenían la situación bajo control, y si era cierto que no se acordaban de nada, poco servicio le prestarían, voluntario o no. Entonces… ¿qué? Si hablaba de esto con alguien seguro que le tomarían por un loco. La única persona que le tomaría en cuenta sería el doctor Tofu. O quizás no.

 

Pero ahora tenía esperanzas. Ahora sabía que su malestar tenía un fundamento. Tenía que hacer regresar a esa Akane Tendo y  el río volvería a su cauce. Y ahora que sabía que existía, que no eran imaginaciones suyas, estaba mucho más alentado.

 

“Akane… seas quien seas estarás aquí de vuelta, como me llamo Ranma.”

 

 

 

**

 

 

Akane abrió sus ojos lentamente. La primera sensación que tuvo era un intenso olor a canela. ¿Dónde estaba? No recordaba gran cosas, salvo escenas borrosas… pelo largo, su madre, un compromiso con el doctor, saber cocinar… Y se acordaba que todo esto no era real.  Y  se lo dijo a la cara. Tal vez se pasó un poco con su madre al decirle que estaba muerta, pero la rabia y miedo eran tanto que no pudo resistirse.

 

Y luego  todo se desmoronó. Y ahora estaba en una cama con ropas que no eran las suyas. Se sentó y si antes estaba confundida ahora no se encontraba. Estaba en una gran habitación, muy lujosa, adornada con todo tipo de figuritas de hielo y cristal. Delante de la cama, a unos cuantos metros, había un espejo enorme donde ella pudo verse. Y se sobresaltó. Para confirmar que no veía visiones, poco a poco fue alzando su mano hasta su pelo. Efectivamente, no era largo, estaba igual de corto que siempre. Y ahora no tenía la apariencia de una chica de catorce o quince años, más bien de unos dieciséis o diecisiete.

 

-¿Qué es esto? ¿Qué está pasando aquí? ¿Alguien me escucha?

 

Como respuesta, la puerta de mármol macizo se abrió chirriando y una mujer de tez blanca y fina, pelo oscuro y largo y ojos azules gris entró en la sala. Parecía una muñequita de porcelana.

 

-Hola.

 

Tenía una voz suave y relajante.

 

-Ho-hola…

 

-¿Te encuentras bien?

 

Akane se sorprendió por la pregunta.

 

-Sí, claro.

 

-Entonces te agradará saber que has estado dos días durmiendo, con fiebres altísimas.

 

-¿Eh? ¿Yo?

 

La mujer se sentó a la cama para estar a su lado. De cerca aún parecía mucho más guapa.

 

-¿Quién es usted? – preguntó la chica.

 

-Yo… soy la guardiana de cristal, ahora estás a la esfera de Eriadoc.

 

Ella se la quedó mirando como si fuese un bicho raro.

 

-¿QUÉ?

 

La mujer sonrió levemente.

 

-Como guardiana que soy me corresponde contarte toda la verdad.

 

-¿Verdad? ¿Es que alguien me ha mentido? –preguntó Akane sin saber qué creer o pensar.

 

La guardiana la miró –Más que mentir, te han engañado. Verás, ¿tú te acuerdas de algo antes de haberte levantado con el pelo largo?

 

Akane se la quedó mirando. ¿Cómo sabía ella que…?

 

-Bueno, creo que Shampoo y Cologne me hicieron algo, pero…

 

-Entonces te acuerdas –ella sonrió. Era extraño que la gente se diese cuenta de los engaños del hechizo. – Ellas, según nuestros datos, quisieron desembarazarse de ti, y qué mejor modo que con un hechizo como este. Ellas te transportaron a un extraño mundo paralelo, el cual reproducía a la perfección tu mundo. En realidad, ese debía ser realmente ‘tu mundo’, el mundo perfecto para ti. Lo que no entiendo es por qué te rebelaste, ya que ‘en teoría’ allí tenías lo que siempre soñaste.

 

Akane pensó en eso. Era cierto. Ella, desde siempre, quiso saber cocinar, saber nadar, tener una madre cerca y estar con el doctor Tofu. Pero ese era su mundo perfecto antes de que él llegase. Entonces ya no le importó si Kasumi se quedaba con Ono o no, no le importaba si su madre estaba o no, el vacío causado por todo ello lo llenaba otra sensación más verdadera.

 

La guardiana prosiguió en tono grave-

 

-Te lanzaron un hechizo para deshacerse de ti. Aunque realmente te tuvieron en consideración; la mayoría de gente que se quiere deshacer de otra persona no tiene tantas contemplaciones ni se preocupa tanto. La verdad es que ellas te eligieron un hechizo bastante benévolo dentro de lo malo. Te llevaron a un mundo ideal para ti. El mundo que tu siempre quisiste tener. Pero este hechizo es algo antiguo y no muy eficaz. De manera que te envió a un mundo perfecto e ideal para ti a una edad anterior a que un sujeto en cuestión apareciese. El mismo sujeto que ellas pidieron específicamente que no fuera recreado en este mundo. ¿Entiendes?

