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TIROIDECTOMÍA CIRUGÍA DE LA GLÁNDULA TIROIDES
La indicación del tipo de cirugía que deba realizarse en cada caso depende de la enfermedad que padezca y de la decisión que tras el estudio de su caso tomen el otorrinolaringólogo - cirujano de cuello y el endocrinólogo. Aquí encontrará una orientación general sobre las técnicas quirúrgicas y sus riesgos. Si quiere saber más puede consultar en el Manual Merck en la sección "Enlaces" o solicitar información por correo electrónico. |
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Descripción de la glándula tiroides. Anatomía La glándula tiroides se encuentra en la parte anterior del cuello delante de la laringe y tráquea cervical. Su tamaño normal está en torno a los 7cm de ancho, 3cm de alto y 1.8cm de grosor y pesa en torno a 30gr. Tiene dos lóbulos laterales unidos por un istmo (tiene forma de H; ver el dibujo). Por delante la glándula tiroides está cubierta por los músculos esternotiroideo, esternocleidohioideo, omohioideo y esternocleidomastoideo): Por detrás está relacionado con la laringe, la tráquea y el esófago cervical. Está vascularizada por las arterias tiroideas superiores (ramas de las arterias carótidas externa) y las arterias tiroideas inferiores (ramas de las arterias subclavias); puede tener vascularización inconstante por una arteria tiroidea media (rama desde el cayado aórtico ó desde el tronco braquiocefálico)
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Enfermedades de la glándula tiroides
No vamos a extendernos y sólo recordar algunos conceptos.
El tamaño agrandado de la glándula tiroides se denomina BOCIO. El bocio puede tener diversos orígenes. Es importante conocer si la glándula funciona bien (normotiroidea ó eutiroidea) o si tiene alteraciones (por exceso: hipertiroidismo; ó por defecto: hipotiroidismo).
Las enfermedades que afectan a la glándula tiroides pueden ser inflamatorias (tiroiditis; por distintas causas: infecciones -bacterianas, víricas-, inmunológicas -como la enfermedad de Graves-), tumorales (tumores benignos -adenoma, nódulo coloide- ó tumores malignos -carcinoma-).
Cuando se detecta una alteración de la función de la glándula tiroides ó un tumor o nódulo es necesario realizar algunos estudios para llegar a establecer el diagnóstico y poder aplicar tratamiento.
¿Qué es la tiroidectomía?
La tiroidectomía es la extirpación total o parcial de la glándula tiroides.
El realizar una u otra técnica depende de la enfermedad tiroidea que vaya a tratarse.
En general se hace tiroidectomía parcial en tumoraciones benignas localizadas (por ejemplo: adenoma tiroideo) y se realiza tiroidectomía total en el caso de tumores malignos (carcinoma papilar, folicular, medular, anaplásico, etc.) o en tumoraciones benigas difusas (bocio multinodular, enfermedad de Graves, etc.). La indicación de realizar una u otra técnica depende de la enfermedad que usted padezca. En algunas patologías la cirugía es el tratamiento de primera elección y en otras realizar tratamiento médico o con radioisótopos.
La tiroidectomía también se realiza en el caso de pacientes que tienen afectada la glándula tiroides por tumores de áreas vecinas (por ejemplo cáncer de laringe o de hipofaringe).
En tumores malignos de tiroides puede ser necesario ampliar la intervención realizando vaciamiento ganglionar cervical.
¿Qué estudios se realizan?
Antes de realizar un tratamiento quirúrgico sobre la glándula tiroides han de hacerse unos estudios, que están estandarizados.
ANALÍTICO: se miden los niveles de hormonas tiroideas en sangre, anticuerpos y marcadores tumorales; a veces es necesario medir otras hormonas en orina.
ECOGRAFÍA DE GLÁNDULA TIROIDES: la ecografía es una prueba que no produce efectos secundarios al utilizar ultrasonidos. Es un buen método diagnóstico para localizar lesiones, nódulos ... y conocer si son lesiones sólidas o quísticas.
GAMMAGRAFÍA DE GLÁNDULA TIROIDES: mediante un radioisótopo se puede visualizar la glándula
PAAF (Punción Aspiración con Aguja Fina): consiste en tomar una muestra de tejido tiroideo que se obtiene a través de una punción para hacer estudio histológico (biopsia). Es un método muy útil para conocer la patología y descartar la existencia de tumores.
RESONANCIA MAGNÉTICA / TAC: pueden ser necesarias para evaluar la extensión local y regional, sobre todo en grandes bocios, compresivos o en tumores malignos.
Su médico le indicará las pruebas que necesita realizarse (las que hemos resumido u otras).
¿Qué es la tiroidectomía total?
La tiroidectomía total consiste en la extirpación completa de la glándula tiroides.
Consecuencia: al extirpar la glándula tiroides completamente el organismo no puede formar hormona tiroidea por lo que necesitará aporte de hormona y controles periódicos de los niveles de hormona en la sangre durante toda la vida. La hormona tiroidea se toma en forma de comprimidos. Hoy en día no plantea, en general, problemas ya que se tolera bien y existen medios para comprobar que los niveles sanguíneos son los adecuados.
En la tiroidectomía total existe riesgo (globalmente muy bajo, en nuestra experiencia menor del 2% de los casos tratados) de lesionar las glándulas paratiroides. Las glándulas paratiroides están detrás de la glándula tiroides, habitualmente hay cuatro, dos a cada lado (superiores e inferiores). Para conservarlas se realiza microdisección conservando su vascularización. Si estas glándulas son lesionadas se produce hipocalcemia.
