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Pensamiento estratégico ¿De qué se trata
todo esto?
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¿De qué se trata todo esto?
Si no sabes a dónde vas, cualquier camino te conduce
allí. Se trata de un proverbio atribuido al Corán, y uno
que frecuentemente se aplica a las situaciones en las
que nos encontramos a nosotros mismos como
administradores. ¿Quiénes somos?, ¿,por qué existimos? y
hacia dónde vamos? son preguntas fundamentales que los
administradores necesitamos preguntarnos de cuando en
cuando para asegurarnos de que nosotros y las empresas
de las que somos responsables mantengamos los esfuerzos
debidamente enfocados.
De hecho, enfoque es, probablemente, la única palabra
importante en el diccionario de la planeación. Una de
las razones más importantes para tener un plan es evitar
el desperdicio de nuestras fuerzas en afanes de muy poca
o ninguna contribución a nuestra razón de ser. Una de
las críticas a veces justificables del proceso de
planeación es que éste tiende a ser más analítico que
intuitivo. En realidad, tanto la intuición como el
análisis son esenciales para una planeación
efectiva.
Así, el proceso debe verse como un medio continuo
entre estos dos extremos, como se muestra en la figura
1.1. Su posición en el continuo puede variar
radicalmente, dependiendo de dónde se encuentre usted en
el proceso de planeación.
Una de las razones para dividir este tratamiento del
proceso de planeación en tres libros separados es
describir y resaltar el significado de estas variaciones
en los procesos del pensamiento, dicho de manera
sencilla, la porción de pensamiento estratégico del
proceso depende en gran medida de la intuición con sólo
una modesta cantidad de análisis; la porción de
planeación a largo plazo necesita un equilibrio entre
los dos, y la porción de planeación táctica depende en
gran medida del análisis que se ayuda de la intuición en
calidad de control y equilibrio, principalmente.

Figura 1.1 El continuo de la
planeación
Una manera de ver a estos tres componentes
importantes es relacionarlos con la perspectiva, la
posición y el desempeño. El énfasis de cada uno de los
componentes podría describirse como sigue:
-
El pensamiento estratégico lleva a la
perspectiva
-
La planeación a largo plazo lleva a la
posición
-
La planeación táctica lleva al
rendimiento
Naturalmente, las relaciones no están
definidas como se presentan aquí. Sin embargo, este
planteamiento es una buena manera de comenzar este
estudio. Algo que tenemos que reconocer es que la
planeación es un proceso humano mucho más que un
sistema. Deberíamos estar mucho menos preocupados por
obtener la conformidad de un conjunto de reglas y
reglamentos que acerca de hacer que la mente de las
personas se concentren en la dirección hacia la que
deberían avanzar.
Al mismo tiempo, debemos ser flexibles
tanto en términos de cuál debería de ser nuestro destino
final como en términos de lo que necesitamos hacer para
llegar ahí. En la figura 1.2 se presentan los tres
componentes y sus elementos. Observe cómo cada uno de
los dos primeros componentes penetra en el siguiente
para concluir, a final de cuentas, en la aplicación
efectiva del plan.

Figura 1.2 - El proceso de
planeación
El pensamiento estratégico individual
incluye la aplicación del juicio basado en la
experiencia para determinar las direcciones futuras. El
pensamiento estratégico de empresa es la coordinación de
mentes creativas dentro de una perspectiva común que le
permita a un negocio avanzar hacia el futuro de una
manera satisfactoria para todos. El propósito del
pensamiento estratégico es ayudarle a explotar los
muchos desafíos futuros, tanto previsibles como
imprevisibles, más que prepararlo para un probable
mañana único. El pensamiento estratégico es importante
debido a que
-
El juicio razonado, aunque suele basarse
en información inadecuada, es lo más importante que
cualquier empresa espera de sus directores.
-
Para ser efectivo, el juicio colectivo
depende de que quienes toman las decisiones
importantes tengan una visión clara y consistente de
lo que debe ser la administración futura de la
empresa.
