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Amos,
uno de los grandes profetas del siglo VIII a.C., procedía de un pueblo
de juda llamado tecoa, y prefería verse a si mismo como un hombre
sencillo, dedicado a sus trabajos campesinos. Sin embargo, llego un día
en el que tuvo lugar sus transformación en mensajero enviado por Dios a
profetizar en el reino del norte. Como el mismo dice: Jehová me tomo de
detrás del ganado y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo Israel. Bajo el
cetro de jeroboam, Israel había recobrado el esplendor de los días de
David y recuperado territorios perdidos al oriente del jordán. Tanto
los éxitos militares como el incremento de la riqueza despertaron en el
pueblo gran entusiasmo; pero también dieron lugar a que creciera la
desigualdad entre los diversos estratos sociales. Los ricos aumentaron
sus riquezas, en tanto que los pobres se hundían cada vez mas en la
miseria. El pueblo humilde sufría la opresión de los poderosos,
agravada por la corrupción de los tribunales de justicia. Incluso la
vida religiosa se ha corrompido: el culto se contagio de practicas
paganas y las ceremonias religiosas, externamente espléndidas,
perdieron autenticidad y su piedad sincera. El libro de amos (=am)
comienza con el anuncio del castigo que van a sufrir las naciones y
ciudades vecinas a Israel a causa de la crueldad de su conducta en la
guerra. Damasco, bet-edén, Gaza, asdod y otros lugares se mencionan en
una serie de oráculos que proceden al de la condenación a que también
juda e Israel se ha hecho acreedores. Dios no dejara
impunes los pecados cometidos por su pueblo. Muy al contrario,
mas severa será la sanción que merezca su conducta. La ultima parte
del libro contiene una serie de visiones que profetizan la imposibilidad
de escapar al juicio de Dios, a pesar de las suplicas de amos. Pero
también es cierto que Dios no quiere destruir a Israel, sino
restaurarlo, para que siga siendo el pueblo de su elección. |
Amos
1
Las palabras de amos, que fue uno de los pastores de tecoa, que profetizo acerca
de Israel en días de uzias, rey de juda, y en días de jeroboam hijo de joas,
rey de Israel, dos años antes del terremoto. Dijo: “ Jehová rugirá desde Sión,
dará su voz desde Jerusalén, los campos de los pastores se enlutaran y se
secara la cumbre del Carmelo”. Así ha dicho Jehová: “Por tres pecados de
damasco, y por el cuarto, no revocaré su castigo: porque trillaron a galaad con
trillos de hierro. Prenderé fuego a la casa de hazael y consumirá los palacios
de ben-adad. Quebrare los cerrojos
de damasco y destruiré a los moradores del valle de avén y a los gobernadores
de bet-edén, y el pueblo de Siria
será transportado a kir, dice Jehová”. Así a dicho Jehová: “por tres
pecados de Gaza, y por el cuarto, no revocaré su castigo: porque llevo cautivo
a todo un pueblo para entregarlo a edom. Prenderé fuego al muro de Gaza y
consumirá sus palacios. Destruiré a los moradores de asdod y a los
gobernadores de ascalon; volveré mi mano contra ecron y el resto de los
filisteos perecerá, ha dicho Jehová , el señor”. Así a dicho Jehová:
“por tres pecados de tiro, y por el cuarto no revocare su castigo:
porque entregaron a todo un pueblo
cautivo a edom y no se acordaron del pacto de hermanos. Prenderé fuego al muro
de tiro y consumirá sus palacios”. Así a dicho Jehová: “por tres pecados
de edom, y por el cuarto, no revocare sus castigo: porque persiguió a espada a
su hermano y violo todo afecto natural; en su furor le ha robado siempre y ha
guardado perpetuamente el rencor. Prenderé fuego a teman y consumirá los
palacios de bosra”. Así a dicho Jehová: “por tres pecados de los hijos de
Amón, y por el cuarto, no revocare su castigo: porque para ensanchar sus
tierras abrieron a las mujeres de galaad que estaban embarazadas. Encenderé
fuego en el muro de raba y consumirá sus palacios con estruendo en el día de
la batalla, con tempestad en día tempestuoso;
y su rey ira en cautiverio con todos sus príncipes, dice Jehová”.
