MIEDO
Con el paso del tiempo
sólo me he dado cuenta que el miedo solo se presenta ante algo que no se
conoce, porque cuando algo ya lo hemos conocido, se sabe si gusta o no, si te
provoca alguna emoción, sentimiento, sea bueno o malo, compasión, amor, odio,
desprecio, pero es algo que podemos reconocer, sin dudar.
Lo que hablo es el miedo, un sentimiento fácil de quitar se es
que te molesta, pero… hay veces que el miedo te agrada, te hace sentir
adrenalina que es placentera. El miedo tiene dos caras, la que te da la emoción
y la que algunos quisiéramos dejar de sentir, el miedo a lo que no sabemos que
va a provocar.
Este tipo de miedo principalmente se presenta cuando creemos que
algo nos puede afectar, a nosotros mismos, a alguien de nuestra familia o a las
personas que queremos de verdad.
Es un sentimiento horrible, el no saber que va a pasar contigo o
con esa persona, cuando sientes que muchas cosas dependen de ti, de tus
acciones, el gran sentido de responsabilidad.
La mejor forma para alejar el miedo de tu vida, es el
enfrentarlo todo, sea bueno o malo, la responsabilidad, las consecuencias, las
aventuras, si seguimos siendo miedosos, incluso a conocernos a nosotros mismos,
nunca avanzaremos, nos quedaremos parados en el mismo lugar esperando a que
alguien nos salve de algo que solamente nos toca enfrentar a nosotros mismos.
Ya que has enfrentado esos miedos, esa angustia que te provocan
y alcanzas a conocer de dónde venía, por qué era provocado, entonces todo es
más fácil, puedes enfrentar y aceptar las cosas que se presentan, así para la
próxima vez que te veas en una situación similar, entenderás y reaccionarás más
rápido, sabrás que hacer.
Así es que la batalla contra el miedo, nos corresponde a
nosotros mismos, no podemos poner a nadie delante para que resuelva lo que nos
toca a nosotros, porque el miedo, lo sentimos cada uno y es seguro que los
demás no sienten igual, así es que en las manos de cada quien está la respuesta
al miedo.
Año 2000. Serena