Goku
observó a Veg - Demon y a Bulma un buen rato antes de decidirse a unirlos,
sabía de sobra que iba a herir al humano que se creía dueño de la mujer, pero
era peor que el demonio siguiera por un sendero que no le correspondía. Él le
había dicho que no la había tocado, lo más probable era que la quisiera ya,
pero no quería dañarla. "Un demonio respetuoso" se sonrió y en éso
vio la forma de unirlos.
Bulma miraba a Veg -
Demon con adoración casi sin darse cuenta y él le acariciaba los dedos que
todavía estaban en su mano de la misma manera. Goku, haciendose el que no los
veía, se salió de la habitación y volvió al jardín, debía dejarlos solos, pero
no alejarse de ellos como para meterlo en problemas.
Bulma se acercó un
poco más a Veg - Demon para ver los tesoros que éste guardaba de niño y sintió
su calor al mirar por encima de su hombro.
Veg - Demon, al
tenerla tan cerca, sintió su aroma y la deseo, respiró profundo y la sentó a su
lado para luego robar de esos labios tentadores un beso de los que tanto le
hablara aquel humano que había vendido su alma por el amor de una mujer.
"Es cierto de
que vendí mi alma para tener su amor" le había dicho "y por un tiempo
fui tan feliz que olvidé el pacto y la perdí, pero lo disfrutado entre los
brazos de ella jamás será borrado ni con todas las penas del infierno".
Rodeó a Bulma con
sus brazos, olvidado totalmente de que Goku estaba con ellos, y presiono su
boca contra la de ella, hundiendo suavemente su legua entre sus labios mientras
ella rodeaba su nuca con las manos. Casi sin saberlo, la puso de espaldas
contra la cama apretándose contra ella.
"Cuidado, Veg -
Demon" le dijo una voz interna "el amor no es de los demonios, sino
de los buenos". Pero no la escuchó y siguió con la caricia "recuerda
a Goku - Arcang". Éso sí lo hizo reaccionar y se apartó violentamente
buscando con la mirada a Goku, pero no lo vio.
Bulma se sentó
totalmente roja, no solo de vergüenza, sino de rabia. Había olvidado totalmente
con quien estaba, de que era una mujer comprometida y se había entregado a
aquel beso con tanta pasión como nunca había sentido entre los brazos de
Yamtcha.
Veg - Demon se puso
de pie y desapareció de la habitación dejándola sola, debía despejar su mente,
no podía ser cierto de que él se hubiese dejado llevar con tanta facilidad por
aquellos sentimientos totalmente vedados para él.
Goku vio a Bulma
venir corriendo hacia él antes de echarse llorando entre sus brazos ¿qué abría
salido mal? Era obvio que ambos se gustaban, así que no debió ser difícil que
se entregaran el uno al otro el corazón, por éso los había dejado solos, pero
al parecer las cosas no salieron como pensaba. "No sirves como
cupido" se dijo y trató de calmarla.
-¿Qué pasó?
-Ese malvado me besó.
-¿Y?
-Nada más, no le voy
a permitir que se aproveche de mí, soy una mujer comprometida.
"Así que por
eso llora, porque se detuvo" sonrió para si de nuevo.
-No entiendo, si no
te hizo nada significa que le importa lo que tú puedas pensar de él.
-¿Tú crees?- dijo y
dejó de llorar.
-Claro que sí, creo
que le gustas, por éso los dejé solos.
-Lo hiciste a
propósito- lo regañó.
-Lo siento, no me
gusta hacer mal tercio y ustedes hacen tan bonita pareja, que no me pude
resistir- le sonrió apenado.
-No importa- lo
perdonó.
-Estaban solos- lo
regañó un demonio- y a ella le gustas ¿Por qué la dejaste? Hay veces que no
actúas con la cabeza, y te dejas llevar por los impulsos, como hacen los
humanos.
-Déjame en paz- le
replicó molesto.
-Pudiste haberte
hecho uno de los Jinetes del Apocalipsis si la hubieses tomado sin importarte
que el arcángel estuviera allí, sabes que te habría detenido si hubiese querido
evitar su unión.
-¿Quieres callarte
de una vez?
-Que mal genio- le
dijo- no seas tonto y regresa con ella, tu poder aumentará si es tuya.
Veg - Demon lo miró
pensativo. Tenía razón, si ella era suya el arcángel ya no podría oponerse a él
y lo vencería pues su fuerza se vería multiplicada.
Regresó al cashba y
lo vio sentados en el jardín conversando.
-Eres un demonio
malvado- le dijo ella atacándolo de frente para luego darle un beso.
-Oye- le reclamó y
la apartó de él.
-¿Acaso no te gusta?
-No- replicó y ella
le dio una bofetada que lo tomó por sorpresa y lo dejó sentado en el suelo.
-¿No sería más
inteligente si te dejaras hacer?- se rió Goku.
-Tú no te metas- le
replicó poniéndose de pie- no tomo concejos de un arcángel.
-Tienes un genio
endemoniado- se rió de nuevo y vio a Bulma alejarse- ¿por qué te comportas así?
Ella te gusta y tú le gustas a ella, lo mejor sería si trataran de amarse en
vez de odiarse.
-¡Bah!- replicó y
también se alejó.
-Espera, yo sólo
trato de ayudarte a conquistarla.
-Pues puedo solo-
replicó- y no te metas o te mando de regreso a donde viniste, pero en calidad
de ánima.
-Quién te entiende-
reclamó pero él ya no lo escuchaba.