EL LATIR DE DOS CORAZONES
Mrs. Starsk Blondie
El
corazón de Starsky se detiene a causa de las múltiples heridas por el
ataque
de los hombres de Gunther y a pesar de la atención recibida.
El
corazón de Hutch se detiene al escuchar las palabras de Dobey "Será mejor
que vengas..."
Los
médicos con sus maniobras luchan por hacer reaccionar el corazón de Starsky.
La
angustia por haber abandonado a su compañero-amigo-hermano hacen reaccionar al
corazón de Hutch.
Starsky
lucha entre irse y quedarse, entre vivir o morir.
Hutch
lucha por llegar a tiempo al hospital, por llegar a su lado.
El
corazón de Starsky comienza a latir por sí solo nuevamente para quedarse, para
vivir.
El
corazón de Hutch late fuertemente al entrar al piso de Cuidados Intensivos en
ese momento.
Los
dos corazones laten fuertemente luego de este milagro de vida.
******
Atrás quedó el amargo episodio del atentado, aunque
sólo por el transcurso de los días, porque dentro de Hutch sigue estando la
angustia y el sentimiento de culpa por no haber protegido a Starsky como debía
y pensando que por esa estupidez podía haber perdido a la persona más
importante en su vida. Sí, con lo ocurrido Hutch comprendió que en toda su vida
no había tenido a nadie que le importara tanto como su compañero.
Retrocediendo a los tiempos de la Academia, cuando
se conocieron, recuerda los grandes momentos que pasaron juntos. Tuvieron
algunas diferencias al principio, por supuesto, debido a sus orígenes
diferentes y a su forma de ser tan distinta. Sin embargo, la pasión por lo que
estaban haciendo y por lo que querían llegar a hacer en el futuro, los había
unido creando un vínculo muy fuerte que ni el rechazo de Vanessa, su esposa en
ese tiempo, los había podido separar. Al contrario, su matrimonio tan
complicado y su siguiente divorcio sólo consiguieron unirlos más. Starsky fue
el gran apoyo para Hutch para seguir adelante. <Sí, Starsk, sin tu apoyo, no
habría salido del pozo en el que me dejó Van al abandonarme>, se sonríe
pensando en aquéllos momentos en que Starsky supo exactamente cómo confortarlo.
"Hey, ¿soñando despierto?", pregunta
Starsky regresando del baño con movimientos lentos.
"¿Eh?, oh sólo recordaba viejos tiempos",
responde Hutch volviendo a la realidad.
"Parece que eran momentos agradables, porque tu
expresión era muy placentera", agrega Starsky inclinándose para sentarse
en el sofá junto a él.
"Déjame ayudarte", dice Hutch
enderezándose para alcanzarlo y ayudarlo.
"¿Cuándo vas a aceptar que puedo moverme
solo?", pregunta Starsky frunciendo el ceño, pero dejando a su amigo que
lo ayude. Obviamente él siente que Hutch necesita estos pequeños gestos para
sentirse útil y remediar esa falta de atención que según él casi le cuesta la
vida.
"Ya sé que estás mejor, Starsk. Has progresado
en forma increíble. Tienes a todos los médicos y al fisioterapeuta
impresionados por la rapidez con que has recuperado la movilidad. Pero..."
"Pero tú, rubio no puedes dejar de sentirte mal
por lo ocurrido. No importa cuántas veces te diga que no fue tu culpa. No importa
cuántas veces te repita que no podías haber hecho nada más y que en realidad yo
tenía que haber sido más rápido y debí cubrirme con el auto", dice Starsky
mirándolo a los ojos. "No importa todo eso, ni que me veas avanzar en mi
recuperación...Siempre vas a insistir en tu sentimiento de culpa".
"Es difícil, Starsky. Sigo pensando que casi te
pierdo. Casi pierdo a mi mejor amigo, a mi hermano, a la persona por quien
daría mi vida y la persona que siempre estuvo junto a mí en todo momento
apuntalándome para que no cayera cuando estuve mal y riéndose conmigo cuando
estaba feliz".
"Y así seguiremos, Hutch. Tú también estuviste
a mi lado en las buenas y en las malas. En salud y enfermedad...Uy, cómo suena
eso", Starsky se sonríe poniendo rostro travieso. "Si alguien
escuchara esas palabras, pensaría que son los votos de nuestro
compromiso".
"¿Seguro que ninguna bala te dio en la
cabeza?", pregunta Hutch sonriendo. "Realmente pienso que estás más
loco que antes".