2
Así a dicho Jehová: “ por tres pecados de moab, y por el cuarto, no revocare
su castigo: porque quemo los huesos del rey de edom hasta calcinarlos. Prenderé
fuego a moab y consumirá los palacios de queriot; y morirá moab en el tumulto,
con estrépito y sonido de trompeta. Quitare al juez de en medio de el y matare
con el a todos sus príncipes, dice Jehová”. Así ha dicho Jehová: “por
tres pecados de juda, y por el cuarto, no revocare el castigo: porque
menospreciaron la ley de Jehová, no guardaron sus ordenanzas y los hicieron
errar sus mentiras, en pos de las cuales anduvieron sus padres. Prenderé, por
tanto, fuego a juda, el cual consumirá los palacios de Jerusalén”.
Así a dicho Jehová: “por tres pecados de Israel,
y por el cuarto, no revocare sus castigo: porque vendieron por dinero al
justo, y al pobre por un par de zapatos. Pisotean en el polvo de la tierra las
cabezas de los desvalidos y tuercen el camino de los humildes. El hijo y el
padre se allegan a la misma joven, profanando mi santo nombre. Sobre las ropas
empeñadas se acuestan junto a cualquier
altar, y el vino de los multados beben en la casa de sus dioses. Yo destruí
delante de ellos a los amorreos que eran altos como los cedros y fuertes como
las encinas; destruí su fruto arriba y sus raíces abajo. A vosotros os hice
subir de la tierra de Egipto y os conduje por el desierto cuarenta años, para
que tomarais posesión de la tierra del amorreo. Y levante profetas entre
vuestros hijos y nazareos entre vuestros jóvenes. ¿no es cierto, hijos de
Israel? Dice Jehová. Mas vosotros disteis a beber vino a los nazareos, y a los
profetas mandasteis diciendo: “No profeticéis”. Por eso, yo os apretare en
vuestro lugar, como se aprieta el carro lleno de gavillas: el ligero no podrá
huir, la fuerte no le ayudara su
fuerza ni el valiente librara su vida; el que maneja el arco no resistirá, ni
escapara el ligero de pies ni el jinete salvara su vida. El esforzado entre los
valientes huirá desnudo aquel día, dice Jehová”.
3
Oíd esta palabra que ha hablado
Jehová contra vosotros, hijos de Israel, contra toda la familia que hice subir
de la tierra de Egipto: “ A vosotros solamente he conocido de todas las
familias de la tierra; por tanto, os castigare por todas vuestras maldades”.
¿andarán dos juntos si no están de acuerdo? ¿rugirá el león en
la selva sin haber presa? ¿Rugirá el cachorro de león desde su guarida
sin haber cazado nada? ¿caerá el ave a tierra, en la trampa, si no hay cebo?
¿saltara la trampa del suelo si no ha atrapado algo? ¿ se tocara la trompeta
en la ciudad y no se alborotara el pueblo? ¿ habrá algún mal en la ciudad,
que Jehová no haya enviado? Porque no hará nada Jehová, el señor, sin
revelar su secreto a sus siervos los profetas. Si el león ruge, ¿quién no
temerá? Si habla Jehová, el señor, ¿quién no profetizara?. Proclamad en los
palacios de asdod y en los palacios de la tierra de Egipto, y decid: “Reunios
sobre los montes de samaria y ved las muchas opresiones en medio de ella y las
violencias cometidas en su medio”. No saben hacer lo recto, dice Jehová;
atesoran rapiña y despojo en sus palacios. Por eso, Jehová, el señor, ha
dicho: “un enemigo vendrá por todos lados de la tierra y derribara tu
fortaleza, y tus palacios serán saqueados”. Así a dicho Jehová: “ De la
manera como el pastor libra de la boca del león dos piernas o la punta de una
oreja, así escaparan los hijos de Israel que moran en samaria, que se sientan
en un rincón del diván, en un cómodo lecho”. Oíd y testificad contra la
casa de Jacobo, dice Jehová, Dios de los ejércitos: “El día que castigue
las rebeliones de Israel, castigare también los altares de bet-el; los cuernos
del altar serán cortados y caerán a tierra. Derribare la casa de invierno
junto con la casa de verano, y las casas de marfil desaparecerán. Muchas casas
serán destruidas, dice Jehová”.
