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I. PREPARACION (Te ayudará a
tener una actitud corporal y espiritual):
Por la Señal de la Santa Cruz + de nuestros enemigos + líbranos Señor Dios
Nuestro+ Amén.
Pónte en presencia de Dios : "Señor mío y Dios mío, creo firmemente que
estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido
perdón de mis pecados y Gracia para hacer con fruto este rato de oración.
Madre mía Inmaculada, San José mi padre y señor, ángel de mi guarda
interceded por mí".
II. DIALOGANDO CON EL SEÑOR:
Realiza una oración personal... con tus propias palabras...que salgan de
tu corazón. Puedes dar pie al diálogo con el Señor apoyándote en las
siguientes reflexiones del Santo Padre Juan Pablo II:
Todo el que quiera comenzar un camino de perfección no puede renunciar a la
cruz, a la mortificación, a la humillación y al sufrimiento, que asemejan al
cristiano con el modelo divino que es el Crucificado.
/// Reflexiona el párrafo anterior y dialoga con el Señor ///
La santidad consiste, además, en la vida de ocultamiento y de humildad: saberse
sumergir en el trabajo cotidiano de los hombres, pero en silencio, sin ruidos de
crónica, sin ecos mundanos.
/// Reflexiona el párrafo anterior y dialoga con el Señor ///
La santidad del hombre es obra de Dios. Nunca será suficiente manifestarle
gratitud por esta obra. Cuando veneramos las obras de Dios, veneramos y adoramos
sobre todo a Él mismo, el Dios Santísimo. Y entre todas las obras de Dios, la
más grande es la santidad de una criatura: la santidad del hombre.
/// Reflexiona el párrafo anterior y dialoga con el Señor ///
III. ALIMENTANDO AL ESPIRITU:
Jesucristo tiene ahora muchos amadores de su reino celestial, mas muy pocos que
lleven su cruz.
Tiene muchos que desean la consolación, y muy pocos que quieran la
tribulación.
Muchos compañeros halla para la mesa, y pocos para la abstinencia.
Todos quieren gozar con El, mas pocos quieren sufrir algo por El.
Muchos siguen a Jesús hasta el partir del pan, mas pocos hasta beber el cáliz
de la pasión.
Muchos honran sus milagros, mas pocos siguen el vituperio de la cruz.
Muchos aman a Jesús, cuando no hay adversidades.
Muchos le alaban y bendicen en el tiempo que reciben de El algunas
consolaciones: mas si Jesús se escondiese y los dejase un poco, luego de
quejarían o desesperarían mucho.
Tomado de "Imitación a Cristo" de Tomás de Kempis
IV. DESPEDIDA
Concluye este momento de oración diciendo:
"Te doy gracias Dios Mío por los buenos propósitos, afectos e
inspiraciones que me has proporcionado en este rato de oración. Te pido ayuda
para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada, San José mi padre y señor, ángel
de mi guarda interceded por mí. Santa María esperanza nuestra, asiento de la
sabiduría, ruega por nosotros."
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