Tras la tiroidectomía total se realiza control postoperatorio de los niveles de calcio en sangre.
¿Qué es la tiroidectomía parcial?
La tiroidectomía parcial es la extirpación de la glándula tiroides dejando parte de ella. Las que más realizamos son la lóbuloistmectomía (consiste en extirpar un lóbulo tiroideo y el istmo respetando el otro lóbulo) y la hemitiroidectomía (extirpación de un lóbulo con parte del istmo). Hay distintas variantes según la cantidad de tiroides que se extirpe. Con estas técnicas se pretende extirpar sólo el tejido afectado reservando tejido tiroideo para que sea funcionante (es decir, que forme hormona tiroidea con lo que el paciente no requerirá tratamiento hormonal).
En el siguiente recuadro se resume de forma muy general en qué consisten las diversas técnicas.
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¿Cómo se realiza la tiroidectomía?
Es una técnica que se realiza bajo anestesia general. Se realiza una incisión horizontal en la parte baja del cuello que se suturará al finalizar la operación.
Una vez concluida la intervención se deja uno o dos drenajes para evitar que la sangre se acumule. Sobre la herida se coloca un apósito.
Nosotros retiramos el drenaje y los apósitos a las 48 horas si no hubo ninguna complicación. La herida la dejamos al aire cubierta con un apósito sintético en spray. De este modo evitamos el realizar curas que resultan innecesarias y simplificamos el proceso haciendo el postoperatorio indoloro en la mayoría de los pacientes.
¿Qué riesgos tiene la tiroidectomía?
Cada paciente es valorado preoperatoriamente y se evalúa su riesgo individual. Piense que cada persona tiene unas características tanto locales (hay personas con grandes bocios, con compresión de tráquea o crecimiento hacia el mediastino -tórax-) como generales (enfermedades asociadas).
Por tanto a cada persona en particular se le advertirá si tiene algún riesgo específico mayor.
Cada enfermo es valorado previamente por el endocrinólogo y por el anestesiólogo.
Después de la intervención el paciente es vigilado lo que minimiza los riesgos ya que ante signos incipientes de cualquier complicación se ponen en marcha las medidas necesarias para solucionarla.
En nuestra experiencia, las complicaciones debidas a la técnica, globalmente se sitúan en torno al 2% de todas las tiroidectomías realizadas. Por tanto se trata de una técnica segura en la que los riesgos han de individualizarse. En la mayoría de los pacientes la intervención y el postoperatorio transcurrirán sin problemas.
Complicaciones locales que debe tener en cuenta:
HEMORRAGIA
HIPOCALCEMIA (transitoria o permanente)
PARÁLISIS LARÍNGEA
INSUFICIENCIA RESPIRATORIA AGUDA
Edema de la herida
Seroma
Hemorragia:
La técnica se realiza con mucho cuidado haciendo hemostasia de los vasos (coagulación o ligadura). Es una complicación infrecuente.
Es necesario tener en cuenta enfermedades padecidas : hipertensión arterial, ingesta de fármacos anticoagulantes, grandes masas tumorales, etc. que hacen aumentar el riesgo. Antes de la intervención se tendrán en cuenta los factores individuales que pueden hacer que haya hemorragia y se modificarán los tratamientos si fuese necesario.
Hipocalcemia:
Junto a la glándula tiroides se encuentran las glándulas paratiroides. En la mayoría de las personas hay cuatro (dos a cada lado, por detrás de la glándula tiroides entre ésta y la tráquea). Las glándulas paratiroides segregan una hormona (PTH - Parathormona) que regula el calcio.
En la tiroidectomía total se corre el riesgo de extirparlas o que, debido a la manipulación, dejen de recibir sangre y dejen de funcionar. La no función de las glándulas paratiroides provoca hipocalcemia en el postoperatorio (hipoparatiroidismo). La hipocalcemia suele ser transitoria (es decir que al cabo de horas se recuperan los niveles normales). La hipocalcemia se trata con calcio cuando provoca sintomatología o no se observan signos de recuperación (hipocalcemia permanente).
Este riesgo no se da en las tiroidectomías parciales.
En las tiroidectomías totales hacemos controles de calcio cada 6horas para observar su evolución.
El hipoparatiroidismo es infrecuente ya que hacemos microdisección de las glándulas paratiroides conservando su vascularización, aspecto técnico que ha hecho que la tiroidectomía total sea muy segura.
Parálisis laríngea:
La parálisis de los nervios de la laringe son excepcionales (fundamentalmente de los nervios recurrentes que inervan la práctica totalidad de los músculos laríngeos intrínsecos). Esta complicación y su secuela posterior (ronquera - disfonía) es tal vez sobre la que más preguntan los pacientes y familiares aunque el procentaje es inferior al 1% de todas las tiroidectomías.
En la tiroidectomía total se corre el riesgo de parálisis bilateral que, en el caso de producirse, puede provocar insuficiencia respiratoria al despertar (ver más adelante).
Insuficiencia respiratoria aguda:
Es una complicación infrecuente. El no poder respirar en el postoperatorio puede ser debido a:
Excepcionalmente puede ser necesario realizar una traqueotomía para conseguir mejorar la respiración del enfermo.
Seroma de la herida:
Es la "inflamación" de la herida por acúmulo de líquido. Habitualmente no provoca problema y cede en varios días.
VENTAJAS de la tiroidectomía:
Aunque hemos enumerado algunas de las complicaciones de la tiroidectomía hemos de recordar:
Gracias por consultar
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Recuerde: consulte con su médico ante cualquier tumoración en el cuello |