4
Oíd esta palabra, vacas de basan, que estáis en el monte de samaria, que oprimís
a los pobres y quebrantáis a los menesterosos, que decís a vuestros señores:
“Traed de beber”. Jehová, el señor, juro por su santidad: “sobre
vosotras vienen días en que os llevaran con ganchos, y a vuestros descendientes
con anzuelos de pescador; saldréis por las brechas una tras otra y seréis
echadas del palacio, dice Jehová”. ¡ Id a bet-el y pecad! ¡ Aumentad en
gilgal la rebelión! Traed de mañana
vuestros sacrificios, y vuestros diezmos cada tres días. Ofreced sacrificio de
alabanza con pan leudado y proclamad, publicad ofrendas voluntarias pues que así
lo queréis, hijos de Israel, dice Jehová, el señor. Os hice pasar hambre en
todas vuestras ciudades y hubo falta de pan en todos vuestros pueblos; mas no
volvisteis a mi, dice Jehová. También os detuve la lluvia tres meses antes de
la siega; hice llover sobre una ciudad y sobre otra ciudad no hice llover; sobre
una parte llovió, y la parte sobre la cual no llovió se seco. Venían entonces
dos o tres ciudades a una ciudad para beber agua, y no se saciaban.
Con todo, no os volvisteis a mi, dice Jehová. Os herí con viento del
este y con oruga; la langosta devoro vuestros muchos huertos y vuestras viñas,
vuestros higuerales y vuestros olivares, pero nunca os volvisteis a mi, dice
Jehová. Envíe contra vosotros mortandad tal como en Egipto; mate a espada a
vuestros jóvenes, vuestros caballos fueron capturados e hice subir el hedor de
vuestros campamentos hasta vuestras narices; mas no os volvisteis a mi, dice
Jehová. Os trastorne como Dios trastorno a Sodoma y a Gomorra, y fuisteis como
tizón escapado del fuego; mas no os volvisteis a mi, dice Jehová. Por eso,
Israel, haré lo mismo contigo; y porque te he de hacer esto, prepárate,
Israel, para venir al encuentro de tu Dios. Ciertamente el que forma los montes
y crea el viento, el que anuncia al hombre su pensamiento, hace de las tinieblas
mañana y pasa sobre las alturas de la tierra: Jehová, Dios de los ejércitos,
es su nombre.
5
Oíd esta palabra de lamentación que yo levanto sobre vosotros, casa de Israel.
Cayo la virgen de Israel y no podrá levantarse ya mas; postrada quedo sobre su
tierra y no hay quien la levante. Porque así ha dicho Jehová, el señor: “
la ciudad que salga con mil, volverá con cien, y la que salga con cien volverá
con diez, en la casa de Israel”. Pero así dice Jehová a la casa de Israel:
“Buscadme y viviereis; mas no busquéis a bet-el ni entréis en gilgal ni paséis
a beerseba porque gilgal será llevada en cautiverio y bet-el será deshecha”.
Buscad a Jehová y vivid, no sea que acometa
como fuego a la casa de José y la consuma, sin haber en bet-el quien lo apague.
