Animales
Octava Parte Mas preludios

Estos están locos, como puedo tener una familia tan rara? - se preguntaba Misao
mientras aprovechaba la distracción para "guardar" "sus"
"cosas"-. Un abuelo y un tío pervertidos, lo único es que uno es un
libidinoso y el otro un mal pensado, una especie de hermana coqueta y otra
violentamente dulce, un hermano fortachón y violento y otro se cree galán. No
creo que ni en el dojo de Kaoru se pelee mas que aquí.
Hasta mis amigos son raros - se comentaba a si misma la joven al ver a Megumi y
Sanosuke intentando vestir un muñeco entre las maldiciones proferidas por el
luchador.
Un cabeza de pollo, una zorra, un lobo, una mapache y un... esperen
un momento battousai no es un animal, bueno aunque actúe como uno, ¿a que se
parece Himura? .... Ah ya se a una tortuga, por que si sigue así primero me
caso yo con el señor Aoshi que él con Kaoru - la niña sonrío - si, si, Himura
es una tortuga y Yahiko es....es... es una garrapata, no se como hace para
pegarse de esa manera de la cabeza de Sanosuke, Ayame y Susume son sin duda un
par de luciérnagas, bellas, pequeñas, pero totalmente destripables con lo
molestas que son algunas veces, por no decir todo el tiempo, el doctor Gensai es
un elefante, viejo, grande y con una memoria, se tiene que tener buena memoria
si se quiere ser doctor. Creo que esos son todos los bichos raros de mi colección
de Kioto. Que parranda de animales.
Qué clase de bicho será el señor Aoshi, no me es posible imaginarlo como un
animal, ¿qué animal será frío por fuera y ardiente por dentro, ¿o al revés?
Qué animal hay que parezca que no existe, pero que exista, que sea fuerte
astuto callado y... lindo. No tengo la mas mínima idea. XD
- Shuru. ¿donde eesta el Señor Aoshi?
- Creo que esta eentrenando, no ha dicho nada desde que regreso del hospital,
bueno casi nada, dijo que no estaría aquí cuando tu regresaras, pero como
llegaste temprano.
- Ah ya veo graciias, por que no vas a rescatar a Aitomo, Okina huyo y si no te
das prisa hoy tenemos entierro.
- Déjame adivinarr les dijo solteronas.
- Algo así.
- Nunca cambiara.. Si lo hiciera no lo reconocería.
- Bueno date prissa o te vas a quedar huérfano.
- Si jefa..
Nadie lo imaginaba un día llego la abuela de Shuro de visita, cosa muy normal,
pero en la sala estaba el tío Aitomo de inmediato la anciana acuso al viejo
doctor de deshonrar a su hija y mas tarde, después de hacer memoria, cayo en
cuenta de que era cierto. Mitae Du era una hermosa Onniwabanshu y siempre tuvo
varios amoríos, entre ellos el tío, pero nunca lo tomo muy en serio, según él,..
aunque los resultados lo desmienten, cuando nació Shuru no quiso decir quien
era el padre, mi tío estaba en China y nunca se entero de nada, cuando él
regreso, ella había muerto y Shuru ya era un hombre, y a él no le interesaba
saber el pasado de nadie, de todas formas se comporto muy bien con el chico, por
tanto a Shuro no se le hizo difícil aceptarlo como padre.
Que haré cuando vea al señor Aoshi, creo que solo lo besare y me iré, primero
me aferrare de su camisa blanca y lo colocare contra la pared, veré sus ojos
sorprendidos, y apoyare mi cuerpo contra el suyo para que no escape, sentiré su
miedo a lo inevitable, su temor a no poder contenerse, su deseo de poseerme y
asesinarme, de amarme y odiarme como yo lo hago. Sentiré como intentara escapar
y como logro dominarlo, para mas tarde besarlo, besarlo con todas mis fuerzas
con todo este amor que llevo dentro y que me quema, derretiré esa maldita capa
de hielo y haré que se fundan sus huesos ante el fuego de mi pasión, lo
destruiré lentamente, volveré añicos cada defensa hasta que sea mío, solo mío
y de nadie mas.
Misao se detiene ante la puerta del dojo estaba metida en sus pensamientos y no
se dio cuenta que llovía, estaba completamente mojada, , pero no sintió la
lluvia, ni el frío, ni el viento, solo ese calor que llevaba dentro, esa
angustia, ese deseo, ese miedo y esa decisión.
