Juan Vicente Mijares S.

Nuevas Realidades Empresariales

Es evidente que la forma de hacer negocios ha cambiado. Más allá de la situación cada día hay más productos y servicios para satisfacer una misma necesidad. Es necesario permanecer en el mercado, en el negocio, sabemos que no es tarea fácil y menos para el empresario que no se ha dado cuenta que las reglas de juego no paran de cambiar.

Como en todos los órdenes de la vida, están los que se dan cuenta de los cambios e implementan las medidas necesarias para enfrentarlos y a la vez aprovechar la oportunidad que a ellos puede venir ligada, los que ven la necesidad y pese a esto no cambian, y los que ni siquiera se dan cuenta de que la situación global de estos tiempos nos va a tocar a todos tarde o temprano.

 

El que no implementa cambios radicales está quedando en el camino. Sin excepciones. Reflexionemos sobre algunas realidades empresariales de esta nueva década que estamos comenzando a recorrer. 

 

Con la globalización de los mercados, las empresas se ven obligadas a ofrecer nuevos y mejores productos como resultado de procesos óptimos e innovadores y a través de una comercialización que responda a las expectativas del cliente, quien ha roto con estructuras caducas.

La innovación es un proceso que involucra varias etapas: entre aquéllas, el reconocimiento de la oportunidad para realizar la innovación, la formulación de la idea, la solución del problema, la ejecución del proyecto y la difusión de la solución. La innovación no es ni más ni menos que el conocimiento aplicado en busca de la satisfacción del cliente y obviamente la rentabilidad de la organización.

Los clientes que vuelven “sostienen” a la empresa. La necesidad de cautivar al cliente cada día es mayor, y pese a que se han gastado ríos de tinta escribiendo sobre el tema, la verdad es que la mayoría de las empresas dejan para lo último (“por razones de presupuesto”) todo esfuerzo que tenga como objetivo final trabajar en pos de la satisfacción del mismo.

La motivación, una llave imprescindible para alcanzar el éxito. El reconocimiento y la motivación de la gente son indispensables para el funcionamiento de cualquier organización. Facilitan el proceso de cambio y propician un ambiente de logro de los objetivos del negocio.

Sin duda, uno de los aspectos más importantes y básicos para que una empresa pueda alcanzar un nivel de competitividad como la que estos tiempos requieren, es la posibilidad de integrar eficientemente los recursos humanos con los físicos y financieros. La calidad de los productos o servicios de cualquier empresa está sustentada hoy en la capacidad de mantener operando establemente sus sistemas de trabajo, y para lograrlo se necesita contar con personas capacitadas y fundamentalmente motivadas para hacer el mejor trabajo.

 

Volver a Planificación

Última Actualización 20/02/2005

Hosted by www.Geocities.ws

1