******
Los días siguen pasando y los progresos de Starsky
son asombrosos y así pronto tiene la autorización de los médicos para realizar
trabajo de escritorio. Dobey, sabiendo lo unidos que siempre fueron y que a
raíz del accidente se han hecho más dependientes el uno del otro, no necesita
que ninguno diga alguna palabra para saber que Hutch también hará trabajo de
escritorio hasta que su compañero pueda regresar a la calle a su lado y si esto
no ocurriera, entonces definitivamente será él quien haya perdido a su mejor
equipo de detectives en las calles. Hutch no aceptaría otro compañero y Starsky
no viviría tranquilo sabiendo que no es él quien está junto a Hutch para
protegerlo. Sin embargo, él también tenía sus esperanzas de no llegar a ese
punto y confiaba en que pronto tendría a sus dos muchachos trabajando juntos en
las calles nuevamente.
Con este regreso de Starsky a la actividad, la
convivencia lógicamente debía llegar a su fin. Starsky ya no necesitaba alguien
permanentemente ayudándolo, ya podía valerse por sí mismo. Y Hutch, por más que
no le gustara demasiado, lo entendía. En ningún momento lo hablaron demasiado,
sólo ambos dieron por sobreentendido que esa convivencia había sido durante la
convalecencia de Starsky.
Sin embargo, luego de ese tiempo juntos en una
situación tan difícil, la dependencia mutua -como lo había notado el capitán-
era mucho más fuerte. Apenas llegaban a sus apartamentos siempre uno o el otro
estaba telefoneando para comentar aunque fuera lo más tonto que se les
ocurriera en ese momento, sólo para escuchar la voz del otro. Pero, ninguno
quería reconocer que algo había cambiado en su interior, en lo que sentía por
el otro.
Hutch es el primero que a solas comienza a darse
cuenta que algo hay diferente en la necesidad de estar junto a Starsky. Al
principio piensa que era esa necesidad de seguir protegiéndolo, pero luego de
unos días de dormir solo en su apartamiento, una noche se despierta
sobresaltado por el sueño que había tenido. En ese sueño habían estado
ocurriendo una sucesión de situaciones a lo largo de su vida junto a Starsky,
momentos buenos en los que se habían divertido mucho y reído con ganas y otros
momentos malos, en los que siempre habían estado apoyándose mutuamente,
confortándose, intentando sacar el dolor en el otro. Precisamente recordando la
pena y el gran dolor que Starsky había sentido con la muerte de Terry, su mente
fue formando la imagen de ambos abrazados llorando y él tratando de consolar a
su amigo con palabras suaves susurrando en su oído. Lentamente su boca va
rozando la oreja debajo del cabello enrulado y deslizándose por la mejilla
hasta encontrar los labios de Starsky que aceptan ese beso y responden ansiosos
como algo esperado. La intensidad del beso parece tan real que es lo que lo
hace despertarse sobresaltado y casi sin aliento. "Por Dios, ¿qué diablos
pasa conmigo?...Creo que me estoy volviendo loco, Starsky y yo besándonos,
já!", dice en voz alta sonriéndose pensando en lo inverosímil de esa
situación. "Hutchinson, creo que el agotamiento que tienes te está jugando
malas pasadas...(suspira) Pero qué bien se sentía ese beso...Oh, ya basta de
tonterías!" salta de la cama y va al baño a refrescarse y luego va a la
cocina a buscar un vaso de jugo.
Cuando regresa a la cama, se recuesta en la almohada
y se queda mirando el techo un rato, pensando en la imagen del sueño y quiere
quitársela de la mente, pero no puede. Vuelve a pensar en todo lo vivido junto
a Starsky y en cómo él siempre fue la persona más importante en su vida.
Siempre le importó más estar con él porque siempre se entendieron y aunque
recuerda otra vez que al principio no habían congeniado, pronto habían
descubierto que tenían mucho en común y siempre habían tenido la meta de estar
juntos en la policía y habían luchado por conseguirlo. Y cuando al fin lo
habían logrado, la felicidad que habían sentido fue enorme y de ahí en más
habían luchado con más fuerza por sus ideales y complementándose en todo.
"Y ahora se me hace mucho más difícil estar lejos de ti, Starsk...Siempre
te quise...Siempre fuiste lo más importante en mi vida...Pero ahora
¿qué?...¿Por qué me duele tanto cuando nos separamos cada noche?...¿Por qué me
duele...cuando alguna de las oficiales femeninas se interesa en tu salud y...
(sacude la cabeza molesto con la idea de una mujer junto a Starsky)...¿Me pongo
celoso? ¿Sólo yo puedo preocuparme por ti? ¿Sólo yo puedo estar contigo?".
