Cuando en el a�o 1.979, un grupo de Presidentes de Comunidades
de nuestro Barrio decidimos constituir una Asociaci�n Ciudadana,
adem�s de otras reivindicaciones, nos movi� a
ello la voluntad de tratar de poner coto al desmadre urban�stico,
que en La Laguna se hab�a producido, sin otro c�digo que una inhumana
especulaci�n y la convivencia de los que, como quedaba ampliamente
demostrado, solo en teor�a o sobre el papel proteg�an los derechos
vecinales.
Sin duda, que el advenimiento de los Ayuntamientos democr�ticos y en
consecuencia, una representaci�n real y sin subterfugios en los Gobiernos
Municipales, iba a permitir a los ciudadanos una m�s eficaz defensa de
sus derechos como tales.
Sin embargo y a pesar de nuestro moderado optimismo, tambi�n �ramos
conscientes que habr�a de transcurrir mucho tiempo para que la cobertura
legal que hab�a respaldado tanto desmadre pudiera ser desmantelada.
Desgraciadamente no nos equivoc�bamos en nuestras apreciaciones y la
reciente decisi�n del Supremo Organismo de Justicia, en relaci�n con
la plaza en construcci�n junto a la iglesia parroquial, ha confirmado
nuestros temores.
�Significa ello que nuestras peticiones de justicia y racionalidad para
el escaso suelo ya existente, eran planteamientos de locos, ilusos o
sencillamente gentes dispuestas a quebrar los sagrados intereses de los
propietarios de aquellos terrenos, verdaderos mecenas de nuestro Barrio,
del cual hab�an obtenido solo algunos cientos, por no decir miles de
millones utilizando en su propio y �nico provecho la permisividad de
aquellas disposiciones "legales"?.
Al igual que entonces decimos y mantenemos, porque nos sobran razones y
porque ellas est�n al alcance de cualquiera que quiera darse un paseo por
nuestras calles, que no hemos estado nunca equivocados y que s� son
inhumanas y propiciadoras de la m�s brutal especulaci�n, las normas
legales que han hecho posible una sentencia como la que comentamos.
Esperemos y en ello confiamos, que en el futuro no puedan repetirse
actuaciones depredadoras como las realizadas en nuestro Barrio y que
una nueva e inequ�voca Ley del Suelo ponga fin a tanto desm�n.
Afortunadamente, lo justo de nuestras reivindicaciones, fue desde un
principio asumido por el Equipo de Gobierno Municipal y al elaborarse
el Plan General de Ordenaci�n Urbana, muchas de ellas fueron recogidas.
As� se impidi� la construcci�n de un nuevo edificio en el lugar donde hoy
ocupa lo que hoy denominamos "placita", con el cual se pretend�a culminar
el complejo Vel�zquez, verdadero ejemplo de hacinamiento en cuanto a n�mero
de viviendas por metro cuadrado; se racionaliz� la construcci�n del edificio
Gades III y IV, obteni�ndose para el uso p�blico la Plaza Pintor Mel�ndez,
se redujo a valores aceptables los niveles de edificabilidad en los inmuebles
construidos despu�s de la vigencia del P.G.O.U. y se calific� como zona
verde el lugar que ocupa la nueva plaza. Posteriormente, y por acuerdo de
permuta, entre antiguos propietarios y Ayuntamiento se destin� a
equipamientos (futuro Centro de Salud) la parcela colindante con la
mencionada nueva plaza y situada entre calles Vel�zquez y Murillo.
Recientemente, y como hemos podido leer en la prensa local y personalmente
en reuniones mantenidas con representantes cualificados de Partidos de la
Oposici�n en la Corporaci�n Municipal, se ha dado inequ�voco testimonio de
solidaridad con nuestras reivindicaciones, lo cual valoramos y agradecemos
en toda su dimensi�n. L�gicamente se disiente, y ello es normal trat�ndose
de la Oposici�n, en el camino elegido para ocupar aquellos terrenos y dar
respuesta a tan justa y popular demanda. Tambi�n es verdad, que cada momento
tiene sus propias exigencias y condicionantes y que por ello resulta dif�cil
juzgar una decisi�n a "toro Pasado".
Se alega el encarecimiento que la desafectaci�n o expropiaci�n ha sufrido
despu�s del dictamen jur�dico. L�gicamente como contribuyentes, y en este
caso de los de m�s alto nivel, porque la zona as� lo determina, deseamos y
exigimos que el dinero de nuestros impuestos se administre e invierta de la
mejor manera posible y obteniendo de ellos la m�xima rentabilidad. Pero este
concepto no solo tiene un significado cremat�stico, tambi�n es aplicable y
en su m�s noble acepci�n, a lo humano y social. Por ello nosotros creemos
que es rentable dotar a un populoso y congestionado Barrio urban�sticamente
hablando, de una merecida zona de juegos para su chavales y de lugar de
encuentro y convivencia para los mayores.
Tal vez el propiciar el conocimiento y la solidaridad entres los seres que
viven puerta con puerta y que por las condiciones en que interesadamente
se ha desarrollado nuestra sociedad, se ignoran totalmente, sea una digna
y rentable inversi�n, aunque se r�dito sea dif�cilmente cuantificable.
Pero como tambi�n hemos podido leer en Diario de C�diz, los propietarios
del solar en cuesti�n est�n plenamente convencidos de la necesidad de
mantener la Plaza como tal. Ello, creemos, indica una buena disposici�n
para la negociaci�n, y entendemos el deseo manifiesto de colaborar con el
Gobierno Municipal en esta necesaria dotaci�n, tal vez con el tard�o, pero
siempre bienvenido deseo de compensar con una buena acci�n pasados desatinos.
Por todo ello confiamos en que no sea muy importante el quebranto econ�mico
para nuestras arcas municipales e incluso confiamos en que la nueva dotaci�n
de suelo que los terrenos ociosos de Astilleros van a representar permitan
repetir la exitosa y bien concebida permuta realizada y gracias a la cual
disponemos, junto a la Plaza, de un excelente CENTRO DE SALUD. Que los hados
nos sean propicios.
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