 

Akane intentó rehacer las ideas, en vano.

 

-Eh… no mucho…

 

La guardiana prosiguió, con aires pesados. Se lo diría a la antigua manera, y esta vez lo entendería.

 

-Akane, dos amazonas te separaron de tu familia y de tus seres queridos y te enviaron a un mundo paralelo donde Ranma Saotome no existie.

 

Akane palideció.

 

-¿Cómo sabes lo de Ranma?

 

-Soy la guardiana de cristal, tengo el cristal de Eriadoc en mi poder. Soy la que controla todos los hechizos bimensionales y por consiguiente soy informada de todos ellos.

 

Akane tenía un cacao enorme en la cabeza. ¿Hechizos? ¿Es que estaban al país de Nunca Jamás? Intentó no juntar todas sus ideas y empezar por el principio de todo.

 

-Creo… que deberías decirme dónde estoy ahora y por qué.

 

-Estás en la esfera Eriadoc. Tú fuiste transportada a un mundo irreal, en el cual deberías haberte quedado hasta el fin de tus días, sin darte cuenta que vivías una farsa. Pero eso no ocurrió. Te diste cuenta que no estabas en tu hogar, echaste en falta algo importante para ti, y lo recordaste todo, absolutamente todo. Quiero que seas consciente que eres muy afortunada, no toda la gente se da cuenta de la realidad, aunque a veces esto tampoco es malo, la gente que es hechizada vive feliz hasta el fin de sus días. ¿Responde eso a tu pregunta?

 

Akane la miró fíjamente.

 

-Eh… ¿y cómo vuelvo a casa? – preguntó inocentemente Akane.

 

Ella le devolvió la mirada, algo triste.

 

-Creo que no te das cuenta de la situación. No puedes volver a tu mundo, Akane. Es imposible. Fuiste transportada a otro espacio y no puedes volver así como así. No se trata de un simple viaje de cortesía, pasar de espacio a espacio requiere mucha técnica y concentración.

 

-U…Un momento, vamos a ver… ¿me está diciendo que esa estúpida amazona me llevó a un mundo donde no existía Ranma, yo me di cuenta y fui transportada aquí, y ahora no puedo volver a mi casa?

 

La mujer asintió –Veo que lo has entendido. - Akane agrandó los ojos, el miedo empezaba a crecer. Hasta ahora se había intentado autoconvencer de que eso era también una farsa más, otro mundo irreal más, y que cuando lo admitiese volvería a la Nerima normal y no habría pasado nada. Pero la miró en sus claros ojos, ella no mentía. Más bien parecía que le supiese mal decir eso a todos los que se daban cuenta de la verdad y venían a parar a la esfera Eriadoc.

 

-Es…es una broma.

 

-No es ninguna broma. Hay miles de personas como tu, que fueron hechizadas y se dieron cuenta de que era una farsa. Y fueron trasladadas a la esfera Eriadoc. Viven felices, y tú harás lo mismo que ellos.

 

-¡Y qué más! ¿Me está diciendo que toda esa gente simplemente aceptó quedarse a vivir aquí y abandonar a su familia?

 

-Evidentemente, al principio, todos se negaron, al igual que tú. Pero al darse cuenta de la situación, y de que no tenían manera de regresar, decidieron lanzar la toalla. En Eriadoc no se vive tan mal. No hay hambre, no hay guerra, no hay problemas… Se podría decir que Eriadoc es, como lo llamáis los humanos, el Paraíso.

 

-Un momento. ¿Usted no es humana? – Akane estaba al borde del colapso.

 

-Bueno, se diría que… no, más bien no. Soy una hendei,  - la mujer prosiguió al ver la cara de duda de Akane – soy la hija de una mortal y un espíritu. Como consecuencia, y dado que este tipo de relaciones están específicamente prohibidas en Eriadoc por el Padre Obu, me hicieron guardiana.

 

-¿E-Espíritu? ¿Es usted la hija de un espíritu?

 

Akane se apartó inmediatamente de ella. La mujer se entristeció un poco. Al instante Akane se arrepintió y se volvió a acercar.

 

-Perdone, no quería ofenderla, esto…no estoy acostumbrada, señora.

 

-Guardiana. Llámame guardiana.

 

-Perdone, guardiana, pero como comprenderá todo esto es algo… hum… extraño.

 

-En fin, sígueme.

