Relato de ciencia ficción militar
Por Usul



1- "Nadie da duros a tres pesetas"

Memorándum Hiperespacial 2290/L26

Remitente: Cuartel General de la confederación de sociedades libres. Sección Reclutamiento.

Destino: Comisión de Relaciones interplanetarias de las naciones unidas de la tierra./Dep. de requerimientos.

En base a los tratados de incorporación de la tierra en la Confederación de Sociedades Libres de la Galaxia de fecha 2267, firmado en Washington en 13 de Diciembre, por el secretario general de las Naciones Unidas, el presidente de la comisión euroasiática, el presidente de los Usa, el primer ministro de la federación rusa y el presidente de China, y posteriormente refrendado por sus respectivos parlamentos y legaciones, se solicita la puesta en funcionamiento de los dispositivos de compensación referidos en el apartado CR/362/C, concebidos como sistema de ayuda mutua en caso de necesidad urgente de la confederación. En el momento actual sólo es necesario aplicarlos en el primer nivel, es decir, reclutamiento de voluntarios; de ser necesario pasar a otros niveles serían informados con suficiente antelación.

Se ruega que los primeros contingentes sean enviados en forma de unidades de infantería, organizada según el modo H23/T20G del apartado CR/362/C anteriormente citado, en las coordenadas que serán posteriormente señaladas, tan pronto como sea posible.

Por ultimo y en previsión de posibles reticencias se recuerdan las múltiples y provechosas remesas de tecnología transferidas al planeta tierra sin ningún tipo de pago según lo acordado en el articulo CR/102/8.

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Transmisión recibida en fecha de 30/2/2292 en el cuadrante 312 del planeta Emerwand, Sistema Epsilon Indi (Nomenclatura terrestre); proveniente del batallón de infantería ligera terrestre nº 52, 2ªcompañia.

....Romeo Dos a Imperturbable, Romeo Dos a Imperturbable, informamos de un encuentro con el enemigo, aproximadamente sobre los 23º 52' N / 12º 00' E, a las 18:42, Las fuerzas enemigas se componen de aproximadamente dos batallones de infantería de asalto ligero y algunos (probablemente cuatro) vehículos acorazados de montaña. Se han tomado las medidas de fortificación oportunas en torno al cerro 123h. Se solicita ayuda urgente, de artillería, o apoyo aéreo urgente, repit.....................

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BRRRRMMMMMMMMMMMM .BRRRRMMMMMMMMMMMM. No es que el sonido le despertase, ya llevaba mucho tiempo escuchando, o más bien sintiendo con el estomago esas explosiones que rodeaban su posición. Eran algo tan fuerte que más que hacer ruido anulaba todo alrededor, incluyendo los pensamientos y las emociones, lo cual era casi un alivio para la mente fatigada.

Llevaban metidos en aquella trinchera, apresuradamente excavada, unas treinta y cinco horas, y ahora cuando eran más o menos la cuatro de la mañana los intentos por descansar un poco eran impedidos por el continuo boom boom de la artillería, que dejaba caer sus pepinos como aceitunas maduras desde sus posiciones en órbita. Podía reconocer el tipo de bomba sin sacar la cabeza del agujero, la espesa mezcla de humo y niebla (aquel era un planeta húmedo, por decirlo suavemente) transmitía la luz en todas direcciones, aparte estaban los sonidos. Había otras ayudas, como el estremecimiento del suelo cuando se acercaban demasiado, y el olor.

Disfrutaba especialmente de las bombas de fósforo que dejaban una serie de estelas azuladas en todas direcciones y que pasaban por encima de su trinchera, le recordaban las palmeras de los fuegos artificiales de su Málaga natal. Sólo que aquí no se disfrutaban tanto. Recordaba que en aquellos tiempos decía que le encantaba el olor a batalla, ruido y olor a pólvora, que aquellos fuegos artificiales eran una autentica mariconada. Y en realidad lo eran, pero ahora preferiría no saber como eran los de verdad. Y eso que eran pepinazos de los suyos, se suponía que tenía que estar contento, el apoyo había llegado y no tendrían que enfrentarse más en cuerpo a cuerpo al enemigo, esa especie de forma de vida insectoide que había aparecido por el otro extremo de los planetas organizados en la confederación. Eran como la langosta, de algún modo se expandían a través de la galaxia invadiendo planetas, y luego enviando naves llenas de guerreros en suspensión vital hasta que se acababan los recursos del planetas. Dichas naves eran lanzadas en dirección a todas las estrellas que rodeaban el planeta y así alcanzaban otros sistemas planetarios, muchas se perdía pero otras llegaban, y así sucesivamente en una progresión exponencial que cualquiera sabe que dimensiones tenía en la actualidad.

