ACCIÓN CATÓLICA ARGENTINA

--SECCIÓN JÚNIORES--

PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ

Hoy es Santo Tomás, Apóstol y Beato Raimundo - Si quieres ver su historia haz un click aquí

 

Volver al Inicio

Institucional

Actividades

Quienes somos?

Documentos

Donde estamos?

Mandanos un mail

Oraciones oficiales

El Santo Rosario

El Santo del día

Links

 

17 de Junio de 2001

Domingo 17 de junio de 2001
SEMANA 11 DEL TIEMPO ORDINARIO - Ciclo C
Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo
Color blanco

Primera lectura Gn. 14, 18-20:
Entonces Melquisedec, rey de Salem, trajo pan y vino, pues era sacerdote del «Dios Altísimo». Melquisedec bendijo a Abram, diciendo: «Abram, bendito seas del Dios Altísimo, Creador del cielo y de la tierra. Y bendito sea el Dios Altísimo, porque entregó a tus enemigos en tus manos.» Y Abram le dio la décima parte de todo lo que llevaba.


Salmo Sal. 109, 1-4:
Palabra del Señor a mi señor:
"¡Siéntate a mi derecha
y ve cómo hago de tus enemigos
la tarima de tus pies!"

Desde Sión extenderá el Señor
el cetro de tu mando:
domina en medio de tus enemigos.
"Tuyo es el principado
desde el día de tu nacimiento;
de mí en el monte sagrado tú has nacido;
como nace el rocío de la aurora".

Juró el Señor y no ha de retractarse:
"Tú eres para siempre sacerdote
a la manera de Melquisedec".

A tu diestra está el Señor,
aplasta a los reyes en el día de su cólera;
juzga a las naciones: está lleno de cadáveres,
y de cabezas rotas a lo ancho de la tierra.
El bebe del torrente, en el camino,
por eso levanta su cabeza.


Segunda lectura 1 Cor. 11, 23-26:
Yo he recibido del Señor lo que a mi vez les he transmitido. El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó pan y, después de dar gracias, lo partió diciendo: «Esto es mi cuerpo, que es entregado por ustedes; hagan esto en memoria mía.» De igual manera, tomando la copa, después de haber cenado, dijo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Todas las veces que la beban háganlo en memoria mía.»
Fíjense bien: cada vez que comen de este pan y beben de esta copa están proclamando la muerte del Señor hasta que venga.

Evangelio Lc. 9, 11-17:
Pero la gente lo supo y partieron tras él. Jesús los acogió y volvió a hablarles del Reino de Dios mientras devolvía la salud a los que necesitaban ser atendidos.

El día comenzaba a declinar. Los Doce se acercaron para decirle: «Despide a la gente para que se busquen alojamiento y comida en las aldeas y pueblecitos de los alrededores, porque aquí estamos lejos de todo.» Jesús les contestó: «Denles ustedes mismos de comer.» Ellos dijeron: «No tenemos más que cinco panes y dos pescados. ¿O desearías, tal vez, que vayamos nosotros a comprar alimentos para todo este gentío?» De hecho había unos cinco mil hombres. Pero Jesús dijo a sus discípulos: «Hagan sentar a la gente en grupos de cincuenta.»
Así lo hicieron los discípulos, y todos se sentaron. Jesús entonces tomó los cinco panes y los dos pescados, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, los partió y se los entregó a sus discípulos para que los distribuyeran a la gente. Todos comieron hasta saciarse. Después se recogieron los pedazos que habían sobrado, y llenaron doce canastos.


Hosted by www.Geocities.ws

1