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ARZOBISPOS DE SANTAFÉ DE BOGOTÁ EN LA ÉPOCA COLONIAL. FRAY JUAN DE LOS BARRIOS: 1563 a 1572. Cuando Pío IV erigió el arzobispado de Santafé, el virtuoso prelado era ya obispo de Santa Marta desde 1552. Promovido a la silla metropolitana, abrió la lista de veinticinco arzobispos coloniales hasta 1817. Inició y adelantó la construcción de la primera iglesia-catedral, que se derrumbó antes de su inauguración. Santafé recogió su último aliento. FRAY LUIS ZAPATA DE CÁRDENAS: 1573 a 1590. Fundó el colegio-seminario de San Luis, que se extinguió a su muerte, ocurrida en Santafé. Reunió un sinodo diocesano y ordenó la construcción de un templo en Chiquinquirá para la veneración de la milagrosa imagen de la Virgen María. Durante la epidemia de viruela que azotó al país en 1587, se hizo sentir por su gran caridad. Murió en Santafé a edad muy avanzada. FRAY BARTOLOMÉ LOBO GUERRERO: 1599 a 1609. Trasladado a Santafé de la sede de México, fue su obra magna la creación del colegio de San Bartolomé. Fue promovido a la sede de Lima, en donde rindió su meritoria vida en 1622. SEÑOR PEDRO ORDÓÑEZ FLÓREZ: 1613 A 1614. Su corta presencia de un año en la silla arquidiocesana no le dio tiempo para desarrollar labor alguna que pasara a la historia. Murió en Santafé. SEÑOR HERNANDO ÁRIAS DE UGARTE: 1618 a 1625. Uno de los primeros frutos de la selección que diera Santafé, lugar de su nacimiento. Educado en España, recibió la investidura sacerdotal en Chile; ocupó las sedes diocesanas de Panamá y de Quito y fue luego promovido a Santafé. Sobresalió por su celo apostólico y por su amor por los indios; asimismo se llamaba Hernando Indio. Reunió concilio provincial; fue trasladado a Charcas y luego a Lima, en donde falleció en 1638. SEÑOR JULIO CORTÁZAR: 1627 a 1630. Activó la reconstrucción de la catedral y construyó la casa para el capítulo metropolitano. Murió en Santafé. SEÑOR BERNARDINO DE ALMANSA: 1631 a 1633. Noble limeño, fue el apóstol de la caridad durante la Peste de Santos Gil, víctima de la cual murió en Leyva. FRAY CRISTÓBAL DE TORRES: 1635 a 1654. Su notabilísima fundación del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, es título más que suficiente para su inmortalidad. Descolló por su celo apostólico y por su amor a los indios. Sus cenizas reposan en el recinto del famoso instituto. FRAY JUAN DE ANGUIANO. 1661 a 1678. Era hijo de Lima. Fue otro apóstol de la caridad. Murió nonagenario en Santafé. SEÑOR ANTONIO SANZ LOZANO: 1681 a 1688. Ex-rector de la universidad de Alcalá de Henares, era un insigne letrado. Del obispado de Cartagena fue promovido a la silla metropolitana. Lo sorprendió la muerte en Tunja. FRAY IGNACIO DE URBINA: 1690 a 1703. Estricto mantenedor de la disciplina eclesiástica, quiso también acabar con la malsana bebida chibcha, prohibiendo su uso bajo excomunión, providencia que hubo de revocar; falleció en Santafé. SEÑOR FRANCISCO COSSIO Y OTERO: 1705 a 1714. Y FRAY FRANCISCO DE RINCÓN: 1718 a 1723. Prelados ambos que ejercieron simultáneamente con el gobierno de la arquidiócesis la presidencia de la Nueva Granada. Ningún hecho notable distinguió su paso por la silla metropolitana. Uno y otro dejaron de existir en Santafé. SEÑOR CLAUDIO ÁLVAREZ DE QUIÑONES: 1731 a 1736. Edificó el palacio del arzobispado, impulsó la educación de las clases pobres y fue muy caritativo. Murió en Santafé. FRAY JUAN GALAVIS: 1739 Y FRAY DIEGO FERMÍN VERGARA: 1741 a 1744. La corta presencia de estos dos prelados en la sede, ocasionada por sus muertes prematuras en Santafé, no les permitió dejar huellas de significación. SEÑOR PEDRO FELIPE AZÚA: 1748 a 1754. Nacido en Chile. Reaccionó contra la poca disciplina del clero, protegió a los indios y dictó enérgicas providencias contra el uso de la chicha. Viajaba a España cuando lo sorprendió la muerte en Cartagena. SEÑOR JOSÉ JAVIER ARAUS: 1754 a 1764. Otro prelado que no se hizo notar por nada importante en su gobierno de la arquidiócesis. Murió en Santafé, a donde fue promovido del obispado de Santa Marta. SEÑOR FRANCISCO RIVAS MAZO: 1768. No duró un año en la silla, pues falleció a los pocos meses de llegado a Santafé. FRAY AGUSTÍN MANUEL CAMACHO: 1771 a 1774. Tomó especial interés en la reducción y evangelización de los motilones, de acuerdo con el virrey Guirior. Convocó un concilio provincial que no alcanzó a presidir por su muerte, ocurrida en Santafé antes de la reunión. SEÑOR FRANCISCO ALVARADO Y CASTILLO: 1776 a 1777. Como obispo de Cartagena, presidio el concilio convocado por el señor Camacho. Luego fue promovido a Santafe, silla que dejo para pasar a la de ciudad Rodrigo, en España. SEÑOR ANTONIO CABALLERO Y GÓNGORA: 1778 a 1789. Su brillante actuación como arzobispo primero y como virrey después, tiene la tacha de haber intervenido en forma equívoca con los ingenuos comuneros del Socorro. Trajo al país importantes obras de arte de las cuales muchas se conservan. Dejo ambos gobiernos, el espiritual y el temporal a causa de su promoción a la sede de Córdoba. Se dijo que en esta última época de su vida había sido distinguido por el pontífice con el capelo cardenálicio, dignidad que la muerte no le permitió recibir. SEÑOR BALTASAR JAIME MARTÍNEZ COMPAÑÓN: 1791 a 1797. Lo distinguieron dos grandes virtudes: la humildad y la caridad. Sostuvo a sus expensas las escuelas fundadas en Santafé por Ezpeleta y ayudó con sumas de consideración al colegio de La Enseñanza para señoritas. Falleció en Santafé. FRAY FERNANDO DEL PORTILLO Y TORRES: 1800 a 1804. Nada especialmente distinguió su gobierno del arzobispado. Murió en Santafé. SEÑOR JUAN BAULISTA SACRISTÁN: 1816 a 1817. Nombrado arzobispo desde 1804, solamente ocupo la silla en 1816, pero permanecio en Cartagena y en Guaduas, mientras Morillo estuvo en Bogota. Sin abandonar su opinion por la causa del rey, mantuvo una ecuanime tolerancia con los patriotas y defendio energicamente al clero de la extorsion que sufria bajo el tacon del clerigo Villabrille, sayon de Morillo. Su muerte ocurrida a principios de 1817 cerro la lista de metropolitanos coloniales. . |