UNIVERSIDAD YACAMBÚ

LICENCIATURA INFORMACIÓN Y DOCUMENTACIÓN

ASIGNATURA: Eje Crítico II

 

Alumno: Juan Vicente Mijares S.

Profesor José Pardo

Preguntas y respuestas complementarias

1)    Diferentes clases de saber.

TIPOS DE SABER O CONOCIMIENTO

CONOCIMIENTO TEÓRICO

castellano griego latín definición características ejemplos objeto de conocimiento fin del conocimiento
Ciencia epistéme scientia conocimiento demostrativo de las relaciones esenciales entre las cosas da razón de lo universal y lo necesario las matemáticas y el resto de saberes deductivos los objetos universales o esencias de las cosas el saber por el saber
Inteligencia o Razón noûs intellectus conocimiento intuitivo, no demostrativo, de las esencias de las cosas da razón de lo universal y necesario las matemáticas y la filosofía los primeros principios de las ciencias el saber por el saber
Sabiduría sophía
sapientia
 
la ciencia y la inteligencia de las cosas que por naturaleza son las más nobles da razón de lo universal y necesario la filosofía el ser en tanto que ser, pero también Dios (filosofía primera) el saber por el saber

CONOCIMIENTO PRÁCTICO

castellano griego latín definición características ejemplos objeto de conocimiento fin del conocimiento
Arte o Técnica tékhne ars saber hacer cosas; habilidad para la creación de objetos da razón de lo universal pero no necesario la medicina,  la escultura, la poesía (en el sentido griego, p. ej. tragedia) la poiésis: producción de una obra exterior al propio agente la producción de cosas
Prudencia phrónesis prudentia saber lo bueno y lo malo para el hombre da razón de lo universal pero no necesario la ética
 la política
la praxis: acción inmanente que tiene en sí su propio fin la dirección de la con- ducta y la realización de la vida buena y feliz

 2)    Cómo ha sido la evolución de la hermenéutica ?

Hermenéutica viene del griego, hermenéia (sermo en latín), e indica la eficacia de la expresión lingüística. Al principio, la hermenéutica estuvo unida a la experiencia de transmitir mensajes (Hermes, el mensajero de los dioses), surgiendo en Grecia bajo la forma del arte de los poetas y los oráculos, portavoces de los dioses. En seguida llegó a significar interpretación de documentos, pero en el mundo antiguo no tuvo relevancia filosófica.

Para Platón, la hermenéutica es una pseudociencia, que no transmite aunténtica verdad y sabiduría. El De interpretatione de Aristóteles, aunque desarrolla una teoría del significado, no presenta conexiones directas con el sentido específico del término

 3)    Sobre ciencia y tecnología.

Vivimos sin duda en un mundo que depende cada vez mas de la ciencia y la tecnología. La pregunta que me hago en este sentido es: Podrá la ciencia satisfacer las necesidades del ser humano..? Ante esta pregunta respondo que no, dado que el ser humano es un ser en constante evolución e inserto en un contexto determinado que  está siendo intervenido permanentemente. De allí que considero que la ciencia siempre estará “corriendo detrás del hombre” intentado satisfacer las necesidades de éste.

 4)    Se afirma que la observación es el mecanismo central de fundamentación de la ciencia por su carácter de objetividad.  La pregunta que hago es:

¿ puede existir la objetividad..? El científico al acercarse a un fenómeno determinado  lo hace desde su propia interpretación de dicho fenómeno.  Por ello, considero que no existe la subjetividad.

5)    Existe diferencia entre el saber teórico y el práctico..?

La distinción entre razón teórica y razón práctica es antigua. Su primera sistematización lógica se debe a la metafísica de Aristóteles, que distinguía dos tipos de saberes:

  1. el teórico (relativo al conocimiento de la verdad),

  2. el práctico (relativo a la acción entre individuos y ciudadanos)

 

 

 

 

 

 

Diferentes Clases de Saber


 

Entendido en un sentido muy amplio, el saber es un "contacto con la realidad", con el fin de discriminarla; el término 'saber' está relacionado con 'sabor', y este último indica que se trata de "probar" las cosas y ver a lo que "saben". Pero este sentido de saber no es preciso. Además de un "contacto con la realidad", el saber requiere ciertos elementos: tendencia a una objetivación y universalización de lo sabido, tendencia a hacer consciente lo que se sabe, actitud crítica, interrogación, etc.

