De tarjetas y amistades
Yakumo estaba dormida,
habia caminado por horas y horas, pero aun asi no habia encontrado rastro de
sus amigos Mushra, Kutal y Saago. Estaba en una gran arboleda bajo las hojas de
una inmensa palmera, su única protección de la fuerte lluvia que caia en ese
momento. Estaba empapada de la cabeza a los pies y no habia hecho ningun
esfuerzo por mantenerse seca, encontrar a sus amigos era mucho más importante
para ella en aquel momento. La ultima vez que los habia visto...
** Flashback **
-
¡Te digo que si destruyo su tarjeta nunca
volverá a atacarnos! - replicaba tercamente Mushra
-
Pero no tienes derecho a acabar con su
vida, si haces eso, serias igual que el - le explico por milésima vez con voz
amable Yakumo
-
Si lo dejamos libre él volverá con sus
amos para armar con ellos un nuevo plan para asesinarte Yakumo - habia hecho énfasis en estas dos ultimas
palabras
-
Si es asi, volveremos a pelear con ellos -
explico tranquilo Saago
-
¡¡No te metas!! – grito el alterado
muchacho - esto es entre Yakumo y yo
-
Lo... lo siento - dijo entre dientes
bajando la cabeza
-
Yakumo, yo no quiero que te ataquen de
nuevo, por favor, entiende - agrego Mushra para convencerla
-
No, no quiero que destruyas esa tarjeta, y
es mi ultima palabra
-
¡Esta bien! Sera como tu quieras - Mushra
lanzo la tarjeta al aire y salio corriendo
-
¡¡Mushra!! - alcanzo a decir Yakumo
mientras este salia corriendo - chicos, por favor, deténganlo - mirando con lagrimas
en los ojos a Kutal y Saago
-
Enseguida Yakumo - dijo Kutal, jalando del
brazo a Saago que se habia quedado petrificado por la actitud que tubo Mushra
con el
** Fin del Flashback **
Mushra
llevaba muchas horas caminando sin sentido, solo queria despejar su mente y
entender porque le habia gritado asi a Yakumo y cual fue el motivo por el cual
salio corriendo. Claro que sabia el motivo, ella no entendia que si llegaba a
morir en manos de uno de sus tantos enemigos para él la vida se acabaría,
llevaban juntos mucho tiempo, tratando de encontrar Shinzo, hasta entonces sin
resultado alguno, pero dia a dia el seguia manteniendo la esperanza de
encontrarlo por el solo hecho de poder ver la brillante sonrisa de su amiga
Yakumo cuando este le decia que ya estaban mas cerca.
Miro levemente a su
alrededor, no tenia ni idea de en donde estaba, probablemente todo este tiempo
habia caminado en círculos, totalmente perdido entre tantos arboles que habia a
su alrededor. Se sentó junto a un inmenso arbol, el cual tenia el follaje tan
denso que la lluvia no lograba atravesarlo. Se aparto un par de mechones
mojados de la frente y volvio a pensar, por enésima vez en ese dia, en Yakumo.
Ella no entendia que el solo queria protegerla cuando decidía destruir una
tarjeta, Yakumo solo veia que el queria asesinar a un contrincante...
asesinar... el nunca hubiera querido hacer eso, pero si en medio estaba la vida
de su amiga, no habia otra opción.
Estaba tan sumido en
sus pensamientos que todos los ruidos que habia a su alrededor parecian haberse
detenido, pero una voz, demasiado familiar para el lo saco de aquella especie
de trance.
- Mushra - la voz era débil, entrecortada
El chico comenzo a
correr para ver de donde provenía esa voz, miraba hacia un lado y el otro, pero
no veia nada mas que hojas, troncos y arbustos en su camino. El llamado se
repitió y pudo identificar de donde provenía, era un monton de inmensas hojas
de palmera apiladas unas con otras, dio la vuelta alrededor de aquella pila de
hojas y vio asombrado que por el otro lado se podia apreciar que era una
especie de refugio, o algo similar. Su mirada recorrió el lugar y reconoció una
forma irregular en la oscuridad del interior.