No estaba contento porque llevaban demasiado tiempo bombardeando, en principio solo había dos batallones ahí fuera, dos putos batallones, 1000 o 2000 bichos, solo eso. Bueno solo eso es un decir, aunque los cabrones iban perramente armados (subfusiles de un estilo parecido al de la segunda guerra mundial) lo compensaban con una velocidad de movimientos feroz, que casi escapaba al ojo humano, y unas uñas que relampagueaban (al recordarlo, se toco la cara inconscientemente palpando las cicatrices que le dejaron en la cara en su primera semana de estancia en Emerwand, el ojo se lo habían vaciado y ahora llevaba una especie de prótesis que no solo le daba visión normal, sino de infrarrojos y ultravioleta, water resistant "hasta 10 Atmósferas", y zoom de 50 aumentos, pero que le daba la apariencia de llevar incrustada una cámara de televisión en la cara). Quería saber que coño pasaba, así que se arrastro a cuatro patas por el fondo de fango de la trinchera, pasando por encima de tipos que se cagaban en su madre por no dejarles descansar y que luego al ver que era el sargento musitaban un a sus ordenes mi sargento no sabia que era usted. Llego hasta donde estaba el teniente al mando de la sección; al decidir hacer trincheras pensaron que lo mejor seria hacer dos círculos concéntricos en el primero pondría a la primera sección con fusileros solo, y en el interior pondrían todas las armas de apoyo, ametralladoras de aceleración y morteros de mano, el capitán se quedo en el exterior (demasiadas películas de acción en su juventud) y puso al teniente al mando de la segunda. El manejaba uno de los pelotones de armas.

�Mi teniente, se sabe algo?

�Acabo de hablar con el capitán parece que desde arriba piensan que la cosa esta casi lista.

�¿Porque han tardado tanto?

�Psss... yo que se...

Capullo. Para saber eso no hacia falta que molestara a media sección pasándoles por encima. Bueno, si no sabia nada que le iba a decir.. Pero no, rectifico a tiempo, es que era un capullo aparte de todo. Alguna vez le había contado por que se apunto voluntario cuando las televisiones de todo el mundo empezaron a pedir gente para defender la federación. "Creo que es mi deber como terraqueo y militar luchar aquí afuera para..." Buaghhh, ganas de vomitar daba la cosa, le habían mandado al pelotón de los chiflados vamos, un teniente que venia del ejercito y un capitán al que le gustaba la sangre. Y el ? porque se había alistado?, bueno, en su caso era porque no tenía nada mejor que hacer, su mujer le había dejado hace poco tiempo, y como había trabajado toda su vida en su negocio ahora no tenía trabajo, buena jugada, además, para redondear, la muy perra no le quería dar un certificado de experiencia ni nada parecido, y en su oficio de economista eso era más que esencial. Intento buscar trabajo de otras cosas pero los economistas sin experiencia no son muy bien recibidos en ninguna parte con treintaitantos. Y si al menos se hubiera podido dedicar a hacer algo para divertirse... pero solo le gustaba una cosa, surfear. Y eso era un coñazo últimamente, los mares acabaron de pudrirse hacia el 2150, y meterse en el mar hoy día era algo así como ir al espacio exterior. Primero te ponías un traje de neopreno impermeable hasta arriba del cuello, incluyendo guantes y escarpines, después te ponías un gorro como los de natación para evitar mojarte el pelo y que se te cayera, después te dabas con una pomada protectora por toda la piel de la cara y cuello, y para terminar te metías tapones en los oídos, gafas como las de natación y una mascara en la boca con filtros anticontaminación. No muy diver. Si te entraba algo de agua posiblemente acababas con alguna enfermedad infecciosa de origen no muy claro. Por ello casi todos los surfers habían desaparecido, quedaban algunos en zonas no muy contaminadas y los que tenían pasta, que se iban a algún planeta con océanos. O sea para resumir, porque no había nada en la tierra para el, ni olas ni trabajo ni mujer. así que, por que no ir a ganarse la vida matando bichitos, no es que le gustara la guerra pero aquello lo pintaban más bien como una cacería. Y además le servia para largarse de la tierra, tal vez hubiera mares limpios por ahí fuera, y puede que hasta mujeres guapas. A primera vista uno pensaría que no hay mujeres en el espacio pero si que las hay, ohh muchacho ya te digo que las hay, y muchas y además hombres y de todo. Lo cierto es que la galaxia no siempre fue un lugar tan organizado como ahora. Hubo un tiempo donde los humanos eran secuestrados de la tierra como esclavos incultos y muchas culturas después cayeron a manos de ellos en el espacio y otras fueron creadas por ellos, algunos mantuvieron la tecnología, otros se volvieron bárbaros. Algunos mutaron un poco, y en otros lugares nacieron hembras bien provistas de curvas. Mientras, la tierra ignorante y sin conocimientos fue considerada reserva de mano de obra. Solo después de que los planetas con viajes espaciales se organizaran para no luchar entre si, se dejo en paz a la tierra, aunque siguieron inspeccionando la humanidad para ver en que momento estábamos preparados para unirnos a ellos. Eso fue en el 2267, cuando empezaban a darse cuenta que necesitaban ayuda con los bichitos. No en vano se considera a los humanos como los más belicosos entre las especies inteligentes de tipo humanoide. Hicieron bien la jugada, nos ofrecieron un tratado que nos daba muchos beneficios tecnológicos y comerciales, con alguna cláusula "secundaria" de ayuda militar en caso de necesidad, y no dijeron ni pío de lo que estaba pasando. Luego trajeron el viaje hiperespacial, la tecnología de fusión fría, la ingeniería subquántica y las canciones del planeta Drisey. Y nosotros aplaudimos como focas. Luego nos requirieron dos millones de soldados para luchar contra los bichos, no es mucho para una población de 11000 millones de personas, pero tuvieron que engañar a la gente para que fuera ,"veréis mundo, ganareis dinero..", muchos picaron, él solo quería pasar el rato.