¡ Ay de los que convierten en
ajenjo el juicio y echan por tierra la justicia!. Buscad al que hace
las pléyades y el Orión, vuelve las tinieblas en mañana y hace
oscurecer el día como noche; el que llama a las aguas del mar y las derrama
sobre la faz de la tierra: Jehová es su nombre. El trae la ruina sobre el
fuerte y hace caer la destrucción sobre la fortaleza. Ellos aborrecieron al
reprensor en la puerta de la ciudad, y el que hablaba lo recto detestaron. Por
tanto, puesto que humilláis al pobre y recibís de el carga de trigo, no
habitareis las casas de piedra labrada que edificasteis ni beberéis del vino de
las hermosas viñas que plantasteis. Yo se de vuestras muchas rebeliones y de
vuestros grandes pecados; se que afligís al justo, recibís cohecho y en los
tribunales hacéis perder su causa a los pobres. Por tanto, el prudente en tal
tiempo calla, porque el tiempo es malo. Buscad lo bueno y no lo malo, para que
viváis; y así Jehová, Dios de los ejércitos, estará con vosotros, como decís.
Aborreced el mal, amad el bien y estableced la justicia en juicio; quizá Jehová,
Dios de los ejércitos, tendrá piedad del remanente de José. Por tanto,
esto ha dicho Jehová, Dios de los ejércitos: “En
todas las plazas habrá llanto y en todas las calles dirán: “¡ Ay! ¡
Ay!”; al labrador llamaran a lloro, y a endecha a los que sepan endechar.
Y en todas las viñas habrá llanto; porque pasare en medio de ti, dice
Jehová”. ¡ Ay de los que desean el día de Jehová! ¿para qué queréis
este día de Jehová? Será de tinieblas y no de luz. Será como el que huye del
león y se encuentra con el oso; o como el que, al entrar en casa, apoya su mano
en la pared y lo muerde una culebra. ¿no será el día de Jehová tinieblas y
no luz; oscuridad, que no tiene
resplandor? Aborrecí, desprecie vuestras solemnidades y no me complaceré en
vuestras asambleas. Y si me ofrecéis vuestros holocaustos y vuestras ofrendas,
no los recibiré, ni mirare las ofrendas de paz de vuestros animales engordados.
Quita de mi la multitud de tus cantares, pues no escuchare las salomodias de tus
instrumentos. Pero corra el juicio como las aguas y la justicia como arroyo
impetuoso. ¿me ofrecisteis sacrificios y ofrendas en el desierto en cuarenta años,
casa de Israel? Antes bien, llevabais el tabernáculo de vuestros moloc y quiun,
ídolos vuestros, la estrella de vuestros dioses que os hicisteis. Os haré,
pues, transportar mas allá de
damasco, ha dicho Jehová, cuyo nombre es Dios de los ejércitos.
6
¡ Ay de los que reposan en Sión y de los que confían en el monte de samaria,
los notables y principales entre las naciones, a quienes acude la casa de
Israel! Pasad a calne y mirad;
de allí id a la gran hamat y descended luego a gat de los filisteos. ¿sois
vosotros mejores que esos reinos? ¿ es su territorio mas extenso que el
vuestro? ¡ Vosotros, que creéis alejar el día malo,
acercáis el reino de la maldad! Duermen en camas de marfil y reposan
sobre sus lechos; comen los corderos del rebaño y los novillos sacados del
establo; gorjean al son de la flauta e inventan instrumentos musicales, como
David; beben vino en tazones y se ungen con los perfumes mas preciosos, pero no
se afligen por el quebrantamiento de José. Por tanto, ahora irán a la cabeza
de los que van a cautividad, y se
acercara el duelo de los que se entregan a los placeres. Jehová, el señor,
juro por si mismo, Jehová, Dios de los ejércitos, ha dicho: “ Desprecio la
grandeza de Jacob, aborrezco sus palacios; entregare al enemigo la ciudad y
cuanto hay en ella”. Acontecerá que, si diez hombres quedan en una casa,
morirán. Y un pariente tomara a cada uno y lo quemara para sacar los huesos de
casa; y dirá al que este en el rincón de la casa: “¿Hay
aun alguien contigo?”. El otro dirá: “no”; y añadirá: “Calla,
porque no podemos mencionar el nombre de Jehová”. Porque Jehová mandara, y
herirá con hendiduras la casa mayor, y la casa menor con aberturas. ¿correrán
los caballos por las peñas? ¿ Araran en ellas con bueyes? ¿por qué habéis
convertido vosotros el juicio en veneno y el fruto de justicia en ajenjo?
