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| PLATAFORMA DE LUCHA | ||||||||||||||||||||
| "Pongamos sin temor la piedra fundamental | ||||||||||||||||||||
| de la libertad sudamericana. | ||||||||||||||||||||
| Vacilar es perdernos" | ||||||||||||||||||||
| Sim�n Bol�var | ||||||||||||||||||||
| A) El planeta en movimiento | ||||||||||||||||||||
| 1.- El capitalismo, en su expresi�n neoliberal no logra superar las contradicciones capital-trabajo. La acumulaci�n de riquezas, se ha hecho insostenible, a partir del inmenso desequilibrio entre producci�n y consumo. Esta situaci�n ha originado, la supremac�a del capital financiero y la especulaci�n, como posibilidad capitalista de continuar el proceso de acumulaci�n, a�n cuando no exista una relaci�n real entre el crecimiento de este capital, con respecto al desarrollo de las fuerzas productivas. | ||||||||||||||||||||
| 2.- Al capitalismo como sistema se le hace imposible conjugar el acelerado desarrollo de los avances cient�fico-t�cnicos. Ello origina altos niveles de desempleo, por tanto estancamiento en el consumo y reducciones de los �ndices de crecimiento econ�mico. La financiarizaci�n del capital ha implicado la imposici�n de un capitalismo rentista, para poder continuar con el proceso de acumulaci�n. Esta relaci�n implica la profundizaci�n de la relaci�n imperialista, la plusval�a no se obtiene s�lo a partir del aprovechamiento de la fuerza de trabajo mundial, sino cobra mayor relieve a partir de la especulaci�n financiero. En todo caso, el fracaso del proceso acumulativo industrial y comercial, ha fortalecido el reciclaje del capital financiero como forma de extracci�n y dominaci�n econ�mica. Es tambi�n un mecanismo para garantizar el equilibrio del mundo desarrollado, frente a la expoliaci�n total de los subdesarrollados. | ||||||||||||||||||||
| 3.- La globalizaci�n ha significado la internacionalizaci�n definitiva del capital, sin embargo, el crecimiento productivo, traducido en desarrollo, se ha frenado. Esta internacionalizaci�n del capital no ha significado apertura a nuevos protagonistas dentro del sistema de acumulaci�n. Un oligopolio mundial ha tomado posesi�n de aquellos a quienes la vor�gine neoliberal ha dejado a un lado. El capital internacional est� concentrado cada vez, en menos manos. | ||||||||||||||||||||
| 4.- Mientras se impone el capital financiero, se dificultan las posibilidades de desarrollo de los pueblos del sur. Podr�amos pensar que algunos elementos del avance cient�fico-t�cnico permiten el aumento de la productividad, ello no ocurre, pues no hay quien consuma, por una parte debido a los altos niveles de desempleo y por otra de acuerdo a la progresiva precariedad en la remuneraci�n de los asalariados. La burgues�a no encuentra su reinvenci�n, ni siquiera en el mundo desarrollado, los excedentes de producci�n que surjan entre ellos son destruidos para garantizar equilibrio, en tanto al cercenar cualquier posibilidad de crecimiento del mundo subdesarrollado, condenan la posibilidad de aumentar los �ndices de colocaci�n de mercanc�a en estos pa�ses. | ||||||||||||||||||||
| 5.- El capitalismo ha planteado modelos de integraci�n econ�mica, entre ellos (caso Uni�n Europea) y utilizando a regiones del mundo dependiente (proyecto del ALCA y TLC). En el caso de la Uni�n Europea, significa la protecci�n de sus componentes industriales transnacionales, uniformando las flexibilidades en las condiciones de trabajo, cerrando sus mercados, mientras exigen la apertura y condiciones de libre comercio para ellos colocar sus productos y servicios. Sobre el TLC, este representa la experiencia piloto de los yanquis, para, sin equilibrar condiciones de igualdad en los intercambios, lograr espacios de hiperflexibilizaci�n de condiciones de trabajo y ambientales, sin hacer transferencia alguna de tecnolog�a. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 6.- A pesar de este contexto, luego del a�o 90, muchos pensaron que todo estaba perdido, que el modelo capitalista imperialista hab�a logrado imponerse. La izquierda se impregn� con el pensamiento de que s�lo era necesario darle un rostro humano al capitalismo. Las condiciones pol�ticas en el mundo, hac�an pensar que ser�a muy dif�cil y larga la recuperaci�n del movimiento revolucionario mundial. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 7.- Pero, las condiciones sociales y econ�micas para seguir luchando contra el capitalismo segu�an presentes. Los modelos neoliberales arrasaban y a�n siguen arrasando con los aparatos productivos de los pa�ses subdesarrollados, la miseria continuaba, en muchas partes se agravaba. R�pidamente fueron surgiendo respuestas, la organizaci�n popular se levant� por encima de la crisis de los partidos de izquierda y comunistas y la resistencia continu�. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 8.- Es cierto que los Estados Unidos, adquirieron una posici�n hegem�nica en las relaciones del mundo. El silencio frente a las guerras, saqueos y todo tipo de atropellos , que comete el imperialismo, ocurr�a ante la mirada impasible de la mayor�a de los gobiernos del mundo. En Am�rica Latina, s�lo la digna voz del Gobierno Revolucionario de Cuba se enfrentaba al hegemonismo yanqui. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 9.- La globalizaci�n no logr� dormir a los pueblos. Ese proceso impulsado por el imperialismo para la dominaci�n absoluta, para la libre circulaci�n del capital de los desarrollados en desmedro de cualquier posibilidad de desarrollo para los explotados, ese intento de arrebatar hasta el m�s intr�nseco rasgo cultural al resto de los pueblos, no logr� establecerse por completo. Se abrieron brechas, se consiguieron las brechas. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 10.- A lo interno de la propia Uni�n Europea surgen contradicciones internas y contradicciones inter-imperiales. A muchos pa�ses del Viejo Continente le empieza a molestar en sus intereses pol�ticos y econ�micos el hegemonismo estadounidense. Las econom�as emergentes de Asia y en particular China, son otro foco de beligerancia entre las potencias. El caso de China es particular porque no representa los intereses de potencia imperialista, m�s bien puede liderizar las luchas por la reivindicaci�n de los pueblos oprimidos. La alianza m�s �ntima entre el imperialismo est� concentrada en la relaci�n EEUU, Inglaterra, Espa�a, Israel. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 11.- Los pueblos del mundo si reaccionaron, en Europa se fue desarrollando un movimiento antiglobalizador, solidario, tambi�n sentidos por los efectos de las pol�ticas neoliberales, la degradaci�n de los sistema de seguridad social y la imposici�n de la cultura dominante de Estados Unidos, por encima del ego del prestigio cultural europeo. Los sucesos de Seattle, de G�nova, fueron manifestaciones de claro perfil internacionalista y antiimperialista que abrieron las posibilidades de construcci�n de estructuras de lucha global contra la globalizaci�n neoliberal. Los Foros Sociales Mundiales realizados en Porto Alegre, Brasil, han demostrado cuan viva est� la lucha por otro mundo posible. La participaci�n de los j�venes de todo el mundo ha sido fundamental, ha sido el esp�ritu de estos espacios. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 12.-� Es cierto que los componentes de este movimiento antiglobalizador son muy diversos, muy heterog�neas las estructuras. Muchas veces present�ndose choques de opini�n entre aquellos que asumen las banderas del anarquismo frente a quienes consideran la necesidad de estructuras de organizaci�n que rebasen los prejuicios y concepciones antipartidistas, asamble�sticas. La unidad y lucha de contrarios est� presente en las contradicciones existentes en el movimiento antiglobalizador, la socialdemocracia de izquierda, un sector de la intelectualidad exquisita han querido apropiarse de espacios, ejerciendo una labor de exclusi�n de sectores de la izquierda revolucionaria y de la izquierda partidaria. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 13.- El protagonismo hegem�nico de los Estados Unidos ha enfocado su acci�n en el ataque por la conquista de las reservas energ�ticas de la humanidad. La invasi�n a Afganist�n, luego de los controversiales sucesos del 11 de septiembre en Nueva York y Washington, representa esa lucha yanqui. Los ataques y el acoso sistem�tico contra Irak (en v�speras de los preparativos de nuestro 9 Congreso Estados Unidos, Inglaterra y Espa�a est�n desarrollando la guerra contra este pa�s). En el mundo isl�mico se encuentra el 75% de las reservas de petr�leo crudo y el 50% del gas en el mundo, en Asia Central el 36% de las reservas de gas. La otra regi�n con importantes reservas energ�ticas es Sudam�rica, all� se concentra el 9% del petr�leo, el 7% del gas, as� como el principal potencial de energ�a hidroel�ctrica y de recursos acu�feros. En el marco por controlar los estrat�gicos territorios del Medio Oriente, el imperialismo contin�a promoviendo conflictos internos, sustentando dictaduras e impidiendo el derecho a la autodeterminaci�n de los pueblos, tal como ocurre con la masacre y represi�n sistem�tica que contra el pueblo palestino y sus reivindicaciones territoriales ejecuta Israel. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 14.- En Latinoam�rica, la pol�tica norteamericana de agresi�n por los recursos energ�ticos y los recursos naturales, tiene como puntales fundamentales el Plan Colombia, la Iniciativa Regional Andina, el Plan Puebla Panam�, la instalaci�n de bases militares en Ecuador y Curazao, as� como el acoso persistente y sistem�tico contra la revoluci�n Venezolana. El reci�n fallecido senador norteamericano P. Coverdell, lo ha dicho claramente: "para controlar a Venezuela es necesario intervenir militarmente en Colombia". | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 15.- Tres ejes de dominaci�n sobre �reas estrat�gicas para la supervivencia del modelo de desarrollo yanqui. El TLC para neutralizar a M�xico, utiliz�ndolo como una especie de sub-imperio que tuviera a su cargo a los pa�ses centroamericanos, esta pol�tica no es m�s que el Plan Puebla-Panam�. Mientras el Plan Colombia y la Iniciativa Regional Andina se plantean como la intervenci�n directa en la regi�n que presenta el clima pol�tico de condiciones m�s convulsionado, donde el movimiento popular ha logrado importantes avances. No olvidemos que la regi�n andina, es tambi�n Amazonia, Venezuela y Colombia son de los 15 pa�ses que en el mundo se pueden denominar megabiodiversos, todo ello sumado a las principales reservas energ�ticas de la regi�n y las cuantiosas fuentes de agua y recursos h�dricos.� | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 16.-� El imperialismo ha enfurecido y enfrentado al proceso de recuperaci�n de la OPEP liderizado por Venezuela. La OPEP, es quiz�s, la expresi�n de integraci�n y de vinculaci�n m�s exitosa entre pa�ses del llamado tercer Mundo. La OPEP no conviene a los intereses de las potencias. Estados Unidos ya est� sufriendo una crisis energ�tica. El gobierno Bush-Cheney, ampliamente ligado y con intereses en la industria petrolera transnacional, est� tratando c�mo a de lugar ponerle la mano a las principales reservas energ�ticas del mundo. Seg�n c�lculos de expertos, "de extrapolarse a la entera poblaci�n del planeta el estilo de desarrollo norteamericano, se requerir�an 500 millones de barriles diarios de crudos convencionales, traducibles en 170 mil millones de barriles por a�o, un requerimiento que agotar�a en 6 a�os las actuales reservas probadas mundiales de petr�leo". | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 17.- Durante alrededor de dos d�cadas, Venezuela ha pr�cticamente subsidiado directamente a los consumidores de gasolina de la costa este de Estados Unidos. La compa��a CITGO, propiedad de Petr�leos de Venezuela, adquirida en 1986, recibe petr�leo venezolana, entre tres y dos d�lares por debajo de su cotizaci�n mundial. Ha nuestro pa�s nunca han entrado divisas provenientes de CITGO. Algunas refiner�as de esta empresa jam�s han procesado crudo venezolano, y ha sido s�lo durante el mandato de Hugo Ch�vez que CITGO ha tenido un Presidente venezolano. Situaci�n similar ha ocurrido con refiner�as, propiedad de Venezuela, que se encuentran situadas en Europa. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 18.- La crisis energ�tica� est� �ntimamente vinculada al acelerado proceso de deterioro ambiental que sufre el planeta y sus habitantes. El imperialismo se ha negado a llegar a acuerdos que permitan disminuir y controlar las emisiones contaminantes. Estados Unidos ha proseguido indeteniblemente su desarrollo apartado de la protecci�n del ambiente. En tanto Europa impone restricciones a productos del Tercer Mundo, bajo consideraciones ambientales. Lo parad�jico es que en el Sur, con 80% de la poblaci�n mundial, se produce el 20% de la contaminaci�n, mientras en el norte estos par�metros son a la inversa. El gobierno estadounidense sin embargo lleva tal delantera en la carrera por la devastaci�n del planeta, que si siquiera aceptan adherirse al Protocolo de Kyoto para la reducci�n de emisiones contaminantes | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 19.- La posesi�n de las reservas de agua, son tambi�n parte de la batalla que libran los imperialistas por avasallar a la regi�n Sudamericana. La intervenci�n directa en Colombia, la imposici�n de los programas econ�micos neoliberales han sido parte de la pol�tica de colonizaci�n total. El continente se ha rebelado frente a estas condiciones. El pueblo argentino estall� para enfrentar el desastre econ�mico y social al que se le hab�a sumido. El FMI que proclamaba como ejemplo a Argentina, cerr� cualquier ayuda cuando el modelo que sus t�teres hab�an impuesto implosion�. Las crisis econ�micas en Latinoam�rica han sido recurrentes, en Argentina ha tenido su climax,� pero en Brasil, M�xico, Uruguay y hasta en Chile ha tenido expresiones. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 20.- El capitalismo, ante la inviabilidad de su expansi�n sustentable, ha recurrido a la especulaci�n financiera como forma de supervivencia, en Am�rica Latina esto es evidente. El desarrollo en nuestros pa�ses es �nfimo, est� castrado y atado a las particularidades de un capital transnacional, que genera ganancias fuera de cualquier esquema de producci�n y desarrollo. Los capitales de la burgues�a nacional han imitado estos comportamientos, sobre todo en pa�ses como Venezuela. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 21.- Argentina en crisis, su sistema pol�tico burgu�s en ruinas, Uruguay gravemente herido por las repercusiones de la crisis argentina y la suya propia. Per� arrasado por el neoliberalismo y sometido a las m�s feroces formas de represi�n. Brasil contenido en su desarrollo, Chile escondiendo el fracaso del neoliberalismo, rogando acuerdos de libre de comercio con los Estados Unidos. La econom�a nacional mexicana arruinada, sujetada y controlada por la Reserva Federal norteamericana y los intereses de los grandes trust transnacionales. Centroam�rica enfrentando una pobreza creciente, el Caribe con excepci�n de Cuba, sin posibilidades de desarrollo, Ecuador bajo el esquema de la dolarizaci�n y la pugna por imponer en forma definitiva las condiciones neoliberales en ese pa�s. El gobierno boliviano sostenido por el fuego de la represi�n, Colombia acosada por el terrorismo yanqui y el terrorismo de Estado de la oligarqu�a de ese pa�s. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 22.- El ALCA en ciernes como la amenaza de anexi�n definitiva. La posibilidad yanqui, de acorazarse econ�micamente frente a las otras potencias, mediante la apropiaci�n directa e indiscriminada de la riqueza de Am�rica Latina y el Caribe. Es este el ejemplo m�s contundente del modelo de integraci�n neoliberal, que permit�a controlar a nuestro subcontinente simplemente con Juntas del Gran Capital. El ALCA representa la p�rdida de nuestras propiedades colectivas ancestrales, la destrucci�n de lo aparatos productivos nacionales, la imposibilidad total, atada a una legalidad maula, de alcanzar niveles de desarrollo m�s all� de ser ofertantes de materias primas. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 23.- El Presidente Ch�vez ha liderizado las resistencias contra el proyecto ALCA, proponiendo un modelo de integraci�n latinoamericana alternativa, que tome en cuenta los desniveles en el desarrollo que est�n presentes en nuestros pa�ses, una integraci�n solidaria, bolivariana. Ya el Tratado de Libre Comercio ha tenido nefastas repercusiones en M�xico, pa�s cuya econom�a ha sido devastada y desnacionalizada bajo el mismo concepto que plantea el ALCA para todo el continente. Sin embargo, con la excepci�n brasile�a, las respuestas de los gobiernos latinoamericanos han sido sumisas, complacientes. Desde hace alrededor de 8 a�os, las negociaciones en torno al ALCA se hab�an mantenido en secreto. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 24.- Siguiendo el ejemplo de organizaci�n plebiscitaria realizado por el Movimiento Sin Tierra de Brasil, el Presidente Ch�vez ha propuesto que le consulte a los pueblos, a trav�s de referenda, la adhesi�n o no al Acuerdo de Libre Comercio para las Am�ricas. Ch�vez ya ha adelantado que nuestro pa�s, que adem�s de realizar un refer�ndum para conocer la opini�n de los venezolanos, no est� preparado de ninguna manera para adherirse al ALCA en el 2005. As� mismo el gobierno nacional ha planteado la Alternativo Bolivariana de las Am�ricas (ALBA), como contraposici�n al ALCA. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 25.- Los aires de cambio y la organizaci�n popular ha llegado ara librar una batalla que se asemeja a nuestra gesta de Independencia. Desde M�xico hasta la Patagonia hay expresiones de recuperaci�n del movimiento popular y revolucionario. Las coaliciones y frentes populares han logrado conquistas inestimables,� en Brasil con el triunfo de Lula Da Silva, los avances de los sectores antineoliberales en Bolivia, la fuerza pol�tica del FMLN en El Salvador. La tenaz lucha del movimiento popular en Colombia y la consolidaci�n de las FARC-EP como movimiento insurgente, los avances de los movimientos indigenistas y revolucionarios del Ecuador, que llevaron al gobierno a Lucio Guti�rrez. Las posibilidades de la movilizaci�n popular en Argentina, la persistencia de la izquierda chilena, as� como las posibilidades de victoria del Frente Amplio en Uruguay, conforman un optimista cuadro de posibilidades y esperanzas para el pueblo Latinoamericano. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 26.- Contin�a siendo Cuba un basti�n de dignidad, la representaci�n del modelo socialista como una forma viable de alcanzar el bienestar social y el desarrollo. Mientras Venezuela ha emprendido la gran batalla, el gran ejemplo de allanar los caminos en b�squeda de la sustentabilidad de desarrollo con soberan�a, independencia y justicia social. Nuestro pa�s es un referente inequ�voco para los pueblos que luchan. Un nuevo vigor a la integraci�n de Nuestra Am�rica, a la reivindicaci�n de los sue�os y acciones de nuestros Libertadores, de Bol�var y Sucre. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 27.- Esperemos que los gobiernos de Brasil y Ecuador, logren avanzar, respondiendo a las expectativas que tienen sus pueblos. Sabemos lo duro que significa enfrentar en cualquier �rea al imperialismo.� Deben estar los pueblos vigilantes de que las verdaderas posibilidades de cambio y transformaci�n se cumplan. S�lo la unidad latinoamericana y caribe�a, m�s all� de lo declarativo, m�s all� del economicismo,� puede dar con un futuro de independencia, soberan�a y justicia en nuestra regi�n. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 28.- El imperialismo anda como bestia herida, acosando las opciones liberadoras de los pueblos de� Am�rica Latina (regi�n donde se ha desatado la ola revolucionaria m�s significativa en contra de sus intereses). El rotundo fracaso neoliberal y el agotamiento de las posibilidades energ�ticas y naturales que permiten el modelo de explotaci�n, nos permiten la certeza de exclamar que s�lo el socialismo es la esperanza de los pueblos, que s�lo el socialismo permitir� como modelo econ�mico, pol�tico y social construir la verdadera paz en el planeta, la justicia y las reivindicaciones de los pueblos del mundo. S�lo acabar con la explotaci�n del hombre por el hombre ser� la respuesta posible� las amenazas de destrucci�n que se cierne sobre el planeta, contra la exclusi�n, la pobreza y las injusticias. | ||||||||||||||||||||
| B) ��� Con nuestros h�roes, hacia la Liberaci�n Nacional!!! | ||||||||||||||||||||
| ����������� 1.- Compartimos con nuestro Partido la caracterizaci�n de Venezuela, como naci�n econ�micamente dependiente, con estructuras econ�micas capitalistas de car�cter monop�lico y oligop�lico, atrofiadas por el poder del capital transnacionales, as� como por las caracter�sticas parasitarias de una clase burguesa que se acostumbr� a amasar su fortuna, a trav�s del usufructo de la riqueza del Estado. Donde coexisten dos contradicciones, la principal entre la explotaci�n que realiza el imperialismo sobre nuestra Patria y la contradicci�n fundamental entre capital y trabajo, es decir, entre la burgues�a y la clase trabajadora. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 2.- Las disfunciones estructurales presentes en la econom�a venezolana, tienen origen hist�rico similar al de resto de Nuestra Am�rica. Agravada su situaci�n por el fen�meno que signific� el petr�leo como fuente de recursos para sostener un aparato industrial privado que viv�a a costa de la riqueza colectiva. La burgues�a usurp� la renta petrolera en connivencia con las transnacionales norteamericana y se limit� a la comercializaci�n� surgida a partir de la posibilidad de sostener altos niveles de importaci�n. La burgues�a nacional nunca ha logrado dar saltos hacia el desarrollo productivo. Con una agricultura devastaba, Venezuela acentu� sus niveles de dependencia, m�s all� de los que ten�an nuestros pa�ses hermanos. La nacionalizaci�n relativa del petr�leo en 1976, s�lo sirvi� para agudizar el capitalismo rentista y parasitario. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 3.-� Conceptualizamos el proceso que se vive en nuestro pa�s a partir del triunfo de Ch�vez, como la acumulaci�n de fuerzas hacia la Liberaci�n Nacional, a partir de la alianza entre la clase obrera, el campesinado, sectores avanzados de las capas medias y los sectores de la burgues�a productiva no asociados al imperialismo. Los y las j�venes comunistas creemos que a trav�s de la Liberaci�n Nacional, lograremos derrotar al imperialismo y superar la contradicci�n principal. Para poder avanzar hasta el socialismo como nivel de superaci�n de las contradicciones capital-trabajo y la conquista de la justicia social y la paz para nuestro pueblo. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 4.- El pueblo venezolano tuvo la voluntad y la consecuencia para enfrentar los programas neoliberales que se intentaron imponer en el pa�s. El Estado no lleg� a desmembrarse por completo. La lucha consecuente evit� que el coraz�n econ�mico venezolano fuera privatizado. A pesar de ello los neoliberales lograron parte de su cometido: la privatizaci�n de la telef�nica nacional, de la l�nea �rea bandera del pa�s, junto al proceso de flexibilizaci�n laboral, que tiene como ejemplo la Ley del Trabajo promulgada por Caldera, fueron aspectos significativos del avance neoliberal. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 5.