Parecía que estaba escampando la lluvia de juguetitos que les lanzaban desde arriba, ya solo eran dos o tres por minuto, y cada vez menos, se atrevió a echar un vistazo por encima del borde de la trinchera. No había nada. Joder, pero nada de nada. No había árboles, no había bichos, solo había una ladera de barro interminable y una par de amasijos de hierro humeante, los vehículos que los bichos llevaban. Las bandas infrarrojas y ultravioletas de su visión no le dijeron nada distinto. Finalmente ceso el bombardeo.

Estaba amaneciendo, y empezó a pensar en despertar a la gente cuando vino un soldado y le dijo que lo hiciera que levantábamos en campo en tres minutos.

�Venga pandilla de mariconas levantad el culo rápido del suelo, sé que estáis de puta madre ahí acostados pero no me da la gana que durmáis ahora que no hay ruido. VVVEEEEEEEENNNNNGAAAAAAAAAA.

A él no le gustaba demasiado comportarse de ese modo pero se lo habían enseñado en la escuela de suboficiales donde le mandaron después de alistarse. Aun recordaba la expresión del tipo aquel en la oficina de reclutamiento.

�Un Licenciado?? ¿Y qué coño haces tu aquí??

�No tengo nada mejor que hacer.

�Me gustaría saber quien coño te ha dicho que esto va a ser mejor que no hacer nada. Bueno, estas en buena forma y tienes educación, te mandare a suboficiales.

Había pensado por un momento que aquello seria mejor que ser soldado raso, pero que va tío, fue peor. Y encima tenía que pegar voces, con lo poco que le gustaba dar órdenes. Mierda.

�Tú Gutiérrez, cabrón capao, maricón del culo, pelagatos, chupapollas, No Te Estoy Diciendo Que Te Levantes???!!!!! coge esa puta ametralladora y ponte de pie antes que te meta la bota por el culo y me la tengas de limpiar de mierda con la lenguaaaAAA!!!!!!!

Realmente se le daba bien gritar para no gustarle, a lo mejor por eso le habían mandado a suboficiales.

Después de contar a la gente, dieron media hora para desayunar algo y mientras se reunió con el capitán, el teniente y el otro sargento.

�Bien, ahora tenemos que separarnos y buscar posibles restos de las fuerzas enemigas hacia el norte �dijo el capi con ese tonillo de frustración que le daba el no haber podido disparar�. Se supone que han podido escapar algunos o incluso que haya otras fuerzas por el norte.

Lastima que este planeta este tan vacío ya de bichos" Jódete cabrón, pensó el sargento Hankez.

