La mayoría de seguidores (y algunos detractores) del programa titulado "Gran Hermano" nunca han sabido que este título proviene de una novela. Mucha gente, incluso con carrera, se sorprende ante el título aparentemente tan absurdo que tiene el programa y no le encuentran explicación.
Pues bien, basta con leer este informe para adquirir un poquito de cultura. Lo he dividido en capítulos (advierto que el 3 habla de ideas, así que quien tenga alergia a las ideas se lo puede ir saltando pero ya y pasar al de la tele):
1. El libro
George Orwell (seudónimo de Eric Blair) escribió en 1948 una novela de anticipación sobre un terrible futuro, que tituló "1984", osease el año en el que se escribió cambiando el orden de las dosúltimas cifras. La fecha futura en la que se pudiera realizar lo narrado era lo de menos.
El libro de Orwell nos muestra una sociedad totalitaria controlada en todos los campos por un dictador supremo llamado "Gran Hermano", que lo vigila todo a través de miles de cámaras. Pero no se conforma sólo con observar a los ciudadanos en todo momento, mientras duermen, trabajan o se duchan. Tampoco con escuchar todas sus conversaciones. Además, controla y manipula toda la información para controlar y manipular las vidas de todos los ciudadanos, incluso modelando su lenguaje y comportamiento sexual.
El Gran Hermano es el amoroso gobernante de uno de los tres grandes bloques políticos del mundo. Estos bloques están en guerra permanente, y sólo la guía del Gran Hermano y su celo en buscar a los traidores y saboteadores puede salvar la civilización. Todos le sirven con agradecimiento... Pero un buen día el protagonista descubre que las cosas no son tan sencillas como se las cuentan. Los enemigos de ayer se convierten en aliados contra el bloque restante y los funcionarios reciben la orden de cambiar todos los registros históricos para borrar la pasada guerra con los actuales aliados de la memoria, y aparentar que ambos bloques siempre han sido aliados. Nuestro protagonista empieza a dudar y se siente atraído por una mujer que no es su esposa, lo que le lleva a rebelarse contra la sociedad y el G.H.
La historia se desarrolla en un nivel filosófico y psicológico que no puede profundizar este breve resumen, con reflexiones del tipo "quien controla el pasado controla el futuro", "la guerra con el exterior es la paz con el interior" o sobre los efectos del poder total que no debe rendir cuentas ante la conciencia ni la Historia... Es una lectura muy recomendable. Un aviso a toda la humanidad de los peligros que acechan nuestra libertad, incluso en nuestras "perfectas democracias". El G.H. de Orwell estaba basado en dictadores de su tiempo, en especial Stalin, cuyas maldades todavía no eran bien conocidas.
Dentro de la literatura de anticipación (lo que ahora se suele llamar ciencia-ficción) hay varias tendencias. Una de ellas es la "distopía" o "anti-utopía", es decir: un futuro de los que dan miedo.
Una de las obras más conocidas de este género es "1984", pero no podemos olvidarnos de otro clásico, "Un mundo feliz" de Aldous Huxley (filósofo y nieto de T. H. Huxley, un colega de Charles Darwin), escrita en 1932. Trata sobre una civilización futura en la que los individuos son fabricados por ingeniería genética al servicio de las necesidades del estado. Todos son clones, y se dividen en castas (como ya anticipaba nada menos que Platón en su "República" ideal, otra distopía totalitaria) de dominadores (los "Alfa") y dominados. Estos últimos debían poseer menos potencial genético y sus fetos eran sometidos a contaminaciones químicas, con alcohol y otras sustancias, con el objetivo de que nacieran más débiles y estúpidos que los dominantes.
La clave del control social era proporcionar felicidad a los clones. Estos eran educados desde niños mediante todo tipo de manipulaciones psicológicas para que fuesen felices cumpliendo su función en la escala social. El que nacía para cargar barriles no debía imaginarse haciendo otra cosa. Y además a los clones se les proporcionaban drogas para que estuviesen contentos. La acción se desencadena al aparecer un humano del "exterior", engendrado por sexo del de toda la vida en vez de ser un clon, lo que puede llevar al cuestionamiento del sistema.
