Veg
- Demon miró el desierto antes de regresar con sus invitados, había sentido una
energía muy poderosa que se acaba de despertar desde lo profundo de la Tierra,
como un presagio de grandes males para la humanidad. Se encogió de hombros, no
tenía por qué importarle que le sucediera a aquellos seres, después de todo
estaba allí para su perdición.
Caminó hacia el
establo de Black Fire y lo sacó, iba descargar su ira con un paseo por el
desierto y aprovechar de alejar a cualquier intruso de sus dominios con una
terrible tormenta de arena, así podría descansar unas cuantas horas sin
preocupaciones, ya que no había mucho que se aventuraran a cruzar una tormenta.
Abrió las puertas y
se lanzó al galope mientras Bulma y Goku lo observaban en silencio.
-Quién sabe que
locura le dio a éste ahora- dijo Goku- admitió que le gustabas, pero dijo que
no me metiera, que si lo hacía me mandaría al otro mundo.
-Creo que no
debieras molestarlo, Goku- le dijo Bulma- recuerda que es un demonio.
-Aún así, no debiera
portarse así.
-¿Esperas que se
comporte como un niño bueno?- se rió ella.
-Hay algo en él que
me dice que su alma no le pertenece todavía al infierno- le dijo- es como si
estuviera buscando la salvación, pero no lo quiere admitir.
-¿Crees que se pueda
salvar?
-El amor lo llevará
a la luz. Y Dios es el amor más grande, de seguro tú y yo lo podemos llevar por
ese camino sin mayores problemas y se entregará a Jesucristo.
-Tienes mucha fe.
-Claro, por algo soy
un arcángel ¿sabías?- le sonrió.
-Si, es cierto- se
rió también- vamos, voy a prepararles de comer algo delicioso, creo que Veg
tiene de todo en esa cocina tan hermosa que tiene.
Cuando Veg - Demon
regresó de su violento paseo se encontró con la mesa servida en el jardín. Alzó
las cejas, pero no dijo nada al sentarse junto a sus "invitados" a
comer.
-Oye, Veg ¿por qué
tienes tanta comida aquí si pasas solo?
-No acortes mi
nombre- le replicó sin responder a su pregunta.
-¿Esperas a alguien?
-No.
-Entonces...
-No hay nada que
decir.
-Eres demasiado
cerrado.
-Déjame en paz.
-Por favor, dejense
de pelear- intervino Goku -parecen esposos de muchos años.
Veg - Demon lanzó un
gruñido y se dedicó a comer en silencio y Bulma lo ignoró mientras les servía.
-Es extraño que
ustedes se peleen tanto por tan poco- dijo Goku tratando de romper el silencio-
es cierto de que son un demonio y una mujer, pero podrían tratar, al menos, de
ser amigos ¿no creen?
-Yo no puedo tener
... - un violento golpe contra las paredes del cashba cortó las palabras de Veg
- Demon, quien se puso muy pálido al identificar, finalmente, a quien el
pertenecía aquella fuerza tan violenta y destructiva- No puede ser- dijo y se
dirigió hacia el patio frontal.
-¿Qué ocurre?- le
preguntó Bulma que lo siguió.
-Vuelve adentro- le
ordenó.
-Es mejor que le
hagas caso- le dijo Goku al sentir la presencia del otro demonio- es demasiado
peligroso para tí.
-Pero...
-Nada, Bulma- la
cortó Veg - Demon- haz lo que te dije.
-El demonio es más
poderoso que tú- le advirtió Goku.
-Él no me hará nada-
replicó- alejense.
Pero Veg - Demon
estaba equivocado, el nuevo demonio había sido enviado a tomar su lugar para
que él se convenciera de convertirse en uno de los Jinetes del Fin del Mundo.
-Vaya, al fin nos
conocemos, Veg - Demon- le dijo su visitante con una voz tan tétrica que hizo
temblar a Bulma al oírlo.
-¿Quién eres?
-¿No lo sabes, Veg -
Demon? soy tu sucesor.
-¿Mi qué?
-Si, soy Great Black
Demon y fui enviado a tomar tu lugar para que te conviertas en el primer Jinete
del Apocalipsis, el de la muerte.
-¿Y si no quiero?
-Tendrás que morir,
al igual que esa mujercita que tanto te ha hecho cambiar.
Veg - Demon volvió
la cabeza hacia donde Bulma y Goku estaban y decidió que pelearía, su amor no
moriría sin verse realizado.
-Goku, llevatela de
aquí- le pidió y se puso en guardia.
Goku lo miró en
silencio y se dio cuenta de que no podía hacer más que obedecerlo, aunque sabía
que no sería capaz de vencerlo sin su ayuda, pero ella no podía correr ese
peligro...