Vosotros, que os alegráis por nada, que decís: “¿ no hemos adquirido poder
con nuestra fuerza?”. Pues de cierto, casa de Israel, dice Jehová, Dios de
los ejércitos, levantare yo sobre vosotros a una nación que os oprimirá desde
la entrada de hamat hasta el arroyo de araba.
7
Esto me ha mostrado Jehová, el señor: El criaba langostas cuando comenzaba a
crecer el heno tardío, el heno tardío que viene después de las siegas del
rey. Y aconteció que cuando acabaron de comer la hierba de la tierra, yo dije:
“Señor, Jehová, perdona ahora, pero ¿quién levantara a Jacob, que es tan
pequeño?”. Se arrepintió Jehová de esto: “no será”, dijo Jehová.
Jehová, el señor, me mostró esto: Jehová, el señor, llamaba al fuego para
juzgar; y el fuego consumió el gran abismo y también una parte de la tierra. Y
dije: “Señor, Jehová, cesa ahora; pues ¿ quien levantara a Jacob,
que es tan pequeño?”. Se arrepentio Jehová de esto: “no será esto
tampoco”, dijo Jehová el señor. Me mostró también esto: El señor estaba
sobre un muro hecho de plomo, y en
su mano tenia una plomada de albañil.
Jehová entonces me pregunto: - ¿Qué ves, amos? Yo respondí: - una plomada de
albañil. Y el señor dijo: - yo
pongo plomada de albañil en medio de mi pueblo Israel;
no lo tolerare mas. Los lugares altos de Isaac serán destruidos, los
santuarios de Israel serán asolados y me levantare con espada sobre la casa de
jeroboam. Entonces el sacerdote amasias de bet-el envío a decir a jeroboam, rey
de Israel: “Amos se ha levantado contra ti en medio de la casa de Israel; la
tierra no puede sufrir todas sus palabras. Porque así a dicho amos: “jeroboam
morirá a espada, e Israel será llevado de su tierra en cautiverio”. Y
amasias dijo a amos: - Vidente, vete, huye a tierra de juda, come allá tu pan y
profetiza allá; pero no profetices mas en bet-el, porque es santuario del rey,
y capital del reino. Entonces respondió amos y dijo a amasias: - no soy profeta
no soy hijo de profeta, sino que soy boyero y recojo hijos silvestres. Y Jehová
me tomo de detrás del ganado, y me dijo: “ ve y profetiza a mi pueblo
Israel”. “Ahora, pues, oye
palabra de Jehová. Tu dices: “no profetices contra Israel ni hables contra la
casa de Isaac”. Por tanto, así ha dicho Jehová: “ tu mujer será ramera en
medio de la ciudad, tus hijos y tus hijas caerán a espada y tu tierra será
repartida por suertes; tu morirás en tierra inmunda e Israel será llevado
cautivo lejos de su tierra”.
8
Esto me mostró Jehová, el señor: un canastillo de fruta de verano. Y me
pregunto: - ¿Qué ves, amos? Y respondí: - un canastillo de fruta de verano. Y
me dijo Jehová: - ha venido el fin sobre mi pueblo Israel; no lo tolerare mas.
Y los cantores del templo gemirán en aquel día, dice Jehová, el señor.