Ahora bien, con el fin de evitar ciertos equívocos, se tiende a reservar el nombre de 'saber' para una serie de operaciones más definidas que las anteriormente mencionadas; el saber es entonces más bien una aprehensión de la realidad por medio de la cual ésta queda fijada en un sujeto, expresada, transmitida a otros sujetos, sistematizada e incorporada a una tradición. Hay por esto un desarrollo histórico del saber, desarrollo que se manifiesta especialmente en la evolución de la filosofía. Tal desenvolvimiento parece efectuarse según ciertos modelos: se propone primero una idea del saber (verdadero), se descubre que es insuficiente, se sustituye por otra más amplia de la cual la anterior sea un caso posible, y así sucesivamente.

Según Zubiri, el saber aparece primero como un discernir. La realidad se ofrece como algo que parece ser algo y es otra cosa; el saber-discernir distingue entonces entre el parecer y el ser, en virtud de esa experiencia o sentido del ser que es la inteligencia. Este saber proporciona un juicio sobre el ser verdadero y lo enuncia, mediante el logos, como la idea de la cosa sabida. En segundo lugar, el saber es un definir; por lo tanto, no sólo consiste en distinguir entre lo que es y lo que parece ser, sino que es averiguación de aquello en que consiste lo que es: la esencia. En tercer lugar, el saber es un conocer por qué la cosa examinada es como es: saber es, en tal caso, conocimiento no sólo de la idea, sino de la causa formal, es decir, conocimiento de la "esencia no sólo como contenido de la definición, sino como lo que esencialmente constituye la cosa". Saber es, en suma, saber de la sustancia de la cosa; es entender y demostrar. Tal entendimiento del saber se efectúa en varias etapas: se demuestra la necesidad de la cosa en el raciocinio y en la argumentación; se va más allá del mero discurrir sobre los momentos principales de la cosa para aplicarse a los principios; se descubre que el principio es la simplicidad, lo que no ofrece doblez ni apariencia y lo que, al mismo tiempo, permite reconstruir la cosa y efectuar una completa demostración de su ser verdadero; se tiende a tender no sólo la idea o principio de lo real en sí mismo, sino a entenderlos como principios efectivos de la realidad, de tal suerte que el mero ser queda desbordado por un llegar a ser y el saber es descubrir cómo algo ha llegado a ser lo que es. Mas el saber puede también ser, y aspira sobre todo a ser, un atenerse a la realidad misma, una huida de aquella abstracción que diseca continuamente el saber efectivo y plenario, una marcha hacia lo concreto. El saber se desvía de su preocupación por la idea verdadera de la cosa y se aplica a la verdad de lo real; no importa tanto la verdad como la realidad misma. De ahí el desarrollo del saber como un sentir y la consiguiente historia del saber entendido como una afección o como una impresión.

Saber y conocimiento son términos polisémicos. En su acepción más general se oponen a ignorancia. Pero el saber puede versar sobre muchas cosas y existen diversos tipos y grados de conocimiento. Una de las primeras tareas acometidas por la filosofía consistió en distinguir distintos tipos de saber y clasificar grados de conocimiento. Dos de estas clasificaciones dicotómicas se han perpetuado a lo largo del tiempo y han sido reformuladas por casi todas las escuelas de pensamiento con diferentes terminologías.

Scheler Filósofo social y religioso alemán, distingue tres clases de saber: el inductivo, el de la estructura esencial y el metafísico. El saber inductivo es el de las ciencias positivas. Se basa en el instinto de dominación. Su objeto es la realidad y tiene como finalidad utilizarla por medio de la técnica. La facultado cognoscitiva, por sí sola, no es suficiente para que poseamos la realidad ya que ésta es aquello que ofrece resistencia a nuestro esfuerzo. La presencia de este esfuerzo es lo que testimonia la existencia de lo real. El saber de la estructura esencial es el saber que nos permite captar el qué de las cosas. A este saber llegamos cuando nos abstenemos de la actitud impulsiva y prescindimos de la existencia real de las cosas. Su objeto es lo a priori.