 

Las dos se alzaron de la cama y la guardiana condujo a Akane a través de múltiples corredizos. Parecía un palacio sacado de un cuento de hadas. Todo tan brillante, con figurillas de cristal. Cada dos por tres se iban topando con gente vestida a la antigua usanza de Japón, con kimonos muy elegantes y joyas brillantes. Todos, al pasar, saludaban a la guardiana, la cual les hacía un pequeño gesto con la cabeza.

 

-¿Pero algún modo habrá de volver a mi casa, cierto?

 

-No, ninguno.

 

Akane empezaba a enfadarse.

 

-Pero…

 

-Ya hemos llegado. Pasa.

 

Entraron en una sala con una mesa en medio y un hombre que tenía un aspecto triste y carcomido a causa de la edad. Tenía largas barbas blancas y túnicas de color celeste oscuro. Estaba sentado y a la vez apoyado con su inseparable bastón de madera con un apoyo de plata en el mango. Al verlas entrar, sus cristalinos ojos enfocaron a Akane. Ella tomó asiento junto con la guardiana.

 

-Padre, aquí os traigo una nueva liness, - dijo la guardiana con aire solemne.

 

El hombre alzó la cabeza lentamente – Últimamente han venido más visitas de lo normal...

 

-Sí, padre. Temo que allá en Geo-3 ha habido últimamente un exceso considerable de transferencias.

 

-Y esta vez de dónde viene.

 

-Tokyo, Nerima. La chica se llama Akane Tendo, de 17 años. Estudia en Furinkan. El hechizo fue lanzado por una directa rival suya. Una amazona de la tribu de las Niujezu, en China. Su nombre es Shampoo. Creemos que fue ayudada por su bisabuela, Cologne.

 

Akane se quedó sin habla. Esa mujer se conocía toda su vida en prosa.

 

-Cologne… -repitió el viejo pensativo – Esta mujer nunca anda quieta… suficientes problemas nos causó ya y ahora mira…

 

-Padre, creo que deberíamos poner una barrera extrasensorial para evitar que el nombre de liness vaya en aumento… estamos hablando de no más de tres o cuatro personas en más de mil años, y en las últimas semanas ya ha habido treinta y cuatro…

 

-Tienes toda la razón, Aya, pero suficientes problemas tenemos como para preocuparnos de los mortales. Y si no es molestia, encárgate de poner a la señorita al día. Ah, y dile a Ashire que me traiga ya la cena.

 

La guardiana y Akane salieron de la sala. Akane *muy* confundida.

 

-¿Qué es eso de un liness? ¿Y qué ocurre con la señora Cologne? ¿La conocen? ¿Cuándo podré volver? Tu nombre es Aya, ¿cierto? ¿Y quién era ese hombre?

 

-¡Silencio! – dijo la guardiana bruscamente, y luego la miró con ojos de hielo – Haz el favor de comportarte, mortal.

 

La guardiana continuó andando en silencio y Akane la siguió intentando contenerse. Demasiadas cosas habían ocurrido en estos últimos días. Ahora se encontraba en la esfera Eriadoc, lejos de su casa. Más bien, lejos de su *dimensión*. Y esa tal Aya, la guardiana, - hija de un espíritu – le había dicho que no había manera de devolverla a casa. Al principio pensó que todo esto era irreal, como la fase anterior, que sólo negándolo volvería otra vez a cambiar y seguramente llegaría de nuevo a su casa. Pero esta idea empezó a esfumarse a medida que iban andando. Todo era demasiado real… y demasiadas cosas extrañas le habían sucedido ya como para creerse que esto era mera fantasía.

 

Entonces… ¿era real? ¿Estaba atrapada? Su casa, su familia, sus amigos, Ranma… seguramente ya estarían buscándola a la desesperada. Y tenía la pequeña esperanza que su prometido, haciendo honor a la tradición, encontraría un modo u otro de salvarla.

 

-Esta será tu habitación – dijo la guardiana parándose enfrente de una puerta. – Key será tu nuevo asistente. ¡Key, ven aquí ahora mismo!  ¿Dónde te metes cuando te necesitan? – chilló la mujer.

 

-E-Estoy aquí, mi señora…

 

Un chico de unos diecisiete o dieciocho años apareció tras un pasillo. Era alto y fornido, de pelo corno y marrón brillante. Tenía los ojos oscuros y unas cuantas pecas a la cara que le daban un aire juvenil y despreocupado. Iba vestido con extrañas ropas sacadas de un chino antiguo. Se inclinó a la guardiana y posteriormente abrió la puerta de la habitación con una de sus decenas y decenas de llaves que había en un extraño llavero.