Si hago eso me odiara, me odiara por mostrarle lo débil que es como hombre, lo
débil que es ante mi. Misao abrió la puerta y vio al sudoroso hombre golpeando
a la nada o quizás golpeando a sus miedos, estaba allí solo como siempre,
sudoroso, y sexy como nunca, el sudor recorría su espalda descubierta y se
deslizaba por cada una de sus cicatrices. Su cabello se movía lentamente ante
los furiosos movimientos del joven.
- ¡Misao¡ - dijo sorprendido cuando la ráfaga de viento frío anunció la
llegada de su visitante. - deberías estar en el hospital.
Misao sonrío levemente con una sonrisa profunda, melancólica, resignada -
debería estar en el cementerio - pensó - pero los muertos no
besan.
Aoshi se sintió extraño, era la primera vez que ella no contestaba a una
pregunta, además se veía diferente, ¿ mas madura, mas infantil? quizás mas
inocente ¿o mas pervertida?. Y entonces se encontró con esa misma mirada de
hace unas noches, esa mirada que lo tuvo en la tina toda la noche, esa mirada
que lo venció en un momento, y tuvo miedo, miedo de saber que era lo que ella
pensaba, es mas tuvo miedo de estar seguro de saber que sabia lo que ella
pensaba, no había mas, el leía su mente como ella lo hacia, los dos estaban en
la mente del otro y no había escapatoria, lo que tenia que pasar, pasaría, no
había forma de detenerlo, ¿Cómo detener aquello que deseas y a la vez temes?
¿Cómo detenerte cuando ya tomaste una decisión?
- Señor Aoshi tenngo que hablar con usted - dijo con calma.
Aoshi quiso escapar, pero a ¿donde?, ¿Cómo? la llovía no era obstáculo,
tampoco el dojo o la chica, donde iría alguien sin alma, por que su alma era
esa casa, esas personas, era esa chica. Perdió su alma cuando se fue de allí y
ahora no quería perderla, no de nuevo, no podía, ellos, los que murieron por
defenderla no se lo permitirían.
- Entonces habla..
Misao cerro la puerta y se sentó en el suelo, Aoshi la imito pero sintió un
escalofrío que recorrió todo su cuerpo al ver la serenidad de la joven, de
repente se estaba maldiciendo a si mismo por los pensamientos que recorrieron su
mente por verla totalmente mojada, la lluvia recorría el rostro de la chica
como una sucesión de lagrimas, al principio Aoshi pensó que ella estaba
llorando, y si ella hacia eso seguro que lo desarmaría y haría lo que ella
quisiese, bueno aunque el también lo quería, de echo solo necesitaba un
impulso de la joven y el se rendirá en su convicción de guardar su estúpida
promesa, aunque después se arrepintiera por siempre. Pero después comprobó
que era solo la lluvia.
- No estoy aquí ppara pedirte perdón ni para obligarte a nada, estoy aquí para
darle paz a mi alma y espero que a la tuya - Misao respiro lentamente - debemos
hablar con madures, te amo y tu me amas me lo dijiste esas tres noches en el
hospital, me lo dijiste cuando me diste tu calor en aquella fría noche, me lo
dijiste con la calidez de tu cuerpo. No puedo obligarte a nada no quiero
hacerlo, pero no puedo alejarme de ti, te necesito, necesito tu silencio y tus
fríos ojos azules, necesito tu alma. Y no quiero compartirte con nadie.
La niña bajo su cabeza y volvió a respirar sentía un nudo en su garganta pero
no iba a llorar.
- Estoy dispuestaa a no tocarte, a no besarte nunca, estoy dispuesta a no
seducirte, ni insinuarme, solo si tu quieres quedarte conmigo, igual que ahora
pero diferente, igual que aquellas noches en el hospital, saber que puedo amarte
y que puedes amarme, sin tocarte, sin tocarme, sin tocarnos.
Aoshi no daba crédito a lo que oía.
- ¿Estarías dispuuesta a eso? - pregunto el onni, Misao asintió con la cabeza
y de repente sintió la gabardina blanca en sus hombros.
- Hace frío te vaas a resfriar- dijo Aoshi, pero Misao no dijo nada, mantenía
la cabeza baja como cuando empezó a hablar.