Está de acuerdo con Immanuel Kant en que existe conocimiento de lo a priori, y que este carácter lo tienen las proposiciones ideales que se dan con independencia del sujeto que las piensa. A cambio de esta coincidencia parcial con Kant, mantiene cinco diferencias:

  1. No son los juicios sino las esencias las que constituyen primordialmente lo a priori.
  2. La región de lo a priori no coincide con la región de lo formal, ya que estando las esencias en la región apriorística, también se da el a priori material.
  3. En el lugar de la cuestión: ¿cómo es posible que se dé algo?, la cuestión fundamental, dice Scheler, es más bien esta otra: ¿qué es lo que se da?
  4. Scheler considera falsa la teoría kantiana según la cual todo lo que es es enlace ha tenido que ser producido por el entendimiento. Scheler dice que no es el entendimiento el que prescribe las leyes a la naturaleza. Lo único que podemos establecer son convenciones pero no leyes.
  5. Tampoco está de acuerdo en que lo a priori se equipare con lo racional. toda nuestra vida espiritual (el amar, el sentir, etcétera) tiene contenidos a priori. Siguiendo a Pascal, dice Scheler que "existe un orden del corazón a priori, una lógica del corazón".

El saber metafísico, también llamado saber de salvación, aparece cuando se logra trabar los resultados de las ciencias positivas con los de la filosofía, cuando está orientada al conocimiento de las esencias. Su objeto inmediato está constituido por los problemas fronterizos de las ciencias, por ejemplo, ¿qué es la vida? y la finalidad es instaurar al hombre en el dominio de la metafísica.

 

TIPOS DE SABER O CONOCIMIENTO

CONOCIMIENTO TEÓRICO

castellano griego latín definición características ejemplos objeto de conocimiento fin del conocimiento
Ciencia epistéme scientia conocimiento demostrativo de las relaciones esenciales entre las cosas da razón de lo universal y lo necesario las matemáticas y el resto de saberes deductivos los objetos universales o esencias de las cosas el saber por el saber
Inteligencia o Razón noûs intellectus conocimiento intuitivo, no demostrativo, de las esencias de las cosas da razón de lo universal y necesario las matemáticas y la filosofía los primeros principios de las ciencias el saber por el saber
Sabiduría sophía
sapientia
 
la ciencia y la inteligencia de las cosas que por naturaleza son las más nobles da razón de lo universal y necesario la filosofía el ser en tanto que ser, pero también Dios (filosofía primera) el saber por el saber

CONOCIMIENTO PRÁCTICO

castellano griego latín definición características ejemplos objeto de conocimiento fin del conocimiento
Arte o Técnica tékhne ars saber hacer cosas; habilidad para la creación de objetos da razón de lo universal pero no necesario la medicina,  la escultura, la poesía (en el sentido griego, p. ej. tragedia) la poiésis: producción de una obra exterior al propio agente la producción de cosas
Prudencia phrónesis prudentia saber lo bueno y lo malo para el hombre da razón de lo universal pero no necesario la ética
 la política
la praxis: acción inmanente que tiene en sí su propio fin la dirección de la con- ducta y la realización de la vida buena y feliz

 

Relación de la ciencia y tecnología:

La relación que existe entre estas, es que ambas necesitan de un método experimental para ser confirmadas, puede ser demostrable por medio de la repetición. Por otra parte, la ciencia se interesa mas por el desarrollo de leyes, las cuales son aplicadas por la tecnología para sus avances.

Existe una tecnología para cada ciencia, es decir, cada rama posee un sistema tecnología diferente, que permite un mejor desarrollo para cada una de ellas.

Cabe recordar, que la tecnología se percibe con los sentidos, es decir, podemos observarla y verla.

Nosotros vivimos en un mundo que depende de forma creciente de la ciencia y la tecnología. Los procesos de producción, las fuentes de alimentación, la medicina, la educación, la comunicación o el transporte son todos campos cuyo presente y futuro están fuertemente ligados al desarrollo tecnología y científico.

La ciencia y la tecnología han contribuido a mejorar nuestras condiciones de vida, aumentando la calidad de vida y transformando nuestro entorno. Sin embargo, han ocasionado también problemas como lo son: el aumento de la contaminación, el uso de sustancias toxicas, el deterioro progresivo del medio ambiente, la desertización, el empobrecimiento de la flora y la fauna, los accidentes y enfermedades relacionados con la tecnología son una parte importante de estos riesgos.

Por otra parte también tiene efectos sobre la economía, aumentando las diferencias entre los países desarrollados y en vías de desarrollo, y agravando las situaciones de pobreza.

La ciencia y la tecnología son elementos que van transformando nuestro entorno día a día.

Los significados de los términos ciencia y tecnología han variado significativamente de una generación a otra. Sin embargo, se encuentran más similitudes que diferencias entre ambos términos.