Entro casi a las
corridas agachando su cabeza lo mas que pudo para no derrumbar la construcción
y se arrodillo junto a su amiga Yakumo, su rostro estaba muy rojo y aunque
tenia los ojos abiertos parecia dormida, la tomo por detrás del cuello para
ayudarla a levantarse y noto que estaba demasiado tibia, y su cabello aun se
encontraba algo húmedo. Paso su mano por su frente y sus mejillas, la piel de
ella estaba hirviendo, se notaba que tenia fiebre muy fuerte, al sentir esto,
instintivamente la abrazo con fuerza contra su cuerpo.
-
¿Mush... Mushra? - pregunto ella, al
despertar por el fuerte abrazo del chico, el se sorprendió...
-
¡¡Que bueno!! Estas bien Yakumo
-
Si, Mushra... ahora estoy bien - le
respondió con la voz débil
-
No te esfuerces en hablar, tienes la
fiebre muy alta, creo que te pescaste un fuerte resfriado.
-
Seguro fue por caminar bajo la lluvia... -
dijo entrecortádamente la chica, ocultando su rostro en el pecho de el, no
sentia fuerzas como para verlo a los ojos.
-
¡¿Qué hiciste que?! - el grito casi
derrumba toda la precaria construcción e hizo que Yakumo cerrara con fuerza los
ojos y tratara de alejarse de su abrazo
-
Yo queria encontrarlos... encontrarte -
dijo Yakumo apesadumbrada
-
Yakumo ¡¿Acaso no entiendes todo lo que me
importas?! - la chica no comprendía todo lo que estas palabras llevaban
entrelazado, pero logro entender que habia hecho muy mal en no buscar refugio
antes.
-
Lo, lo siento - sus ojos ocultaban
pequeñas lagrimas que seguro saldrían con tan solo pestañear
-
No Yakumo, no basta con decir lo siento, a
mi me importas mas que a mi vida, pero un solo momento en que te dejo sola y ya
te pescas una fuerte fiebre - dijo molesto el muchacho
-
Yo queria encontrarte... - repitió la
chica, secando con la mano un par de lagrimas rebeldes que se asomaron a sus
ojos.
-
No llores, Yakumo, solo empeoraras tu situacion
- dijo el chico notando sobre su pecho la respiración entrecortada de su amiga.
-
No, no llorare mas - dijo sentándose mas
derecha, y apoyándose completamente en el chico - no si te quedas a mi lado.
-
No me ire a ninguna parte, y menos cuando
estas en este estado, pero ahora debes dormir - dijo casi paternalmente, mientras
trataba de colocarla sobre el pequeño colchon de hojas que habia en el suelo
-
No quiero, hace frio - replico la chica -
quiero quedarme a tu lado
-
Entonces yo dormiré contigo - dijo este
aun más terco y lentamente fue bajando, aun con el cuerpo de Yakumo apoyado
sobre el
-
Gracias - dijo la chica y casi
inmediatamente cerro los ojos.
La chica tenia su cabeza apoyada en el hombro de su
amigo, quien la habia rodeado suavemente con los brazos, Mushra no lograba
conciliar el sueño, era demasiado para el estar tan cerca de ella, sentir su
cabello bajo su mano, su fina cintura entre sus brazos y su cálida respiración
en el cuello. Una y mil veces habia soñado eso, y ahora era realidad, pero era
distinto, se notaba que ella estaba muy afiebrada, un par de gotas de sudor
frio recorrían su enrojecido rostro, y de a momentos temblaba levemente.
No supo en que momento sucedió, pero Mushra finalmente
cayo dormido, pero solo pudo descansar unos minutos, ya que la voz de Yakumo lo
saco de un bonito sueño, para traerlo a la realidad.
-
No... por favor... no - decia la chica a
causa de alguna pesadilla provocada por la fiebre - Mushra ¡Mushra! ¡¡Mushra!!
