| El vestido Estamos a mediados de septiembre. Do�a Rosario lleva ya unos d�as preocupada, porque est� a empezar el curso y los ni�os est�n poco menos que desnudos. Es hora de ir comprando ropas nuevas que despu�s hay mucho apuro en las tiendas. Un jueves, temprano por la ma�ana, sali� toda la familia Souto para Santiago. Al llegar, do�a Rosario fue directa a "Berce", la tienda de una amiga suya, que vende cosas para ni�os y siempre le hace una gracia. As� le compr� a Lelo unos pantalones. No le dej� escoger al ni�o: -Quiero estos, que son escuros y fuertes - dijo-. Total para que a los dos d�as me llegue a la casa con ellos todos sucios y deshilachados por la culera de andar arrastr�ndose... Lelo torc�a el morro. El queria de mejor gana unos que llevaba un mu�eco, que eran largos y que ten�an cintur�n. All� mismo le compr� tambi�n una chaqueta azul con botones de metal blanco y un abrigo con capucha. Quer�a llevarlo puesto, pero do�a Rosario mand� que le envolviesen todo. -Ya lo estrenar�s cuando empiece la escuela- dijo. Despu�s fueron a "Calzados Helsinki", donde compraron zapatos para todos. Don Ant�n compr� unas botas. Henrique tambi�n compr� calzado fuerte. Como las calles de Santiago llevan tanta agua en el invierno... -Para este -dijo Rosario refiriendose a Lelo- d�me unas botas reforzadas, a�n mejor me ser�a comprarlle unos zuecos. Para mi que anda a patadas con las piedras. Deshace la punteria a�n si no las calza. D�melas del treinta, as� lle tienen para cuando crezca. Cuando se dieron cuenta, Carme ya hab�a probado a escondidas m�s de veinte pared y todav�a no sab�a con que quedarse. Al pasar cerca de "Tecidos a Maragata" se pararon todos delante del escaparate. A Carme le llevaba los ojos una falda escocesa que llevaba un maniqu�. -Quiero una como aquella - dijo apenas pasaron la puerta para dentro. Y le dieron a probar siete o ocho, hasta que encontr� una que le sentaba bien. Mientras tanto probaba Henrique un traje gris a rayas en la secci�n de hombres. -Este qu�dame tan bien como hecho a la medida en un sastre- le dec�a al padre. Me tienen que acortar algo las perneras del pantal�n. De paso voy a mandar que le quiten la vuelta, me gustan m�s sin ella. All� mismo compr� do�a Rosario otros art�culos de vestir: camisas, camisetas, calzoncillos y calcetines para los hijos: sujetaroes, combinaciones y otra ropa interior para Carmi�a. Tambi�n compr� para ella unas medias de lana. Don Ant�n tocaba su bolsillo vac�o mientras bajaba detr�s de Salom� y pensaba para si: -�Y ahora con que pago yo un paraguas, una boina y un sombrero para las fiestas? De vuelta para la casa, conduc�a Henrique el coche y don Ant�n empez� a entonar la canci�n aquella que hab�an aprendido el a�os pasado en san Froil�n: "Ponme la montera de tercipelo y el chaleque de terciopelo, los pantalones y tambi�n la faja que compr� en la feria en Lugo..." Voltar ao texto O VESTIDO |