Siente un calor que le recorre el cuerpo al pensar en la cercanía de Starsky y
en el rostro que más le importa ver a su lado sonriendo y cuya mirada desearía
que fuera sólo para él. "Oh, Dios...Esto ya no es compañerismo, ya no es
amistad...¡Estoy...enamorado...de Starsky!"
Con este descubrimiento finalmente se queda dormido
nuevamente y a pesar de sentirse impresionado, se deja llevar por la
imaginación y repite en sus sueños ese beso que lo sobresaltó al principio y se
deja llevar por las sensaciones que ese y los besos que le siguen tienen en su
mente, en su corazón y en todo su cuerpo.
A la mañana siguiente, a pesar de lo placentero que
fue su sueño, comprende que es algo que no puede dejar salir a la superficie.
No sólo por lo que significaría para su reputación como policía, sino porque si
Starsky mismo supiera sus sentimientos, seguramente se espantaría y no querría
estar ni un instante más a su lado y lo repudiaría por el contacto físico que
había habido durante su convalecencia. Lo odiaría por haberlo tocado las veces
que lo había ayudado a higienizarse y a vestirse y pensaría que todo lo había
hecho para aprovechar la situación y eso los alejaría definitivamente. Y de una
cosa estaba completamente seguro, prefería vivir escondiendo sus verdaderos
sentimientos con tal de no correr el riesgo de perder a Starsky. La tarea no
iba a ser fácil, pero el poder seguir junto a él valía cualquier sacrificio.
******
Los días siguen pasando y Hutch hace un gran
esfuerzo durante las horas que está junto a Starsky intentando no variar en su
forma de actuar y que nada haga notar el cambio en sus sentimientos. Y en la
noche, en la soledad de su apartamiento, deja libre su imaginación y disfruta
soñando con algo que sabe que nunca se hará realidad, pero lo prefiere con tal
de seguir viendo a Starsky feliz y compartiendo sus vidas juntos.
Hasta ha tratado de no demostrar su molestia cuando
alguna mujer se acerca a Starsky o si él coquetea con alguna chica como lo ha
hecho siempre. Incluso hasta él mismo intenta disimular coqueteando con alguna
chica también. Todo parece funcionar a la perfección y la relación entre los
dos es tan buena o mejor que lo que había sido hasta el atentado de Gunther.
******
Starsky por su parte, sigue esforzándose al máximo y
siguiendo las indicaciones de los médicos al pie de la letra para poder
conseguir su meta más importante, poder regresar a las calles junto a Hutch.
Así, aún cuando está solo en su apartamiento intenta hacer algún otro ejercicio
para mantenerse en forma. Sabe que así como él siente que no sería el mismo
trabajando de por vida en un escritorio, tampoco su Hutch se sentiría completo
atado a un escritorio y tampoco aceptaría otro compañero. Y tampoco él mismo
estaría tranquilo sabiendo que su Hutch dependía de otro compañero para
protegerlo. De pronto se da cuenta de la forma en que se está refiriendo a
Hutch al pensar en toda esta situación. "¿Desde cuando soy el dueño de
Hutch?", se dice sonriendo mientras descansa recostado en el sofá.
"Pero no suena nada mal, después de todo...Debo reconocer que yo mismo me
siento que le pertenezco en cuerpo y alma...Soy capaz de cualquier sacrificio
con tal de estar junto a él y poder contar con su compañía, su amistad, su
amor...Si no fuera que si él seguía cuidándome, era como tenerlo prisionero
aquí adentro, hubiera demorado más mi recuperación...(suspira) Pero hubiera
sido egoísta de mi parte tenerlo encerrado aquí. No, es mejor así...No lo tengo
todo el día a mi lado, pero igual siempre estamos juntos de una forma u
otra...Hmmm, mi Hutch...Mi adorado y querido Hutch...Qué bien que se sentía
cuando me cuidabas y me ayudabas a bañarme y vestirme...Qué bien me sentí
siempre que me abrazaste y que me dejaste abrazarte. Ese contacto de nuestros
cuerpos juntos cuando nos reíamos y compartíamos una alegría o cuando nos
aferrábamos al otro buscando el apoyo y el confort que tanto necesitábamos en
los malos momentos...¿Habrá sido así para ti, Hutch?...¿Es tan importante para
ti el estar a mi lado como lo es para mí?" Sacude la cabeza como para
aclarar sus pensamientos. "Starsky, no te engañes", se dice.
