Presentacion a la exposicion
"Temporada 1998-1999, espero..."
La estética contemporánea, ostenta una filosofía del arte acorde a los tiempos que vivimos, por lo cual no es mera coincidencia que el arte de nuestra época no aspire a lo "bello"- según el concepto idealizado y tradicional de la belleza- como única meta.
Si se entiende al arte como una creación de la imaginación, o como un fenómeno de la sensibilidad humana, la belleza es solo una parte de la misma, pero no el fin último.
Joseph Beuys opina que toda actividad del hombre es comprendida como arte, y que todo, aun lo "feo" puede ser bvell9 si se lo sabe interpretar y sentir.
Esta idea del Arte y su trasposición sensible se pone de manifiesto en lo que hoy nos muestra Juan Britos.
Su propuesta estética no es para nada complaciente, ni pretende serlo.
Observar y analizar profundamente la obra de Juan Britos es adentrarse en un viaje en donde los caminos nos llevan a zonas impensables producto de su febril imaginación.
En una permanente búsqueda de afianzar su propio estilo -que obedece a sus necesidades mas íntimas- lo simbólico juega un papel preponderante.
Esos elementos, entre surreales y fantásticos forman una impactante simbiosis con toques casi clásicos pero en un acto provocativo de mutación y cambios anamórficos.
vivimos en un universo regido por equilibrios pero con sistemas que el hombre ha desnaturalizado dentro de verdaderos horrores existenciales.
Es por eso, que las imágenes despojadas de hipocresías que nos muestra Juan desde su yo interior-no ajeno al mundo que lo rodea- puede desconcentrar, tal vez agredir o mover a la cómplice sonrisa o aun al dolor.
Juan pertenece a ese sector de su generación que hoy más que nunca en esta época tan "LIGHT", persigue la vitalidad en el arte, es decir la expresión que sacuda, que diga algo, que signifique.
Su vitalidad es concebida en su comunicación a través de un diálogo visual, remarcando con sus imágenes toda una época de crisis de valores, característica preponderante en este fin de siglo.
De ahí el nombre que puso tan acertadamente a su muestra: "Temporada 1998-1999, espero..."
Hoy como nunca, el arte es testimonio vivo, lenguaje de exteriorizaciones válidas, sustento de realidades, no de ficciones.
Estos trabajos de Juan no escapan a las características de nuestro tiempo, que aunque incomode a algunos e inclusive disguste, existe en él una estética de la "fealdad" que nos provoca y nos obliga de alguna manera a la búsqueda de una verdad en la que nos sintamos interpretados.
Juan José Stegmayer
03 de Diciembre de 1999
Museo de Bellas Artes "René Brusau"
Resistencia, Chaco