Tanto la ciencia como la tecnología implican un proceso intelectual, ambas se refieren a relaciones causales dentro del mundo material y emplean una metodología experimental que tiene como resultado demostraciones empíricas que pueden verificarse mediante repetición. La ciencia, al menos en teoría, está menos relacionada con el sentido práctico en sus resultados y se refiere más al desarrollo de leyes generales, pero la ciencia práctica y la tecnología están íntimamente relacionadas entre sí. La interacción variable de las dos puede observarse en el desarrollo histórico de algunos sectores. En realidad, el concepto de que la ciencia proporciona las ideas para las innovaciones tecnológicas, y que la investigación pura, por tanto, es fundamental para cualquier avance significativo de la civilización industrial tiene mucho de mito. La mayoría de los grandes cambios de la civilización industrial no tuvieron origen en los laboratorios. Las herramientas y los procesos fundamentales en los campos de la mecánica, la química, la astronomía, la metalurgia y la hidráulica fueron desarrollados antes de que se descubran las leyes que las gobernaban. Por ej. La máquina de vapor era de uso común antes de que la ciencia de la termodinámica dilucidara los principios físicos que sostenían sus operaciones. Sin embargo, algunas actividades tecnológicas modernas, como la astronómica y la energía nuclear, dependen de la ciencia.

En los últimos años se ha desarrollado una distinción radical entre ciencia y tecnología. Con frecuencia los avances científicos soportan una fuerte oposición, pero en los últimos tiempos muchas personas han llegado a temer más a la tecnología que a la ciencia. Para estas personas, la ciencia puede percibirse como una fuente objetiva y serena de las leyes eternas de la naturaleza, mientras que estiman que las manifestaciones de la tecnología son algo fuera de control.

 

 


