= El caso de la muñeca perdida =
Capitulo 2: Jalea de Frutilla
Claudia se desperto algo sobresaltada, miro a su alrededor,
concientizandose del lugar en el que se encontraba, cuando por fin se dio
cuenta que estaba en el tren, junto a Conan, para ir a visitar la tumba de su
tia abuela vio que era lo que la habia despertado, no sabia como no lo habia
notado antes, una jovencita de rostro muy amable tenia la mano apoyada
suavemente sobre su hombro, y la mecía levemente para que despertara,
avisándole que era la hora del almuerzo.
Claudia le dio las gracias y desperto a Conan, quien con los ojos
entrecerrados y hablando en medio de un bostezo pregunto:
- ¿Ya llegamos?
- No, Conan, aun nos faltan varias horas, te he despertado porque es
hora del almuerzo
- ¡Que bien! - dijo abriendo repentinamente los ojos - ¿Qué comeremos?
- Eso aun no lo se, hay que ver, que es lo que tienen. - dijo Claudia,
peinando ligeramente sus cabellos con los dedos y arreglando sus ropas
- Claudia - dijo el chico mirándola preocupado
- ¿Qué ... que sucede? - pregunto asustada al ver la cara de Conan
- ¿Dónde esta tu muñeca? - el
niño señalaba el regazo de Claudia
La chica miro instintivamente entre sus manos, pero al no verla alli
casi brinca del asiento, comenzo a buscarla por todos lados, debajo de la
butaca, junto a las maletas, entre su butaca y la de Conan, al no verla por
ningun lado salio rápidamente tras las jovencitas que aun se hallaban
despertando a los ultimos pasajeros que se encontraban dormidos. Al divisar la
que la habia despertado a ella corrió a su lado.
- No deberia correr señorita, podria hacerse daño, o a otro pasajero -
le dijo esta al verla llegar corriendo
- Lo siento mucho, no lo hare mas, es que tengo un problema, ¿Usted vio
si yo tenia un pequeño paquete cubierto con tela blanca en mis manos cuando me
fue a despertar? - explico rápidamente Claudia
- No señorita, usted no tenia nada entre sus manos - respondió la chica
- ¿Y no vio nada en el piso o cerca de nosotros? - pregunto Claudia al
borde de las lagrimas
- No señorita, no habia nada en el piso. ¿Le sucede algo malo? -
pregunto al verla con los ojos rojos
- Es que ese paquete es muy importante para mi - hablaba al mismo tiempo
que impedía que las lagrimas resbalaran de sus ojos
- Si tengo alguna noticia, le aseguro que le informare, por el momento,
tome asiento, por favor, enseguida serviremos el almuerzo.
Claudia regreso casi tambaleándose a su asiento, apenas si pudo pedir el
almuerzo, pero luego no pudo comerlo, asi que Conan comio ración doble.
No pudo tranquilizarse
por un rato muy largo, hasta que un suceso bastante desagradable la trajo a la
realidad ...
- ¡Iaj! ¿Pero que es esto? - pregunto mirándose la mano que habia
apoyado contra el vidrio
- ¿Qué tienes Claudia? - pregunto el chico mirándola
- No lo se, es algo pegajoso, estaba en el vidrio - respondió tratando
de limpiarse
- Quizas tenga que ver con la desaparición de la muñeca, préstame tu
mano.
Conan miro a Claudia a los ojos
con un brillo especial, que solo el tenia y la chica sin pensarlo dos veces
extendió su mano hacia el niño, quien la tomo y la observo, tenia un aspecto
rojizo, algo pegajoso. Decididamente no era sangre, pero Claudia parecia no
haberse dado cuenta de ello, ya que miraba su mano casi aterrorizada. Conan
acerco la mano de su amiga hasta su nariz y dijo ...
- ¡Es jalea de frutilla!
- ¿Es que? - pregunto la chica extrañada
- Jalea de frutilla, te lo aseguro, eso comi yo de postre, por ración
doble - dijo muy feliz.
- Entonces el que me robo la muñeca comio jalea de frutilla como postre.