�Dividiremos la compañía en cuatro secciones, con radio y armas de apoyo para cada una, e iremos hacia el norte, cada uno por cada uno de los cañones que desembocan en el lago que hay 20 millas al norte, nos mantendremos en contacto por radio, luego nos reuniremos y descenderemos hacia la costa por el río que desagua el lago, alguna pregunta?

�Ejemm, como llegamos hasta mi cañón.

�Subes aquella loma y bajas, hankez, pareces tonto.

Hankez se cago en la madre que parió al capitán mientras pensaba que eso de subir y bajar ya lo sabia, lo que no decía el capi es que estaba realmente empinado y la bajada era muy rocosa y empinada como una polla de 18 años, y que a pesar de lo que le iba a costar llegar, seguro que le exigía el mismo tiempo que a los demás que solo tenía que pasar unas suaves colinas.

�S´ordenes mi capitán, yo me voy ya, parece que tengo un buen trecho.

Sus hombres estaban acostumbrados a no descansar mucho, así que se pusieron en marcha mientras todavía comían algo de la sustancia liofilizada que llamaban comida. Rápidamente se organizaron en dos columnas, el iba en una de ellas con el operador de radio al lado, y las armas pesadas intercaladas en las columnas. Llevaban dos morteros de mano que como dice el nombre son morteros de muy poco peso que se instalan en el suelo en segundos y disparan pequeñas cargas de un explosivo muy poderoso. El otro arma de la que también llevaban dos era la ametralladora de aceleración. No disparaba como las ametralladoras normales, es decir, explosionando cartuchos de pólvora que empujen los gases, sino que el cañón era en realidad una sucesión de gran numero de pequeñísimos círculos de cable en espiral por los que se hacia pasar electricidad suministrada por un miniequipo de fusión (energía abundante) con objeto de crear un campo magnético, en el extremo del cual se soltaban pequeñas cabezas de acero rellenas de alto explosivo, muy pequeñas (para poder llevar muchas), la ventaja es que la bala se dispara sin tocar el cañón por lo cual no se calienta ni hay que cambiarlo, sale a más velocidad, y se puede mantener la cadencia de fuego. La desventaja es que el tubo tiene que ser un pelin largo (unos 4 pies más o menos) y se hace algo incomodo de manejar, pero por otro lado como no es de acero fundido no pesa tanto.

El equipo standart de los hombres se completaba con fusiles de asalto normales, con mira láser, anclaje de bayoneta y lanza granadas de fusil.

Como equipo de unidad estaba además, la radio de alcance orbital. Comenzaron la escalada del risco que el capitán había llamado montaña con el sol ya levantado, pero era la cara norte de la ladera y entre que estaba en invierno y el estaba muy bajo y que la vegetación era densísima, apenas veían luz. Uno de los hombres (Bilal Singh, un indio de Londres con algo de sobrepeso) empezó a silbar una cancioncilla de moda en la época que muchos salieron de la tierra, Cuanto más me quieres, más me haces la puñeta de los Virgin Fuckers. No era exactamente lo más adecuado, pero los hombres habían pasado mala noche, así que decidió que no era mala idea dejar que se relajaran un poco, luego se pondría duro, una vez que se hubieran recuperado mentalmente. así que poco a poco sudando y silbando llegaron a la cima un poco antes de lo previsto, y empezaron a bajar con mucho tiento, porque realmente aquello estaba muy vertical. Hankez tenía una sensación rara como que todo estaba saliendo demasiado bien. El nunca había confiado en que las cosas salieran bien, nunca le salían, especialmente en los últimos tiempos. No le gustaban las películas con final feliz, no creía que eso existiese en la realidad y no le parecía de buen gusto engañar a la gente. Y justo cuando pensaba eso, fsssssssss, un soldado dos o tres puestos más atrás resbalo, intento agarrarse a su compañero de adelante llevándoselo consigo a una rápida carrera hacia el fondo del desfiladero, y por poco tira también al operador de radio que resbalo unos metros cayendo de espada sobre unas rocas. Luego cuando bajaron todos y comprobaron que los dos infortunados estaban heridos lo suficientemente graves como para no poder andar, y trataron de llamar al capitán para informar de la caída y recibir instrucciones se percataron de que la radio estaba muerta. Romeo 4 no volvería a hablar por un rato.

�Joder... �dijo el sargento mientras se secaba el sudor de la frente "A ver, dos voluntarios para quedarse aquí con los chicos mientras los demás vamos a donde nos han dicho" Salieron rápido, no era raro teniendo en cuenta que quedaba un largo trecho hasta el punto de destino, un largo trecho de calor, matorral pegajoso y poca luz en el desfiladero.