Alcances y Limitaciones de la ciencia y tecnología en América Latina.
Es a partir de mediados del siglo XX que la ciencia da señales de sus primeros avances en gran parte del mundo en vías de desarrollo, observando estructuras y tendencias surgidas desde los países desarrollados. En los países emergentes la ciencia y la tecnología modernas se expandieron rápidamente tras la Segunda Guerra Mundial. Los Estados que recientemente habían adquirido su independencia consideraban la ciencia como símbolo de racionalidad, autoridad, soberanía, progreso y crecimiento económico. Con apoyo internacional (y el impulso continuado de la Unesco), los gobiernos de los países en desarrollo se propusieron crear unos sistemas científicos nacionales, muchas veces imitando las estructuras y objetivos externos sin adaptaciones locales. El sector privado se implicó mucho más lentamente y sólo comenzó a participar activamente y a promover las instituciones científicas y tecnológicas a finales de los años ochenta. Se habla de analfabetismo científico-tecnológico cuando se reconoce la falta de recurrencia hacia la ciencia y la tecnología por los diversos actores e instituciones sociales con la finalidad de adquirir conocimientos y técnicas. Paralelamente se nota una preocupación del Poder Ejecutivo de nuestro país por insertar la ciencia y la tecnología en los diversos campos de acción y en nuestra cultura en general. Ya no existen dudas acerca de lo fundamental que son los conocimientos científico-tecnológicos en el avance de las diversas sociedades y va preocupando cada vez más la brecha que se agranda entre los países en desarrollo y los desarrollados.
Una nueva mentalidad del Poder Ejecutivo y una nueva situación económica de estabilidad, parecieran plantear la necesidad de cambios llevando a cabo planificaciones tendientes al bienestar de la sociedad en su conjunto. Pero una vez más, se advierte la necesaria puesta en práctica de mecanismos que informen la situación real del objeto de estudio en forma periódica para así corregir sobre la marcha lo que se crea conveniente de acuerdo a los objetivos a lograr. A pesar de algunas deficiencias institucionales, se han establecido o están estableciendo comunidades científicas nacionales en varios países en desarrollo.
Las universidades y laboratorios de investigación, academias de ciencias, publicaciones y sociedades científicas que comenzaban a arraigar en los años cincuenta, en la actualidad ya están establecidas en todos los países en desarrollo. Han surgido ya figuras de prestigio internacional y líderes intelectuales así como los mecanismos institucionales necesarios para perpetuar su trabajo.
Si bien es relevante advertir, según queda expresado por Renato Dagnino: "Pero si la investigación realizada en los países desarrollados es ´por definición´ relevante, aquí apenas alcanza a constituir un criterio de calidad exógeno." En cuanto a las disciplinas preferidas de investigación, hay una fuerte tendencia a las ciencias médicas, agrícolas o biológicas.
Existe productividad científica medida en número de ensayos publicados, estando incluso los pequeños países en desarrollo presentes en las bases de datos internacionales. Aunque ocupan un lugar modesto entre el resto de publicaciones científicas, en algunos campos su importancia es mayor que lo que pueden sugerir las cifras globales.
Por ejemplo, la contribución científica de los países en desarrollo a las ciencias agrícolas ascendía al 10% e incluso al 50% en el caso de la agricultura tropical.
La investigación científica en América Latina y el Caribe es un hecho del siglo XX. Durante el largo período colonial hubo poca contribución de este continente a la ciencia. Las universidades proporcionaban educación a las elites económicas, políticas y religiosas, mas no se caracterizaban en general por ser centros de actividad científica; era quizá más fácil encontrar una componente científica entre las expediciones que exploraban nuestro vasto territorio y sus recursos naturales. El modelo de universidad como centro de investigación desarrollado en Europa durante el siglo XIX llegó tarde al Nuevo Continente, y sólo en la segunda década del siglo XX comenzó a introducirse la ciencia como componente integral de la enseñanza en universidades de Argentina.
El esfuerzo de este país por desarrollar la ciencia y crear una tradición científica ha sido notable, sobre todo durante la segunda mitad del siglo XX. Proliferaron a partir de los cincuenta las instituciones de investigación, se crearon organismos gubernamentales para la promoción y la financiación de la actividad científica, aumentó la matrícula universitaria y se instituyeron numerosos programas de posgrado. Antes de los sesenta, los profesores universitarios que hacían investigación fueron decisivos en la constitución de los sistemas nacionales de investigación científica.
Las estructuras para la fijación de políticas y el fomento a la ciencia y tecnología a nivel gubernamental pasaron por muchas vicisitudes en las últimas tres décadas, marcadas por períodos dictatoriales y represores del saber científico y de la intelectualidad en general. En algunos casos, se crearon y eliminaron ministerios de ciencia y tecnología en rápida sucesión, y en general las estructuras sufrieron altas y bajas de rango jerárquico en relación con el ejecutivo. Por un lado, se extiende una preocupación por implantar mecanismos evaluativos en los centros de investigación y de educación superior, que se diferencian de las formas de control político y burocrático tradicionales en la introducción de instrumentos de control estratégicos, a través del reconocimiento institucional y la asignación de recursos asignados a la definición de misiones, metas, resultados y criterios de calidad.