- decia en tono cada vez mas alto y entendible, el chico queria despertarla,
pero no lo creia conveniente, queria seguir escuchando, la chica parecia querer
llorar a causa del sueño - porque... porque... - Mushra queria saber que era lo
que estaba soñando su amiga y entender que parte le tocaba en el sueño, pero al
ver su cara asustada decidio despertarla
-
Yakumo, Yakumo, despierta - la chica
entreabrió los ojos, acostumbrandose a la poca luz que entraba a aquel refugio
improvisado
-
¡Mushra! ¡Te encuentras bien! - dijo
apresuradamente y lo abrazo con toda la fuerza que le permitía el estado en el
que se encontraba
-
Claro que estoy bien ¿Por qué no habria de
estarlo? - el chico la miro preocupado
-
Es que tube una pesadilla, y en ella
querian matarte - dijo apesadumbrada recordando
-
Ah, eso era lo que estabas soñando... - me
desperte al oir mi nombre
-
¿Hablaba dormida? - pregunto la chica
cambiando su tono a uno realmente preocupado
-
Sip, un poco - respondió su amigo y ella
enrojeció aun más de lo que ya se encontraba
-
¿Qué, que fue lo que dije? - el chico la
miro, podia aprovechar esta situacion, ella parecia ocultar algo
-
Mmm... algunas cosas, gritabas mi nombre y
comenzaste a decir porque, porque - ella palideció
-
Entonces... escuchaste... - dijo bajando
la cara enrojeciéndose nuevamente
-
¿Qué cosa escuche? - pregunto el chico haciéndose
el que no entendia
-
Escuchaste... cuando yo dije porque no
queria que te mataran - termino ella
-
¡Ah! - dijo él produciéndole un escalofrío
por toda la espalda - no, esa parte no la escuche ¿Podrias contármela?, dicen
que las pesadillas no ocurren si se las cuenta a otra persona - termino de
decir Mushra, ella lo miro un poco mas relajada y le sonrio, el le devolvio la
sonrisa y ella penso para si misma que ya nada podia perder
-
Yo no quiero que nunca mueras porque...
porque yo...
-
¿Sabes Yakumo? - dijo él interrumpiéndola -
¿Quieres saber por que motivo no quiero yo que te maten?
-
Claro - dijo ella algo consternada por que
su discurso habia quedado inconcluso
-
Yo no quiero que nunca te maten, porque yo
te amo, Yakumo - la cara de ella expresaba una confusión absoluta - y ahora que
lo sabes... - dijo el chico tomándola con fuerza y sentándola en el colchon de
hojas, colocándose a su lado.
El la miro a los ojos, viéndose reflejado en ellos, coloco
su brazo alrededor de su cintura y acerco sus labios a los de ella, ambos se
sintieron caer en el mismísimo paraíso y no querian que se acabara nunca, ella llevo
sus manos a la espalda de el, por sobre su traje y comenzo a acariciarlo, el
tomo con mas fuerza la cintura de ella acercándola a su cuerpo, pero de pronto
Yakumo sintió que perdía fuerzas, aun estaba muy débil por su resfriado y
Mushra la tomo con delicadeza. Yakumo se recostó suavemente sobre el colchon de
hojas y antes de cerrar los ojos, para soñar con la hermosa maravilla por la
que habia pasado le dijo levemente a Mushra
-
Yo tambien te amo.
Notas de la autora:
¡¡Que lindo!! No se a ustedes, pero a mi me parece que Yakumo y Mushra
van de maravilla como parejita, en especial porque son los polos opuestos, ella
es dulce y amable y el es un cabeza dura, en fin, se lo dejo a su propio criterio.
Estube buscando paginas en español de Shinzo para ver si los nombres se escribían
como yo los puse (Yakumo, Mushra, Kutal y Saago) y el unico que me apareció distinto
fue el ultimo, que figuraba como Sago, pero a mi me parece que debe llevar dos a,
si alguien sabe como se escribe realmente me lo dice.
Ah, claro me faltaba el disclaimer: como ya sabrán, los personajes de
Shinzo no me pertenecen (Y aunque no sé bien a quien le pertenecen)
decididamente no es a mí. No hago esto con el fin de ganar dinero, sino para
que otros lo lean y para mejorar mi escritura.
Esperando que les haya gustado, me despido
Misty.
Comentarios, correcciones, amenazas de muerte o análisis cientificos me
los mandan a [email protected] ¡Espero
sus mails!