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PALABRA DE HONOR Alejandro el Grande, rey de macedonia, durante su
expedición conquistadora del Asia, encontró una gran resistencia
frente a la ciudad de Lampasco. Aquellos ciudadanos, aún conociendo la
fuerza de los ejércitos del gran rey, detuvieron tesoneramente sus
marchas triunfales. Alejandro, humillado e indignado, decidió arrasar
la ciudad. Un célebre historiador de Lampasco, llamado Anaxímenes, que
había sido uno de los maestros de Alejandro, fue a verlo para conseguir
la revocación de aquella terrible decisión. Alejandro al verlo, adivinó lo que iba a pedirle. Y sin vacilar le dijo: Os juro, oh maestro, que por
esta vez haré lo contrario de lo que me venís a pedir. Entonces Anaxímenes,
seguro de que Alejandro cumpliría . |