"Sabes que Hutch también es capaz de cualquier cosa, es capaz de dar su
vida por tu seguridad, pero a lo que te refieres es a otro sentimiento...(se
sonríe dulcemente) Uff...cuánto me costó darme cuenta que mi amor hacia Hutch
ya no es de amistad y compañerismo solamente...No, me he enamorado de él desde
hace algún tiempo, no sé cuánto, pero ahora lo sé con seguridad...Yo que
siempre fui tan hombre y que me negaba a aceptar el amor entre dos personas de
igual sexo...resulta que termino enamorándome de mi compañero...jaja, ironías
de la vida".
Suena el teléfono y lo saca de sus pensamientos. Se
estira para atender. "Starsky".
"Hola, pareja", la voz alegre de Hutch del
otro lado. "Espero no interrumpir nada", agrega tímidamente pensando
en la última oficial que había visto conversando con Starsky muy animadamente
esa tarde en la jefatura.
"¿Qué podrías interrumpir, Hutch?",
pregunta Starsky sintiendo una gran paz al escuchar esa voz tan querida.
"Bueno, quizás podías estar acompañado...no
sé".
"Oh, sí, estoy con una rubia, pero no resultó
ser tan buena compañía como yo pensaba...", bromea.
"P-Perdona...", se disculpa Hutch
sintiendo que se le oprime el pecho al pensar en Starsky con otra mujer.
"¿Qué tengo que perdonarte? ¿Que me
interrumpiste mi descanso entre ejercicio y ejercicio y que me hiciste dar
cuenta que una cerveza no tiene el mismo sabor si se toma a solas en lugar de
tomarla juntos como tantas veces?"
"Oh...Y-Yo creí que...no me hagas caso",
se sonríe aliviado.
"¿Creíste que estaba con alguien?...No, Rubio,
no te preocupes. Estoy en buen estado físico, pero creo que igual, si quiero
tener todas mis energías para volver al trabajo en las calles contigo, será
mejor que no me dedique a las chicas...al menos no por ahora", se corrige
a tiempo, porque desearía haber dicho que sólo quería dedicarse a él de ahora
en adelante. Pero sabe que eso es imposible. Hutch se espantaría si supiera lo
que había descubierto. Si se enterara que realmente estaba enamorado de él, su
Hutch pediría ahí sí un cambio de compañero y quizás hasta de precinto con tal
de estar lejos de él.
"¿Starsk...pasa algo?", pregunta Hutch
preocupado ante el silencio que siguió a la última frase.
"¿Eh?, oh no...me distraje un instante...creo
que igual aún me falta un poco más de ejercicio para recuperarme
totalmente...Pero te aseguro, Rubio, que pronto vas a tener a tu compañero 100%
funcionando para cuidarte en la calle y vamos a seguir con nuestro trabajo en
serio y no más papeleo", dice animadamente.
"Espero ansiosamente ese momento, Gordo...Sé
que siempre voy a estar preocupado por tu seguridad, pero sé también que no serás
feliz detrás de un escritorio para siempre".
"Tú tampoco, Hutch...No nos engañemos, ¿eh?
Ambos sabemos que nuestra vida está en las calles y cuidándonos
mutuamente".
"Compañeros para siempre", dice Hutch
sintiendo alivio al saber que Starsky quiere seguir con él. Y si alguna vez se
enamora de alguna chica, él tratará de sentirse feliz por su amado sabiendo que
él será feliz también.
"Tú y Yo, Rubio, para siempre", agrega
Starsky también sintiendo alivio al saber que al menos de esa manera siempre va
a tener a su Hutch a su lado. Y si su Hutch se enamora, tratará de disimular
los celos que sentirá y se encargará de cuidarlo para que nadie lo lastime como
ya lo han lastimado en sus relaciones anteriores.
******
Pasa otro mes y finalmente llega el momento de la
evaluación final de Starsky. La opinión de los médicos tratantes es totalmente
favorable a su reintegro a la actividad normal, pero quienes darán la última
palabra son los integrantes de la Junta Médica del Departamento de Policía. Con
este fin, los médicos preparan un informe completo y detallado con los
resultados de todos los exámenes físicos y sicológicos, rayos-X y todo lo que
consideran necesario y que ayudará a una resolución favorable de la Junta.
La consideración de todos los detalles del informe
les lleva casi tres días, es una decisión muy importante en la cual no sólo
depende la seguridad de Starsky, sino también de la población al reintegrar a
un oficial que enseguida del atentado se había considerado desahuciado y que si
sobrevivía sería imposible que se recuperara completamente para regresar a la
actividad. Sin embargo, por los
informes que habían recibido de la evolución progresiva y ahora estos
resultados finales, habían mostrado que habían estado muy equivocados al pensar
que Starsky no regresaría. Y así, ante este milagro -como todos lo habían
considerado- la Junta resuelve reintegrarlo a la actividad completa con su
regreso como detective con todas las facultades y se lo comunican en una
entrevista personal a la cual sólo le permiten que lo acompañe el Ctán. Dobey
como su superior.
