El hijo del pasado
La Busqueda
Dos días más tarde Vegeta había
conseguido chantajear a Trunks para que fuera a entrenar con él a las montañas
(Trunks puede ser un chico muy listo, pero no se las gana a su padre ^0^),
y éste había tenido que cancelar su cita e ir con él.
-¡Papá!- protestaba cada vez que
lograba tomar aliento necesario para emitir algo más que un quejido- ¡me vas a
matar!
-¡Si entrenaras como se debe, me darías
más pelea!- lo regañó y se detuvo- además, lo que te hace daño y no te mata,
te hace más fuerte (este es el lema que parece tener Vegeta ¿no crees?),
además, podrías impresionar a las chicas con tu gran fuerza.
-¿Crees que sea posible?
-¡Ah!- trató de contener la risa-
¿Por qué crees que tu madre dejó a Yamtcha por mí?
-¿Por qué le era infiel?
-Ja, le era más infiel que un gallo
con cien gallinas, pero tu madre quería un hombre guapo, inteligente y fuerte
por esposo, y quién mejor que yo , cumplía con los requisitos y un poco más.
-Mamá dijo que eres un poco vanidoso.
-Supongo que sí- se encogió de
hombros- sigamos, ya descansaste demasiado.
-¡Ay, papá!- se volvió a quejar.
Una nave espacial (adivinen de
cuáles) se estrelló no muy lejos de donde estaban Vegeta y Trunks entrenando.
Debido a que su ocupante dormía, nadie lo había sentido.
-Despierta, Tonahe, despierta- le
dijo una voz metálica. El aludido abrió los ojos y se estiró- hemos llegado a
la Tierra.
-¿Estás segura, computadora, de que
hay saiyajin en este planeta?- miró hacia fuera- no parece que el planeta haya
sido atacado por uno de ellos.
-En este planeta se ha detectado la
presencia de dos saiyajin de raza pura y cinco mestizos- le informó.
-¿Dónde?
-Use su rastreador.
-Maldita cosa- gruñó molesto y se
alejó- ¿Dónde diablos estará mi... - dijo encendiendo el rastreador, que de
inmediato dio una señal de alerta- padre?
Vegeta y Trunks levantaron la mirada
y de inmediato se pusieron en guardia, aquel ki sobre sus cabezas era bastante
fuerte y maligno como para preocuparse.
-Vaya, vaya- murmuró el visitante
mirando fijamente a los dos guerreros- uno debe ser de raza pura y el otro
mestizo.
-Papá, ¿sabes de que habla este loco?
-Loca estará tu madre- le replicó el
extraño de malas maneras.
-¡No metas a mi madre en esto!
Vegeta lo miró fijamente, no podía
creer que estuviera vivo.
-¡Ay, ofendí al niño!
Trunks se elevó furioso y le dio un
puñetazo en el estómago.
-¡No estoy para tus burlas!
-¿Ah, sí?- se rehizo el guerrero
dispuesto a contraatacar- ¿quién te crees que eres para hablarme en ese tonito?
-¿Y a ti que te importa?
-¡Trunks!- se elevó Vegeta
separándolos- Ya basta- se volvió hacia el extraño mirándolo fijamente hasta
que éste se sintió mal- Eres Tonahe ¿no?
-Si, ¿cómo lo...
-... Supe?- terminó por él- no creo
haber cambiado tanto como para que no me recuerdes ¿o sí?
-¿Lo conoces, papá?
-El príncipe Vegeta- entrecerró los
ojos copiando inconscientemente un gesto de su padre- y este mocoso es tu hijo.
-¡¿A quién le llamas mocoso,
engreído?!- atronó Trunks con intención de pegarle de nuevo.
-Calmate ¿quieres?- le dijo.
-Pero este patán...
-Yo no soy un patán, soy un saiyajin,
hijo del príncipe de los saiyajin aunque él jamás lo reconozca.
-¿Es tu hijo? A mamá le va a dar un
ataque.
-Por si no lo has notado ¡él es mayor
que Gohan!- se volvió hacia Trunks con una mirada inexpresiva- y jamás lo he
aceptado como hijo.
-Pues, se parecen mucho- dijo
mirándolo por encima del hombro de su padre- ¿por qué lo niegas?
-Porque es un desgraciado que nunca
ha querido a nadie.
-Pues, eso es mentira, quiere a mi
madre y no quiere a nosotros.
-¿Nosotros?
-Mi hermana y yo- señaló- y no quiero
que te refieras a él de esa manera.
-Ay, hermano querido- le dijo
sarcástico- tendrás que convencerme en el infierno.
-¡No!- intervino Vegeta.
-Si, habrá una batalla al más puro
estilo saiyajin, sólo él y yo.
En esos momentos aterrizaron los
Great Saiyaman (Gohan y Videl), Krilin, 18, Picoro, Yamtcha, Goten y Goku.
-¿Qué tipo de batalla es ésa,
Vegeta?- preguntaron. Se notaba que habían escuchado la última parte de la
conversación.
-Trunks va a tener que luchar contra
él en una batalla a muerte.
Trunks se quedó atónito, no era algo
que le gustara, si bien de niño quiso ser como su padre, ahora sabía como era
realmente y no le gustaba tanto, aunque, claro, lo seguía admirando.
-A muerte, hermanito, a muerte. -
repitió- nos vemos dentro de una semana- se alejó volando.
-¿Le dijo hermano?- dijo Yamtcha
mirando a Vegeta.
-Si, también es hijo mío- se volvió
hacia Trunks- vas a entrenar muy duro, Trunks, ese muchacho puede ser muy
despiadado, como que se crió entre los soldados de Freezer.