Tormentas del Pasado

 

Segunda Parte "Revelaciones"


Era medio día, el sol se encontraba en lo alto, pero la temperatura había disminuido.

Misao ingresaba en el Aoiya cargada con dos cestas llenas de provisiones, al ver a los otros ninjas, camino hacia ellos y, con cara de pocos amigos, exclamo:

- ¡Espero que hayan aprendido la lección!

- Misao, pero si nosotros solo nos preocupábamos por tu bienestar...

- ¡Si, claro!... A ustedes lo único que les preocupaba era tener un buen chisme del cual hablar todo el día – dijo Misao interrumpiendo a  Okina – quien los viera diría que ustedes están tramando algo... ¿Qué se traen entre manos, eh? – prosiguió con malicia.

- ¡¡¿¿Nosotros??!! – preguntaron a coro.

- Cómo se te ocurre pensar eso Misao – le reprocho Okon fingiendo indignación.

- Hmm, no se preocupen, lo olvidare. ¿Ya regreso el señor Aoshi?

Los ojos de los tres “espías” coincidieron en una mirada furtiva. Okina fue el encargado de responderle.

- Eh... Si ya llego, pero se volvió a ir y no sabemos a donde.

- ¿Estará en el templo?

- No lo creo, Misao – respondió Omatsu apresuradamente. – Además tu principal preocupación ahora debe ser arreglarte para tu cita en la tarde con el joven Touma y, a todas estas, ¿Por qué no viene contigo?

- Creo que tenia que atender unos asuntos de negocios, no estoy segura, es mas no lo veo desde hace un par de horas...

-¡¡¡Dinero!!! – exclamó Okina frotándose las manos.

Un “dulce y tierno” codazo de Okon lo bajo de la nube.

Las calles de Kyoto estaban atestadas de gente. Aoshi caminaba sin rumbo. No terminaba de entender el origen de las sensaciones que había experimentado en el interior de aquella habitación, ¿Por qué se había sentido así? De hecho, ¿por qué se sentía así? Solo tenia una explicación.

Misao era como su hermana menor, él la había criado y darse cuenta, de repente, que había un desconocido que estaba pretendiéndola le preocupaba, ¿cuáles eran sus intenciones? ¿quién era? ¿de donde venia?. En fin, “pequeños” detalles de mucha importancia para él.

¿O no era eso lo que le preocupaba?

Pero entonces, ¿qué mas podía ser?

El tiempo transcurrió rápidamente, para Aoshi en medio de sus reflexiones, y para los habitantes del Aoiya, en medio del alboroto por la cercanía del, que habían llamado “el momento crucial”.

- Solo espero que esta vez no vengan a espiarme – se decía Misao, que se dirigía al templo, mientras volvía la cabeza hacia atrás.

Aoshi estaba frente al templo. Eran las tres y aun no llegaba nadie.

- ¿Será que acaso no escuche bien? Ya es hora, deberían estar aquí y...

Unos pasos interrumpieron los pensamientos de Aoshi, por lo que el ninja, para no ser descubierto, se oculto ágilmente en el espeso ramaje de uno de los árboles.

El recién llegado era un hombre joven de unos 22 a 23 años de edad, con, mas o menos, unos 1.70 de estatura, tez blanca, ojos grises y un largo cabello negro, que le llegaba al nivel de la cintura, vestía de pantalón blanco y saco morado y parecía estar buscando a alguien.

- ¿Será ese? Si, ese tiene que ser. Ja, pero en que están pensando esos tres, si Misao todavía es una niña para él, ¿cómo le pueden estar preparando ya la boda?

De repente, apareció por el sendero la silueta de Misao quien, contra de las recomendaciones de las onniwa-banshu, y de lo que el mismo Aoshi esperaba, vestía como siempre: con su traje de ninja.

El desconocido se dirigió hacia Misao y la saludo besándole la mano. Aoshi se estremeció.

- ¿Qué fue eso?

En realidad no sabia si la pregunta era por lo que había visto o por la extraña sensación que recorrió su cuerpo.