- aseguro Claudia
- Quizas si Claudia, pero recuerda que cuando despertaste aun no habian
distribuido el almuerzo.
- Es cierto - dijo Claudia pensativa - ¡Siempre te das cuenta de todo!
- Jejejeje - las mejillas de Conan tomaron un color rojo brillante - no
lo creo, soy solo un niño
- Pero entonces. ¿Por qué motivo hay jalea de frutilla en mi ventana? -
pregunto aun mas confundida
- Quizas haya pasajeros que tomaron su almuerzo antes que nosotros
porque se hallaban despiertos
- ¡Tienes toda la razon! - los ojos de la chica brillaron - vayamos a
preguntar
Los dos amigos se levantaron de sus asientos y se dirigieron por el
pasillo, hasta el final del vagón, donde se hallaban las chicas que habian
despertado a los pasajeros juntando las ultimas bandejas del almuerzo.
- Señorita ¿Necesita algo? - les pregunto una de ellas
- Si, quisiera saber si alguno de los pasajeros tomo el almuerzo antes
que nosotros despertáramos
- Si, señorita, ¿Para que necesita saber una cosa asi?
- ¿Si hubo? - pregunto con una gran sonrisa que no podia disimular
- Si, señorita, esa pareja de jovenes de alli, la que tiene el par de
niños no pudieron pegar un ojo por los juegos de los pequeños que no querian
dormirse. - explico la muchacha
- ¿Solo ellos tomaron el almuerzo antes que despertáramos?
- Si señorita, solo ellos. ¿Necesita algo mas?
- Si, ¿Podria decirme si se pusieron de pie en algun momento? - pregunto
Conan metiéndose en la conversacion casi gritando
- No jovencito, en ningun momento - respondió juntando la ultima bandeja
y dirigiéndose junto con las demas por la puerta entreabierta por la fuerza al
vagón comedor.
Claudia se quedo pensando en las palabras de la muchacha, si la pareja
no se habia levantado en ningun momento, no habia pruebas que hubieran sido
ellos, pero de todas maneras decidio ir
a hablar con ellos, pero los hallo durmiendo tranquilamente, debido a
que los pequeños se habian ido a jugar al final del pasillo. Ella pensaba
volver a su asiento, desilusionada, pero Conan la tomo por el borde de la falda
y le señalo algo en el piso, cerca de donde estaban los niños.
Al principio solo era una inusual mancha blanca en el piso rojo del
vagón, pero a medida que se iban acercando cada vez mas iba tomando mas forma,
eran los pañuelos de Claudia, colocados de manera que formaban una rayuela en
el piso, los niños parecian haberse cansado de jugar, por lo que estaban
durmiendo extendidos en el piso alfombrado del vagón, Conan penso que lo mejor
era esperar, pero justo cuando iba a comunicarle esta decision a Claudia noto
que ya estaba sacudiendo a una de las niñas, la pequeña abrio lentamente los
ojos y miro extrañada a Claudia
- Hola - dijo Claudia con la sonrisa mas sincera que pudo formar
- Hola - repitió aun extrañada la pequeña niña.
- ¿De donde sacaron esos pañuelos tan bonitos que forman la rayuela? -
pregunto de forma amable
- Los consiguió ese niño - dijo señalando al unico varon que se hallaba
dormido en el suelo
- ¿Ella es tu hermanita? - pregunto señalando a la tercera y ultima
persona que dormia en el piso.
- Si, es mi hermana - dijo entristeciéndose un poco
- Hola, mi nombre es Conan - dijo el niño de una forma muy alegre,
haciéndole a Claudia una significativa mirada, para que se fuera a su asiento
- Bien, niños, los dejo jugando solos -Claudia arrastraba las palabras,
ya que sentia que por primera vez ella podia resolver las cosas por si sola.