Sin darse cuenta movido por un extraño impulso Aoshi empezó a soltar la trenza
de la niña y luego a secarla con delicadeza con una delicadeza tal que parecía
estar tocando una pluma. Era una forma de pensar, se sentía extraño su cabeza
no pensaba en nada solo actuaba mecánicamente. Misao por su parte no se movió,
no pidió ninguna respuesta cerro sus ojos y sintió como el Ninja desenredaba
su cabellera. Después de un rato, el onni le quito la gabardina a la joven y
seco con suavidad los brazos de la Ninja recordando muy bien el lugar donde
estaban las heridas, cuando ya no vio ni una sola gota en las manos de la chica
se acerco a ella y la abrazo con suavidad, Misao se dejo caer tiernamente sobre
el dorso del hombre y se quedo allí en silencio junto a él.
La gabardina les sirvió de cobija, y allí en el silencio del dojo rodeado por
la lluvia sus almas en un simple abraso se habían besado.
- No será fácil/font> - concluyo el Ninja.
- Pero es peor seeguir así, además no soportaré que ninguna mujer lo toque señor
Aoshi.
- Siempre temí quue llegara un chico rico y te alejara de mi.
- Bueno me alegraa saberlo, pero eso ahora no sucederá.
- No. ¿Pero estass segura?, esto es un sacrificio.
- Shiss.. no es uun sacrificio, un sacrificio es seguir fingiendo que no sentimos
nada el uno por el otro.
- Si.
Y allí estaban ellos por primera vez se sentían ligeros, por primera no sentían
miedo, por primera vez decían la verdad.
- ¿los abrazos esstán permitidos señor Aoshi ?
- Si, sólo los abbrazos.
- Eso me basta./font>
- Debes ir a secaarte.
- Y perderme estee momento ni loca.
- Te resfriaras.<
- Eso quiero.
- ¿Que?.
- Y el señor Kashhiwazaki te daría una de sus pócimas.
- Si pero usted eestaría ahí.
- Misao... por faavor no me trates de usted, no ahora.
- Si ... Aoshi, ppero no te prometo que no te diré señor, es que suena tan
lindo.
- Muy bien creo qque podré vivir con eso.
- Misao... yo te...- la onni coloca sus dedos sobre la boca del Ninja.
- Lo sé.
Los días pasaron.
- Algo esta pasanndo - dijo Sanosuke en el corredor.
- Hasta que por ffin lo notaste cabeza de pollo.
- Qué? como me diijiste mujer zorra.
De repente Misao sale de una habitación y Aoshi entra de la calle.
- Buenas tardes sseñor Aoshi.
- Buenos tardes MMisao podrías llevarme un poco de té al estudio.
- Me leerás otro libro.
- Los que quierass.
Desde el corredor.
- Es que solo less faltan los corazonsitos mira como se ven parece que se quieren
devorar con la mirada, sin embargo son tan correctos y diplomáticos ^o^
- De que estas haablando zorrita. o.O
- Es que acaso noo lo vez ellos están actuando extraño. Se mantienen todo el día
juntos, Aoshi apenas y habla pero Misao actúa como si tuviera una gran
conversación y por la tarde se meten en el estudio hasta tarde de la noche a
"leer". ¬o¬
- Ha ya entiendo,, crees que les gusta la misma literatura que a nosotros.
- Pero qué, si tuu no lees... ha ya entendí, si eso creo.
- Que están trataando de insinuar. - dijo una voz a sus espaldas
- ¡Okon que haces ahí!!.- pregunta Megumi sorprendida.
- Espiar como usttedes - contesta la onni.
- Entonces ustedees también sospechan- pregunta Sanosuke.
- Se la pasan toddo el tiempo juntos y hasta podría jurar que Aoshi se mete al
cuarto de Misao por la noche - comenta Omasu desde la habitación contigua.
- Omasu no digas esas cosas, si ellos tuvieran algo crees que Misao no se la
pasaría colgada del cuello del señor Aoshi, haría un escándalo tal, que todo
el Onniwabanshu lo sabría, es mas todo el Japón lo sabría, además el señor
Aoshi pediría su mano en matrimonio como todo un caballero que es, así, que es
imposible que pase algo entre ellos sin que nosotros lo sepamos - dice Okon
- ¿Espiamos esta noche? - sugiere Omasu.
- ¡Si¡- ressponden todos.

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