Muchos serán los cuerpos muertos, y en silencio serán arrojados en cualquier
lugar. Oíd esto, los que explotáis a los menesterosos y arruináis a los
pobres de la tierra, diciendo: “¿ cuando pasara el mes y venderemos el trigo,
y la semana, y abriremos los graneros del pan? Entonces
achicaremos la medida, subiremos el precio, falsearemos con engaño la
balanza, compraremos a los pobres por dinero y a los necesitados por un par de
zapatos, y venderemos los desechos del trigo”. Jehová juro por la gloria de
Jacob: “no olvidare jamás ninguna de sus obras”. ¿no se estremecerá la
tierra por esto? ¿ no lloraran todos sus habitantes? Subirá toda ella como un
río; crecerá y mermara como el río de Egipto. Aquel día, dice Jehová, el señor,
haré que se ponga el sol a mediodía: cubriré
de tinieblas la tierra en el día claro. Cambiare vuestras fiestas en lloro y
todos vuestros cantares en lamentaciones; haré
que toda cintura vista tela áspera y que se rape toda
cabeza. Y volveré la tierra como en llanto por el hijo único, y su
final será como día amargo. Ciertamente vienen días, dice Jehová, el señor,
en los cuales enviare hambre a la tierra, no hambre de pan ni sed de agua, sino
de oír la palabra de Jehová. E irán errantes de mar a mar; desde el norte
hasta el oriente andarán buscando palabra de Jehová, y no la hallaran. En
aquel tiempo, las muchachas hermosas y los jóvenes desmayaran de sed. Los que
juran por el pecado de samaria y dicen: “por tu Dios, dan”, y: “ por el
camino de beerseba”, caerán y nunca mas se levantaran.
9
Vi al señor, que estaba sobre el altar y dijo:
“ Derriba el capitel y estremézcanse las puertas, y hazlos pedazos sobre la
cabeza de todos. Al postrero de ellos matare a espada; no habrá de ellos quien
huya ni quien escape. Aunque caven hasta el seol, de allá los tomara mi mano; y
aunque suban hasta el cielo, de allá los haré descender. Si se esconden en la
cumbre del Carmelo, allí los buscare
y los tomare; y aunque de delante de mis ojos se escondan en lo profundo del
mar, allí mandare a la serpiente y los morderá. Y si van en cautiverio delante
de sus enemigos, allí mandare la espada y los matara; y pondré sobre ellos mis
ojos para mal y no para bien. El señor, Jehová de los ejércitos, tocara la
tierra y esta se derrite, y lloran
todos los que en ella moran; crecerá toda ella como un río y mermara luego
como el río de Egipto. el edifico en el cielo su habitación y ha establecido
su expansión sobre la tierra; el llama a las aguas del mar y sobre la faz de la
tierra las derrama: Jehová es su nombre. Hijos de Israel, ¿no me sois vosotros
como hijos de etíopes?, dice Jehová. ¿ no hice yo subir a Israel de la tierra
de Egipto, de caftor a los filisteos, y de kir a los arameos?. Ciertamente, los
ojos de Jehová, el señor, están contra el reino pecador y yo lo borrare de la
faz de la tierra: mas no destruiré del todo la casa de Jacob, dice Jehová.
Porque, yo mandare que la casa de Israel sea zarandeada
entre todas las naciones, como se zarandea el grano en una criba sin que caiga
un granito en la tierra. A espada
morirán todos los pecadores de mi pueblo, que dicen: “no se acercara ni nos
alcanzara el mal”. En aquel día yo levantare el tabernáculo caído de David:
cerrare sus portillos, levantare sus ruinas y lo edificare como el tiempo
pasado, para que aquellos sobre los cuales se a invocado mi nombre posean el
resto de edom y todas las naciones, dice Jehová, que hace esto. Ciertamente
vienen días, dice Jehová, cuando el que ara alcanzara al segador, y el que
pisa las uvas al que lleve la simiente; los montes destilaran mosto y todos los
collados se derretirán. Traeré del cautiverio a mi pueblo Israel: ellos
edificaran las ciudades asoladas y las habitaran;
plantaran viñas y beberán de su vino, y harán huertos y comerán de su fruto.
Pues los plantare sobre su tierra y nunca mas serán arrancados de la tierra que
yo les di, ha dicho Jehová, tu Dios.