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38. San Luis Gonzaga, religioso
(1568-1591) Nació el año 1568 cerca de Mantua, en Lombardía, hijo de los príncipes
de Castiglione. Su madre lo educó cristianamente y no tardó Luis en mostrar
inclinaciones poco comunes para la virtud. Tendría doce años, cuando dicen los
autores que a esa edad ya había llegado a la cumbre de la contemplación.
Pasaba largas horas ensimismado en la oración y trato divino. Huía siempre que
podía de todos los pasatiempos mundanos y de todos los festejos que era natural
que abundaran en su ambiente y en su misma casa. Cuenta un criado que cuando le
llamaban con su título de príncipe y señor, les decía con gran amabilidad:
"Servir a Dios es mucho mas glorioso que poseer todos los principados de la
tierra". Era el heredero del Principado de Mantua y Príncipe del Sacro
Imperio. Con su virtud extraordinaria había dejado atónitas a las cortes de
Madrid, Florencia, Pavía, Mantua... y a pesar de ello no se sentía atraído
por tantas vanidades, y solía repetir: ¿"Qué es todo esto para la
eternidad? Señor, ayúdame a no olvidar nunca el fin para el cual me has
creado".
En todas partes dio muestras de madurez de juicio superiores a sus años,
así como de una elevada santidad. Imitaba los ejemplos de los santos
conforme se describía en los escritos de entonces. Lo admirable en Luis era la
extraordinaria tenacidad y fuerza de voluntad con que siguió las indicaciones
de la voluntad de Dios. Tuvo el don de la oración, siendo Dios su principal y aún
su único Maestro. En 1583 ingresa en la Compañía de Jesús. Era de ingenio
pronto y perspicaz y sobresalió en sus estudios de Filosofía y Teología. Murió
a la edad de 23 años en 1591 antes de llegar al sacerdocio y fue beatificado
por el Papa Gregorio XV, en 1727 fue canonizado y en 1926, el Papa Pío XI lo
nombró Patrono de la Juventud cristiana.
* Señor: "ya que no pudimos imitar a San Luis en la inocencia, que por lo
menos lo logremos imitar en la penitencia. Amén".
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