| Vida religiosa Ayer fue la fiesta del Corpus en Vilanova. Como todos los a�os la celebraron en grande. Aunque todav�a no era d�a estallaron los primeros cohetes. Este a�o como son mayordomos los del Toxal y tienen algo de man�a con los de la Hermida, los mayordomos del a�o pasado, con aquel de no ser menos, quemaron p�lvora a montones. Con los estallidos despertaron los ni�os del pueblo y se vistieron a carrera por ver quien llegaba antes a recoger las ca�as de los cohetes. Lelo junt� cinco. Despu�s del desayuno, tanto Lelo como Pedri�o, Rosi�a y los dem�s muchachos de su edad, ten�an cita en la iglesia con el se�or cura. Le hab�a que dar un repasito antes de la misa a la doctrina, pues hoy, por si no os lo he dicho, estaban de primera comuni�n. -A ver, Pedri�o, dime el Padre Nuestro. - "Nuestro Padre que est�s en el Cielo: santificado sea tu nombre, venga para nosotros tu Reino y h�gase tu voluntad aqu� en la tierra como en el Cielo. Nuestro pan de cada d�a d�noslo hoy, y perd�nanos nuestras ofensas como tambi�n perdonamos nosotros a quien nos ha ofendido: y no nos dejes caer en la tentaci�n, mas def�ndenos del mal. Am�n." -Haz la se�al de la Santa Cruz, Lelo. -"En el nombre del Padre, y del Hijo y del Esp�ritu Santo". -A ver, Rosi�a, la Avemar�a. - "Ave Mar�a, llena de gracia, el Se�or est� contigo. T� eres la m�s bendita entre todas las mujeres, pues bendito es el fruto de tu seno, Jes�s. Santa Mar�a, Madre de Di�s, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Am�n." Despu�s de las diez y media confesaron. Confesaron con el cura de Rebordela, pues al de Vilanova lles daba verguenza decirle los pecados. Seg�n iban rematando, sal�an como rel�mpagos para sus casas a poner los trajes nuevos. A las doce y media empez� a llegar la gente al atrio de la iglesia, ya que a la una era la misa. Los hombres se quedaban fuera de tertulia, y las mujeres entraban a rezar una estaci�n, a pasar por el confesionario o a mirar que bien hab�a adornado todo la mujer del sancrist�n. Al tocar la campana la �ltima vez, entraron los hombres. Unos quedaron abajo, atr�s, y otros subieron a la tribuna. La misa tuvo momentos muy emocionantes, sobre todo cuando los ni�os comulgaron y cuando el se�or cura les predic� a los feligreses. Hubo mujeres a quien se les arrasaron los ojos de agua. Para fin hubo procesi�n alrededor de la iglesia. T�o Col�s del Toxal (el mayordomo) y los hijos llevaban el palio. Entre los otros muchachos de la parroquia, en grupos de a cuatro, a San Antonio, a la Virgen de las Nieves y a San Isidro. Mientras estallaban los cohetes dec�a para si t�o Col�s: -"De esta ha de aprender Pepe de la Hermida como se hace una fiesta". A la salida de la misa pujaron dos lenguas de cerdo, un lac�n, dos gallos y por lo menos una docena de gallinas a repartir ente las Animas y san Antonio. Los ni�os, mientras, repart�an recordatorios de la primera comuni�n. Ved lo que dice el de Lelo: "Lelo Souto Seoane, recibi� por primera vez el Pan de los Angeles, de manon del reverendo don Ra�l M�ndez Figueras. Vilanova, 13 de junio". VOLTAR AO TEXTO A VIDA RELIXIOSA |