¿Despierta al monstruo de la creatividad!
¿Y tú, eres de los que piensan que
la creatividad es una cosa rarísima que sólo se le da a uno
que otro suertudo? Pues no, déjame decirte que has vivido equivocado.
¡Despierta! La creatividad es una habilidad mental que tiene todo
mundo. Para nada es una serie de ideas locas o sin sentido, al contrario,
es super útil y divertida.
¡Sólo falta que la encuentres!
Lo más seguro es que no te hayas dado cuenta,
pero la creatividad es algo con lo que vivimos diariamente, está
en todo lo que te rodea: en tu forma de vestir, de hablar, de caminar,
de hacer amigos; en las cosas que te gustan, en la música, el cine,
el arte, ¡en todas partes! ¡No es chiste!, todos somos creativos
desde chiquitos; el hombre, por naturaleza, tiene la capacidad de imaginar,
de inventar y, por supuesto, de "crear". ¿Cómo crees que
se desarrolló este mundo, lleno de sofisticadas computadoras, robots
y demás comodidades con las que vivimos hoy en día? Claro
que no fue gracias a la ayuda de uno de esos marcianitos morados, super
alivianados, con tres ojos y toda la cosa, ¿eh? Obviamente, el hombre
tuvo que romperse la cabeza un buen rato hasta que aprendió a usar
su cerebro. ¡Exacto! Ahí está la palabra clave, todo
este enredo tiene su origen en el cerebro, la bronca es que no siempre
le sacamos el mejor provecho.
Explorando el cerebro...
Si no andabas papando moscas en clase de Anatomía,
de seguro recordarás que el cerebro está dividido en dos
hemisferios y que cada uno tiene a su cargo funciones específicas.
¿Ya te acordaste? ¡Bien! Para ser más precisos, también
hay dos tipos de pensamiento: el lineal y el lateral. El pensamiento lineal
es la parte lógica y metódica de tu cerebro. Es muy sistemático,
sigue pasos y reglas ya establecidos, para llegar al cumplimiento de un
objetivo, igual que el famosísimo método científico
que te enseñan en la escuela. En cambio, el lateral no se ajusta
a un esquema ordenado, es libre y creativo, no le importa el orden de los
pasos con tal de lograr su meta y llegar a una o muchas soluciones. Desarrolla
la mayor parte de los pensamientos y habilidades relacionadas con el ingenio,
como la creatividad, la música, el arte, etc. Fíjate, sin
explicar cómo ni porqué, el pensamiento lateral es el autor
de una buena parte de tus mejores ideas, chistes y demás inventos.
¿A que eso no te lo sabías, verdad? Pues todavía hay
mucho más.
Pero eso sí, necesita de toda tu energía,
práctica y entusiasmo para producir soluciones creativas y divertidas.
¡Ahhh no!, no se vale decir: no puedo o esas cosas no se medan. ¡Vamos!
Juega con tu mente y deja libre al monstruote de la creatividad que llevas
dentro.
¿Todavía no te convences?
No es difícil que sigas pensando que todo este
rollo suena genial, pero como que no checa contigo, ¿cierto? Lo
que pasa es que a medida que vamos creciendo, algunos dejamos de ser creativos.
Para empezar, en la escuela nos enseñan a desarrollar mucho más
la parte lógica del pensamiento que la creativa, y de grandes, nosotros
mismos desconfiamos de nuestra capacidad de imaginar. ¡Hey! No significa
que el pensamiento lógico sea malo, menos importante o ineficaz.
¡En lo absoluto! Ambos son necesarios y se complementan. Pero regresando
a eso de tu mala habilidad para imaginar, te apuesto a que cuando eras
pequeño, no te costaba ningún trabajo usar todo tu ingenio,
para jugar, inventar cosas fantásticas, hacer toda una nave espacial
de un simple popote... ¡no había límites para divertirte!
Hoy, lo que sucede es que no ejercitas tus dos formas de pensamiento de
igual forma, así que el lado creativo está en un ligero letardo
y necesita sacudirse el polvo y las telarañas para desarrollar ideas.
Obviamente, a medida que vas practicando y aprendiendo de los errores,
te cuesta menos trabajo agilizar tu mente, ¿captas? ¡Perfecto!
Ahora vamos a hacer una pequeña prueba...
Imagina que te pido que hagas un avión (del
modelo que tú quieras) con una hoja de papel, al mismo tiempo que
yo fabrico otro. La única condición es que el tuyo llegue
más lejos que el mío... ¿Cómo sería
tu avión?
a: ¡Fácil! Haría un avión
con las alas super aerodinámicas (como esos de madera ligera), para
que planeara a la perfección.
b. Usaría la mitad de la hoja para que fuera
más ligero y volara mejor.
c. Doblaría bien sus alas, pero mi secreto
estaría en la forma de aventarlo, para que tomara más fuerza.
¿Sabes cómo sería mi modelito?
Tomaría una piedra no muy grande y la envolvería
muy bien en la hoja de papel, para que cuando lo aventara, volara más
lejos. ¡Qué tal! No importa qué letra hayas elegido,
te ganaría de todas todas y sin trampa. Si te acuerdas, dije que
no importaba el modelo, así que mi opción es completamente
válida. Pensar en un avión común y corriente (como
los que todos conocemos) es pensar lógico; en cambio la otra opción
es ser creativo.
Si alguien te dice que tienes cerebro de cacahuate
porque no tienes ni pizca de creatividad, ¿qué le diriás?
a. Lo niegas rotundamente, pero en el fondo sabes
que tiene razón, no puedes ni imaginarte a Dumbo en pleno vuelo.
b. ¡Ahhhhh no!, No eres ningún Einstein,
pero te defiendes. Sabes que no se te complicaría imaginar unas
flores rosas transformadas en pequeñas vampiresas llegando a una
disco a bailar slam.
c. Le dices a fulanito(a) que eres un genio en potencia
y él o ella es quien tiene el cerebro de cacahuate por preguntarte
semejante burrada.
Respuesta
Sin duda, la mejor respuesta es la b, porque te
atreves a enfrentar el reto sin broncas. En cambio, en las otras dos la
falta de confianza en ti, o el miedo, te está limitando mucho antes
de empezar. Eso es precisamente lo que hay que evitar, debes estar segura
de tus ideas y aprender a defenderlas. Pon en práctica tu mente,
inventa cosas, escribe historia, lee libros, revistas, cuentos; juega con
tu imaginación y ¡vuelve a ser niño(a)! Te aseguro
que te vas a divertir un chorro.
La creatividad es simplemente una manera de ser
original, es poder ver de diferentes formas una misma cosa. Tal vez al
principio te cueste un poco de trabajo, pero si paras bien la antena, agudizas
tu mirada y oídos, encontrarás un sinfín de detalles
e ideas que te serán bastante útiles. No te ahogues en un
vaso de agua, mejor usa los popotes como ¡snorkel! Deja que tu imaginación
funcione como una herramienta que te divierta y te abra las puertas en
la vida.
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