Por el otro, se observa un interés creciente por parte de los organismos del Estado por lograr que los aparatos productivos nacionales usen los resultados de los esfuerzos de investigación académica de manera oportuna e innovadora. De ese modo, se estimulan nuevas alianzas dentro y fuera de las universidades y centros de investigación para vincular las industrias más estrechamente con el sector científico.
En la última década surgieron varios centenares de empresas innovadoras en la región, entre los miles que existen y que tienen baja productividad (se calcula en un tercio de la de los países industrializados). Aunque todavía es muy reducida la I+D que se hace dentro del sector productivo, se observa un mayor interés en las universidades respecto a vincularse con las empresas y, en algunos casos, de éstas para buscar soluciones o ideas competitivas en el medio académico.
Se ensayan una variedad de esquemas, como los programas para industrias asociadas a centros de investigación académicos según un pago de cuota por número de miembros, parques científicos o tecnológicos, expertos para ayudar a nuevas empresas en áreas tecnológicas avanzadas, empresas universitarias, fundaciones, unidades de enlace, etc. Pero falta aún superar la visión a corto plazo que impide apreciar la naturaleza imbricada de los procesos de educación, ciencia básica y aplicada, tecnología e industria. En última instancia es el sector industrial y no el científico el responsable de producir los bienes y servicios que deben competir en los mercados globales, y en la mayoría de los países latinoamericanos el sector industrial tiene limitaciones de diversa índole. Muchas empresas multinacionales incluso, han buscado en el extranjero las respuestas a sus problemas tecnológicos .
Su debilidad agudiza las resistencias de las comunidades universitarias ante el cambio de prioridades hacia objetivos pragmáticos de llevar la ciencia al mercado. Falta aún una clara decisión política y una inversión adecuada que no está fuera de las actuales posibilidades económicas para convertir realmente a la ciencia y la tecnología en instrumentos para el desarrollo. En los países en desarrollo, son muy pocas las empresas que participan en alianzas estratégicas. Los únicos casos destacados en mínima parte son Brasil y Chile en lo que a América Latina se refiere.
Hay actualmente una marcada asimetría de gastos en I+D entre los países industrializados y en desarrollo, e incluso esta misma asimetría se observa en diferentes regiones dentro de los mismos países en desarrollo. La comunidad científica continúa buscando un margen de libertad lo suficientemente amplio para dirigir la investigación hacia temas elegidos por ella misma (modelo science-push), sin tener en cuenta su aplicación potencial posterior. La administración, por su parte, en particular aquella responsable de conceder los fondos a las instituciones, no suele estar satisfecha con el rendimiento de la comunidad científica. El Estado, contempla a la I+D en su totalidad como una actividad económica que compite por el dinero público en una época en la que los presupuestos de los Estados se ven limitados cada vez más por las necesidades básicas de la sociedad y por el desarrollo de las infraestructuras. Un gran número de funcionarios expresa su insatisfacción por el modo en el que se está llevando a cabo la investigación e incluso, en algunos casos, están dando muestras de impaciencia ante el débil y en ocasiones inexistente, impacto directo de la investigación en el desarrollo. Este estado de cosas, refleja una falta de conciencia fundamental del papel central de la ciencia y tecnología con respecto a la competencia a escala mundial e incluso con la supervivencia de la humanidad. Los países en desarrollo van aumentando la brecha en relación a los industrializados en lo que a frontera científico y tecnológica se refiere. E incluso nuevas propiedades de protección del derecho intelectual, tal las patentes, a medida que van siendo legisladas como protección a la industria de los países desarrollados, generan un establecimiento de las relaciones de dependencia de tal forma que imposibilitan el acceso a la transferencia de tecnología. Por otra parte, el acceso a licencias de industrias de países desarrollados se produce cuando el ciclo de vida del producto o proceso muestra madurez, de tal forma que en realidad está reportando ganancias extras a los exportadores que ya estarán desarrollando un nuevo producto o proceso. La distribución del conocimiento científico deja de ser abierto y se observan retrasos en la actualización de la información e incluso en el tratamiento de los temas de los países que se hallan en la frontera del conocimiento, llevando a que los países en desarrollo no contribuyan al conocimiento de los industrializados sino sólo excepcionalmente. De esta forma, tenemos que la I+D de los países en desarrollo se caracteriza por tener una comunidad científica no viable y de débil infraestructura institucional; no poder acceder a la información relevante en el momento indicado por no estar dentro de un canal de comunicación ni con sus pares locales ni externos y por ello realizar una insignificante contribución al conjunto de conocimientos mundiales; se realizan actividades muy poco interdisciplinarias e internacionales lo que conduce a una situación conjunta de periferia intelectual además de geográfica. Pese a existir consenso general del papel fundamental de la ciencia y la tecnología en el desarrollo general de los países, en América Latina y el Caribe se dedican escasos recursos presupuestarios a la investigación científica y al desarrollo tecnológico, ya que se enfrentan con la necesidad inmediata de cubrir las demandas básicas de la población. Dos factores circulares contribuyen a ello :

