DECLARACION DE SANTIDAD DE JUAN DIEGO
Interrumpimos nuestra serie sobre el juda�smo y trataremos a partir de hoy el tema de la santidad y la canonizaci�n dentro de la doctrina cat�lica con la finalidad de irnos preparando a la quinta visita pastoral del Obispo de Roma, es decir del Papa Juan Pablo II.
Antes que nada quisiera plantear lo siguiente, la creencia o no en las apariciones marianas en el cerro del Tepeyac no hacen a una persona ni mas cat�lica ni menos cat�lica pues nuestra fe esta formulada en una serie de art�culos (s�ntesis del mensaje B�blico) consignados en nuestra profesi�n de fe conocida popularmente como el Credo. En esta declaraci�n no dice: "Creo en la Virgen de Guadalupe o creo en San Juan Diego". Pero en el credo si dice "creo en Jesucristo su �nico hijo que fue concebido por obra y gracia del Esp�ritu Santo y que se encarno de Mar�a Virgen" y tambi�n declara: "creo en la comuni�n de los santos".  
Por lo tanto es un hecho que los cristianos cat�licos afirmamos que Jes�s naci� de una mujer llamada Mar�a, la cual es la mujer mas grande de todos los tiempos, llamada "llena de gracia" por Dios a trav�s del Arc�ngel Gabriel. Sabemos que la petici�n de Mar�a demostr� un poder de intercesi�n muy grande ante su hijo pues a petici�n suya cambio el agua en vino obrando un milagro en favor de la casa que festejaba unas bodas de amigos o parientes de la familia de Jes�s.
Mar�a es tambi�n madre de los disc�pulos pues as� lo quiso Jes�s en la cruz y su figura coronada por 12 estrellas aparece retratada en los primeros cap�tulos del  Apocalipsis donde ella esta en cinta mientras el drag�n quiere devorarla a ella y a su descendencia. Esta es pues en resumen la creencia cat�lica sobre la Virgen Mar�a formulada a detalle a trav�s de lo que los te�logos llaman los "dogmas marianos". 
�Pero  porque hay tantas "v�rgenes"? la virgen que profetizo el profeta Isa�as solo hay una es Mar�a de Nazareth, la mujer jud�a que hallo gracia ante los ojos de Yahv� y por medio de ella naci� el Mes�as salvador. Sin embargo la figura de Mar�a se venera con diversos nombres locales o advocaciones que manifiestan la inculturaci�n de la buena noticia, pues cada pueblo la asume como propia, por ello los cuadros que se pintan de ella al igual que las esculturas que conmemoran su persona hay veces que la hacen ver muy "accidentalizada", muy "Europea" o incluso con rasgos "orientales", a parte de la libre creaci�n de los diferentes artistas. 
Las v�rgenes del Carmen, de Lujan, de Loreto, del Rayo, de las Nieves, de Si�n, de Lourdes, de Akita, F�tima no son diferentes es la representaci�n que hacen  las naciones sobre la mujer que nos trajo al salvador, es verdad que la existencia de tantos t�tulos puede generar confusi�n entre la gente poco instruida, tarea que la iglesia debe remediar con una buena evangelizaci�n
Los pueblos que poblaban el actual territorio mexicano forman parte de las "naciones" termino que usa la Biblia para diferenciar al Pueblo de Israel de los dem�s grupos humanos. M�s que la imagen misma de la "virgen de Guadalupe" los cat�licos deber�amos reflexionar siempre en que la visi�n que tuvo un ind�gena sobre la "la mujer vestida de sol con una media luna en sus pies y con una corona de 12 estrellas" le haya impulsado a afianzar en su coraz�n la fe en el "�nico Dios por quien se vive",  lo cual le permiti� reconoce a Jes�s como su �nico Se�or y Salvador Personal
Reflexionemos en esto, un ind�gena tuvo una visi�n como muchos hombres de la Biblia, vio a la madre del Mes�as, su condici�n humilde va en l�nea con la tradici�n biblica porque Dios siempre escoge mensajeros de esas caracter�sticas; cada vez que recordemos la figura de Mar�a de Guadalupe deber� movernos a afianzar la fe en el Dios por quien se vive, muchos hermanos cristianos de otras denominaciones se escandalizan porque piensan que "idolatramos a Mar�a", muchas veces el culto en exceso que se rinde a Mar�a por algunas personas parece confirmar que estan en lo  cierto, para ello todos debemos ser cautos y no confundir al Creador con sus criaturas, un "santo" debe imitarse, NUNCA ADORARSE, PUES ES IDOLATR�A Y SE LE CONVIERTE EN UN �DOLO y aquel que cree en �DOLOS tendr� puesta su esperanza en la nada y ser� esclavo de un objeto que tiene pies pero no anda, o�dos y no escucha, boca y no habla. 

Continuar�.........  

Hno. Isaac.

 
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