-
La visión de la empresa se basa más en
la forma en la que quienes que deciden vean y sientan
que en los resultado Re cualquier análisis
sistemático.
-
El pensamiento estratégico incorpora
valores, misión, visión y estrategia que tienden a ser
elementos intuitivos (basados en los sentimientos) más
que analíticos (basados en la información).
-
Llegar a un acuerdo sobre estos
elementos entre los miembros de su equipo
administrativo es un prerrequisito esencial para la
planeación efectiva.
El pensamiento estratégico es el cimiento
para la toma de decisiones estratégicas. Sin este
fundamento, las decisiones y acciones subsecuentes
quizás sean fragmentadas e inconsistentes con la salud a
largo plazo de la empresa.
Elaborando sobre los acuerdos que resulten
del pensamiento estratégico, usted y su equipo de
administración serán más capaces de dirigir los puntos
críticos que afectarán la ejecución de la misión y la
estrategia de su empresa. La planeación a largo plazo
implica tanto la intuición como el análisis para
determinar las posiciones futuras que su empresa o
institución necesita alcanzar. Como se viene manejando,
la planeación a largo plazo suele ser una extrapolación
histórica que proyecta los resultados futuros según
experiencias actuales o pasadas. Tal práctica podría ser
un plan de acción para el desastre en este mundo actual
de cambios acelerados.
La planeación a largo plazo debe verse
como un proceso dinámico y tan flexible como para
permitir - y hasta alentar - la modificación de los
planes como respuesta a las circunstancias de cambio. La
planeación a largo plazo traza su viaje para el éxito
futuro.
Es importante porque éste
-
Lo mantiene concentrado tanto en el
futuro como en el presente
-
Refuerza los principios adoptados en su
misión, visión y estrategia
-
Apoya la comunicación y planeación de
funcionamiento cruzado
-
Levanta un puente para su proceso de
planeación táctica a corto plazo (donde usted
implantará su plan a largo plazo)
-
Motiva a los directores para que
observen a la planeación desde una macroperspectiva
-
Ahorra tiempo, reduce el conflicto y
aumenta el poder del esfuerzo humano
La planeación a largo plazo es un proceso
que reúne al equipo administrativo para transformar la
misión, la visión y la estrategia en resultados
tangibles en el futuro.
La planeación táctica es el compromiso
presente de gerentes y empleados..importantes para
elaborar planes para la empresa como un todo, así como
para sus unidades independientes. Su propósito es
asegurar que el rendimiento de la empresa en la
producción de resultados a corto plazo sea consistente
con la dirección estratégica, además de lograr el uso
más efectivo de los recursos disponibles.
Es importante porque
-
Transforma el pensamiento estratégico y
la planeación a largo plazo en resultados específicos
susceptibles de medición
-
Acentúa la planeación del equipo que da
a los participantes posesión en el plan y los
resultados proyectados
-
Proporciona un medio para llevar a cabo
los planes a corto plazo y para asegurar la compresión
y el compromiso hacia ellos
-
Es diferente del pensamiento estratégico
y de la planeación a largo plazo en que es, en gran
medida, analítico con un considerable énfasis en la
toma de decisiones basadas en la información
-
Esta más centrado y es más específico y
detallado que el pensamiento estratégico y la
planeación a largo plazo
-
Por lo general, tiene un horizonte de un
año, aunque apoya la administración futura
-
Se utiliza como un proceso progresivo
para dirigir los problemas o las oportunidades, así
como para establecer planes anuales
-
Es una fuente vital de información ante
ln preparación del presupuesto
-
Lo emplean los colaboradores en la
planeación así como las unidades de trabajo, los
departamentos, las divisiones y toda la empresa.
La planeación táctica es el proceso que le
ayuda a aspirar a oportunidades que valgan la pena, a
mejorar los resultados. a evitar o minimizar sus
pérdidas y a proporcionar retroalimentación continua
para tomar acciones correctivas cuando sea
necesario.