1) Existe una relación muy débil entre las actividades de investigación realizadas por la comunidad científica y los problemas del sector productivo o de la sociedad. Se debieran otorgar mayores recursos hacia el desarrollo de la ciencia y la tecnología, incrementando los vínculos entre los diversos sectores generadores y usuarios de los resultados. No se constituye en una efectiva demanda social.

2) La situación socio-económica de crisis económica, políticas de estabilización, disminución del gasto público y el deterioro del nivel del bienestar social, conducen a una imposibilidad de aumento de la inversión en actividades científico-tecnológicas. Preocupa el tomar como solución a los problemas presupuestarios la desarticulación paulatina de centros y grupos de investigación con determinado grado de excelencia y de masa crítica, lograda en las últimas dos décadas, que como consecuencia tendrán este tipo de costos económico y social reflejados a mediano y largo plazos.
El volver a contar con los recursos humanos e institucionales que se desbasten, implica una gran pérdida de recursos financieros y tiempo del que no se sabe si se podrá recuperar. El ritmo acelerado del cambio tecnológico mundial, con su consiguiente agrandamiento de la brecha existente entre los países desarrollados y los en vías de desarrollo y la falta de inversión nacional en ciencia y tecnología, señalan a la cooperación técnica internacional y regional como un camino factible para el acceso a los conocimientos y las tecnologías, siempre que se atiendan los mutuos intereses.
La reducción de los volúmenes aportados desde los países desarrollados y que se justifican por crisis económicas internas, responden a la restricción presupuestaria que han efectuado a través del aporte internacional para el desarrollo. En un primer momento se redujeron los montos destinados a la cooperación multilateral, llevando a inclinarse a los países de la región por la cooperación bilateral, que posteriormente sufrió de similares reducciones. Este tipo de disminución del aporte internacional resulta ser el de menor costo político frente a la sociedad de cada país, debido a la situación política planteada desde los mismos países en vías de desarrollo. De allí resulta que no se ha tenido en consideración el realizar gestiones desde nuestra región para influir en la opinión pública de cada país contribuyente en forma favorable hacia el desarrollo de América Latina y el Caribe, ni se ha realizado el lobby oportuno frente a los grupos parlamentarios locales. En relación a los flujos de los fondos, comienzan a vislumbrarse determinadas actitudes que responden a las presiones ejercidas desde el nuevo ambiente socio-político dado en Europa Oriental hacia la cooperación bilateral en gran medida europea, y que tendrá incidencia sobre el papel de la cooperación técnica internacional; perjudicando a los países de la región.
Históricamente los países de la región han repartido los fondos obtenidos en la cooperación técnica internacional, centrándose en dos objetivos diferentes. Por un lado y en menor grado - haciendo la salvedad de Chile - , se destinan fondos para responder a la demanda de apoyo a la investigación de parte de la comunidad científica, priorizando la calidad por medio de la revisión de pares. Por otro lado y teniendo como objetivo primordial la contribución de la ciencia y la tecnología al sector productivo local y a la solución de los problemas socio-económicos, se fijaron prioridades de investigación y desarrollo tecnológico y crearon programas que contemplan el uso y provecho de los resultados obtenidos por los destinatarios sociales finales.
Los Programas de Cooperación Regional, combinan intereses y prioridades nacionales a nivel intergubernamental dados en determinados agrupamientos de países, tal los casos de los países andinos, países del Caribe, América Central y Cono Sur. En estos esfuerzos de cooperación regional participan principalmente representantes gubernamentales, dejando casi totalmente de lado la opinión del resto de los sectores involucrados, tales el productivo, científico-tecnológico y social; repercutiendo ello en la participación mínima de los sectores beneficiarios y ejecutores cuyo compromiso y credibilidad con los programas resulta así, limitada.
Otro de los inconvenientes resultado de esta incomunicación, se refiere a la falta de aprovechamiento de los esfuerzos efectivamente realizados en el área a considerar. De esta lógica, se concluye que mucho esfuerzo y todo el dinero es derrochado en actividades de planeamiento, impidiendo que lo disponible sea empleado en la realización de los programas fijados.
Desde un punto de vista positivo, cabe destacar el haber logrado realizar los Programas de Cooperación Regional, diagnósticos, esquemas conceptuales y operativos útiles a diversas instituciones científicas de la región.

 

Visiones de la Ciencia y Tecnología

La importancia que se concede a las políticas para la ciencia, la tecnología y la innovación es creciente en los países industrializados. El indicador más claro de este fenómeno, más allá de la retórica, es el ritmo de aumento de la inversión en estas actividades durante las últimas décadas. Después de una transitoria meseta, producida fundamentalmente por un cierto receso de la I+D orientada a la defensa, las cifras han vuelto a mostrar valores en alza.

Muy distinto es el panorama actual de los países latinoamericanos, en donde la política científica, al igual que la política tecnológica y la de innovación, no logran trascender el plano de las intenciones declarativas y acompañan, en realidad, la suerte de otros indicadores que expresan el estancamiento –y aún el retroceso- de la región en su conjunto.

También los organismos internacionales se han hecho eco últimamente de la importancia del conocimiento científico y tecnológico. El Banco Mundial (1999) dedicó su informe anual de 1998/1999 al problema del conocimiento. Más recientemente, UNESCO convocó en Budapest la Conferencia Mundial de la Ciencia. Voy a referirme someramente a estas apelaciones, a las que considero en gran medida voluntaristas, para tratar de mostrar que se trata de un fenómeno recurrente que no alcanza a modificar las tendencias decrecientes de la implantación de la ciencia en los países en desarrollo.

Ejercicio Nro. 1

A continuación encontrará una serie de ejercicios sobre los aspectos básicos de la Ciencia y la Tecnología, que tienen la finalidad de ayudarle a constatar hasta qué punto ha alcanzado los objetivos asignados. Tratamos de recoger en estos ejercicios los aspectos más importantes del tema a revisar.

1. Se afirma que:

"Entre la tecnología moderna y los estados anteriores de la tecnología, hay una diferencia cualitativa que las separa".

¿Cuál es esa diferencia cualitativa? Explíquela brevemente.