- A partir del a�o 89, con la ca�da de los precios del petr�leos empieza la ca�da m�s significativa y vertiginosa del aparato productivo venezolana. La estructura econ�mica venezolana, carente de la iniciativa burguesa para la inversi�n, la industrializaci�n y la producci�n, se resquebrajaba frente a las pol�ticas de destrucci�n de la OPEP y del Plan Maestro que de Pdvsa que planteaba la producci�n de 6 millones de barriles diarios de petr�leo para el a�o 2006, todo ello a trav�s de la entrega masiva de concesiones a las transnacionales, para la explotaci�n de los llamados campos marginales de petr�leo. Estos campos de marginales no ten�an nada, eran parte de los pozos �lite de producci�n de petr�leo liviano. La principal sider�rgica del pa�s fue rematada, el resto de las empresas b�sicas de Guayana sobrevivieron s�lo gracias a la resistencia obrera. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 6.- Mientras avanzaban las pol�ticas neoliberales, suced�an explosiones y rebeliones permanentes del pueblo, m�s como masa de donde afloraba ind�mito el descontento que como movimiento popular o de trabajadores organizados. La organizaci�n social y pol�tica iba en decadencia, en conjunto con la imposici�n cultural del mensaje postmoderno y la decadencia de nuestras estructuras econ�micas. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 7.- La insurrecci�n popular del 27 de febrero del 89, as� como los levantamientos militares del a�o 92, estuvieron contextualizados en la acelerada carrera hacia la miseria extrema, la exclusi�n m�s brutal de los trabajadores y la ca�da de los niveles de vida de las capas medias, todo ello generado por las pol�ticas del Fondo Monetario Internacional aplicadas por el gobierno de Carlos Andr�s P�rez. La apertura econ�mica implicaba para la burgues�a nacional no asociada al imperio su definitiva desaparici�n o su necesaria adhesi�n y asociaci�n al capital transnacional que terminaba definitivamente aplast�ndolo. Todo esto conllev� a la destituci�n de Carlos Andr�s P�rez, pero la burgues�a y sus representantes no comprendieron en toda su magnitud la voluntad de cambio del pueblo, imaginando que era posible continuar con el conjunto de medidas neoliberales cambiando tan s�lo los actores y la forma como se aplicaban las medidas. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 8.- La deuda externa continuaba ejerciendo un peso de alrededor del 40% del ingreso nacional. El capital financiero estalla en medio de su carrera especulativa y su incipiente imposici�n sobre el frente capital productivo. Miles de millones de bol�vares pierden los venezolanos en el a�o 94. Esa crisis fue atendida por el gobierno del� socialcristianismo y el MAS, mediante el subsidio a la banca. Los banqueros por supuesto se roban tambi�n el dinero de los subsidios y huyen del pa�s. La banca internacional aprovech� muy bien esta situaci�n, hoy en d�a no existe un solo banco privado en el pa�s donde haya mayor�a de capital nacional. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 9.- El sistema pol�tico se rompi�. Salvado a medias por Caldera, el esquema puntofijista no resisti� la inmensa impopularidad generada por las pol�ticas de neoliberalismo sin shock que fueron aplicadas por ese gobierno. Una clase obrera empobrecida, con los sistemas de seguridad social destruidos, bajo esquemas de flexibilizaci�n laboral, as� como el desempleo creciente, fueron el escenario para la irrupci�n pol�tica de Ch�vez como fen�meno social de respuesta al modelo neoliberal. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 10.- Ch�vez llega al gobierno, en el marco de los movimientos sociales y la izquierda venezolana arrinconada, pero con las inmensas ganas de un pueblo de obtener y construir un pa�s que rompiera con el neoliberalismo, la venta del pa�s y la ca�da de las condiciones de vida de la mayor�a de los venezolanos y venezolanas. Desde la realizaci�n de nuestro 8vo. Congreso Nacional en el a�o 2001, se ha agudizado en nuestro pa�s la lucha de clases. El proceso de Revoluci�n Bolivariana, que se inici� en el a�o 99, ha avanzado y en su profundizaci�n ha empezado a recuperar para el pueblo la soberan�a Patria. Un golpe militar de caracter�sticas fascistas impuso durante 48 horas una dictadura, que demostr� en tan breve, de cuanto son capaces la oligarqu�a venezolana y el imperialismo yanqui, para volver a instaurar en el pa�s, los reg�menes de injusticia y entrega del pa�s. | ||||||||||||||||||||
| �11.- La aprobaci�n de las 48 leyes, que mediante ley habilitante, promulg� el Gobierno Revolucionario, as� como la lucha por recuperar y renacionalizar nuestra industria petrolera, desencadenaron el golpe de Estado de abril de 2002. Dos trenes se enfrentaron, la conspiraci�n fascista us� de sus m�s viles t�cticas para derrocar al gobierno, la colocaci�n de francotiradores de car�cter paramilitar, que junto a las polic�as capitalinas bajo control de la oposici�n, dispararon a mansalva contra el pueblo que defend�a a la revoluci�n e inclusive contra seguidores de la contrarrevoluci�n. Ese fue el montaje, que prepararon con los medios de comunicaci�n para justificar el alzamiento de un grupo de militares gorilas, muchos de los cuales eran funcionarios de confianza del gobierno, as� como otros ten�an responsabilidades dentro del gabinete ejecutivo. | ||||||||||||||||||||
| �12.- La organizaci�n y la movilizaci�n de un pueblo, que sorprendi� a los propios partidos pol�ticos del proceso, desde el mismo 12 de abril, logr� conmover a los sectores patri�ticos militares que se rebelaron contra el r�gimen de facto. Para muchos a partir de all� surge el punto de no retorno, en el cual la agudizaci�n de las contradicciones implica una ruptura definitiva en lo econ�mico y lo social. Posterior a esos sucesos Ch�vez cita a Gramsci, calificando el momento pol�tico, a la crisis que se origina en el pa�s como: "una crisis, una verdadera crisis, ocurre cuando hay algo que est� muriendo y no ha terminado de morir, y, al mismo tiempo, hay algo que est� naciendo y tampoco ha terminado de nacer". | ||||||||||||||||||||
| �13.- Debemos detenernos en la carencia que tiene para nuestro proceso revolucionario la carencia de una vanguardia organizada, que dirija en forma colectiva el proceso y sea capaz de conducirse junto a su pueblo, hacia una profundizaci�n coherente del movimiento popular. Esta Revoluci�n ha tocada empezar a construirla desde arriba y es desde abajo cuando se completan los elementos necesarios que sirvan de sustento y organizaci�n social al proceso. | ||||||||||||||||||||
| �14.- No obstante, de acuerdo a lo in�dito y las muy particulares caracter�sticas del proceso que vivimos, encontramos a un pueblo que luego de lograr las distintas victorias electorales, ha construido muy r�pidamente el tejido organizativo social del que carec�amos, o que estaba sumamente deteriorado Comprendemos que s�lo con la construcci�n de una vanguardia organizada de los trabajadores y del movimiento popular, es que podremos tender el puente hacia la victoria definitiva. La particularidad de desarrollar una Revoluci�n, sin un movimiento de trabajadores significativo, agrupado en torno ha condiciones clasistas, deja flancos al desnudo para el ataque de la reacci�n. | ||||||||||||||||||||
| 15.- Es en el �rea de la juventud y los estudiantes una de las �reas fundamentales para emprender la reconstrucci�n. Pues de all� nacer�n las nuevas generaciones de patriotas y revolucionarios. La nueva cultura y mentalidad se forjar�n de acuerdo a como forjemos a la juventud venezolana. El movimiento estudiantil, destrozado luego del �ltimo per�odo de luchas de principio de los 90, no presenta condiciones homog�neos las para ser referencia para el avance revolucionario.� Al movimiento juvenil nunca se le prest� la suficiente atenci�n y dedicaci�n al trabajo por parte de los sectores revolucionarios. Tenemos una mayor�a de j�venes en los barrios y comunidades apoyando el proceso con problemas organizativos, mientras tenemos un estudiantado ap�tico y de espaldas a la realidad nacional. | ||||||||||||||||||||