 

-Este es Key. Será tu asistente en Eriadoc. Cualquier pregunta, te la responderá él. Y ahora, si me disculpáis, un nuevo liness acaba de ser ingresado en la enfermería.

 

La guardiana desapareció a paso rápido y dejó solos a Key y Akane. Los dos se quedaron en silencio.

 

-Mi nombre es Key. Seré tu asistente hasta que tengas Ficha.

 

-¿Ficha?

 

-Ah, bueno… vosotros le diríais carné de identidad. Allí estarán todos tus futuros datos. Donde vivirás, en qué colegio asistirás, dónde trabajarás, con quién te casarás, cuántos hijos tendrás, en qué guardería, escuela y instituto irán… y así hasta el infinito.

 

-¡Eh, eh! Un momento. ¡Yo me casaré con quien me de la gana!

 

-Sí, claro, eso dicen todos. No puedes desobedecer la Ficha, la manda directamente el Padre Obu, sería una ofensa…

 

-¡Que sea lo que quiera, pero yo no me caso! Soltera estoy más guapa.

 

Key le hizo una sonrisa. Todos los liness que había servido antes le habían dicho exactamente lo mismo, y ahora todos vivían felizmente sus vidas, con su pareja estable y sus hijos sanos.

 

Key cogió una de sus múltiples llaves y abrió la puerta. Era una habitación bastante grande, pintada de color azul marino y adornada con extrañas figuras de cristal. Tenía unos muebles de mármol blanco y un enorme espejo al lado de un balcón, el cual daba unas vistas preciosas a… a…

 

Akane se dirigió rápidamente al balcón. ¿Qué significaba aquello? Un montón de casitas, cual cuento de hadas, estaban colocadas en perfectas fileras. Pero eso no era lo más extraño. Lo extraño es que, a un punto bastante lejos, todo terminaba. Es decir… no había nada. Estaban viviendo en lo que parecía… realmente un plano. A Akane ese mundo le recordó al que los antiguos hombres creían de la Tierra, de que era plana y que si un barco pasaba de largo caería al vacío. Pues aquí parecía pasar exactamente lo mismo.

 

Al cabo de un instante dejó de prestar atención en todo eso. Realmente… ¿iba en serio? ¿No podría volver a su hogar? Y todo por la entrometida de Shampoo. Akane sintió rabia, rabia de que siempre le tocase recibir a ella. ¿Por qué nunca intentó hacerle algo a Shampoo? Evidentemente, nada tan deshonesto como lo suyo, pero sí alguna jugarreta para que dejase a Ranma en paz, como tantas veces había hecho con ella. Ranma. ¿Qué estaría haciendo en ese momento? ¿Se acordaría…de ella?

 

 

 

**

 

 

 

Ranma estaba tumbado al tejado del dojo Tendo. Miraba el precioso atardecer rojizo. Ese paisaje era el único que ahora mismo le infundía esperanza. Gracias a ese paisaje pudo darse cuenta de que Akane Tendo existía. Existe. ¿Pero qué hacer? Ella fue transportada a un mundo donde él mismo no existía. Y si la vieja tenía razón,  y ella no se había dado cuenta que vivía una farsa, entonces nada podría hacer. Para rescatarla, ella misma tenía que dar el primer paso.

 

Ranma pensó. Bien. En caso que ella hubiese pasado a la esfera Eriadoc, sí que podría hacerse algo… ¿pero qué? La vieja cambió de tema antes de decírselo. Y si se lo preguntaba, simplemente se haría la loca.

 

“Ella dijo… ‘ir a buscarla’… lo cual significa que…”

 

Ranma sonrió. Era tan evidente… Se alzó rápidamente y fue a la habitación de Akane, cogió a una de sus mascotas (¿o era P-Chan?) y se fue saltando, de tejado en tejado, con el cerdito sin entender nada y mordiéndole.

 

“Espérame, Akane. Ya tengo la solución.”

 

 

 

Fin del cap. 3

 

 

CONTINUARÁ

 

 

 

Notas de la autora

 

 

 

¡Hola  a todo el mundo! Y aquí un capítulo más, por fin… Ya se, ya se… ha tardado un mes y tres semanas a salir desde el cap.2, pero qué queréis…estoy bastante ocupada con todos los fics, además que ahora mismo he empezado otro de… ¿! No os lo digo, que es sorpresa… :P

 

Bien, espero que os haya gustado. Gracias por el apoyo moral de Jess. ¿He hecho algún catalanismo? ¨_¨U Espero que no, jeje ;)

 

Dudas, sugerencias, reclamaciones, peticiones /y muchas cosas más que no voy a escribir…/ a

 

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Salu2 a to2

 

CiNtUrO-cHaN (CCF)

 

 

-18 de Abril del 2003-

 

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