Como se señaló antes, el pensamiento
estratégico es mucho más un proceso intuitivo que la
planeación a largo plazo o la planeación táctica. En
principio, es más importante que haya consecuencia entre
los miembros del equipo administrativo sobre la
naturaleza y la intención de su negocio, sobre los
principios bajo los que se pretende operar y sobre la
dirección hacia la que se debe avanzar como empresa que
preocuparse de cómo se van a alcanzar los resultados
necesarios. El pensamiento estratégico es el campo para
sonar el futuro sin que le estorben las utilidades
prácticas. En otras palabras, no sólo es aceptable sino
deseable planear lo que a usted le gustaría que se
convirtiera su empresa, sin preocuparse de si es
asequible o no.
Para los principiantes, permítanme definir
cómo utilizaré los términos valores,
misión, visión y
estrategia:
-
Los valores
representan las convicciones filosóficas de los
administradores a cargo de dirigir a su empresa hacia
el éxito. Algunos de estos valores ya estarán
establecidos, como sus posiciones sobre la ética, la
calidad y la seguridad. Otros valores, como la
comprensión a los clientes, la diversidad del
producto/servicio y la productividad. pueden variar
con el tiempo, dependiendo de la naturaleza de su
negocio. Estos sirven como bases de su pensamiento
mientras usted se aboca a su misión, visión y
estrategia.
-
La misión es
una afirmación que describe el concepto de su empresa,
la naturaleza del negocio el porqué está usted en él,
a quién sirve y los principios y valore bajo los que
pretende funcionar.
-
La visión es
una representación de lo que usted cree que el futuro
debe ser para su empresa a los ojos de sus clientes,
empleados, propietarios y otros accionistas
importantes. La declaración de la visión puede estar
separada o incluirse como parte de la declaración de
la misión.
-
La estrategia
consigna la dirección hacia la que debe avanzar su
empresa, su fuerza impulsora y otros factores
importantes que le ayudarán a determinar sus
productos, servicios y mercados futuros.
En mi opinión, un máximo de esta tres
declaraciones separadas fluirán del proceso del
pensamiento estratégico: la declaración de la misión, la
declaración de la visión y la declaración de la
estrategia. Se puede llegar a la conclusión de que las
tres pueden combinarse en dos o hasta en una sola. He
visto empresas con hasta cinco declaraciones separadas,
las que, desde mi punto de vista, tienden a confundir
más que a aclarar la posición de la organización. Hay un
beneficio, no obstante, al observar en principio y por
separado los valores, la misión, la visión y la
estrategia para ver qué enseñanzas proporciona cada una.
Entonces, puede usted decidir si es más ventajoso
combinar algunas o todas ellas o mantenerlas por
separado. Por lo menos, usted querrá tener una
declaración de misión la cual, en mi juicio, es el
documento más importante que usted creará en su proceso
de planeación.
Ha habido en años recientes una epidemia
de nuevos conceptos con implicaciones estratégicas.
Algunos de estos conceptos proporcionan importantes
contribuciones a la teoría y a la práctica de la
administración, mientras que otros son, los más,
refritos de ideas ya existentes.
Uno de los problemas que yo veo con un
concepto que tiene ya una etiqueta es que, por sí misma,
limita su existencia. Yo lo sé, porque navegué por uno
de los conceptos más populares de años recientes: la APO
(Administración por Objetivos, o lo que yo llamaba AOR
por Administración por Objetivos y Resultados). La APO
fue un enfoque muy popular para la planeación durante
cerca de veinte años (mucho más tiempo que muchas otras
"etiquetas"), hasta que cayó en el descrédito. Esto se
debió a la pobre o inadecuada aplicación más que a
cualquier otro problema del mismo proceso. Muchas
empresas vienen operando exitosamente con la APO/AOR
como su enfoque de planeación, ya sea con una etiqueta
específica o no.