2-"Salgo de Málaga para meterme en Malagón"

Transmisión recibida en fecha de 1/3/2292 en el cuadrante 312 del planeta Emerwand, batallón de infantería ligera terrestre nº 52, 2ª compañía.

...socorro socorro, aquí Romeo tres pidiendo ayuda, estamos metidos en un buen fregado, parece que no acabaron con todos, esto esta lleno de bichos, necesitamos......

...Romeo dos a Imperturbable he perdido contacto con Romeo uno y cuatro necesitamos ayud.......

....aquí imperturbable, repito al habla Imperturbable, me reciben?? Me recibe alguien..........

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Cuaderno de bitácora, crucero espacial Bahía de Cádiz.1/3/2292, en órbita sobre el planeta Emerwand, Sistema Epsilon Indi.

Informe confidencial sobre uso de armas no discrecionales para transmitir a jefes de unidad y Control Central de la Flota.

La situación actual se ha convertido en un caso clásico 2/b del manual de uso de armas especiales, la mayoría de las fuerzas terrestres presentes en un área muy limitada están en situación desesperada, aunque solo en ese área. El uso de artillería convencional así como de rayos microondas o de pulso, se ve desaconsejado por la amplitud de la zona a cubrir (unos 5 km cuadrados). Todo parece indicar que se hayan sobre el área de resguardo de un núcleo de los Insectos, por tanto, en virtud de mis facultades como Comandante al mando del Bahía de Cádiz voy a hacer uso dentro de 6 horas de un arma nuclear de alcance limitado. Recomiendo que todas las unidades adyacentes se retiren a distancias prudenciales.

Nota para CCF : Siguiendo el procedimiento habitual, si no recibo desautorización expresa considerare aprobada la operación

capitán de Corbeta, Alfred Stark Hoffmann

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Realmente hacia calor, llevaban lo que parecían siglos en aquella maraña verde y húmeda, que te dejaba la piel llena de pinchos, había un silencio extraño que no presagiaba nada bueno.

Hace muchas horas le pareció escuchar ruidos de combate muy lejos, pero habían cesado y por otro lado no podía hacer nada sin la radio, así que seguía las últimas ordenes que le habían dado y buscaba algún bicho por aquella zona, mientras se internaban más y mas. Esperaba que al llegar al lago pudieran refrescarse un poco, y siempre estaría el alivio de salir de los matojos.

El hijoputa del capitán tenía algo contra el, estaba seguro, si no no tenía sentido que siempre le diese los marrones más grandes. Estaba realmente harto del capitán, siempre buscando gresca, siempre indagando haber donde podía haber más bichos, esperando matar y meterse en follones.

Ojalá los encontrara. El por su parte lo único que quería era largarse de allí. En realidad no era tan difícil, solo le faltaban dos años de servicio, llevaba solo uno pero había aprendido lo suficiente como para poder, al menos resguardarse de algunos riesgos objetivos, obviamente siempre estaba expuesto a los riesgos aleatorios, tiradores ocultos, accidentes, o simplemente de la superioridad numérica del enemigo, armas nucleares y enfermedades de la selva. O sea, puede que un diez por ciento de salir con vida, no estaba mal del todo.

Ya debían faltar unos dos km para el final del desfiladero, debían ser las cuatro de la tarde, y ordeno un descanso. Se dio cuenta de que nadie hablaba demasiado, debían sentir como él que algo raro pasaba, o tal vez solo estaban cansados. Al fin y al cabo había sido una noche jodida.

�Operador, prueba con la radio, intenta arreglarla, no vamos a andar a ciegas toda la vida no? �ladró Hankez.

�S´ordenes mi sargento.

Encendió un pitillo de maría, mientras consultaba el mapa de la zona. Era una buena hierba, de lo mejor que podía conseguirse por aquí. La marihuana era uno de los pocos artículos que había exportado la tierra al resto de la galaxia. Por alguna razón éramos los más expertos en drogas.

Hankez se dio cuenta de que lo peor del terreno no lo habían pasado aun.

Ahora estaban en el principio de una curva del vallecillo con las laderas como paredes, sin ninguna posibilidad de subir ni bajar por ellas, y con una vegetación que, según las fotos orbitales, era más densa que nunca.

�Que tal esa radio, Biaggini??