En "1984" los medios de control social son más brutales que en "Un mundo feliz", pero el resultado es el mismo: la pérdida total de la libertad individual. Años despues de haberse escrito ambas novelas vemos que realmente han anticipado muchas cosas de las que suceden en nuestro mundo. Para controlar a la población los gobiernos proporcionan felicidad en forma de, por ejemplo, fútbol, y tambien se manipula la información para orientar los pensamientos de las masas (ver Nota 1).
George Orwell estuvo siempre comprometido con sus ideas, llegando a combatir en la Guerra Civil española para defender la República contra el alzamiento fascista. Sus experiencias las escribió en su obra "Homenaje a Cataluña" (dificil de encontrar, por cierto). Allí vio cómo los estalinistas intrigaban contra los anarquistas y otros compañeros comunistas, en especial los trotskistas del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista).
La Revolución Rusa de 1917 llevó a ensayar el modelo comunista, lo que hasta entonces no había sido posible (excepto en breves casos que fueron reprimidos sangrientamente por los gobiernos, como la "comuna de París") y sin embargo ya llenaba de miedo a los que sabían que podían perder sus privelegios económicos (los bancos, la iglesia...) y de esperanza a los trabajadores que por fin tendrían un nivel de vida digno (ver Nota 2). Sin embargo, las esperanzas de los trabajadores fueron frustradas. Stalin se hizo con el poder tras la muerte de Lenin, y en lugar de llevar a cabo una experiencia comunista decidió que mientras su país tuviera enemigos en los que no hubiera triunfado la revolución el verdadero comunismo debería esperar hasta que llegase la victoria final. Por lo tanto, en lugar de dar todo el poder a los trabajadores, el partido lo acumuló para sí traicionando las ideas marxistas pero disimulando esta traición y maquillando el resultado con propaganda. Orwell describió esto metafóricamente en su obra "Rebelión en la granja", en la que unos animales de granja se rebelan contra los humanos (el cerdo se supone que es Stalin).
León Trotsky, el estratega de la revolución, alzó su voz contra la traición de Stalin, y por ello fue perseguido hasta que fue asesinado en su escodite de México. Los trotskistas pensaban que el estalinismo era un paso atrás, pues una dictadura no tiene nada de progresista y el "capitalismo de estado" practicado en la URSS no tenía nada de comunismo, y luchaban contra ese error: El fin no justifica emplear medios como la represión de la libertad por la que se dice estar luchando. Por ello, el Gran Hermano era una metáfora de ese "padre de la patria" que se consideraba Stalin, siempre vigilando a sus seguidores no sea que se les ocurran ideas malas, con sus redes de espionaje y su propaganda que manipulaba el pasado (llegando a borrar a Trotsky de las fotografías en que aparecía junto a Lenin y Stalin).
Cuando llegó a España, Orwell simpatizaba con el Partido Comunista, pero se alistó en las tropas del POUM debido a que estaba asociado a un partido británico que conocía. Siempre trató de ser transferido a la tropa del PC, pero al final vio cómo éstos reprimieron en Barcelona a sus teóricos aliados anarquistas y del POUM. Los comunistas decían que primero se debía ganar la guerra y no toleraban la disidencia en las filas republicanas, mientras que los demás querían hacer primero la revolución comunista. Orwell comprendió que los estalinistas querían postergar esa revolución para que nunca se llegara a realizar y utilizarían la fuerza policial contra los verdaderos revolucionarios. Muchos ex-comunistas se arrodillaron ante la derecha tras llegar a conclusiones parecidas (arrepentimiento y propósito de enmienda), pero Orwell nunca dejó de ser izquierdista pues consideró al estalinismo otra forma de la derecha represora.
Existen muchas más formas de comunismo, no sólo estas dos mencionadas. En Chile, Salvador Allende nacionalizaba industrias, pero no para el estado como hacía el estalinismo, sino que las ponía en manos del pueblo. Es normal que la CIA le montase el golpe, con su títere Pinochet al frente, y encima presumieran de ello.
