Veg
- Demon detuvo a Black Fire al ver a aquella criatura medio enterrada en la
arena, llorando, no de miedo, sino de rabia por verse abandonada.
Sin saber por qué,
desmontó y la levantó del suelo, sacándola con mucha facilidad del arena que
comenzaba a cubrirla. Luego la subió al lomo de su caballo, mientra ocultaba el
rostro de ella contra su pecho para protegerla. A él no le hacía daño el fuerte
golpeteo del arena, pero ella era humana.
Apuró el caballo y
cruzó la tormenta en busca del refugio que representaba el cashba durante la
tormenta, que si bien era provocada por él, no podía detener.
Una vez allí
desmontó y llevó a la chica adentro, para luego volver a guardar el animal.
Cuando volvió a entrar, ella se había ocultado entre los cojines del diván, en
donde ahora dormía.
Se sentó a su lado y
apartó unos cuantos cojines para ver si tenía heridas a causa de la tormenta,
pero era sólo pequeños raspones, nada preocupante. Usando sus poderes. Los hizo
desaparecer, luego fue por una manta y la cubrió.
Pensó que era mejor
que descansara el también, ya que de seguro alguien vendría por la chica, pero
ahora era suya y no la iba a entregar sin luchar. Cansado, se recostó a su lado
y se durmió de inmediato, pensando en la bella criatura que se había encontrado.
Yamtcha miraba
preocupado desde la ventana de su habitación en el hotel como la tormenta de
arena continuaba oscureciendo el desierto, negándole la posibilidad de ir a
rescatar a su novia. En éso escuchó un suave golpe en la puerta.
-Adelante.
-Hola, soy Goku -
Arcang- se presentó su visitante- me dijeron que vio al demonio de fuego en el
desierto y que su novia se quedó allá ¿no es así?
-Si, tengo miedo de
que él la haya hecho su prisionera.
-Yo puedo traérsela
de regreso.
-¿Cómo salvará a Bulma?
-Bueno, lo que
ustedes vieron no es más ni menos que un demonio muy poderoso.
-¿Un ... demonio?
-Éso es Veg - Demon,
y su caballo también lo es. El que su novia se haya rezagado debió ser una
suerte para él.
-¿Suerte?
-Veg - Demon es un
demonio de nacimiento, así que tiene grandes poderes mágicos, pero no existen
mujeres de su misma condición , así que suelen tomar humanas.
-¡Dios mio!
-Él es el heredero
de los dominios del infierno y si tiene un hijo, el apocalipsis comenzará a
cumplirse y él será, finalmente, uno de los jinetes del fin del mundo.
-¡Ella va a ser mi
esposa!
-Dudo mucho que éso
le importe a él.
Veg - Demon despertó
al sentir una presencia demasiado positiva, como las de los arcángeles, aunque
no estaba muy seguro, nunca se había encontrado con uno. Se bajó del diván y se
transportó al infierno para averiguar que pasaba.
-Debes de estar
cumpliendo muy bien tu misión como para que envían un arcángel a enfrentarte-
le dijo su jefe- Miguel debe de estar muy preocupada para enviar a uno de sus
generales.
Veg - Demon alzó las
cejas.
-Así es- continuó-
Goku - Arcang fue enviado para evitar que tomes a la mujer, de seguro temen que
te conviertas en uno de los jinetes del Apocalipsis y en el padre de la gran
bestia.
Veg - Demon regresó
al cashba pensativo ¿Cómo era posible que pensaran éso allá arriba? Él no
quería convertirse en uno de los jinetes del fin del mundo, éso le significaría
perder la cómoda posición que tenía, aunque era un gran desafío.
Subió a una de las
paredes del cashba y vigiló el desierto ahora que había terminado la tormenta
de arena y vio un luz blanca que se acercaba a gran velocidad hacia él.
"Así que es muy
poderoso" pensó y salió a su encuentro "ya veremos si también es
hábil".
Goku - Arcang se
detuvo al ver al demonio frente a él y se sorprendió. San miguel le había dicho
que era diferente a los otros, pero nuca se había imaginado ésto, de seguro él
pasaba por humano si no dejaba ver su aura.
-Así que tú eres Veg
- Demon.
Él sólo se cruzó de
brazos y no respondió.
-¿No vas a hablar?-
le dijo molesto- pues no importa, quiero que me entregues a la señorita Bulma
de inmediato.
"Así que así se
llama ella, Bulma".
-Entregámela si no
quieres que te destruya.
Veg - Demon le lanzó
una mirada irónica y no le contestó.
-Así que no quieres
entender. Bueno, yo soy uno de los que luchan contra los demonios y sé que te
puedo vencer.
-No me hagas reír-
dijo sarcástico, rompiendo su legendario silencio- yo soy un demonio de verdad,
no como mi predecesor.
Goku - Arcang midió
fuerzas y se dio cuenta de que su trabajo ahora no sería tan fácil como fue
cinco años atrás.