Luego de tanta ansiedad y tantos nervios, la alegría
por el logro conseguido es inmensa y a Starsky le cuesta salir de su asombro
cuando finalmente el Presidente de la Junta Médica le da el OK y lo felicita.
Dobey también está radiante no sólo por haber
recuperado a uno de sus muchachos que salió adelante a pesar de haber estado al
borde de la muerte y de hecho su corazón había parado varios minutos, sino
también porque nuevamente podría contar con su mejor equipo de detectives y de
personas que tenía junto a él. Felizmente había recuperado a sus "dos
hijos" que afortunadamente iban a enloquecerlo nuevamente con su forma de
actuar y su forma de hacer flexibles las reglas.
Hutch estaba sentado en uno de los bancos del
corredor junto a la entrada donde se había llevado a cabo la entrevista y su
ansiedad casi lo había hecho tirar la puerta abajo por la demora. Aunque en
realidad no había sido tan larga la reunión, para él había parecido un siglo.
En esa entrevista se jugaba el futuro de su amado y mientras esperaba se
imaginaba cómo podría esta vez confortarlo si la Junta no aceptaba el informe
de los médicos y no lo reintegraban.
La puerta se abre de pronto y lo hace saltar del
asiento y sus ojos se clavan en la puerta esperando ver a Starsky. Cuando lo ve
aparecer y ve la expresión de felicidad que hay en ese rostro y la alegría que
ilumina esos ojos que le gusta tanto mirar por el brillo que adquieren en esos
momentos felices, siente que no puede moverse porque siente que su propio
corazón está por estallar de alegría.
"¿No vas a decir nada, Rubio?", pregunta
Starsky al ver la expresión de Hutch y al encontrar con su mirada los hermosos
ojos de su amado que también se iluminan en los momentos de felicidad.
"¡Lo-Lo lograste, Gordo!", exclama
finalmente extendiendo sus brazos para abrazarlo.
"¡Lo logramos, Hutch!...Lo logramos juntos como
todo lo que hacemos, pareja", le dice aceptando ese abrazo y respondiendo
apretándolo con fuerza.
"¡Bienvenidos a la acción nuevamente,
muchachos!", les dice Dobey sacándolos de su mundo personal.
Se separan sin soltarse completamente, se sostienen
por un brazo y se ríen como con miedo de que sus miradas digan todo lo que
realmente están sintiendo en ese momento y temiendo que el otro se de cuenta y
salga corriendo.
"Gracias, capi", dice Starsky finalmente
volviéndose hacia Dobey.
"Gracias por su apoyo, señor", agrega
Hutch. "Otro superior, en su lugar me hubiera obligado a trabajar con otro
compañero mientras durara la recuperación de Starsky".
"¿Me creías capaz de torturarlos tanto,
Hutchinson?", se sonríe Dobey. "Lo hice también por mi tranquilidad.
No hubiera soportado a Starsky todo el tiempo persiguiéndome para saber si tu
compañero nuevo era bueno, dónde estabas, qué caso te había tocado. No quería
enloquecer más".
"Y yo que creí que realmente nos quería,
señor", bromea Starsky.
"Oh, ya basta. Bueno, váyanse y tómense los
próximos dos días libres para celebrar...Pero luego de esto, no esperen más
vacaciones por un buen tiempo, ¿entendido?"
"Clarísimo, señor", contestan los dos al
unísono.
******
Salen en el Torino rumbo a lo de Huggy para contarle
las noticias y luego de brindar con él por el regreso a la actividad y de
charlar un rato, deciden irse tranquilos un rato al apartamiento de Hutch.
En cuanto entran, Starsky deja su campera y su arma
en una silla y se deja caer en el sofá moviéndose con total naturalidad.
Hutch lo observa con satisfacción luego de haberlo
visto tantas veces hacer lo mismo y que su rostro se fruncía por algún tirón
muscular. Deja también su campera y su arma junto a las de su compañero y va a
la cocina a buscar algo que tenía reservado en la heladera pensando en esta
ocasión.
"¿Qué es eso?", pregunta Starsky
sorprendido cuando lo ve salir de la cocina con dos copas en una mano y una
botella de champagne en la otra.
"Lo tenía reservado para cuando llegara este
momento", responde Hutch acomodando las copas en la mesita del living y
empezando a destapar la botella.
"¿Tanta fe tenías?"