Creo que la diferencia cualitativa está basada principalmente en el cúmulo de conocimientos que dispone la ciencia hoy día. Los métodos de investigación se ha perfeccionado lo cual ha permitido un desarrollo sistémico que considero antes no existía. Ahora bien creo que la diferencia está fundamentalmente en las posibilidades de difundir los descubrimientos y avances, lo cual permite mayores alcances.

2. ¿Qué elementos, de los que se mencionan a continuación, caracterizan a la tecnología antigua? Indique las alternativas correctas.

a) Desarrollo lento.
b) Base eminentemente teórica.
c) Uso de las observaciones.
d) Base eminentemente práctica.
e) Carácter sistemático.
f) Intervención del azar.
 

3. De los elementos que se enunciarán, señale característicos de la tecnología moderna:

a) Eliminación progresiva del elemento aleatorio.
b) Procedimiento asistemático.
c) Alta incidencia del ensayo y el error.
d) Carácter sistemático y consistente.
e) Independencia total de la ciencia.
f) Lentitud de su adelanto.

4. Cuando afirmamos que "la frontera entre la ciencia y la tecnología se debilita cada vez más" estamos indicando que: (seleccione la alternativa correcta):

a)      Tanto la Ciencia como la Tecnología son actividades socialmente organizadas, planificadas, que persiguen objetivos consistentes elegidos y de características esencialmente prácticas, a través de investigaciones sistemáticas.

b)      Se hace irrelevante hablar hoy de ciencia y tecnología. En realidad no hay dos cosas son una misma, que bien podría reducirse a ciencia o a tecnología. Es cuestión de ponernos de acuerdo. 

c)      La invasión de la técnica y de sus productos, en nuestro mundo moderno ha derribado la barrera que separaba a los usuarios de los artefactos. La técnica tiene al mismo tiempo conocimiento científico.

d)      No es posible hablar de divisiones en mundo donde los problemas y los planteamientos son globales, donde las realidades no pueden dividirse. Las barreras se debilitan como simple consecuencia de la realidad.

A continuación presentamos una serie de objetivos referidos a la ciencia y a la tecnología. Léalos y después responda las dos preguntas que se formulan (5 y 6)

Entre los objetivos de la ciencia y los de la tecnología, por lo que una se distingue de la otra están:

  1. Progreso del conocimiento.
  2. Transformación de la realidad.
  3. Introducir la información en los sistemas existentes.
  4. Intervenir en el curso de las cosas.
  5. Adquirir nuevas informaciones sobre la realidad.
  6. Elaborar sistemas explicativos y predictivos.
  7. Producir productos de consumos masivo.
  8. Integrar teoría y práctica.

5. De entre los objetivos mencionados, pueden asignarse a la ciencia  los señalados en la alternativa:

a)      1, 3 y 8

b)      2, 4 y 6

c)      5, 7 y 8

d)      1, 5 y 6

 

6. De entre los objetivos mencionados, puede asignarse a la tecnología los señalados en la alternativa (marque con un círculo):

a) 2, 3 y 4

b) 1, 5 y

c) 5, 7 y 8

d) 2, 4 y 7

Al hablar de las interacciones entre ciencia y tecnología, nos referimos a dos formas: Mediante la utilización directa de los conocimientos científicos y mediante la utilización directa de los conocimientos. En base a estos dos aspectos responda las preguntas que a continuación se le formulan.

7. La utilización de los conocimientos científicos, por parte de la tecnología, viene justificada por que: (seleccione la alternativa correcta):

a) Es más valioso el hallazgo tecnológico si tras de si tiene el apoyo científico. En otras palabras,  el recurso a la ciencia es para dar prestigio a la técnica.

b) Para intervenir eficientemente hay que saber que clase de “preparación” hay que hacer en el sistema, sobre el cual se actúa, para que evolucione sobre el efecto deseado.

c) La ciencia, en su origen es anterior a la técnica y,  es consecuencia  científica. 

d) Dos ojos ven más que uno. En consecuencia, es conveniente desde todo punto de vista, que la tecnología utilice a la ciencia  para no cometer los errores que aquella cometió.

8. Cuando afirmamos que la tecnología recurre y hace uso del método científico, estamos diciendo que: (marque la alternativa correcta).

a) Lo utiliza para modificarlo y mejorarlo

b) Lo aplica a un esquema de acción

c) Lo conoce, para no repetir lo mismo

d) Lo refuta en todas sus partes

 

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Última Actualización: 30-Sep-2005

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