| Las dos iniciativas contaron con el apoyo de
todos los grupos (PP,PSOE, PAR e IU) a excepción del de CHA. El diputado
del PP, José Urbieta, señaló que la iniciativa de su grupo está más
enriquecida al incluir una enmieda del PAR relativa a las obras de
restitución y se sorprendió de que la proposición no de ley de los
aragonesista no contar con este aspecto. El diputado popular explicó que
el proyecto del embalse de Lechago está redactado y se ha sometido a
información pública, pero justificó la iniciativa señalando que se
trata de un obra que ha sido demandada por la sociedad aragonesa, a la que
beneficiará y consideró precisó solicitar al Gobierno de Aragón que
gestione y presione para acelerar al máximo los trámites
administrativos. Urbieta argumentó también que esta obra está recogida
en el Plan Hidrológico de la Cuenca del Ebro y en el Pacto del Agua y señaló
que servirá para asegurar determinados abastecimientos de agua,
proporcionar un caudal ecológico para el río Jiloca en los meses de
estiaje y consolidar los regadíos existentes en el Bajo Jiloca y el Jalón.
Por su parte, el diputado del PAR, Miguel Pamplona, señaló que la
situación de la localidad de Lechago ha sido de inestabilidad durante
muchos por la indefinición de esta obra, lo que ha incidido en su
despoblación, pasando de los 300 ó 400 habitantes a los 100, y justificó
su necesidad como única solución al déficit hídrico de la cuenca del
Jiloca. Pamplona recordó que el Gobierno central ha dotado a este
proyecto con un total de 700 millones de pesetas en los Presupuestos
Generales del Estado del 2001, pero criticó que éste no haya respondido
a las alegaciones que presentaron los Ayuntamientos de Lechago y Calamocha
al proyecto. La diputada del PSOE, Milagros Trasobares, manifestó por su
parte que se trata de una obra que no inundaría ninguna localidad, pero sí
alrededor de 200 hectáreas en las que hay explotaciones agrarias y
ganaderas, por lo que defendió que se desarrolle de forma simultánea al
embalse un plan de restitución. Según dijo, este aspecto no se recoge en
el coste de la obra, valorada en 5.300 millones de pesetas. Entre otras
medidas de compensación, mencionó la creación de pequeños riegos, la
repoblación forestal e instalaciones lúdicas para un mejor
aprovechamiento del embalse. Por su parte, el diputado de CHA, Bizén
Fuster, presentó una enmienda a la proposición no de ley del PP, que fue
rechazada, en la que se proponía la realización de un estudio en el que
se analizaran las alternativas posibles a la regulación de la cuenca del
Jiloca, que dijo que para su grupo es necesaria. Fuster mencionó entre
otras alternativas el embalse de La Pimienta, las balsas laterales o el
uso de aguas subterráneas y el mejor aprovechamiento de los regadíos. El
diputado nacionalista comentó que la elección de Lechago como
alternativa para la regulación del Jiloca es una apuesta poco riguosa y
racional ya que no está justificada la utilidad pública, las afecciones
y los beneficios están muy equilibrados, se anegan tierras de labor de
los agricultores de Lechago y algunas de los de Luco de Jiloca y Navarrete
del Río, y no hay una demanda de riego en la zona de Calamocha y Daroca.
El diputado del Grupo Mixto (IU), Jesús Lacasa, argumentó su voto
favorable recordando que se trata de una obra que siempre ha sido apoyada
por Izquierda Unida y que no tiene sin contestación social, aunque criticó
que desde el Gobierno central parece que se quieren congelar las obras que
no dan problemas . |