Goku
aterrizó junto a su amigo y le limpió le rostro. Su expresión estaba en paz,
como si hubiese escuchado, antes de morir, la respuesta que esperaba.
-Dios te ha admitido
en su Santo Reino, amigo mio, y ha lavado tus pecados con tu fe.
-Así que conseguiste
quitarme su alma- gruñó el demonio- pero no importa, te destruiré a tí y
saldaremos cuentas.
-¿Acaso no sabes que
soy un arcángel? Mi poder está por encima de muchos de los de mi misma
categoría y San Miguel siempre me apoya desde el Paraíso.
-Ya veremos quién
puede más- sacó una espada negra y lo atacó. En ese mismo instante apareció una
espada blanca en la mano de Goku, quien se defendió con destreza de los embates
de su enemigo.
-¿Sabes?- le dijo al
herirlo mortalmente con su espada blanca- esta es la espada de San Miguel y el
demonio que es muerto con ella, jamás podrá salir del Infierno- le dio una
nueva estocada- es lo que te mereces por matar a Veg- agregó y él desapareció.
Se dejó caer junto al cuerpo de su amigo muerto ¿Qué debía hacer ahora? De
seguro Bulma estaría preocupada por Veg y dejaría de tener fe si no le contaba
lo ocurrido. Pero si volvía le causaría un gran dolor ...
Se puso de pie y
tomó el cuerpo de su amigo. Había tomado una decisión dolorosa, pero era lo
único que podía hacer para reivindicar aquel amor que jamás podría realizarse.
Miró al cielo y una luz resplandeciente le abrió camino por entre la tormenta
de arena.
Bulma despertó con
la sensación de que tenía una piedra por corazón, así que se levantó y se
vistió para salir del hotel. Una vez afuera vio un extraño camino de luz que la
llamaba, una vez allí vio a Goku, quien ahora mostraba su verdadero aspecto, de
pie frente a ella con Veg entre sus brazos.
-¡¡No!!- gritó y
corrió junto a él, no sabía por qué, pero su corazón le decía que lo había
perdido.
-Lo siento, Bulma-
le dijo él y lo bajó al suelo- salvé su alma pero no su vida.
-Veg- lloro ella
acunándolo contra su pecho- ¿por qué, si yo te amaba?
-Él también te amo-
trató de consolarla- pero ya no podemos hacer nada.
-Dices que salvaste
su alma.
-Si, así es.
-Entonces, llevame
con él- le pidió.
-No puedo, éso sólo
lo decide Dios.
Ella se echó a
llorar de nuevo pero con más fuerzas.
-Lo siento, Bulma,
yo quería que ustedes se amaran y lo único que conseguí fue que sintieran
dolor.
-Lo sacaste de la
oscuridad, al menos- le dijo- supongo que lo único que me queda ahora es
esperar que Dios vuelva a unirnos.
-Bulma, mejor
regresa con Yamtcha.
-¿Como podría estar
con él cuando mi corazón le pertenece a otro?- le dijo mirando a Veg.
-Bulma- le dijo
apenado tomando de sus brazos a Veg- debo llevármelo.
Bulma se puso de pie
y los vio desaparecer. Luego volvió al hotel, regresaría a casa y nunca se
casaría, dijeran lo que dijeran.
Goku llegó al Cielo
y se encontró con que San Miguel estaba esperándolo.
-Haz hecho un buen
trabajo, aunque no era lo que te había encargado.
-¿Y mi amigo?
-Salvaste su alma,
que es lo que importa- le sonrió- ahora tendrá paz. Además, el Gran Jefe quiere
verte.
-¿A mí?
-Dios Hijo fue bien
claro: "Envíame a Goku Arcang aquí apenas llegue" así que debes ir.
Goku asintió y fue a
donde san Pedro lo esperaba.
-Te están esperando.
-¿Quiénes?
-Ya verás- le dijo y
lo hizo pasar.
-Hola, Goku. Haz
hecho un gran trabajo trayendome a este niño de regreso- le dijo el Señor
señalándole a Veg.
-¡Que gusto que
estés aquí!- Exclamó feliz y lo abrazó.
-No hagas éso- le
sonrió apartándolo un poco.
-Bueno- les dijo el
Señor- he decido premiar vuestras buenas obras borrando el dolor. Goku, tú
regresarás a tus labores y Veg, que ahora será Vegeta, podrá regresar a la
Tierra a conquistar el amor de Bulma y ella sentirá que lo que ha pasado fue un
mal sueño.
-¡Gracias!-
exclamaron los dos.