�Nada de nada sargento �dijo el operador con ese curioso acento del piamonte, alargando las vocales todo el tiempo.

�Está bien, si no hay más remedio seguiremos... EN MARCHA!!

Entrar en esa curva del valle no era nada fácil, había una gran cantidad de pinchos, muy parecidos a las zarzas que hacían que hubiera que llevar dos hombres en punta abriendo camino con las bayonetas (que eran de unos buenos treinta y cinco centímetros de acero al cromo-vanadio), el sudor ahora era lo único en que pensaba todo el mundo.

Y fue solo por casualidad que el sargento Hankez, que iba en la parte de atrás, y al que seguía escamándole muchísimo la excesiva tranquilidad de la jungla ese día, decidió que algo pasaba. Tenía una especie de olfato para los problemas que nunca le había fallado, el único problema es que el sabia que si bien no fallaba nunca, tampoco avisaba nunca a tiempo.

Así que conectó su visor de infrarrojos y mira alrededor de la patrulla. Lo que vio estuvo a punto de paralizarle. No es que tuviera mucho miedo a morir, pero es que aquello era demasiado. Alrededor no se veían más que puntos calientes en un perímetro de unos ciento cincuenta metros del grupo. Intento buscar una zona por la que escapar pero no había nada, excepto hacia adelante. Por alguna razón los bichos aun no habían atacado, y no pensaba pararse a pensar porque. decidió rápidamente que hacer.

�Atención compañía, estoy hasta los guevos de estar aquí, a paso ligero hasta el lago, vengaaaa!!

Los soldados le miraron con cara rara, no se imaginaban porque una persona a la que tenían por medianamente razonable les ordenaba correr entre las zarzas con el calor que hacia. Pero prefería pasar por loco a que supieran que estaban rodeados y sin esperanza.

Iniciaron la carrera, el se coloco en mitad del grupo para estar en posición para ver tanto lo que ocurría por delante como por detrás, vio que los puntos calientes les seguían, pero posiblemente por la configuración del terreno que hacia complicado el correr por las escarpadas ladera empezaron a agruparse colocados unos minutos por la parte de atrás del grupo.

Intentaba azuzar al grupo con bonitas palabras como "pandilla de mariconas, acémilas, antropoides" y cosas así, pero se daba cuenta que iba a ser complicado escapar, los soldados iban jadeantes, con las caras arañadas por los pinchos, sudando como cerdos, hasta los guitos de aguantar. Pero no podía ceder, los otros se estaban acercando, ya estarían a 80 m, aunque aun no estaban a las vista.

Lo ultimo que intento para acelerar un poco el paso fue ponerse en cabeza a dar ejemplo y con eso consiguió tal vez unos metros más por minuto. Ya solo le quedaba decirles a los chicos que corrieran por sus vidas, cuando no fue necesario hacerlo, habían entrado en su campo visual y se escucho su apagado grito de guerra.

�Corred, los tenemos detrás!!!!!!!!

Y todos se lanzaron en desbanda en una loca carrera por huir. Tal vez no fue la maniobra militar más acertada, eso corresponde juzgarlo a los mandos militares, pero eso es lo que hicieron. No todos corrían por igual así que el grupo fue estirándose, y pronto se escucharon los primeros gritos de los rezagados y disparos.

A Hankez ni se le ocurrió darse la vuelta para ayudar, cada cual que arrimase el ascua a su sardina, el no seria el héroe del día. Y seguían corriendo, y mientras lo hacían ordeno que disparasen hacia atrás con sus armas, y pronto la música de los jadeos se vio acompañada por los secos taponazos de los morteros de mano disparados sobre la marcha sin apuntar.

Aun así seguían quedándose descolgados más y más soldados. La única buena noticia es que solo quedaban unos cientos de metros hasta el lago, donde se suponía que estaría el resto de la compañía esperándoles.

Echo un vistazo hacia atrás y vio que los bichos estaban tal vez a 50 metros de el, pero que con el solo estaba un soldado, el Cabo Igor, empuñando una ametralladora de aceleración y con cara de pocos amigos. Igor era uno de los pocos españoles de la compañía que le caían bien, a pesar de su torva mirada casi calabresa, por ello siempre le había dejado llevar el pelo largo a pesar de ir contra las ordenanzas.

El resto habían caído.

De pronto sin transición de ninguna clase estaban en el borde del lago.

�Igor, fríe un poco a las cucarachas mientras miro a ver donde coño están los de la compañía y si podemos llegar hasta ellos o al menos avisarles.