Gorbachov descubrió que el modelo soviético no era lo que predicaba Marx, pero ni de coña, así que ideó su "perestroika" para cambiar las cosas. Calibró mal, y en lugar de una transición hacia el verdadero sistema comunista logró precipitar su país en el capitalismo más salvaje y arruinarlo todavía más. Hoy en día el estalinismo ha sido derrotado y no existen partidos comunistas que lo propugnen, excepto en Cuba y Corea del norte.
Bueno, y llegamos por fin al tema del programa. Este ha sido muy criticado, en particular por los enemigos de Telefónica, de Tele 5, de la tele-basura y además por una curiosa fauna de "pseudo-intelectuales moralistas".
El primer bloque lo conforman los que saben que el programa "Gran Hermano" es un formato creado por la productora holandesa Endemol, recientemente comprada por Telefónica (o Telefonica, así, sin acento). Y claro, hay competidores que se mosquean. A destacar el acoso del diario "El Mundo" o la Cope, desde que estos grupos pujan por obtener el control de la plataforma mediática al servicio del PP.
El segundo, pues es principalmente el de Antena 3, que ha bajado bastante de audiencia frente a Tele 5, desde un mes antes del estreno del GH (curiosamente Telefónica tambien posee A3). El tercer grupo es francamente difícil de identificar, pues los otros se camuflan tras éste, que es el más "políticamente correcto". Y el cuarto... Es un grupo de gente que se llena la boca de cruzadas contra la intromisión en la intimidad sin criticar estas intromisiones en otros asuntos, juegan a decir a los demás los programas que no deben ver, y dicen que se van a ir a comprar galletas Cuétara porque esta marca boicotea al GH... Que sí, anda, iros pitando. Y de morbo nada, para frustración de moralistas y adolescentes salidos.
El Gran Wyoming, ese filósofo, se preguntaba al poco de comenzar lo del GH de qué se quejaban esos moralistas, y a cuento de qué venía este recién descubierto derecho a la intimidad si existe una ley de video-vigilancia y la policía tiene cámaras en nuestras calles, y a menudo espían a los vecinos en sus propias casas. En Valencia hubo una denuncia al descubrirse que habían grabado a una pareja en pleno acto sexual. Y contra esa ley sólo ha protestado Izquierda Unida. Por no hablar de que se puede controlar todas las webs que has visitado en Internet, todo lo que escribes en las News, interceptar los e-mails más privados, las conversaciones en el IRC, en los teléfonos móviles... Con la complicidad de los gobiernos, claro, que son el verdadero Gran Hermano orwelliano.
Bueno, tras este varapalo a la hipocresía mediática vamos a analizar este "GH". Pienso que es un programa como tantos otros, no tengo reparos morales en hablar de ello, y gracias a mi red de informadores he reunido jugosos datos...
�¿Son actores los concursantes?
Pues según se mire, al menos cuatro de ellos tienen inquietudes, han ido a castings y han hecho papeles de figurantes, pero eso es normal entre el tipo de gente que se prestaría a participar en algo así.
�¿Cobran?
Por supuesto, más de 10.000 pelas diarias, porque si fuera gratis estarían mejor currando fuera y aquí han venido principalmente a por la pasta. Tienen contrato y cotizan. La productora gestionará sus derechos de imagen durante un año.
�¿Qué tipo de gente han buscado?
Los han buscado con lupa, a través de pruebas y tests, para que se ajustasen a un tipo de personas muy determinado. Esta es la principal manipulación del programa (la otra es la selección de imágenes), que los concursantes no representan a lo que hay afuera, sino a lo que los productores buscaban: Gente competitiva y ególatra con sueños de fama, que se cree el centro del universo. Son los que más abundan por dos razones: es el tipo de persona que se presta a que le graben y le vean por la tele millones de personas y su carácter chocará con el resto creando conflictos. También han buscado gente más normal, para que enganchen a sectores de la audiencia, y han juntado a personas que fuesen compatibles para que se formasen parejitas. De hecho, en las pruebas de selección les preguntaron cómo era su pareja ideal.