- Hola, mi nombre es Akane - respondio la niña, apenas se fue Claudia -
y ella es mi hermanita pequeña Ritsuko - Conan observo la rayuela de pañuelos
- ¿Estaban los 3 jugando a la rayuela? - dijo mirando hacia los 2 niños
que aun dormian
- No - respondio contundente Akane - ese niño nos trajo los pañuelos,
pero el no quiso jugar con nosotras porque dice que este es un juego de niñas
- Ah, la armaste muy bien a esta rayuela - dijo Conan observandola
- Gracias, pero ¿Como supiste que la hice yo? - pregunto de manera
inocente la niña
- Porque estan puestos de forma ordenada, tu hermanita Ritsuko es
demasiado pequeña para lograr un efecto asi
- Ahhh - dijo ironicamente Akane
- ¿Vos comiste jalea de frutilla para el postre? - pregunto Conan
cambiando de tema
- ¿Por que lo preguntas? - dijo la niña mientras saltaba alegremente por
sobre los pañuelos finamente bordados
- Es que yo si comi ¡Y estaba deliciosa! - apoyo una mano sobre su
barriga, por sobre la ropa
- Es una pena, mis padres no quisieron pedirla, porque dijeron que podia
ser pesada para nosotras - la niña recogio el boton y volvio hacia el comienzo
- ¿Sabes si ese niño comio jalea de frutilla?
- No, el tampoco comio, ya que el ni siquiera comio almuerzo - dijo la
niña ya un poco cansada - ¿Quieres jugar?
- No, gracias, ese es un juego de niñas.
- Entonces no quiero hablar mas contigo - dijo de forma terca la niña y
se dio vuelta, sin dejar de saltar
Conan se sento
junto al niño, y comenzo a observarlo, no parecia uno de esos niños que se
meten en problemas, y le quitan cosas a las personas, pero las apariencias sin
duda engañan, el niño se dio vuelta, y bajo este aparecio un pequeño papel de
color ligeramente rosa con rayas rojas, y bastante brillante, Conan lo tomo
entre sus manos y lo miro detenidamente, comprendiendo un poco mas el asunto en
el que se hallaba metido.
La muchacha que
habia despertado a Claudia entro por el pasillo, mirando hacia ambos lados,
buscando afanosamente algo, que diviso, justo al lado de Conan
- Levantate hijo - le dijo al niño, meciendolo suavemente
- ¿Es su hijo? - pregunto Conan
- Si, pequeño, es mi hijo - respondio la chica mirandolo a los ojos
- ¿Que pasa? - pregunto adormecido el pequeño
- Levantate, tienes que venir conmigo - le dijo amablemente la madre
- No quiero - dijo de forma testaruda, cruzandose de brazos, la mujer
espero unos segundos y al ver que la negativa continuaba, saco algo de su
bolsillo, lo desenvolvio con una sola mano y se lo dio al niño, quien se
levanto de un salto y comenzo a seguir a la mujer
- Yo tambien quiero uno - dijo Conan - ¿Me puede dar?
- ¿Eh? - Ah ... si ... si, pequeño, toma - dijo tomando otro del
bolsillo y aventandolo, Conan lo tomo entre sus manos y lo desenvolvio,
sintiendo en sus manos una sensacion pegajosa
- Señorita ¿Donde llevara a su hijo? - dijo persiguiendola, viendo
confirmada su teoria
- Lo llevo al otro vagon, niño - respondio la chica, con algo de desden
- ¿Puedo ir con usted? - pregunto Conan casi pisandole los talones
- No, es peligroso - dijo sin ya una pizca de educacion
- Pero yo quiero ir - respondio Conan - a menos que me devuelva ... lo
que me pertenece - la chica lo miro de arriba a abajo y con un pequeño empujon
hizo que su pequeño hijo fuera al otro vagon
- Ve con la tia - le dijo mientras se alejaba - yo no te quite nada niño
- ¿Ah no?, pues yo creo que si me deja pasar al otro vagon, rapidamente
encontrare lo que estoy buscando
- No se de que hablas, dejame en paz - dijo pasando por la puerta, pero
cuando trato de cerrarla de un portazo, Conan rapidamente ajusto la velocidad
de sus zapatillas y paso hacia el otro vagon, trepo a uno de los asientos y
miro el portaequipajes, efectivamente, alli se hallaba la muñeca
- ¡Niño tonto! - grito histerica - ¡Bajate de ahi!
