Impacto de las Tecnologías de Información en los

Centros de documentación e Información

Juan Vicente Mijares S.

Introducción.-

Nadie puede negar el impacto que el desarrollo de las nuevas tecnologías ha tenido sobre la sociedad en general. Nos encontramos inmersos en lo que muchos han llamado, la sociedad del conocimiento y la información ha encontrado una plataforma de apoyo bastante adecuada con la aparición de las nuevas herramientas de la Tecnología de Información  y en especial las referidas a la producción, control, acceso, recuperación, conservación y diseminación de información.

Esto representa para los centros de documentación e información un tremendo  reto que les plantea convertirse en entes más dinámicos y capaces de suplir de una mejor manera, las potenciales demandas de información.

El acceso a bases de datos, los bancos de datos, los discos compactos, la representación de la información multimediatica , los desarrollos de software para la gestión documental que posibilitan almacenar gran cantidad de información y por último la aparición de Internet,  han modificado y cambiado la tradicional perspectiva de los servicios que ofrecen las unidades de información, como los son los Centros de Documentación.  Este cambio puede verse desde dos perspectivas:

Aunque en principio se hubiera podido concebir la idea de que la profesión del documentalista desaparecería con la irrupción de la información electrónica y de las bibliotecas virtuales, al apresuradamente afirmar que las actividades tradicionales efectuadas por los bibliotecólogos quedarían sin sentido,  los hechos presentes por el momento nos han traído la repuesta a aquella inquietud, pues sin lugar a dudas actualmente se puede afirmar que la cultura digital y la cultura impresa aun coexisten, y toda vía no se vislumbra una separación radical entre estos soportes de información, implicando que el nuevo profesional deberá mantener ciertas cualidades tradicionales e incorporar el manejo de la nuevas tecnologías, como así también aplicar herramientas de administración y gestión de documentos para responder eficazmente a los requerimientos de la actual sociedad. El nuevo gestor de información tiene que aplicar el ingenio (ingenio: espíritu de invención, facultad para discurrir o crear con prontitud y facilidad. Aplicar atentamente la inteligencia para salir de una dificultad) a fin de optimizar todo cuanto compete a información y darle un valor añadido que genere conocimiento. Ello implica la introducción de la creatividad para la innovación y la consolidación de los servicios de información. Significa analizar las posibilidades de los productos que los servicios de información proporcionan para un mayor y mejor provecho por parte del usuario. Creatividad que se plasma sobre todo a la hora de poner en práctica los conocimientos de modo que conduzcan a la consecución de los objetivos de los servicios de información aportando además beneficios globales a la institución en la que se encuentren enmarcados.

Durante décadas, los centros de documentación y  el resto de las unidades de información,  han sido el espacio natural para que miles de usuarios se acerquen para consultar los libros necesarios para satisfacer sus necesidades de información. La aparición de las Nuevas Tecnologías,  ha replanteado su directriz hacia las tendencias actuales pues estos centros se convierten en espacios democratizadores de la cultura, es decir, donde todo ciudadano puede acceder al conocimiento e incluso a las nuevas tecnologías como la computadora, bases de datos, soportes multimediaticos e internet, sin hablar del nuevo concepto de centros  digitales y virtuales, que genera un comportamiento mas complejo en cuanto a su dinamismo, pues ya no es necesario tener una búsqueda de información presencial en un centro, sino que el centro del futuro estará en la capacidad de llegar al usuario.

Conclusión.-

El punto de partida está basado en una reflexión sobre el modo de mejorar y ampliar la oferta de servicios y productos de los servicios de información. Es decir el impacto de las nuevas herramientas tiene que influir directamente en los servicios que ofrecen los centros de documentación a sus usuarios.  Por ello, la primera de las conclusiones es la necesidad de un profundo cambio en la actitud de los profesionales de estos servicios para que verdaderamente surtan efecto las transformaciones necesarias cara a la mejora continua de estas instituciones. Bibliotecarios y documentalistas están obligados, en alguna medida, a "inventar" de nuevo su profesión y romper ciertos moldes tradicionalmente unidos a sus servicios y que han afectado a la percepción y, consecuentemente, al uso que la sociedad ha hecho de ellos. Bibliotecarios y documentalistas, gestores de información que, en definitiva, cumplen dos funciones: una operacional - la más reconocida, de dar respuesta a necesidades concretas- y otra estratégica - que va más allá y le lleva al diseño de nuevos servicios y productos y a una correcta canalización de la comunicación con el usuario -

Hay que analizar además el cambio desde el punto de vista del usuario de los servicios de información, las modificaciones de su comportamiento, sus necesidades y cómo conseguir su satisfacción como cliente que es. Es vital la activa incorporación del usuario a los procesos documentales y la consideración como impulso a la hora de crear los nuevos servicios y como eje en torno al cual giran las tareas que suponen dichos procesos.

Se trata, en definitiva, de analizar qué papel desempeña el gestor de los servicios de información en esta sociedad de la información del final del milenio, qué papel juega el usuario de los mismos y el papel de los servicios en sí en el contexto de la nueva economía del conocimiento.

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