| 16.-� Como era de esperarse la conspiraci�n oligarca e imperialista que tuvo como cl�max Abril del 2002, continu�, volvi�ndose a profundizar en diciembre de ese a�o, cuando aquellos mismos protagonistas del golpe de estado, convocaron a un paro nacional indefinido, en el cual la carta fundamental era la paralizaci�n total de Pdvsa. Se desarroll� entonces un paro patronal parcial en el pa�s, y la gerencia transnacionalizada de PDVSA logr� detener nuestra principal industria. Evidentemente la intenci�n era crear el caos econ�mico y social necesario para acabar con el gobierno revolucionario y de una vez dar paso al remate de nuestra riqueza petrolera. | ||||||||||||||||||||
| 17.- Los trabajadores no pararon en su gran mayor�a, reclamaban trabajar a las puertas de las f�bricas, cumpl�an horarios frente a los comercios. Los obreros petroleros se mantuvieron firmes en un 90%, as� como los sider�rgicos y un importante porcentaje de los trabajadores del sector p�blico. En Pdvsa el tuvo �xitos iniciales gracias una gerencia que mayoritariamente se coloc� a la cabeza de la conspiraci�n golpista, ya que nunca trabajaron a favor de la naci�n sino de los intereses de las transnacionales y la expoliaci�n para beneficio propio de la riqueza de todos los venezolanos. | ||||||||||||||||||||
| 18.- El fascismo detuvo tambi�n la educaci�n en los institutos privados, las universidades aut�nomas y en un sector de la ense�anza p�blica nacional. Detuvo tambi�n la salud en organismo que depend�an de alcaldes y gobernadores golpistas. Nuevamente fue la movilizaci�n popular la que resisti� y combati�, se coloc� el pueblo a las puertas de las instalaciones petroleras, se produjo un salto cualitativo en las luchas de los sider�rgicos, quienes superaban el mero reivindicativismo y se colocaron como una verdadera vanguardia obrera que impidi� el cierre de las empresas b�sicas de Guayana y defendi� el suministro de energ�a. | ||||||||||||||||||||
| 19.- Los estudiantes y el sector patri�tico del profesorado en todos los niveles, estuvieron junto a los comunidades luchando por mantener abiertos los planteles p�blicos frente al sabotaje fascista. El movimiento estudiantil universitario logr� rasgos de los brillos perdidos a�os atr�s, resultaron verdaderamente significantes las movilizaciones en defensa del derecho al estudio, todav�a con m�ltiples limitaciones, pero dando muestras de vida y se�ales de las posibilidades que est�n por abrirse y que tienen los j�venes comunistas que promover hacia la reconstrucci�n del movimiento estudiantil y juvenil. | ||||||||||||||||||||
| 20.- Luego de 63 d�as de llamado a paro, el pueblo obtuvo una nueva victoria. El fascismo se vio obligado a inventar su repliegue. El pa�s se encuentra agobiado por una crisis econ�mica producto de la debacle en la producci�n petrolera. 4 mil millones de p�rdidas directa en PDVSA, as� como la conspiraci�n econ�mica que promovi� el �xodo de divisas al exterior dej� a Venezuela en medio de una encrucijada. Las propias actuaciones de la oligarqu�a han empujado la profundizaci�n de la Revoluci�n. Los graves problemas de desabastecimiento y cierre por quiebra de peque�as y mediana industrias, tendr�n que ser enfrentados con la intervenci�n directa del Estado y la promoci�n de las formas alternativa de producci�n y distribuci�n de bienes y servicios, tales como las cooperativas y el tejido de econom�a microfinanciera que se est� construyendo e impulsando desde el gobierno y las comunidades organizadas. | ||||||||||||||||||||
| 21.- Las contradicciones est�n presentes no s�lo en la lucha contra el imperialismo. A lo interno de la estructura de gobierno y en el marco de las organizaciones que apoyan al Presidente Ch�vez, est�n tambi�n la lucha de clases y la lucha ideol�gica. Por lo heterog�neo de la alianza que debe llevarnos a la Liberaci�n Nacional, existen quienes no asumen todas las condiciones de lo que ello implica y prefieren el conjunto de reformas que sirvan para la satisfacci�n de sus intereses de clase. | ||||||||||||||||||||
| 22.- La lucha es tambi�n ideol�gica, las masas y su dirigencia no han ganado la conciencia suficiente para comprender sus propios intereses en el proceso de liberaci�n. Por tanto existen adem�s de debilidades org�nicas en torno a la organizaci�n proletaria, dificultadas ideol�gicas frente a aquellos que s�lo aspiran al rostro humano del capitalismo. Los comunistas venezolanos, los j�venes comunistas comprendemos cient�ficamente que el capitalismo no tiene viabilidad ni posibilidad de convertirse en el sistema que logre brindar justicia social, equidad y real libertad a nuestro pueblo, pues es en esencia ajeno a los principios humanos, la solidaridad y la justa distribuci�n de la riqueza. | ||||||||||||||||||||
| 23.- Venezuela nunca acceder� al desarrollo dentro de los esquemas capitalistas. Es necesario la acumulaci�n de suficientes fuerzas productivas que superen la caracter�sticas rentista y parasitaria de nuestras estructuras econ�micas. Consolidar un aparato productivo que reduzca nuestra dependencia es un objetivo que forma parte de lo t�ctico, m�s no de lo estrat�gico. | ||||||||||||||||||||
| 24.- La liberaci�n nacional est� �ntimamente ligada a la consecuci�n de niveles de unidad pol�tica, cultural y econ�mica con los pueblos de Am�rica Latina y el Caribe. El contenido liberador, emancipador, internacionalista de nuestros libertadores, representados en Bol�var y Sucre, forma parte de los aportes hacia una caracterizaci�n propia, de profundo arraigo cultural de los procesos revolucionarios de nuestra regi�n. Acudiendo al estudio, desde el punto de vista del materialismo hist�rico, de los or�genes econ�micos y sociales presentes en Nuestra Am�rica, encontramos el nudo fundamental del proceso de explotaci�n y expoliaci�n al que fuimos y somos sometidos. Es la historia� de un mismo pueblo, que irredento encontrar� la fuerza para alcanzar su independencia definitiva a trav�s de la ruptura con el sistema de dominaci�n y el imperio que sustenta ese sistema. La unidad para vencer enemigo com�n, no es s�lo una consigna, o un asunto sentimental,� es la urgencia hist�rica necesaria para la victoria. | ||||||||||||||||||||
| C) Instituciones, Lucha de Clases. | ||||||||||||||||||||
| "Cuanto m�s se ampl�a el movimiento popular, m�s se pone al descubierto�� �������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������la verdadera naturaleza de las diferentes clases, m�s urgente es la tarea del Partido de dirigir a la clase, de ser su organizador, y no de marchar a la cola de los acontecimientos" | ||||||||||||||||||||
| V.I.LENIN. "Nuevas tareas y nuevas fuerzas" | ||||||||||||||||||||
| 1.-�Los revolucionarios venezolanos s�lo tenemos, todav�a, una parte del poder. La lucha por �ste, s�lo se resolver� con el logro de la hegemon�a definitiva de la alianza patri�tica por sobre la oligarqu�a y el imperialismo. Las llamadas instituciones, aparatos que conforman la superestructura del Estado, viven el proceso de luchas y contradicciones de clase que se desarrollan en la sociedad. | ||||||||||||||||||||
| 2.- Teniendo en cuenta que la mayor�a de los aparatos ideol�gicos se encuentran pr�cticamente intactos como promotores y difusores del Estado Burgu�s subyugado al imperialismo, se hace imperante para los sectores patri�ticos atacar a estas estructuras, para sobre ellas crear la construcci�n de una concepci�n de Estado. Esta lucha todav�a est� en una fase incipiente. La iglesia, los medios de comunicaci�n, est�n bajo el dominio hegem�nico del imperialismo. Y mientras se hacen esfuerzos por la transformaci�n del sistema educativo p�blico, a�n no se logran las transformaciones necesarias, inclusive en el sector universitario la situaci�n es a�n m�s complicada frente a la reacci�n. | ||||||||||||||||||||
| LA BATALLA CULTURAL COMUNICACIONAL | ||||||||||||||||||||
| 1.- Los medios de comunicaci�n venezolanos, son empresas de car�cter oligop�lico, fuertemente vinculados al capital transnacional. Por ello no es gratuita su feroz y terrorista oposici�n al proceso revolucionario. Los medios operan eminentemente como propagandistas de la burgues�a, utilizando principios fascistas y nazis de reproducci�n de informaci�n. M�s all� de su formal funci�n alienante, los medios expresan las formas m�s atrasadas y reaccionarias del modelo burgu�s neoliberal. | ||||||||||||||||||||