Se dice que "una herramienta es tan buena
como la persona que la utiliza". Con un destornillador
de precisión se puede abrir una lata de cerveza, pero yo
no recomendaría que se empleara para ello. Las
herramientas de la administración no son diferentes de
otras que requieren habilidad. Se necesita capacitación
para su uso, además de un seguimiento efectivo y
consistente, si van a utilizarse p ara alcanzar los
beneficios previstos. Con unas pocas excepciones, casi
cada nuevo concepto de planeación producirá beneficios
meritorios si se emplea de la manera prescrita.
Cada concepto puede, también, tener
consecuencias poco satisfactorias o desastrosas si no se
aplica con propiedad. Lo malo es que muchos conceptos
terminan siendo el programa de administración de moda.
Mi observación se debe a que llamar "programa" a algo
casi lo condena desde el principio al fracaso, porque
muchos funcionarios encaran un programa como algo que
tiene que hacerse aparte de sus trabajos. En general, un
concepto es efectivo cuando los ejecutivos lo practican
sin referirse a la etiqueta. Tomemos al movimiento de la
calidad como un caso oportuno.
¿Quién puede rebatir la importancia de
operar con calidad una empresa? El énfasis en años
recientes sobre ACT (Administración de Calidad Total) y
sus muchas variaciones ha tenido un efecto benéfico al
despertar la conciencia de la calidad dentro delas
organizaciones. La calidad es uno de los valores que
tratare en el capítulo tres. Aun así. yo me pregunto si
la calidad se puede otorgar mejor por medio de la
institución de un programa específico.
Por ejemplo, años atrás recibí una llamada
de un ejecutivo de una reconocida compañía, que indicaba
que la compañía esperaba ganar el premio Malcolm
Baldridge dentro de los siguientes dos años y preguntaba
si yo podría ayudarlos a crear un programa de planeación
que los llevara a eso. Yo, respetuosamente, no acepté,
pero les sugerí que me sentiría mucho más cómodo
ayudándolos a implantar un proceso d. planeación que
hiciera más efectiva la administración de su compañía,
lo cual podría, de un modo imaginable y con el tiempo,
llevarlos a tal reconocimiento. Les indiqué. sin
embargo, que tratar de ganar el premio no era motivo
válido, pues enviaría señales erróneas al personal de la
compañía y a las de cualquier otro lugar. No contrataron
mis servicios.
Muchos conceptos de administración han
aparecido en los últimos años, como la ACT. la dirección
múltiple, la marcación. fija, el procedimiento
competitivo, por mencionar unos pocos. Cada uno tiene
ideas excelentes. herramientas y técnicas que pueden
ayudar a mejorar sus prácticas
administrativas.
Como gerente practicante, es un deber
consigo mismo y con su empresa mantenerse actualizado en
lo que sucede dentro del mundo de la teoría y la
práctica administrativa. Sin embargo, con el riesgo de
detenerse en lo obvio, nunca debe buscar lo nuevo para
probar sólo porque sea el último grito de la moda. Más
bien, debería estudiar tales materiales para mejorar lo
que ya hace bien, además de identificar formas de tratar
asuntos que no reciban la clase de atención que éstos
merezcan. La administración es y será siempre más un
arte que una ciencia. Así que, póngase su bata de
artista y láncese a crear su obra maestra.
-
El pensamiento estratégico proporciona
las bases para la planeación estratégica y es, en gran
medida, de naturaleza intuitiva.
-
El pensamiento estratégico lleva a la
perspectiva, mientras que la planeación de largo
alcance conduce a la posición y la planeación táctica
lleva al rendimiento.
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El pensamiento estratégico trata los
valores y las convicciones filosóficas de los
ejecutivos encargados de guiar a su empresa en un
viaje exitoso; misión, el concepto general de su
empresa; visión, cómo debe ser su empresa en el
futuro, y estrategia, la dirección en que debe avanzar
su empresa.
-
El capítulo siguiente se enfocará en las
personas que deben incluirse en el proceso del
pensamiento estratégico y cómo se deben enfocar en el
desempeño de sus responsabilidades.
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