- Buenas tardes señorita Misao...

- ¡Ya te he dicho un millón de veces que no me digas señorita, solo dime Misao! – le interrumpió enérgicamente.

- Lo siento seño..., Misao – corrigió – te he citado aquí porque tengo algo importante que decirte.

- ¿Algo importante que decirme? ¿qué es? – pregunto entre curiosa y extrañada.

- Bu... bueno... – titubeó el joven – sabes que estoy aquí tenia muchos deseos de volver a verte. Desde que nos conocimos ha pasado mucho tiempo y me ha costado mucho trabajo encontrarte, ¡eres muy escurridiza!

- ¿es que acaso se te olvida?, soy una ninja, ¿qué esperabas? – contesto Misao mientras reía.

- Si, es cierto. Lo importante ahora es que te encontré, por lo que estoy inmensamente feliz. Desde que nos enfrentamos en mi mansión, cuando te metiste a robar, ¿recuerdas?, no he podido dejar  de pensar en ti, no se que me sucedió, pero no consigo sacarte de mi mente.

Misao se puso pálida. Comenzaba a entender los motivos de Touma al buscarla y apenas acertó a balbucear.

- Pero Touma... ¿qué estas diciendo?...

- Si, ¿qué esta diciendo este idiota? Creo que esta delirando – pensaba Aoshi.

-Te suplico me permitas continuar... esto no es fácil  y como te decía no dejo de pensar ni un solo instante en ti. Misao... creo... ¡¡Creo que estoy enamorado de ti!! – le soltó de golpe.

- Touma, con lo que me has dicho me halagas mucho y te lo agradezco, pe... – replico Misao mientras reaccionaba y de la palidez pasaba al sonrojo.

- Misao – la interrumpió el joven mientras posaba su mano izquierda en los labios de la chica para callarla – yo se que esto es algo muy repentino, pero si tu me das la oportunidad te puedo demostrar que esto que siento por ti es de verdad, limpio y sincero y que soy el hombre adecuado para ti...

Aoshi que permanecía atento a cada palabra estaba “hecho cuadritos”.

- Pues veras, te confieso que me siento muy halagada con lo que me acabas de decir, nunca nadie me había dicho cosas tan dulces y bonitas y, si te soy sincera, nunca espere que alguien llegara a decírmelas (Aunque lo he soñado, pero de “alguien” mas). Te lo agradezco y quiero que sepas que yo también siento un gran cariño por ti...

- ¡¡Suficiente!! No puedo seguir escuchando esto.

Pensaba Aoshi mientras se retiraba sigilosamente del lugar.

La conversación que acababa de escuchar le retumbaba en la cabeza, pero las ultimas palabras de Misao hacían un eco especial:  “Yo también siento un gran cariño por ti...”. ¿Por qué? No lo sabia.

 - ... yo también siento un gran cariño por ti... – prosiguió la chica – ... pero no de la misma forma en que tu pareces sentirlo por mi. Ese amor yo lo siento por alguien mas... – Misao hablaba mientras miraba al cielo y en su mente aparecía la imagen de su querido señor Aoshi - ... alguien que se me metió en la cabeza y en el corazón.

- Yo... – balbuceo Touma triste y decepcionado.

- Espera, déjame hablar – exclamo Misao resuelta mientras lo observaba fijamente – No quisiera lastimarte, pero debo ser sincera contigo, así como tu lo has sido conmigo. De acuerdo a lo que me dijiste, me amas desde que nos conocimos, hace ya dos años, y desde entonces me has estado buscando.

Lamentablemente yo no siento lo mismo por ti, porque yo... lo amo a él desde que tengo memoria.

Misao hablaba a la vez que los recuerdos invadían su mente y le daban fuerzas para continuar.