- ¡¡¡Claudia!!! - grito Conan, la chica no alcanzo a darse la media
vuelta, que ya la agil muchacha se hallaba detras suyo
- ¿Que sucede Conan? - pregunto impidiendo que la muchacha cerrara la
puerta
- Mira lo que encontre - dijo mostrando la muñeca - esta mujer mala te
la habia quitado
- ¿Que es lo que sucede aqui? - pregunto un hombre gordisimo que, con
gran esfuerzo, acababa de entrar al vagon - ¿Cual es el problema?
- Mi señor - dijo muy alterada la muchacha
- Soy el que esta a cargo de la seguridad en este lugar, señorita, ¿Me
puede explicar que sucede?
- Sucede que esta chica le robo a Claudia su muñeca - dijo Conan aun de
pie sobre el respaldar de uno de los asientos
- ¿Es eso cierto? - pregunto el hombre
- Claro que no mi señor - respondio la chica aterrorizada
- ¿Por que lo afirmas pequeñito? - dijo en un tono paternal
- Es que en el vidrio junto a donde se hallaba sentada Claudia hay
pequeñas marcas de dedos, cubiertos con algo pegajoso, dulce de frutilla, que
ella le da a su hijo - dijo mostrando el pequeño papel, que era una pequeña
envoltura de dulce - como vera, la chica solo tiene sucia una mano, porque
necesitaba la otra limpia para poder colocar la muñeca en un lugar seguro, pero
como debia llevar cosas en las manos, decidio dejarla en un lugar al que no
pudieramos llegar, pero que a pesar de eso estuviera cerca
- Confio en tu palabra, pequeño ...
- Conan - dijo con una gran sonrisa
- Decia, confio en tu palabra, pequeño Conan, pero tenemos una forma
mucho mas certera de averiguarlo, este tren, al ser poco utilizado, esta siendo
utilizado para probar una nueva tecnologia de camaras - la piel de la cara de
la chica paso de rojo brillante a blanco palido en menos de un segundo
- Vera que es cierto lo que digo - afirmo seguro de si mismo
- Siganme - todos fueron a la cabina de control
Habia cientos de
videos apilados por todas partes, asi que tardaron en encontrar el correcto,
pero la explicacion de Conan encajaba perfectamente, asi que el hombre gordo lo
miro asombrado, levantando una ceja
- Eres muy inteligente niño
- Gracias - dijo Conan mirando hacia el suelo, Claudia en cambio, habia
dejado de abrazar su muñeca y sus pañuelos (Los cuales habia juntado antes de
que las dos hermanitas los arruinaran) y ahora miraba a Conan preocupada,
viendo en los ojos de ese niño una mirada que se le hacia taaan conocida
- Disculpe las molestias ocasionadas - dijo muy antento el señor - para
suplir el daño le brindaremos el boleto de regreso de forma gratuita
- Muchas gracias - dijo Claudia saliendo de la mirada azul de Conan para
regresar al planeta Tierra
- De nada - y justo cuando el hombre menciono la ultima "a",
el tren se detubo, habian llegado a destino
Notitas de la autora:
Bien, se que no es lo que todos esperaban, pasa asi: yo tengo una prima
(Mi querida primita Sariel, es una divinura) que me dijo que estaba cansada de
que todos los fics tuvieran que tener contenido romantico, que en los animes
era de lo que menos habia, y que ella deseaba ver un fic en el que se
representara a la serie tal cual era. Por ese motivo decidi hacer un caso para
el pequeño Conan, no muy interesante, lo acepto, es que es dificil inventar un
crimen y luego al criminal y todas esas cosas, asi que lo acorte.
Por cierto: la jalea de frutilla, tambien es conocida como gelatina de
frutilla y los dulces de frutilla como caramelos de frutilla, supongo que todos
entienden.
Por ultimo, espero que a todos les haya gustado la historia, y que no se
hayan decepcionado por la falta de romance en la misma.
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y charlas pedagogicas me las mandan a: [email protected]
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