| 2.- En manos de pocos grupos econ�micos, su m�s resaltante expresi�n es el grupo Cisneros, la mayor corporaci�n comunicacional de Am�rica Latina, que adem�s, como bien dijimos antes, conforma un oligopolio con ramificaciones en diversas ramos de la producci�n y los servicios. Cisneros, est� asociado a Time Warner AOL, son concesionarios de la red de televisi�n satelital Directv, propietarios de estaciones de televisi�n en M�xico, Puerto Rico, Chile, Colombia, Per� y Argentina, as� como una importante red de emisoras de radio. Son adem�s socios de una cantidad de medios impresos. Los Cisneros tambi�n est�n asociados en operadoras de comunicaci�n celular� y de telefon�a fija, distribuidoras de filmes y casas discogr�ficas. Son todo un imperio econ�mico, nacido y crecido gracias al usufructo de la riqueza de los venezolanos, gracias a las complacencias que tuvieron con ellos los gobiernos de Acci�n Democr�tica y COPEI. | ||||||||||||||||||||
| 3.- El grupo Cisneros es el verdadero l�der de la oposici�n al gobierno revolucionario. Guardan �ntimas relaciones con los "halcones" del Pent�gono y el departamento de Estado yanqui.�� En mayor o menor medida la estructura comunicacional del pa�s responde a intereses transnacionales, en mayor o menor medida, con la correspondencia de una estructura econ�mica que sostiene y fomenta sus bases oligop�licas y de control ideol�gico del pa�s. | ||||||||||||||||||||
| �4.- El papel de los medios es nefasto para la sociedad en su conjunto, mucho m�s grave la influencia de sus mensajes entre la infancia, la adolescencia y la juventud venezolana. Pues d�a a d�a la televisi�n y la industria cultural oligarca adquieren una m�s hegem�nica su influencia en su crecimiento y formaci�n. Todo ello enmarcado en una sociedad que requiere las m�s esclavizantes jornadas de trabajo para los padres, madres y representantes. Todo ello aunado a la crisis y quiebra del sistema educativo, contribuye a tener ni�os, ni�as, j�venes y adolescentes que son pr�cticamente arrancados de la crianza filial, mientras tienen a los medios como sus patrones cotidianos a imitar. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 5.- Despu�s de su participaci�n activa y descarada en los golpes fascistas de abril y diciembre de 2002, el gobierno ha empezado a tomar medidas. Se han abierto procesos en contra de las 4 principales plantas televisas, con cargos sobre difusi�n de propaganda de guerra. Se ha introducido a la Asamblea� Nacional un proyecto de Ley de Responsabilidad Social de los Medios. Est� Ley, pretende en cierta medida proteger a los ni�os y adolescentes de la carga cotidiana de violencia y mensajes inadecuados para este sector de la poblaci�n. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 6.- As� mismo, la promoci�n de medios de comunicaci�n alternativos, son parte de las medidas correspondientes a la democratizaci�n de la comunicaci�n de masas y la promoci�n de la organizaci�n social, as� como de enfrentamiento al mensaje ideol�gico del Estado Pro-imperialista.� Representan estos medios alternativos salidas para construir el lenguaje y la comunicaci�n necesaria para construir aparatos ideol�gicos de la comunicaci�n adaptados a las necesidades del proceso revolucionario. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 7.- La industria cultural representa una fuerte estructura de oposici�n al Estado en construcci�n. Sus estructuras son fundamentalmente similares a las de los medios, existiendo una asociaci�n intr�nseca entre ellos. Dicha asociaci�n no permite el surgimiento de la verdadera cultura popular, pues su papel es destruir culturalmente las ra�ces y la identificaci�n hist�rica de los venezolanos con su patria y� su contexto. As� mismo sucede en todas las sociedades capitalistas. Pero, es determinante para su an�lisis, la contradicci�n imperio-naci�n, en medio del proceso de globalizaci�n neoliberal, se ha acelerado la promoci�n del discurso ideol�gico que pretende arrancar de cuajo, cualquier posibilidad cultural de inspiraci�n patri�tica. La postmodernidad no permite titubeos, lo propio no sirve, sirve la cultura global y esta es la cultura de las oligarqu�as y la cultura basura impuesta por Estados Unidos. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 8.- Hasta la cultura europea, referencia imperialista de modelo para el resto de los pueblos est� siendo arrasada por el modelo postmoderno. En el caso de Am�rica Latina y el Caribe, donde el colonialismo y sus sucesores se encargaron de destruir a las culturas originarias, luego de marginar la cultura mestiza y hoy de cuestionar la cultura nacional, con todos sus elementos originarios y mestizos, la situaci�n es francamente alarmante. En el caso venezolano, ha tenido una mayor profundidad de acuerdo al car�cter de exacerbaci�n del consumo, producto de la econom�a petrolera y la influencia directa de las transnacionales que operaron y operan en el pa�s.� | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 9.- Sin cultura revolucionaria, no hay posibilidades de construcci�n de una sociedad con valores y relacionamientos nuevos. Mientras est� castrada la producci�n intelectual y literaria, de los creadores populares� y revolucionarios, no se estar� construyendo el lenguaje que identifique a una nueva sociedad. La dependencia a la industria cultural yanqui, continuar� at�ndonos a las formas alienantes de la ideolog�a burguesa. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 10.- En cuanto al tiempo libre y la recreaci�n como fen�meno social que forma parte de los elementos de la cultura y el desarrollo humano, la sociedad capitalista contrapone al tiempo libre y al ocio el tiempo de producci�n, despreciando el car�cter creativo que supone el disfrute natural de tiempo libre de calidad. Especialmente en el caso de los j�venes y adolescentes, debemos se�alar con evidente preocupaci�n que han sido completamente alienados por la sociedad de consumo, enajenando el car�cter integral e integrador de la comunidad que se desarrolla durante el tiempo ?no productivo?. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 11.- El tiempo libre que se ha generado como producto del desarrollo tecnol�gico, lejos de garantizar un arm�nico desarrollo integral del hombre, ha sido h�bilmente ocupado por los modernos mecanismos de dominaci�n ideol�gica que impone el aparato medi�tico del imperialismo, secuestrando el tiempo libre del hombre, utiliz�ndolo para extirparle cualquier intento de desarrollo personal y comunitario.��� | ||||||||||||||||||||
| ENTRE NUESTRA FUERZA ARMADA | ||||||||||||||||||||
| ����������� 1.- En instituciones como la Fuerza Armada, contin�a el proceso de contradicciones entre una oficialidad que se fiel a sus or�genes de clase y entrega su contribuci�n patri�tica, frente a otros que contin�an representando la sumisi�n al imperialismo y la oligarqu�a. Hasta ahora en la balanza han pesado m�s las fuerzas patri�ticas, luego del golpe de Abril, la depuraci�n en la Fuerza armada, sirvi� para consolidar a�n m�s el car�cter progresista de una Fuerza Armada que significa un apoyo fundamental para el desarrollo revolucionario, coloc�ndose al lado del pueblo para trabajar con �l y no para la reprimirlo. La composici�n social de la FA venezolana es heterog�nea, en ella tienen cabida, tanto hijos de la clase trabajadora, como de las capas medias, y en mucha menor medida de la burgues�a. El control ideol�gico de la burgues�a y el imperialismo sobre nuestro aparato armado ha sido sistem�tico durante d�cadas. En la Fuerza Armada se refleja la contradicci�n frente a la pol�tica imperialista de convertir nuestros ej�rcitos en simples polic�as. El bolivarianismo nunca falleci� entre nuestros hombres de armas. Al momento que se agudizaron las pol�ticas neoliberales en el pa�s, la Fuerza Armada vio en riesgo la soberan�a nacional y su propia existencia, identific�ndose mucho m�s con las necesidades y el sufrimiento del pueblo venezolano.� | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 2.