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LA RECOMPENSA Cuenta la historia de la animalidad que en una
ocasión cayeron a una olla llena de leche dos desafortunadas ranitas.
Al poco rato, una de ellas, cansada de luchar, cerro sus enormes ojos,
pensó en sus renacuajos y en el sapo glotón, cruzó sus largas patas y
se dejó morir. La otra ranita continuó braceando insistentemente. . |