El cabo conectó la maquina y empezó a vomitar una cortina de fuego que de momento parecía retardar los bichos, aunque el sabia que era cuestión de tiempo (y poco) que se acabara la munición y estuvieran justo al lado. Hankez barrio con el ojo electrónico con el zoom puesto al máximo la orilla del lago , pero no pudo ver nada, solo vegetación y agua. No había nadie Puso el zoom y además el infrarrojo.

No podía creerlo, aquello estaba lleno de bichos, pero COMPLETAMENTE LLENO.

Quiso pegarse un tiro, echarse a llorar, revolcarse por el suelo, gritar. Pero no estaba solo, el cabo confiaba que el tendría respuestas, siempre las había tenido hasta ahora. De modo que pensó rápido y le dijo:

�Bien muchacho, no te asustes pero estamos solos, intentaremos llegar corriendo hasta un poco más adelante, hacia el río que sale de este lago y luego huiremos dejándonos caer por los rápidos.

Igor solo le respondió con una hosca mueca de aceptación. Sin esperar mas, salieron corriendo, disparando frecuentemente hacia detrás el cabo, y el gracias a la visión infrarroja disparando granadas de fusil a los que ahora empezaban a acercarse por las laderas. Tenían suerte de que su cañón solo quedara a un kilómetro del río, y además el terreno era bueno para correr, sin obstáculos, y además la espesa vegetación de la orilla impedía a los bichos disparar. De ese modo, lograron llegar hasta donde partía el río, este, se hallaba encajonado entre dos paredes rocosas y era preciso saltar unos cuatro metros de altura. Se quitaron los antibalas, dejaron las mochilas y cuando se disponían a saltar, surgió un bicho de entre los matojo que se abalanzo sobre el cabo y que le hizo perder el equilibrio al sargento.

Mientras caía al agua pudo ver como igor se debatía con 3 bicharracos. Al caer al agua paso algo más , escucho no solo el rugir del río, las piedras chocando, el agua burbujeando, sino un poco después algo inmenso que hizo desaparecer al resto, aun desde debajo del agua pudo ver con su visión ultravioleta, todo tipo de emanaciones de energía que venían de la superficie, también veía con el visual e infrarrojo. Aquello solo podía ser... pero no, ellos estaban allí, no les iban a disparar una bomba atómica estando ellos, aunque... no tenían radio, nadie lo había sabido. después impacto con una roca en la cabeza y perdió el conocimiento.


3-"Nunca hay que perder la esperanza"

Resumen del cuartel general sobre la situación de planeta Emewand 2/3/2292

El uso de la fuerza nuclear resultó en esta ocasión decisivo, y parece ser que el núcleo de insectos ha quedado destruido. Sin embargo se debe informar de la lamentable desaparición de uno de los bosques más ricos en fauna anfibia de la galaxia.

Las tropas destacadas en el planetas serán desplazadas hacia el área de conflicto 323/89 tan pronto como sea posible, y lleguen las naves de transporte necesarias. Se dejara el resto a las milicias locales.

Se hará una ultima batida en búsqueda de supervivientes de las unidades perdidas.

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Extracto del Anthropos Universi. Edición 2285.

Capitulo 23, el sistema Epsilon Indi: Emerwand.

En Emerwand parece existir uno de los grupos humanos secuestrados antes de la Era cristiana de la tierra, su procedencia es incierta, aunque por sus rasgos podría tratarse de un grupo de la India. Esta tesis se ve apoyada por su religión que tienen asombrosas coincidencias protobudistas. Dicha

religión y su política no expansionista les ha servido para encajar muy bien en un planeta de mayoría Grwain (como sabemos especie descendiente de un animal parecido a los felinos, aunque bastante menos agresiva de lo que pudiera parecer).

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Cuando despertó no logró orientarse, no sabia donde estaba ni como había llegado. Pero lo cierto es que estaba vestido con una especie de taparrabos indígena, sobre una esterilla dentro de una especie de cabaña o algo similar. Tenía que saber donde estaba así que se levanto en silencio y... volvió a caer, aun le dolía demasiado la cabeza. Al parecer se había dado un golpe bastante fuerte.

Recapacitando sobre los hechos que había ocurrido, lamento mucho la muerte de sus hombres, pero había algo que le llamaba la atención porque no podía explicarlo y era aquella explosión de colores en todas las bandas que había visto desde debajo del agua, antes de perder el conocimiento.

