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LAS DOS PERLAS Un maestro espiritual estaba meditando a la orilla
del río, cuando llego un discípulo y le dio dos enormes perlas, como
prueba de respeto y devoción. El santo hombre abrió los ojos y tomo una de las
perlas con tan poco cuidado, que esta rodó hasta caer al río. Horrorizado, el discípulo se zambullo en el agua
para recuperarla. Buceo sin tregua hasta la noche pero no consiguió dar
con ella. Al fin, completamente empapado y exhausto, saco al
maestro de su meditación y le dijo: Tu viste donde cayo. Indícame el lugar exacto para
que yo pueda encontrarla. El buen hombre tomo la otra perla, la lanzo al río y dijo: "Justo allí". . |