"¿Olvidas que estuve todo el tiempo a tu
lado?"
"¿Cómo podría olvidar tu apoyo?", dice
Starsky enfatizando sus palabras con su mirada.
"Te vi trabajar todo el tiempo y sabía que lo
lograrías...", agrega Hutch algo nervioso por la mirada directa de su
compañero. "Reconozco que a veces tuve miedo de hacerme tantas ilusiones,
pero cuando te veía que te esforzabas tanto..."
"Sabes que no lo hubiera podido hacer solo,
Hutch...El apoyo que me diste fue lo que más me hizo seguir adelante cuando perdía
las fuerzas".
"No digas tonterías. Lo que te llevó a seguir
fue que sabías que no podías seguir detrás de un escritorio por el resto de tu
vida".
"Y que te arrastraba a ti a lo mismo. Y eso
habría sido muy egoísta de mi parte porque sabía que no aceptarías otro
compañero...y yo tampoco iba a estar tranquilo sabiendo que otra persona iba a
estar cubriéndote la espalda...No podría confiar en nadie más que en mí para
ese trabajo", le dice mirándolo fijamente a los ojos con mucha dulzura.
<Porque quien más te ama como yo y se preocuparía tanto por tu
seguridad>, piensa sin poder decirlo en voz alta.
"En eso estamos un 100% de acuerdo, Gordo...No
cabe duda que si no regresabas...yo no iba a sentirme seguro con nadie
más", agrega Hutch respondiendo esa mirada también con mucha dulzura y
deseoso de gritar todo el amor que siente por ese hombre frente a él.
"Ejem...Bueno, ya que la tenías tan fría,
brindemos para evitar que se caliente", dice Starsky intentando desviar su
mirada porque teme haber dicho mucho con sus ojos y aunque le gustó mucho lo
que vio en los de Hutch, no quiere correr riesgos innecesarios.
"Se-Seguro, el champagne tiene que estar bien
frío", responde Hutch sirviendo las dos copas. "Porque has regresado
a la actividad", levanta la suya para brindar.
"Porque seguimos haciendo un gran equipo",
responde Starsky y chocan las copas antes de tomar un trago.
"Otro brindis por todo el equipo médico que se
encargó de tu tratamiento", dice Hutch y chocan nuevamente las copas.
"Y por Dobey, que siempre nos apoyó y no perdió
la confianza en que volveríamos a ser su mejor equipo de detectives",
agrega Starsky y vuelven a brindar.
Así bromeando siguen con algún otro brindis y casi
terminan toda la botella. El alcohol por supuesto no es suficiente para
emborracharlos, pero sí los alegra y los hace sentirse más libres para expresar
la felicidad que sienten en ese momento. Comienzan a hacer chistes y se ríen
con ganas recordando también anécdotas de tiempos pasados remontándose hasta la
Academia, sin saber exactamente porqué sus mentes volaron tanto.
"Ayyy, no puedo reírme más", dice Starsky
sosteniendo su abdomen y recostándose en el sofá quedando medio cuerpo sobre
las piernas de Hutch que estaba también casi sin aliento de tanta risa tirado
hacia atrás en el respaldo. "Se me van a abrir las heridas a pesar del
tiempo transcurrido".
"¿Es-Estás bien?", pregunta Hutch
preocupado enderezándose y mirándolo fijamente a los ojos.
"¡Claro que sí, tonto!", responde Starsky
girando sobre su espalda, quedando boca arriba y su cabeza bien apoyada sobre
las piernas de Hutch. "Hacía tiempo que no me divertía tanto...Hacía mucho
que no nos reíamos tanto, ¿no?"
"Cierto...Al fin podemos liberar todas nuestras
preocupaciones y toda nuestra ansiedad después del at...", no puede
terminar la palabra porque trae malos recuerdos y no quiere empañar ese
momento.
"Después del atentado...", Starsky termina
la frase por él. "No tienes que sentirte mal, Rubio...Ya todo terminó y sólo
es otro de esos momentos de peligro que pasamos", agrega suavizando su voz
y mirando a los ojos de Hutch.
"No fue como otro, Starsk...No importa que lo
quieras hacer parecer como algo intrascendente...ambos sabemos que no lo
es...Esta vez casi...mueres", dice Hutch con mucha angustia en su voz y
mirándolo a los ojos también.
"De hecho...estuve muerto unos minutos",
dice Starsky.
"No...No lo digas", le dice Hutch
cubriéndole la boca con su mano. "Cu-Cuando Dobey me avisó...lo que
pasaba...creí que...Oh, ya basta de hablar de cosas tristes", dice
evitando el tema y mirando hacia otro lado.