De pronto entro una chica, que le traía comida y mostrando una bonita sonrisa le enseño una fuente con frutas y agua, indicándole que eran para el.

�¿Dónde estoy? ¿Quién eres? ¿Cómo he llegado aquí? �masculló el sargento. No hubo respuesta. Lo intentó varias veces y nada consiguió. Lo intento en los pocos idiomas que conocía pero solo logro cansarse.

Le siguieron trayendo comida regularmente, así que se despreocupó un tanto, y se dio cuenta que estaba recuperándose cuando comenzó a fijarse en los pechos desnudos de la chicas, las cuales estaban realmente bien.

Días después empezó a levantarse , y a dar cortos paseos por el poblado que estaba muy bien organizado y en el que la gente parecía feliz.

Trabajaban lo suficiente, nunca saldrían de pobres así, pero empezó a envidiarlos. Porque sabia que de aquí a poco, le encontraría algún militar. había llegado a la conclusión de que si que fue un arma nuclear la que usaron contra los bichos, puesto que había visto legar muchos peces cocidos por el río.

La gente del poblado no le ponía trabas para andar, así que cada vez fue andando mas, hasta que un día siguiendo un camino que salía del poblado, al dar la vuelta a un recodo descubrió el mar, había estado ahí todo el rato, pero solo ahora se daba cuenta de que el clima del pueblo, el aroma, y hasta la vegetación eran debidos al océano. Se recreo mirando las aguas verdes y translucidas, y se dio cuenta con asombro como había un precioso pico, en el que las olas de hasta dos metros rompían suavemente como una cremallera, mientras eran suavemente peinadas por la brisa de la costa. Y así mientras tenía esa visión de algo que como surfer había soñado toda su vida pero que no había visto excepto en fotos, mientras veía esa agua limpia y no contaminada (ni siquiera el agua del río lo estaba, puesto que usaban bombas H iniciadas en su reacción por un rayo láser, ya sabéis que la energía de fusión es menos contaminante que la de fisión, no?.), mientras respiraba la brisa con olor a tierra húmeda, dijo en voz alta

�Dios, me quedaría a vivir aquí.

�¿Por qué no lo haces? �pregunto una voz a su espalda.

Se dio la vuelta rápidamente, allí había un hombre de pelo cano, de unos cuarenta y cinco años, en buena forma, creía haberle visto por el poblado dando instrucciones.

�¿Entiendes mi idioma? �extrañándose, pues el había hablado en español.

�Sí, antes de que los bichos llegaran aquí trabajaba para una agencia de viajes de la tierra, y aprendí este idioma. Venían muchos turistas de tu país �dijo el hombre con una sonrisilla�. Pero responde, ¿por qué no te quedas, si es que querrías?.

Respiró un momento.

�Porque en el ejercito uno no se puede ir así como así.

�Tú ya no estas en el ejercito, nadie sabe si estas vivo o muerto.

�Pero seguramente lo sabrán, seguro que habrá patrullas o algo por aquí.

�Sí, pero no de los tuyos.

�Y eso, ¿qué más da?

�Eso arregla el asunto, ven, hoy vienen los tigres a hacer su ronda.

No le hacía ninguna gracia encontrarse con los tigretones, podía ser el final, le devolverían a alguna nave, y a pegar tiros otra vez. Pero él no iba a decir que no a lo que le decía ese amable señor, al fin y al cabo, le habían alimentado.

Llegaron al pueblo y allí estaban con su armamento tipo segunda guerra mundial y su aspecto de gatos de angora a dos patas.

El hombre (y él a su lado) se acercé hasta el jefe de los Gwain y le habló en su lengua local, no hizo ni gesto ni referencia a Hankez. Luego el gato esbozó una mueca y dio un par de gruñidos y él y su tropa se fueron. así de simple.

�¿Qué ha pasado? �musitó Hankez lleno de sorpresa.

�Les he dicho que no he visto ni bichos ni nada en los últimos días.

�¿Y de mí?

�Nada, ¿por qué habría de hacerlo? �le miró el hombre con malicia�. ¿No querías quedarte? Si quieres los llamo.

�NO NO �se apresuró el ex-sargento�. Pero, ¿qué has hecho para que me dejara?

�Mira que eres pesado, nada de nada, ellos son incapaces de diferenciarte de nosotros, para ellos somos todos cara de monos, y tú estás moreno y tu color de piel es parecido al nuestro. Ahora eres uno de nosotros".

Y en ese momento, se dio cuenta de que había llegado a casa.


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