32. Santa Germana, Santa María Micaela del Santísimo
Sacramento, Beata Yolanda
Santa
Germana
A Germain Cousin se le puede llamar “la Cenicienta del Santoral”. Nació en
un pequeño pueblo cerca de Touluse, Francia,, y al quedarse huérfana, se tuvo
que ir a vivir con su hermano mayor cuya esposa la trató siempre con gran
dureza y desprecio por ser Germana lisiada y escrufulosa. La mandaban a cuidar
el rebaño y allí, entre las ovejas, se pasaba los días rezando y teniendo
largos coloquios con Dios y con la Virgen.
El cura del pueblo le confió labores de catequesis para los niños y de ellos
también soportaba burlas y maltratos con dulzura y paciencia. Cuando murió, a
los 22 años, se produjeron numerosos milagros y su sepulcro pasó a ser centro
de peregrinaciones de la región. Es la patrona de las pastoras.
Santa María Micaela del Santísimo Sacramento, Virgen
(1809-1865) Nació en Madrid en el seno de una familia de la nobleza. Vivió con
su hermano, siendo éste embajador en Paría y Bruselas. Vuelta a Madrid, fundó
la Congregación de las Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad,
dedicada a la recogida y formación de chicas jóvenes abandonadas y a la
adoración perpetua del Santísimo Sacramento. Tuvo que sufrir numerosas
contradicciones y calumnias, pero su fundación se extendió con gran fruto.
San Vito o Guido
Sufrió martirio en Matera, Italia, en los primeros siglos. Los alemanes
empezaron a venerarlo a partir del año 836 cuando sus reliquias llegaron a la
abadía de Corvey, Sajonia. Entre los santuarios que se alzaron en su honor,
destaca Dresselhaussen, que llegó a ser muy famoso en el siglo XIV durante una
epidemia que arrasó Alemania y los Países Bajos. Desde entonces aesta
enfermedad recibió el nombre de “Baile de san Vito”.
Beata Yolanda o Helena
(+1299) Hija de Bela IV, rey de Hungría. Se casó con el duque de Kalisz
mientras que su hermana Cunegunda hacía lo propio con Boleslao, rey de Polonia.
Ambas enviudaron el mismo año e ingresaron en la Orden de Santa Clara. Yolanda
murió siendo abadesa del convento de Gnesen, que había sido construido por su
difunto marido.
* Trata hoy a las personas impertinentes o prepotentes con paciencia y dulzura,
siguiendo el ejemplo de Santa Germana