44. Nuestra Señora Del Perpetuo Socorro y San Cirilo de Alejandría
Nuestra Señora Del Perpetuo
Socorro
La devoción a Ntra. Señora del Perpetuo Socorro se extendió mucho por el
año de 1870, gracias al celo de la Congregación del Santísimo Redentor. Los
hijos de San Alfonso Ma. de Ligorio, durante 91 años, formaron una
congregación muy devota de la Santísima Virgen. Adoptaron como emblema de esta
devoción, la imagen de Ntra. Señora del Buen Consejo, a quien también
tributaron especial honor los ermitaños de San Agustín. En 1866, la Virgen
confió a los redentoristas el tesoro de una de sus imágenes milagrosas: Ntra.
Señora del Perpetuo Socorro.
Era una pintura en madera, de estilo bizantino, del siglo XIII. La Virgen lleva
en su brazo izquierdo al Niño con expresión azorada, porque el Arcángel
Gabriel le presenta cuatro clavos y una Cruz. Esta pintura había sido llevada a
Roma, hacia finales del siglo XV, por un mercader de Creta y colocada en la
Iglesia de San Mateo in Merulana, en 1499. Allí fue honrada hasta 1812. En esa
fecha fue demolido el viejo santuario, por lo que la imagen gloriosa permaneció
en la penumbra y el secreto de un oratorio de padres agustinos. En 1866, bajo el
generalato del reverendísimo padre Mauron, los redentoristas obtuvieron de Pío
IX la imagen venerable que colocaron en su iglesia dedicada a San Alfonso, sobre
el Esquilino, entre San Juan de Letrán y Santa María la Mayor, en Roma.
Innumerables han sido las gracias obtenidas por la mediación de esta santa
imagen.
La figura de la Virgen tiene una expresión grave y melancólica. Parece decir a
los que la contemplan: "Ved cómo mi Jesús tiene miedo: es por
vosotros... y yo también tengo miedo por vosotros... ¿Por qué no me pedís
con todo vuestro corazón que os socorra?"
¿No es Ella el "auxilio de los cristianos", el "socorro de los
cristianos",
como dicen las letanías marianas? Nuestra Madre del Cielo no demanda sino venir
en nuestra ayuda, en todo tiempo, en todo lugar.
San Cirilo De Alejandría, obispo y doctor de la Iglesia
(370-444) San Cirilo, obispo de Alejandría, está íntimamente ligado con
el Concilio de Efeso, durante el cual fue condenado Nestorio, que le negaba a la
Virgen María el título de Madre de Dios (431). La posteridad lo ha aclamado
como “el invencible defensor” y el cantor lírico de la maternidad de la
Virgen María.
San Ladislao
(1040-1095) Ladislao pertenecía a la dinastía de los Arpad, que reinó en
Hungría de los siglos XII al XIV. Su reinado fue relativamente tranquilo. No
deseaba la guerra sino cuando no tenía más remedio. Sin embargo, era un buen
estratega, muy valiente, y destacaba entre todos sus soldados. Derrotó a todos
sus enemigos y pudo ensanchar sus dominios.
Ladislao era sabio, virtuoso, justo y magnánimo. Se hizo querer tanto de su
pueblo que se convirtió tras su muerte en una figura legendaria.
* Acudamos, pues, en este día, a la Virgen del Perpetuo Socorro, con la
confianza de un niño, a presentarle todas nuestras necesidades, problemas,
angustias y debilidades que nos aquejan, confiando en que Ella nos socorrerá.