- Una oficialidad formada bajo nuevos valores surge, mientras ha habido variaciones que poco a poco van reduciendo la dependencia que en formaci�n de nuestro personal militar, ven�a ejerciendo los militares norteamericanos. Cursos y ejercicios basados en las necesidades reales y con base a los intereses de nuestra soberan�a empiezan a construir los cimientos para una oficialidad comprometida y progresista. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 3.- En cuanto al personal de conscriptos, en su inmensa mayor�a provenientes de las barriadas y zonas rurales m�s empobrecidas con el pa�s, constituyen una juventud en armas que ha contribuido en forma fundamental al sostenimiento del proceso. La recuperaci�n del gobierno en abril tuvo entre sus or�genes la valerosidad y hero�smo de nuestros j�venes soldados. Un nuevo modelo de servicio militar ha venido consolid�ndose. Condiciones mucho m�s humanas, en cuanto a condiciones econ�micas y de trato, hacen una opci�n el servicio militar para aquellos que han sido excluidos del sistema educativo. Dentro de la Fuerza Armada existe la posibilidad de continuar estudiando, la garant�a de alimentaci�n, las profesionalizaci�n, as� como un estipendio que permite a los conscriptos ayudar a sus familias. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 4.- Tradicionalmente cuestionado como forma de coerci�n y represi�n juvenil, el servicio militar venezolano ya no es lo mismo que en otros pa�ses, la reclutaci�n forzosa ha desaparecido, los casos de violaci�n a los derechos humanos de los conscriptos han sido minimizados. El servicio social obligatorio representa una alternativa para aquellos que objetan pertenecer al estamento militar, o que por razones de estudio y trabajo no pueden hacer servicio militar. Los j�venes venezolanos est�n asumiendo voluntariamente una responsabilidad fundamental en el sostenimiento de la Revoluci�n, no es ya el servicio militar un enemigo que persigue y reprime. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 5.- La construcci�n de la nueva Fuerza Armada sigue en marcha. Frente a las amenazas del fascismo, el terrorismo y la subversi�n olig�rquica, debe ser la instituci�n que responda en la defensa de la soberan�a nacional y popular. Muchas corrientes se mueven dentro de ella, est� a�n lejos de resolverse las contradicciones en su seno, sin embargo han resistido las embestidas de los poderosos, un buen sector ha superado los paradigmas pro imperiales y fascistas inculcados por a�os de formaci�n reaccionaria dirigida desde la Escuela de las Am�ricas. En la m�s joven oficialidad est� el futuro de un ej�rcito, una armada, una aviaci�n y una guardia nacional que nunca m�s miren hacia los a�os de violencia y represi�n contra el pueblo. | ||||||||||||||||||||
| D)CONSTRUYENDO EL NUEVO ESTADO | ||||||||||||||||||||
| ����������� 1.- El proceso revolucionario ha venido transformando nuestras formas de actuaci�n y lucha. Ha transformado el escenario pol�tico, est� viva en las calles de Venezuela la lucha de clases. La democracia participativa y protag�nica ha implicado nuevas formas de organizaci�n social, la inclusi�n de vastos sectores de la poblaci�n que estaban ignorados, sin voz. Todo ello en medio de una compleja situaci�n donde los poderes del Estado siguen influenciados y muchas veces controlados por los protagonistas del modelo de explotaci�n y corrupci�n anterior al inicio del proceso. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 2.- La transformaci�n de toda una concepci�n de Estado es indispensable para el avance de las fuerzas revolucionarias. Al tiempo que se ha avanzado en el marco del combate pol�tico, permanece el germen de la viejo Estado atascando y saboteando el desarrollo. Un marco legal cada vez m�s popular es necesario para la construcci�n de nuevas instituciones. Un Poder Judicial cercado por las mafias, al servicio de los poderosos, el poder ciudadano conteniendo dentro de si a numerosos elementos de la contrarrevoluci�n. Instituciones que aparentan cambios que tan s�lo son nominales, son demostraciones de todo lo que hace falta acelerar para construir el nuevo Estado. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 3.- Las fuerzas neoliberales no lograron devastar por completo al pa�s. Importantes p�rdidas produjo a nuestro aparato estatal, pero nunca tan significativas como en la mayor�a de los pa�ses de nuestro continente. Conservamos un aparato industrial estatal lo suficientemente fuerte como para controlar la econom�a nacional. Sin embargo lo ocurrido en PDVSA ejemplifica todo el proceso desnacionalizador y neoliberal que se escond�a bajo las apariencias de una supuesta empresa p�blica. Lo mismo ocurre en las Empresas B�sicas de Guayana, all� el enemigo se encuentra agazapado, trabajando en silencio, con las contradicciones revolvi�ndose a lo interno, tarde o temprano se agudizar�n all� los enfrentamientos y las luchas entre la oligarqu�a y los intereses imperialistas frente a los intereses nacionales y de los trabajadores. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 4.- Desde el comienzo del proceso revolucionario, era evidente la ausencia de una organizaci�n de la clase obrera, lo suficientemente fuerte y clasista para las necesidades de la Revoluci�n. Sin clase obrera organizada no hay Revoluci�n posible. Un importante sector movimiento sindical claramente afectado y contaminado por las conductas clientelares, patronales, se ha colocado por supuesto al servicio de la contrarrevoluci�n. Estos sectores no son mayoritarios ni realmente representativos. El mismo desarrollo de las contradicciones de clase, ha provocado el surgimiento aparatoso, con tropiezos de un mayor nivel de conciencia de clase. De los paros golpistas es importante resaltar que hubo un importante movimiento de trabajadores que estuvo y est� en la calle, al lado de las f�bricas y empresas enfrentando a la reacci�n. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 5.- Las fuerzas clasistas consecuentes del sindicalismo venezolano, en conjunto con las nuevas fuerzas que han surgidos al calor de la agudizaci�n de la lucha de clases marchan hacia nuevas construcciones y elaboraciones de unidad. Es este un importante momento, para que el protagonismo de los trabajadores se haga presente hacia el desarrollo y victoria definitiva del proceso revolucionario. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 6.- Nuevas formas de producci�n surgen en el pa�s, promovidas desde el gobierno y desde la propia organizaci�n del pueblo. La multiplicaci�n de las cooperativas y las iniciativas de producci�n colectiva en el campo, forman parte de un nuevo modelo democratizador de la econom�a. Romper el control monop�lico y oligop�lico de la producci�n es un desaf�o indispensable en el camino de la liberaci�n nacional. Lo m�s importante es que el propio pueblo ha asumido esta tarea y exige y reclama al propio gobierno los atrasos, deficiencias y deformaciones en el apoyo a estas iniciativas. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 7.- El tejido social va elaborando m�ltiples condiciones de protagonismo popular. Los C�rculos Bolivarianos son una insignia fundamental para la integraci�n de las comunidades y la unidad pueblo-gobierno. A partir de la C�rculos se abren condiciones no s�lo para la participaci�n, sino tambi�n la defensa de la revoluci�n, barrio por barrio. Son un instrumento tambi�n para la elevaci�n del nivel ideol�gico de las masas. Pero no son los C�rculos el �nico componente de las redes populares. Cada uno de los problemas e intereses de las comunidades han generado instrumentos organizativos adecuados a las fisionom�as locales. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 8.