"No, a ambos nos hará bien
desahogarnos...Siempre estuviste controlándote para darme fuerza y no dijiste
bien lo que sentiste todo este tiempo...Creo que ahora es el momento de hacerlo
para que ambos estemos más seguros trabajando juntos nuevamente", le dice
tomándole el rostro por el mentón y volviéndolo para mirarlo de frente.
Hutch suspira y aprieta con fuerza la mano de
Starsky sobre su rostro. "Yo me sentí morir también...Y temía no llegar a
tiempo...sentí que te había fallado también en ese momento al dejarte solo en
el hospital".
"En ningún momento sentí que me hubieras
fallado, Hutch...Y creo que no morí en realidad...porque yo no quería
fallarte...dejándote solo y sintiéndote culpable por todo lo ocurrido", le
dice y se hace un silencio entre ambos y sólo los ojos hablan.
"¿T-Tan bien me conoces?", pregunta Hutch
finalmente tímidamente.
"Creo que hasta más que tú mismo, rubio",
responde con una sonrisa dulce. "¿Quién es la única persona capaz de
soportar todos esos cambios de humor que tienes?...No podía dejar que
torturaras a nadie más".
"¿Así que yo te torturé todo este
tiempo?", pregunta Hutch haciéndose el ofendido.
"Pero creo que...soy masoquista", dice
casi en un susurro, "porque quiero...que sigas...torturándome
siempre", agrega apoyando ahora su mano en la mejilla de Hutch y sin dejar
de mirarlo fijamente a los ojos.
Hutch responde esa mirada y por un instante le
parece ver en esos ojos la misma clase de amor que él siente por su amigo, pero
sacude la cabeza intentando sacar esa idea de su mente y desvía la mirada.
Starsky, por su parte, también sintió que la mirada
de su Hutch parecía decir que sentía lo mismo que él y al ver el tinte rosado
que había surgido en las mejillas y que desviaba la mirada, cree no
equivocarse. Entonces, decide arriesgar algo, después de todo podrá excusarse
con el champagne y la situación tan emotiva. Con su mano aún en la mejilla de
su amigo lo fuerza a volverse a mirarlo y lentamente levanta su rostro
acercándolo al de Hutch y empujándolo a él hacia abajo hasta que ambas bocas se
rozan suavemente. Como un choque eléctrico ambos retroceden un poco pero las
miradas se mantienen fijas en el otro y sin decir una palabra, esta vez ambos
se acercan hasta que sus labios se tocan nuevamente, pero esta vez en un beso
más intenso y que se va haciendo más profundo y las manos de ambos se mueven
sosteniendo la cabeza del otro en el lugar como evitando que escape.
"¿A-A qué se debió e-eso?", pregunta Hutch
casi sin aliento cuando finalmente se separan para poder respirar.
"Per-Perdona, Hutch", dice Starsky también
casi sin aliento. "Fue...un impulso...olvídalo, ¿si?", dice
enderezándose en el asiento y desviando la mirada.
"Tus impulsos...siempre tienen un motivo",
dice Hutch enderezándose también.
"Y ¿qué crees que es el champagne que
bebimos?", bromea Starsky mirándolo, pero se nota en su rostro la tensión
y los nervios por la situación. <Trata de disimular, Starsky o arruinarás
todo> piensa.
"Hemos bebido mucho más otras veces...y nunca
pasó algo así...", insiste Hutch. <Vamos, Hutch, trata de aclarar las
cosas, no pierdas esta oportunidad de confirmar lo que te pareció ver en él>
se dice para sí.
"Bueno...quería distraerte de tu preocupación
por el atentado...", sigue sonriendo "y lo conseguí, ¿ves?...Y ahora
será mejor que me vaya", agrega poniéndose de pie. "Hoy fue un día
muy estresante y realmente estoy cansado..." va a tomar su campera.
"Starsky, aguarda...", dice Hutch
acercándose y tomándolo del brazo para detenerlo. "Creo que aún no
terminamos esta conversación".
"Oh vamos, Hutch...¿qué más quieres
hablar?", dice Starsky levantando su rostro para mirarlo a los ojos.
"Ya te dije que fue un juego...¿quieres por favor dejarlo así?", sus
ojos suplican temiendo lo peor.
"No, no quiero...No me pareció...un juego,
Starsk...y quiero que lo aclaremos", dice Hutch sintiendo su corazón latir
con fuerza por la ansiedad ante la respuesta que desea escuchar.
"¿Para qué estropear las cosas?...Lo que podría
decirte...no creo que te guste escucharlo y...no quiero que me odies por
ello..."