- Cuando aun era una niña, él se fue; se fue sin despedirse. Entonces descubrí que no podía vivir sin él, porque él era mi vida. Así que me decidí y salí a buscarlo. Busque por muchos años, viaje sola por muchos lugares, en ocasiones perdía las esperanzas de encontrarlo; pero el amor que le tenia, que le tengo, me impulsaba a continuar. Fue así como un día volví a verlo, aunque no precisamente en las mejores circunstancias. Pero esa es otra historia. Lo importante es que regresó y aunque él no demuestra sentir algo por mi, yo sigo amándolo y no pierdo la esperanza de que algún día estemos juntos. Sé que me entiendes – dijo mientras veía a Touma con sus profundos ojos verdes – porque es casi la misma situación en la que te encuentras conmigo. ¡Pero yo no voy a dar ni un paso atrás, voy a luchar hasta que él me ame, igual o más, de lo que yo lo amo! – exclamó con mucha seguridad.

- Te entiendo perfectamente Misao, pero ni creas que me voy a resignar. Al igual que tú voy a estar en el frente de la batalla. Yo no me rindo con facilidad, y si “ese caballero” no se rinde ante tu amor, entonces seguiré insistiendo hasta que me quieras tanto o mas que a él – dijo Touma con una seguridad que no dejaba lugar a las dudas.

- ¡Ay, Touma,... me recuerdas tanto a mi misma! Somos un par de románticos empedernidos. Siempre en busaca de lo imposible. 

Ambos jóvenes rieron. Touma realmente era un hombre fuerte y, eso si, muy terco. No daría tregua. Si el “amado” de Misao no se rendía ante la evidencia del amor que esta  le profesaba, entonces él, Touma Ikeda, entraría en escena y haría que Misao se enamorara de él. Lo único que le preocupaba ahora era a qué tipo de rival se enfrentaba, ¿quién era? ¿cómo era?, “detalles técnicos” acerca de su nuevo enemigo.  Pero eso lo averiguaría después, a su debido tiempo.

- Bueno, entiendo que ahora que hemos hablado claro seguiremos siendo amigos, ¿verdad? – pregunto Touma nervioso.

- Claro que sí – respondió Misao alegremente.

- Entonces quisiera darte un presente como símbolo de amistad.

El joven sacó de su bolsillo una bolsita de terciopelo y se la entrego a Misao, quien sorprendida vaciló:

- ¿Pa...para mí?

- Sí. Espero que te guste. Es una costumbre occidental, y aunque allí tiene otra finalidad para nosotros será un símbolo de amistad.

Misao abrió la bolsita y dejó caer su contenido en la palma de la mano llevándose una gran sorpresa, ¡Era un anillo!.

La ninja se quedo absorta mirando la pequeña pieza de oro, que encajaba perfectamente en su dedo anular izquierdo.

- Lo compré a unos comerciantes occidentales hace algún tiempo con el propósito de... – murmuró – Te queda muy bien, es de tu medida y representará el gran cariño que nos tenemos, ¿te parece? – preguntó el joven ansioso.

- ¡Por supuesto! ¡Gracias Touma!, es muy lindo – exclamó Misao mientras abrazaba al sonrojado hombre.


Ohaiyo.

Este es el segundo capitulo de mi fanfic, espero les guste. Sé que ha sido un capitulo en el que hay intervenciones muy largas, ¡pero entiendan, por favor!, las declaraciones de amor siempre son largas y hasta ridículas.

El siguiente capitulo traerá sorpresas y más revelaciones.

De  nuevo gracias a mi co-escritora Diyeim por sus comentarios y aportes.

Recuerden que si tienen algún comentario, critica o sugerencia las recibo en el mail

[email protected]

Sayonara.  

Annya

 


El manga-Anime de Rurouni Kenshin es propiedad de Nobuhiro Wadsuki, Shueisha, Sony, Fuji TV, SPE Visual Works. La finalidad de este sito es de caracter informativo para dar a conocer un poco mas esta animacion japonesa y ser un tributo a tan excelente historia. La info aqui expuesta a sido recabada en la red y de fuentes impresas. El diseño de este sitio es propiedad de la administradora.  Sitio creado y administrado por Nasha el 24/3/2002.

Hosted by www.Geocities.ws

1