Lo lamentable es que el programa está vendiendo la avaricia y la traición, como cualquier telenovela, pero con la etiqueta de "realidad".
�¿Les escriben lo que tienen que decir?
No, pero en el confesionario les dan toques de atención, y les "orientan".
�¿Han metido a una puta para que haya sexo?
No, eso es un rumor difundido por el grupo 1 de detractores, al igual que el mail absurdo que decía que en las camas ponían a ninots falleros y los actores se iban a su casita a sobar. Hay que joderse con las gilipolleces que han llegado a soltar.
�¿Hay un "topo"?
Cuando una TV compra un programa está comprando una fórmula, una franquicia, y reproduce el secreto del éxito. Puesto que en otros países había un topo es muy probable que en este tambien, y el que más posibilidades tiene de serlo es el varón de más edad. Un tal Iván, que según iGGy es el más manipulador.
�¿Habrá más programas parecidos?
En efecto. Existe la posibilidad de que se repita la experiencia, si hay material humano que se atreva despues de lo visto. Y TVE (sí, la que pagamos todos, precisamente ésa) ha comprado los derechos de "Los Robinsones", un programa parecido pero en el que los concursantes habitan una isla desierta en vez de una casita moderna, y va de supervivencia en la naturaleza. ¡Joder!
�¿Si fueras el director del programa, qué cambiarías?
Buenooooo, pues tendría dos opciones, como siempre, hacerlo mejor o peor. Es decir, fomentar la cooperación entre los concursantes en lugar de fomentar la puñalada trapera, la falsedad y la hipocresía, como el programa actual... O hacerlo más bestial. Empezando por la gentuza que iba a seleccionar y siguiendo por las condiciones y emplazamiento.
�¿Piensas que se puede y se deben tomar medidas para frenar la especulación mundial? ¿Cuáles propones?
Verá, señor Anguita, yo creo que sí, que se podría aprobar la llamada "tasa Tobin", osease un impuesto del 0,1% en todas las transacciones de caracter especulativo. Pero le aconsejo no hacer preguntas tan complicadas, que la peña se asusta.
Las democracias actuales dependen de la opinión pública y los gobiernos tratan de lograr su apoyo y confianza. Pero en lugar de hacerlo trabajando para las masas prefieren influirlas por medio de la propaganda.
No se hace una guerra porque la sociedad lo demande, sino que primero se va calentando el ambiente, manipulando la información para lograr que la población apoye los bombardeos contra la población civil de países que el mes pasado ni siquiera aparecían en los noticiarios, y ya entonces estaban haciendo las mismas cosas que este mes. Precisamente la selección de temas que aparecen en los noticiarios es un arma muy efectiva; siempre hay hambre en Africa pero no la sacan todos los días en el telediario de las tres, sólo cuando conviene tapar otro tema.
Para más información consultar algún libro de Noam Chomsky (los de lingüística no, los otros).
Cuando en 1912, la ciudad de Nueva York decidió aprobar una ley que limitase el trabajo de los panaderos a 12 horas diarias (las jornadas de entonces eran mucho más largas) buena parte de los políticos y "agentes sociales" protestaron diciendo que esa ley restringía la libertad de los trabajadores al obligarles a descansar, y era el primer paso para precipitarse en el comunismo y luego la anarquía.
En realidad dicha ley no tenía por objeto reconocer los derechos de los trabajadores, eso se la sudaba a los legisladores, sino que era para evitar que los panaderos cayeran enfermos de tanto trabajar y contagiaran a los compradores del pan, por ejemplo estos legisladores.
Sólo mediante la lucha se consiguió que las jornadas fueran de 8 horas diarias, las mujeres votasen, etc. En los países "democráticos" los poderosos no cedieron ante las exigencias sin antes asesinar a cientos de manifestantes y sindicalistas. Hoy día todo esto se ha olvidado gracias a "Grandes Hermanos" y "Mundos Felices", y poca gente recuerda lo que significa el 1 de Mayo. O quiénes eran Sacco y Vanzzeti.