ESTAS FLORES


Llegó el día
largamente esperado,
por capricho y enojo de los dioses,
tu espera, como la de Penélope, ha sido
prueba de tenaz denuedo.

No hay tesoro
regalado para los mortales;
sólo gozamos de aquello que sabemos arrebatar
al Olimpo. Y, así, tu impenitencia inquebrantable
ha sido lo único capaz de aplacar al cielo.
Para perpetuar tu felicidad conquistada, te entrego
estas flores.

Se agostará su lozanía,
sus colores se desvanecerán...,
pero la memoria de su perfume,
y su luz,
palpitarán inseparables de tu corazón.

Ramón Navarro

 
Seu E-mail :

Seu Nome:

E-mail do Destinatario:


Para voltar, clique num dos links abaixo.

Hosted by www.Geocities.ws

1