- El ejercicio del poder local y regional, depende tambi�n de una nueva visi�n de la descentralizaci�n. Antes entendida desde el punto de vista neoliberal, estaba generando la desintegraci�n del pa�s y la aparici�n de fen�menos de regionalismo exacerbado, esta situaci�n persiste en los Estados gobernados por la oposici�n. La descentralizaci�n para nosotros descansa en el ejercicio de la participaci�n de las comunidades, localidades y diversas expresiones populares en la decisi�n sobre pol�ticas de desarrollo, en conjunto a� una activa contralor�a social.� | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 9.- No es posible descentralizaci�n sin integraci�n y desconcentraci�n de la poblaci�n. Los proyectos de v�as de comunicaci�n, muchos de ellos en marcha y bastante adelantados son parte de la concepci�n de un pa�s justamente equilibrado en la distribuci�n y utilizaci�n de los recursos, as� como en la planificaci�n de la econom�a y la sociedad. Aparte de la exclusi�n social, el capitalismo produce tambi�n exclusi�n geogr�fica. Las zonas m�s apartadas del pa�s siguen teniendo una atenci�n sumamente deficiente, la poblaci�n rural e ind�genas ha ganado en derecho y protagonismo, pero hace falta la conexi�n con pol�ticas de Estado realmente efectivas para romper el aislamiento, respetando la cultura y expresiones propias de esas comunidades. No se trata de urbanizar los campos, se trata de humanizarlos, de hacerlos lugares adecuados para la vida en iguales oportunidades que las podr�an tener los habitantes de las grandes ciudades y zonas urbanas del pa�s. | ||||||||||||||||||||
| ��������������� 10.- La reforma urbana y rural son proyectos en marcha dentro de la Revoluci�n bolivariana. La Ley de tierras, fue uno de los detonantes de la reacci�n olig�rquica, m�s por su visi�n del desarrollo nacional, que por una nueva distribuci�n de la tierra. En lo urbano hace falta avanzar mucho m�s que en el reconocimiento de la propiedad a los pisatarios de viviendas en las ciudades. Una verdadera revoluci�n urbana debe estar promovida por un Estado que discuta con el pueblo reglas de juego que rompan con el predominio de los valores del mercado y de los monopolios inmobiliarios, as� como impliquen una estructura financiera accesible a las masas pobres e inclusive a sectores de las capas medias de la poblaci�n. | ||||||||||||||||||||
| EN TODO EL CONTEXTO, LOS J�VENES | ||||||||||||||||||||
| 1.- La juventud venezolana es un sector social, con caracter�sticas particulares, que asume dentro de s� valores correspondientes al lugar que ocupan sus representantes en la producci�n. No obstante, las necesidades del sistema capitalista, han colocado a un importante sector de los j�venes venezolanos dentro de los procesos de producci�n. Por tanto hacemos la diferencia entre quienes desempe�an como estudiantes y aquellos que se encuentran en la producci�n o excluidos. | ||||||||||||||||||||
| 2.- El neoliberalismo utiliza como armas fundamentales para la desmovilizaci�n y no identificaci�n de los j�venes y estudiantes con su realidad y su pa�s, la promoci�n de la apat�a y la canalizaci�n de la rebeld�a en el marco de la industria cultural alienante que plantea modelos predise�ados de lo que significa ser joven. Este modelo avanz� bastante en nuestro pa�s, haciendo entre los j�venes y estudiantes las mayores expresiones del individualismo y de fin de las ideolog�as. La violencia, los excesos, la "mitificaci�n del modelo de vida americano" a trav�s de los medios, as� como el reciclaje de iconos y referencias de las luchas juveniles, utiliz�ndolos como parte del aparataje mercantilista, son mecanismo de control social que aplica el imperialismo sobre los sectores juvenil. | ||||||||||||||||||||
| 3.- La oligarqu�a y sus representantes lograron apartar de sistema educativo formal a aquellos que le sobraban a su parasitario aparato productivo. Paulatinamente fueron revirtieron el proceso de democratizaci�n de la educaci�n, que implic� la posibilidad que muchos hijos de la clase trabajadora culminara sus estudios secundarios y tuviera posibilidades de acceso a la educaci�n superior o a otras modalidades de desarrollo profesional. El otrora combativo� movimiento estudiantil venezolano, fue sucumbiendo ante los obst�culos que fueron atravesados por la burgues�a. No obstante, existen matices distintos en el marco de la situaci�n actual del movimiento estudiantil, en muchas regiones del pa�s los estudiantes de secundaria ofrecen un aporte fundamental para el proceso, as� como en las Universidades experimentales, institutos y colegios universitarios, sobre todo del interior del pa�s tienen un estudiantado identificado con el af�n de transformaci�n. | ||||||||||||||||||||
| 4.- No est�n construidas las organizaciones que permitan propias formas de identificaci�n de los j�venes trabajadores o excluidos. La democracia participativa ha abierto todo un campo de posibilidades y es notoria la participaci�n fundamental de los j�venes de las comunidades en las movilizaciones populares y la defensa del proceso revolucionario. A�n as�, todav�a no se terminan de solidificar y proponer estructuras y organismo que respondan a las expectativas, caracter�sticas y problem�ticas particulares de la juventud venezolana. La Ley de Juventudes y la Ley Org�nica de protecci�n al Ni�o, Ni�a y Adolescente, implican la conformaci�n de las instituciones de Estado de atenci�n a estos sectores, as� como la conformaci�n de todo un sistema de participaci�n y protagonismo. Con muchos vac�os y contradicciones esta ley forma parte de un marco jur�dico innovador dentro de este campo en el pa�s. | ||||||||||||||||||||
| 5.- La juventud venezolana si combate con su pueblo d�a a d�a. La apat�a del movimiento estudiantil no significa la carencia de sangre y fuerzas j�venes para el proceso. Pero los problemas de la juventud no son todav�a un objetivo visible en las pol�ticas de Estado. Contin�a existiendo discriminaci�n en el campo laboral, tanto para la obtenci�n de empleos, como respecto a los salarios. La explotaci�n a ni�os, ni�as y adolescentes es un problema concreto en el pa�s, que no se ha atacado con firmeza. Los j�venes de las comunidades rurales e ind�genas siguen sin igualarse en oportunidades con los de otras zonas del pa�s. | ||||||||||||||||||||
| 6.- Hemos avanzado en la inclusi�n de ni�os, ni�as y adolescentes en el sistema educativo. Pero todav�a no se genera desde la educaci�n las herramientas para una formaci�n humana, acad�mica y revolucionaria adecuada a nuestro proceso. En tanto la violencia cubre nuestras barriadas, producto de la exclusi�n, las inequidades de un poder judicial al servicio de los poderosos. As� como con el c�rculo vicioso de los aparatos represivos policiales que contin�an estrechamente unidos las bandas delincuenciales y la carencia de planes preventivos y orientadores. | ||||||||||||||||||||
| 7.- La contracultura capitalista promueve modelos de vida ligados a los excesos con las drogas, patrones de conducta y estereotipos enajenantes. Las necesidades insatisfechas de los j�venes en el marco del capitalismo son encauzadas hacia conductas autodestructivas, negando posibilidades de construcci�n dentro de la sociedad. Cotidianamente es necesario el desarrollo de la lucha ideol�gica frente a este modelo. | ||||||||||||||||||||
| 8.-��� El presente y el futuro de la Revoluci�n Bolivariana, tiene como eje el desarrollo de una juventud con nuevos valores, nuevas actitudes y una formaci�n revolucionaria, profundamente colectiva que tome en sus manos con la mayor firmeza de principios, entrega y valent�a la conducci�n del pa�s. Nuevas generaciones formadas bajo una cultura revolucionaria que forme una coraza frente a la propaganda y los mensajes alienantes, enajenantes e individualistas del capital. La herencia unificadora, internacionalista y antiimperialista de nuestros Libertadores, de la resistencia negra e ind�gena de nuestros pueblos, germina entre una poblaci�n joven, que construye un proceso in�dito en sus caracter�sticas, los j�venes venezolanos tenemos la oportunidad de ser los protagonistas de las aspiraciones postergadas de nuestro pueblo. Avancemos hacia la unidad de las fuerzas progresistas juveniles, avancemos a la direcci�n colectiva de la revoluci�n. | ||||||||||||||||||||