"¿Cómo podría odiarte, Starsk?...Dudo que
hubiera algo que pudiera hacerme cambiar lo que siento por ti...",
insiste. "Si-Si te sirve de ayuda...yo también participé...En realidad
no...no me disgustó el beso..."
Starsky se sorprende al escuchar esas palabras.
Sintió sí que el beso había sido correspondido, pero la duda posterior en Hutch
lo había hecho pensar que había malinterpretado las cosas. Quita su mano de la
campera finalmente y se vuelve para enfrentarlo. "¿N-No te disgustó que
un...hombre t-te besara?", pregunta frunciendo el ceño.
"N-No eres...cualquier hombre,
S-Starsk...E-Eres la persona...más importante en mi vida", lo mira
fijamente a los ojos. "Eres la persona q-que más...quiero en el
mundo", se atreve a decir apoyando ambas manos sobre los hombros de
Starsky.
"Tú también eres la persona que más quiero,
Hutch, pero...", vuelve a bajar la mirada.
Esta vez es Hutch quien le toma el rostro por el
mentón y lo hace mirarlo nuevamente. "Pero qué, Starsk...Por favor díme lo
que creo...que quieres decirme...Por primera vez temo malinterpretar lo que veo
en tus ojos, tu rostro...en todo tu cuerpo".
Starsky apoya sus manos sobre las caderas de Hutch.
"Supongo que si no me echaste aún, en realidad sí puedo...decir lo que
realmente siento", suspira aflojando un poco la tensión y dejando que su boca
forme una sonrisa tímida. "Estoy enamorado de ti, Hutch...", dice
finalmente sin saber exactamente qué es lo que espera como respuesta.
Hutch al escuchar las palabras tan esperadas deja
escapar un gemido de placer y sorpresa a la vez y sin decir nada, se inclina
hasta que sus bocas se unen en un beso suave y dulce. Luego se endereza y se
miran a los ojos. "Gra-Gracias..."
"¿Gracias?", pregunta Starsky intrigado.
"¿Qué quiere decir eso? Ahora soy yo el que no entiende lo que quieres
decir con todos tus gestos, con todo tu cuerpo..."
Hutch se sonríe tímidamente y se sonroja. "Hace
tiempo que quería escucharte decir esas palabras...Cuando comprendí que mi amor
por ti ya no era sólo de amistad y de compañerismo, decidí ocultarlo por temor
a perderte...ufff...¡qué tonto que fui!", agrega sacudiendo la cabeza.
"A mí me pasó lo mismo, Rubio...Un día me di
cuenta que me había enamorado de ti y que te quería sólo para mí y pensé que la
única forma de no perderte era callar mis sentimientos y seguir como hasta
ahora para poder al menos tenerte como compañero...Y por eso me esforcé tanto
en recuperarme. No quería desperdiciar ni un instante sin tu compañía y tampoco
quería torturarte atado al lado de un inválido", levanta su mano y le
acaricia la mejilla.
"No me importaba cómo fuera nuestro futuro con
tal de poder estar juntos", dice Hutch ahora sonriendo más distendido.
"Pero por supuesto que viéndote sano nuevamente me hace mucho más
feliz".
"Además de que tendremos muchas más cosas para
hacer juntos si ambos estamos en buena condición física, ¿no lo crees?",
le hace una guiñada pícara.
"Creo que algo se nos podrá ocurrir",
acepta Hutch sonriendo inclinándose hasta apoyar su frente sobre la de Starsky.
"Claro que también será difícil tener que
escondernos del mundo que no entendería nuestra clase de amor", dice
Starsky.
"Si estuvimos escondiéndonos hasta ahora por
separado, no dudo que lo podremos hacer si estamos juntos 'Tú y Yo' como
siempre".
"Cierto, 'Tú y Yo' como siempre para enfrentar
lo que la vida nos brinde".
Lentamente los rostros se van acercando hasta que
sus bocas se unen en un beso ya sin ningún temor y libres para expresar su
amor, sabiendo que es correspondido. Ya se ocuparán de disimular frente a los
demás, pero en la seguridad de las cuatro paredes de sus apartamientos ya no
habrá más restricciones para expresar lo que sienten.
******
El
corazón de Starsky late con la fuerza que le da el amor que siente por Hutch y
la felicidad que le da el saber que es correspondido.
El
corazón de Hutch late con fuerza por saber que el amor que siente por Starsky
también es correspondido y por la felicidad que le da el haber llegado a tiempo
para disfrutarlo.
Los
dos corazones laten con mucha fuerza llenos de amor, vida y esperanza por un
futuro que los encontrará más unidos que antes.