Urano, la libertad
No es mucho lo que la mitología nos cuenta de
Urano. Le correspondió la misión de inventar y diseñar la
naturaleza. Realizó tareas tan creativas como el diseño de las
alas de las mariposas.
Estaba
casado con Gea, la Madre Tierra. Todas las noches el cielo se
tendía sobre la tierra, y siempre concebían hijos. La
prolífica pareja dio nacimiento a la raza de gigantes conocidos
como los titanes; a algunos Cíclopes los de un solo ojo-,
y a una turba de monstruos con cien brazos y cincuenta cabezas.
Urano se
disgustó al ver a sus hijos y decidió negarles la existencia.
Tan pronto como nacían volvía a enterrarlos en el vientre de
Gea, en las entrañas mismas de la Tierra. Por supuesto, a ella
no le gustaba tener su vientre lleno de hijos rechazados. Por eso
buscó un poco de acero para fabricar una hoz e imploró a sus
hijos que castraran a su padre. Saturno que tiene un sentido de
la responsabilidad y el deber muy grande, se ofreció para
realizar la tarea.
Esto se
refiere a que muchas veces nuestra cautela, el respeto a la
tradición, nos deja sin el impulso creativo de Urano.
Astrológicamente
esto implica que en la Carta Astral, podemos tener algunas ideas
que nos parecen muy buenas, pero que al llevarlas a la práctica,
debemos desecharlas e intentar de nuevo. Aquí es también donde
se nos pide apartarnos del conformismo, experimentar con nuevas
corrientes de pensamiento o tendencias que nos llevan a correr el
riesgo de desbaratar todo lo que nos rodea en nombre del progreso
y la evolución.
Urano fue
descubierto en una época relativamente reciente, en 1781,
durante el período de las revoluciones norteamericana y
francesa, y en vísperas de la revolución industrial. Es un
planeta que se asocia con los ideales de justicia, libertad,
fraternidad e igualdad.
Este
planeta es el de la liberación, en todos los sentidos de la
palabra: no quiere verse amarrado por nada ni nadie. Su forma de
enfrentar las situaciones es rompiendo con lo establecido,
desafiando; está siempre con ideas nuevas, de vanguardia que
asustan a la mayoría.
Su
problema es que tiene miedo de verse atrapado por sus propias
creaciones. Esto lo lleva a un constante cambio que no le permite
arraigarse a nada.
La casa
donde se encuentra Urano nos muestra dónde tenemos miedo de
sentirnos atrapados y dónde inventamos siempre nuevas formas de
relacionarnos.
Es un
planeta al que le interesa la agrupación de individuos, donde
cada uno es peculiar, aunque tienen un interés común.
Este
planeta quiere ser diferente. Siempre lo logra de alguna manera,
ya sea por sus extravagancias o por sus inventos y creaciones. El
cuidado que debemos tener con él es que no nos atrapen nuestras
propias creaciones, que no sean ellas las que finalmente nos
limiten la acción.
Esta
época en que vivimos es la Era de Acuario, regida por Urano. Es
en este tiempo en que se ha desarrollado de manera desbordante la
tecnología, la ciencia se ha vuelto impersonal; sólo importa lo
que se descubre. Pero también se ha desarrollado la
preocupación por temas como la ecología. Aquí se ven
claramente las cualidades básicas de Urano: por un lado lo
creativo, nuevo y desafiante y, por otro, la preocupación por el
grupo humano.
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